10 historias de la tercera jornada de la fase de grupos de la Champions

Siem de Jong of Ajax Amsterdam and Christian Pulisic, Mateo Kovacic, Jorginho of Chelsea during the UEFA Champions League match at Johan Cruyff Arena, Amsterdam
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23/10/2019
***NETHERLANDS OUT***

Golpe sobre la mesa del Inter

Se encontraba en una situación límite, obligado a ganar para no verse contra las cuerdas en la Champions, y logró su objetivo con solvencia. El Inter derrotó al Borussia Dortmund de forma merecida en un partido que controló a pesar de que Lucien Favre sorprendió con su alineación y desconcertó al cuadro nerazzurro en los primeros compases del encuentro. El Borussia Dortmund cambió su sistema más habitual y, con un once casi calcado al del triunfo del pasado fin de semana ante el Borussia Mönchengladbach, se dispuso con tres centrales (Akanji-Weigl-Hummels), dos carrileros, dos centrocampistas y tres atacantes. Sin Reus ni Alcácer, Julian Brandt ejerció de falso nueve y se encargó de perseguir a Brozovic para minimizar el impacto del mediocentro croata. Las novedades del Borussia Dortmund le permitieron dominar en los primeros compases, pero poco a poco el Inter se aclimató al encuentro e invirtió la dinámica. Las posesiones del equipo alemán eran largas pero inofensivas, mientras el Inter asestó el primer golpe con un envío largo de De Vrij que encontró a Lautaro Martínez a la espalda de la zaga teutona. El gol del delantero argentino noqueó al Borussia Dortmund, que había diseñado un plan más bien reactivo y se veía obligado a atacar el férreo sistema defensivo del Inter con Sancho y Thorgan Hazard rodeados de rivales entre líneas y sin un delantero que intimidara a los centrales. El encuentro, espeso, no se agitó hasta el último cuarto de hora, cuando Favre se decidió a mover ficha e introdujo cambios ofensivos. Recuperó la línea de cuatro defensas, fue a buscar el empate y se topó con un buen puñado de contragolpes del Inter. Uno de ellos terminó en un penalty provocado por Sebastiano Esposito, delantero centro de 17 años que jugó la media hora final y ganó por velocidad el duelo individual contra Hummels, aunque Lautaro Martínez marró el lanzamiento desde los once metros. Más acertado estuvo Candreva unos minutos más tarde al culminar una contra elaborada por el propio Lautaro Martínez y Marcelo Brozovic, que habilitó al carrilero italiano para que sentenciara la contienda. T.M.

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Una victoria que no disipa las dudas blancas

El Real Madrid ganó en Estambul por 0-1 y dio un salto en la clasificación del Grupo A. El combinado blanco ahora es segundo gracias a la derrota del Brujas ante el PSG, pero sin embargo el triunfo ante el campeón otomano no terminó de sanar las heridas que arrastra el equipo de Zinedine Zidane. Otorga tranquilidad en el apartado clasificatorio, pues otra victoria ante el Galatasaray en el Bernabéu dejaría la clasificación seguramente encarrilada, pero aun así el cuadro turco generó ocasiones de gol con facilidad. En los primeros 20 minutos, Andone dispuso de dos oportunidades muy claras que detuvo Courtois, acertado bajo palos. El Real Madrid atacó con mayor fluidez cuando se juntaron Eden Hazard, Toni Kroos y Karim Benzema en el sector izquierdo, mientras en la derecha Rodrygo dio muestras de su calidad en su primera titularidad en la Champions, pero en reiteradas fases del partido al Real Madrid le faltó control. Le costaba encadenar posesiones largas que rebajaran las pulsaciones del partido y tendía a verticalizar en exceso, mientras a nivel defensivo el Galatasaray le encontró las costuras en varias aproximaciones. El gol de Kroos tras una pérdida turca en la salida de balón reforzó la confianza del Real Madrid, que sufrió menos en el segundo tiempo a medida que se agotó la energía del Galatasaray, pero las dificultades que le penalizaron ante el Brujas en la segunda jornada siguen presentes. T.M.

Karim Benzema of Real Madrid during the La Liga match at Iberostar Stadium, Palma Picture by Cristian Trujillo/Focus Images Ltd +34 64958 5571 19/10/2019
Karim Benzema asistió a Kroos en la jugada del 0-1 del Real Madrid. Foto: Focus Images Ltd.

Mejor puntuación que sensaciones

Volvió a sufrir el Barcelona en la Champions, aunque volvió a ganar en la máxima competición europea. El Slavia de Praga puso contra las cuerdas al equipo de Ernesto Valverde, que a pesar de adelantarse a los tres minutos de juego no logró controlar el encuentro en su visita a la capital de la República Checa. El Slavia acusó el tanto tempranero anotado por Leo Messi, que castigó una pérdida de Sevcik en la frontal de su área, pero cuando el conjunto rojiblanco atacó creó muchas dificultades al Barcelona. Avisó antes del descanso poniendo a prueba a Ter Stegen hasta en tres ocasiones que obligaron a lucirse al guardameta alemán, pero sobre todo zarandearon al cuadro azulgrana en el segundo tiempo. Tras el descanso, con un delantero más fijo como Tecl sobre el césped, el Slavia adelantó las líneas de presión, fue más agresivo sin balón, se hizo con el control de la posesión y movió el cuero con mayor agilidad. Se pareció más a la versión que tanto gustó en Milán o que tantos problemas generó ante el Borussia Dortmund en la segunda jornada. Ese Slavia más agresivo desdibujó al Barcelona, con mucha menos continuidad en la circulación. Empató Boril previa asistencia de Masopust tras la reanudación y ni siquiera la reacción del equipo catalán, con el 1-2 a balón parado en un remate de Luis Suárez que desvió Olayinka hacia su propia portería, logró calmar los ánimos por completo. Aunque el Barcelona pudo sentenciar a la contra, con espacios, el Slavia acabó asediando el área del semifinalista en la última edición de la Champions. Remató hasta en 23 ocasiones, 14 de ellas en el segundo tiempo, y gozó de varias oportunidades en la recta final para igualar la contienda. El Barcelona suma siete puntos, tres más que Inter y Borussia Dortmund, pero en todos sus encuentros ha sufrido. Sostuvo el empate en Dortmund en un partido en el que el cuadro alemán disparó el doble de veces que el Barcelona, sobrevivió al fabuloso primer tiempo del Inter en el Camp Nou y volvió a ver cómo su adversario remataba con mucha más asiduidad a puerta en Praga. T.M.

Miguel Quintana y Tomàs Martínez analizan lo más destacado de la jornada de Champions en el podcast “Europa Estación Central”. Puedes escucharlo en Ivoox, Spotify e iTunes.

Morata tumba al Bayer Leverkusen

En un partido espeso, de pocas oportunidades de gol, uno de los fichajes más destacados de este verano en el Atlético de Madrid contribuyó de forma decisiva a derrotar al Bayer Leverkusen. Renan Lodi, siempre incisivo cuando se incorpora en ataque, irrumpió por la banda izquierda libre de marca y sirvió un centro magnífico para que Morata cabeceara el balón al fondo de la red en un encuentro que se le había encallado al equipo colchonero. Simeone agitó el once con varios cambios, como la introducción de Héctor Herrera cerca de Thomas en la base de la jugada, y la posición dinámica de Koke entre líneas por detrás de Ángel Correa y Diego Costa. Sin embargo, el Atlético de Madrid no logró mover la pelota con fluidez y sufrió para crear ocasiones verdaderamente claras ante el Bayer Leverkusen, que tenía claro que debía desplegarse a máxima velocidad por el sector derecho. Consciente de la vocación ofensiva de Lodi, el conjunto de Bosz pegó a la banda a Bellarabi y dejó caer en esa zona a Kai Havertz para que le activara al espacio. El Bayer Leverkusen logró ganar aire en los momentos en los que reculó más, pero tampoco inquietó la meta defendida por Jan Oblak ante la buena actuación de Felipe y Mario Hermoso, que sustituyó a Giménez antes del cuarto de hora de encuentro. Ante la ausencia de vías para conectar con Diego Costa, muy bien controlado por Sven Bender, el Atlético simplificó el plan y juntó al hispanobrasileño con Morata en el área en busca de lo que finalmente sucedió: un balón desde la banda que encontrara la cabeza de uno de los dos delanteros. Con la derrota en el Metropolitano, el Bayer Leverkusen sigue sin puntuar y queda virtualmente descartado de la pelea por los octavos de final. T.M.

El Chelsea también sabe ganar partidos feos

Nos las prometíamos muy felices con el Ajax-Chelsea. Por cartel de ambos clubes, por los jóvenes que plagan sus plantillas y por la propuesta de Erik Ten Hag y Frank Lampard nos esperábamos un partido eléctrico, apasionante. Lo cierto fue que tras un inicio esperanzador, el encuentro fue bajando y especialmente la segunda parte decepcionó un tanto. No obstante, la victoria del Chelsea es muy importante para el conjunto blue no sólo por el qué, empatar a 6 puntos y apretar todavía más el Grupo H, también por el cómo. El salir de un escenario como el Johan Cruyff Arena ganando sin haber encajado un gol en un partido gris, trabajado, seguramente llene de confianza al cuadro blue. Hasta ahora nos habíamos hartado a hablar de este Chelsea de Lampard como el típico equipo que ‘juega muy bien pero…’ En Amsterdam los pupilos de Frank demostraron que han aprendido a ganar feo y eso también forma parte del proceso de hacerse mayor. La pareja Tomori-Zouma controló relativamente bien a los atacantes del Ajax y el equipo supo sobreponerse a la baja de Kanté sin apenas sufrir en los minutos finales. En ataque no fue el mejor partido de Willian ni tampoco de Tammy Abraham, aunque es cierto que Hudson-Odoi tuvo chispazos de desequilibrio. Además, Lampard protagonizó uno de esos movimientos que a posteriori gusta tanto a la prensa tildar de golpe de entrenador. Y es que el gol llegó gracias a una buena acción de Christian Pulisic culminada por Michy Batshuayi, dos hombres que habían entrado de refresco. Más allá de apuntarse el tanto, le puede venir muy bien al entrenador blue para meter a dos jugadores en la rueda. En el caso de Pulisic, el estadounidense ya estaba teniendo minutos de calidad pero todavía no ha alcanzado el nivel que se espera de la única adquisición del Chelsea fichada a precio de estrella y lo de Batshuayi puede ser interesante para un jugador al que sus últimas malas temporadas le habían apartado de la primera línea de fuego europea. Quién sabe si podemos estar ante un nuevo caso Divock Origi. Por lo que respecta al Ajax, el conjunto neerlandés suma su primera derrota de la temporada en todas las competiciones, aunque tampoco hay que darle más dramatismo del necesario. Pese a hacer un partido poco brillante, bien pudo empatar e incluso ganar. De hecho, el VAR anuló un gol a Promes por un fuera de juego moderno, de estos que sólo se pueden apreciar trazando líneas y proyecciones. Aun así, Lisandro Martínez y Edson Álvarez no supieron imponerse en la medular y Van De Beek no encontró los espacios que habitualmente suele oler. Lo mejor en ataque fue sin duda lo que aportó Hakim Ziyech. Cuando la zurda del internacional marroquí está juguetona es indispensable gozar del 22 del Ajax incluso en los partidos más insulsos. El empate in extremis del Lille ante el Valencia sitúa a Ajax y Chelsea como colíderes con seis unidades y al conjunto español como tercero con dos puntos menos después de las tres primeras jornadas. V.C.

Michy Batshuayi, Cesar Azpilicueta of Chelsea celebrate their first goal during the UEFA Champions League match at Johan Cruyff Arena, Amsterdam Picture by Sjoerd Tullenaar/Focus Images Ltd +31655744888 23/10/2019 ***NETHERLANDS OUT***
Michy Batshuayi celebra el gol de la victoria ante el Ajax. Foto: Focus Images Ltd.

Dybala ante el cerrojo del Lokomotiv

La Juventus estuvo cerca de descarrilar en la tercera jornada de la fase de grupos de la Champions ante un firme Lokomotiv de Moscú. El equipo ruso está compitiendo bastante bien en esta edición del torneo con una versión más competitiva que la mostrada hace doce meses. El rendimiento de Krychowiak, la calidad de Joao Mario y el trabajo de la línea defensiva permitieron al equipo ferroviario ganar en la visita a Leverkusen y plantar cara al Atlético de Madrid en un choque muy espeso. La misma dinámica se repitió en el desplazamiento a Turín: bloque bajo, defensa pegada al centro del campo para que no pasara ni el aire entre líneas y dos futbolistas descolgados (Aleksey Miranchuk y Eder) para intentar transitar y respirar de vez en cuando. El Lokomotiv logró su objetivo, pues espesó la circulación de balón de la Juventus (con Bentancur de mediapunta por delante de Pjanic) y marcó en una de sus pocas aproximaciones, originada en un pelotazo largo en el que De Ligt no se impuso y acabó eliminado de la jugada muy pronto. Miranchuk adelantó al Lokomotiv, pero el tanto del internacional ruso no bastó para desmoralizar a la Juventus. La Vecchia Signora mejoró en el segundo tiempo cuando Dybala retrasó unos metros su posición e Higuaín fijó a los centrales del Lokomotiv junto a Cristiano Ronaldo. En ese espacio abierto para el ’10’ de la Juventus se decidió el partido. Una acción de pura calidad, un zapatazo desde la frontal, igualó al contienda a falta de un cuarto de hora y pocos minutos después el propio Dybala dio la vuelta al choque con el segundo tanto de la noche tras anticiparse en la disputa de una segunda jugada tras un disparo lejano de Alex Sandro. T.M.

Exhibición de Dani Olmo

En un ejercicio de vaticinio pocas veces visto, en la previa del Shakhtar Donetsk-Dinamo Zagreb pronosticábamos un partido cerrado con pocas alternativas. Nada más lejos de la realidad. El encuentro entre ucranianos y croatas fue un ir y venir, un espectáculo con picos de frenesí que dejaron un muy buen regusto al espectador neutral. La locura del choque fue el escenario ideal para que los mediapuntas habilidosos brillaran y eso hizo que por momentos pareciera un Konoplyanka-Taison-Marlos contra Orsic-Dani Olmo. Los cinco citados brillaron ya fuera con goles, asistencias o jugadas destacadas, pero para ser justos hay que decir que el correcalles que a ratos fue el Shakhtar-Dinamo les hizo la vida más fácil. De entre todos ellos cabe subrayar lo de Dani Olmo, el catalán hizo un partidazo trufado con gol, disparos al poste y un desequilibrio constante. Además, Olmo demostró que no es sólo un jugador de banda y se le pudo ver interpretando a la perfección lo que tenía que hacer ya fuera en los flancos o por el centro. Es repetitivo y obvio pero no por ello menos necesario de señalar: la exhibición mostrada en Champions League constata que Croacia se le ha quedado pequeñísima al ex del Barça. Si tan claro es lo de Dani Olmo, igualmente es lo de Andriy Pyatov. El mítico portero ucraniano es capaz de poner una manopla milagrosa a la escuadra para posteriormente cometer un penalti que de tan absurdo es hasta indignante. Recomendamos buscar en internet la llave de artes marciales que le hizo Pyatov a Gavranovic porque parece increíble que tal cruce de cables pueda darse en un futbolista profesional en un partido de la Champions League 2019-2020. En cualquier caso, el 2-2 dejó una sensación que sí intuimos en la previa y es que parecía que ambos equipos veían en su oponente al máximo rival por el segundo puesto del Grupo C, de ese ahínco por enterrar las opciones del otro quizás se entiende lo desmedido del choque. Poco aclaró el empate y ahora el Maksimir será el escenario del segundo round del combate. A Andriy Pyatov le gusta esto. V.C.

Dani Olmo ha ganado protagonismo en la recta final de la temporada. Foto: MarcadorInt/T.Martínez (Todos los derechos reservados).
Dani Olmo volvió a destacar en el Dinamo Zagreb. Foto: MarcadorInt/T.Martínez (Todos los derechos reservados).

Cuando golear es un alivio

El Tottenham hizo exactamente lo que necesitaba ante el Estrella Roja de Belgrado. A los spurs, el cuerpo no les pedía un mero triunfo. Ganar con un resultado corto ante un rival inferior no hubiese callado los murmullos en White Hart Lane. Las circunstancias requerían una victoria tan convincente como contundente. El Tottenham le marcó cinco goles al equipo serbio y mantuvo su portería a cero. Y aun así, continúan los aires de inseguridad en el norte de Londres. Haber perdido por 2-7 ante el Bayern de Múnich en la anterior jornada de Champions y acto seguido haber sufrido un 3-0 en Brighton no es algo que se deje atrás de la noche a la mañana. Tampoco ayudó que, en una nueva oportunidad para despejar dudas, sufriesen para empatar en casa ante el Watford, colista de la Premier, el pasado sábado. Por eso al Estrella Roja tenían que ganarlo a lo grande. Harry Kane y Heung-Min Son firmaron un doblete cada uno y Érik Lamela también se apuntó al festín. Christian Eriksen parecía estar listo para jugar después de haberse recuperado de un golpe en la pierna, pero observó todo el encuentro desde el banquillo. Dele Alli, que regresó a la titularidad el sábado, volvió a jugar de inicio y fue sustituido en la recta final por Giovani Lo Celso. Igual que a Alli, al futbolista argentino una lesión apenas le había permitido jugar en lo que llevamos de temporada. Solo el tiempo dirá si esta positiva actuación ante el Estrella Roja es el primer paso para la recuperación del Tottenham. Ahora mismo sería insensato dejarse llevar por este resultado. Sobre todo teniendo en cuenta lo que le espera al Tottenham el domingo: el equipo de Pochettino visitará Anfield. Quizás se crezcan ante un duelo de mayor exigencia y logren salir reforzados en el plano anímico tal y como hizo el United, que atravesaba el peor momento de su crisis particular antes de empatarle al líder el pasado domingo. O quizás se lleven un nuevo golpe que les haga retroceder a la casilla de salida. M.M.

Arbeitssieg

Es indudable que el equipo dirigido por Jürgen Klopp esté firmando un gran inicio de temporada. Sin ir más lejos, en esta jornada de Champions han ganado en su visita al Genk por 1-4. Pero tanto Jürgen Klopp como el hincha red se han marchado de varios partidos con la sensación de que pudiese haber ido un poco mejor. Al Liverpool se le resisten los partidos redondos. Las victorias por la mínima ante el Sheffield United, el Leicester City o el RB Salzburgo en la última jornada de Champions son algunos ejemplos recientes de encuentros en los que no han logrado noquear a su rival. También añadieron a la lista el duelo del pasado domingo, en el que se dejaron sus primeros puntos en lo que va de Premier al empatar en Old Trafford. Iban camino de una derrota ante el Manchester United hasta que marcaron a falta de cinco minutos para el final. Ese está siendo el denominador común en muchas de las citas del Liverpool: no importan las lagunas que puedan atravesar, al final siempre sacan algo. Y entre esas pequeñas lagunas, los de Klopp tienen grandes momentos de fútbol. Pero eso no quita que exista esa sensación de que podrían atar más en corto los partidos. Quizás ese ligero estado de alarma constante, esa incesante autoexigencia que surge de ser conscientes de que podrían hacerlo un poco mejor, es precisamente una de las claves detrás del impresionante estado de forma del líder de la Premier. El inicio de su encuentro ante el Genk no pudo haber sido más cómodo, con un primer tanto a los dos minutos de juego. Todo apuntaba a una noche tan agradable para los reds como sugiere el resultado final. La primera mitad, no obstante, tuvo momentos sufridos en los que algunas respuestas ofensivas del Genk cerca estuvieron de suponer el empate. Pero una vez más, el Liverpool se antepuso a cualquier susto, ejerció su dominio y terminó sacando un marcador positivo con cuatro grandes goles. Dos de los tantos fueron obra de Alex Oxlade-Chamberlain (el segundo, con el exterior desde la frontal del área, no tiene desperdicio), que comienza a entrar en el equipo después de que una lesión le mantuviese apartado durante un año. “No disfruté del todo del partido pero sí del resultado”, dijo Klopp. El técnico del Liverpool quiso usar el término alemán arbeitssieg en la entrevista postpartido, pero lamentó no encontrar las palabras en inglés para expresar sus impresiones, hasta que decidió traducirlo como: “Hemos cumplido con nuestro trabajo. Quizás hace un par de años este sería el típico encuentro que hubiésemos empatado o incluso perdido”. Por momentos puede estar más o menos cerca de su mejor nivel, pero si esta temporada existe una constante en el Liverpool, esa es su carácter de campeón. M.M.

Es la temporada de Sterling 

Con el Manchester City suele haber pocas sorpresas. Todo el mundo sabe a qué juega el equipo dirigido por Pep Guardiola. Hay algunos matices que diferencian su manera de afrontar ciertos encuentros, pero la idea general siempre prevalece. Donde Guardiola sí que suele ofrecer un ligero margen para la duda es en la selección de sus onces. Al contar con una de las plantillas más fuertes que existen, Guardiola se puede permitir rotaciones constantes, que además son fundamentales para que el City pueda pelear hasta el final por todas las competiciones que disputa. Pero hay un hombre al que Guardiola recurre en todo momento: Raheem Sterling. “Es un jugador extraordinario”, afirma. “Su regeneración física es increíble. El día después de un partido podría jugar otro”. Ninguno de sus compañeros ha disputado más minutos que él en lo que va de temporada. Ni siquiera el guardameta titular Ederson, aunque le sigue de cerca en el ranking. Sergio Agüero ha arrancado otro curso con buen hacer goleador, pero incluso él se reparte minutos con Gabriel Jesus. En la banda derecha, Riyad Mahrez y Bernardo Silva suelen alternarse. También se turnan los interiores Kevin De Bruyne, David Silva, Ilkay Gundogan y, en menor medida, Phil Foden. La posición de extremo izquierdo, en cambio, es cosa de uno. Y como no podía ser de otra manera, Sterling está respondiendo. Por ahora es el máximo goleador del City con 12 dianas en 13 partidos y suma cinco asistencias (y si también se tienen en cuenta sus números con Inglaterra, estamos hablando de 16 goles y 10 asistencias en 17 partidos). El ejemplo más reciente de su gran inicio de temporada ha sido este último encuentro de Champions ante el Atalanta, en el que el City se impuso por un amplio 1-5 a pesar de haber comenzado perdiendo. Sterling firmó un hat-trick. En el primer gol culminó una gran jugada colectiva. En el segundo inició la acción descargando de espaldas, acto seguido recibió un balón al espacio y definió engañando con el cuerpo al portero y marcado por el palo corto. En el tercero entró con toda la convicción del mundo al área para rematar un centro. Antes se le echaba en cara su falta de gracia de cara a puerta, pero ahora a Sterling se le caen los goles de los bolsillos. Aunque él se exige más: “Debería haber marcado cuatro”, lamentó tras el encuentro haciendo referencia a una ocasión que había errado. Cabe recordar que Sterling todavía tiene 24 años. M.M.

Raheem Sterling of Manchester City holds off Marten de Roon of Atalanta BC during the UEFA Champions League match at the Etihad Stadium, Manchester Picture by Matt Wilkinson/Focus Images Ltd 07814 960751 22/10/2019
El Atalanta fue la última vícticma de Raheem Sterling. Foto: Matt Wilkinson/Focus Images Ltd.
Textos de Miguel Mosquera (M.M.), Víctor Cervantes (V.C.) y Tomàs Martínez (T.M.). Foto de portada: Focus Images Ltd.

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3 comments

No había tenido ocasión de ver un partido completo del Slavia hasta ayer. Me pareció un auténtico EQUIPAZO. Triste que tengan difícil pelear incluso la tercera plaza del grupo.

Coincido con vuestros análisis, especialmente en la figura de Sterling. El inglés va camino de convertirse en el mejor jugador de la temporada. Solo Mbappé o la reaparición de un Leo Messi superlativo pueden rivalizar con el Citizen.

Aquí otro que banca al SK Slavia esta temporada. Da gusto verlos plantear y competir los partidos en la Liga de Campeones

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