El retraso en el anuncio de la nueva Champions denota la incomodidad de Ceferin

Aleksander Ceferin, president of UEFA (right)  during the 2018 FIFA World Cup Qualifying match at SRC Stozice, Ljubljana
Picture by EXPA Pictures/Focus Images Ltd 07814482222
08/10/2016
*** UK & IRELAND ONLY ***
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Dentro de un año se estarán jugando previas de la Champions League, pero aún no sabemos qué formato tendrán. Sorprende que a estas alturas la UEFA no haya precisado aún cómo serán las vías de clasificación para la nueva Copa de Europa, la primera en la que los cuatro países con más ranking del continente tendrán garantizada la presencia de cuatro representantes en la fase de grupos (o sea, el 50% del total de participantes en la fase final). Y digo que sorprende porque no es lo habitual: incluso la Nations League, el gran proyecto del organismo para dinamizar los años previos a las Eurocopas y dar contexto competitivo a todos los encuentros de selecciones de preparación, fue anunciada con todo lujo de detalles tres años antes de su estreno. No hay precedentes en el fútbol contemporáneo de un retraso como este en la publicación de las normas de acceso en una competición de tamaña magnitud. No olvidemos que varias ligas nacionales ya han empezado (las nórdicas, de hecho, van a acabar antes de fin de año) y que muchos equipos están compitiendo sin saber exactamente a qué aspiran en términos de clasificaciones europeas (no saben a qué va a dar acceso cada posición final, ni si habrá que superar seis previas o sólo una o dos). La UEFA, que suele ser muy pulcra y precisa en sus documentos oficiales -su nivel de sofisticación en la organización de competiciones es elevado y producto de mentes brillantes en este campo-, se ha limitado a dejar caer con cuentagotas algunos detalles muy generales en noticias que ha ido publicando en su web o en este vídeo explicatorio -pero no en un reglamento oficial completo; aún no existe-.

¿Por qué este retraso?

El nuevo formato -o más bien la promesa de entregar cuatro plazas directas a las cuatro mejores asociaciones- fue aprobado antes de que Aleksander Ceferin ganara las elecciones a la presidencia de la UEFA. El esloveno llegó al poder aupado fundamentalmente por las federaciones más pequeñas, que lo veían como un defensor ideal de sus intereses -procedía de un país con poco peso y en su infancia fue aficionado del Hajduk Split, por lo que ha sufrido en primera persona las dificultades cada vez mayores a las que se enfrenta el fútbol de la periferia europea-. Ceferin criticó con dureza la medida durante la campaña electoral, y una vez en el cargo ha seguido afirmando que no le gusta la nueva distribución, mostrándose desafiante ante la amenaza de la creación de una Superliga cerrada organizada por los grandes clubes del continente. Y pese a ello, no ha podido romper un acuerdo que ya estaba firmado y que provocó que el lamentable e inaceptable chantaje de los superclubes cesara: “Nos gusta mucho la reforma, ya no pelearemos por la Superliga”, llegó a decir Rummenigge.

Ceferin está viéndose obligado a un juego de equilibrios. Rotundo en sus discursos contra los comportamientos más insolidarios de los clubes más poderosos, ha tenido que aceptar lo pactado durante el proceso en el que la UEFA carecía de liderazgo -el intervalo entre la salida de Platini y las elecciones- para proteger al menos los pocos cupos que van a conservar las federaciones pequeñas -por lo que se deduce de la escasa información suministrada, a partir de 2018 asistiremos a una Champions con sólo cuatro plazas para los países ubicados fuera del top-10 del ránking; o sea, cuatro plazas a repartir entre 45 federaciones mientras las cuatro grandes tendrán garantizadas un mínimo de 16 (que podrían ser 18 en función de quiénes fueran los campeones de Champions League y Europa League)-.

Pero el rompecabezas está en marcha. ¿Cómo organizar una fase previa con tantos equipos en juego y tan pocas plazas finales? ¿Cómo contarle a Francia, por poner un ejemplo, que ahora quizá pase a tener sólo un cupo directo? Cuesta diseñar las nuevas rondas clasificatorias y evitar presentarlas como un evidente retroceso para la mayor parte de las federaciones continentales -y evitar eso es una prioridad para Ceferin, ya que la defensa de los pequeños fue la bandera de su campaña-. Y en ello están. E imaginamos que ese es el motivo del retraso: no ha habido tiempo para cerrar aún un reglamento digno. Porque no es sencillo hacerlo cuando se ha cedido tanto terreno a los grandes.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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11 comments

Es que es precisamente lo que comentas en el último párrafo Axel. Hoy, federaciones como la inglesa y la alemana (Liverpool-Hoffenheim) luchan por una única plaza, y con Francia e Italia ocurre igual. ¿Esto nos deja a equipos potentes como pueden ser Niza o el propio Hoffenheim fuera? Sí, es cierto, pero esto también abre la puerta a descubrir nuevos equipos con muchas historias detrás desconocidas para el gran público. Y no sé si es algo mío, pero el hecho de descubrir cosas nuevas en un deporte en el que parece que todo se sabe, es lo que verdaderamente le da sentido.
Y por otro lado totalmente acertado el comentario de “cómo decirle a Francia que solo tendrá un cupo directo”.. es que Francia es una liga muy fuerte, pero otras también tienen clubes históricos y fuertes como Portugal, Rusia, Suiza, Turquía o Dinamarca, por ejemplo, que no podrán tener en alguno de los casos representación alguna. Creo que la visión que adopta este formato lo avoca totalmente al fracaso.. (deportivo, que no televisivo)

Dicen los economistas que los grandes especuladores financieros se dedican a exprimir un país en apuros hasta el punto en que sólo dejan el cascarón abandonado.

El balance de poder ya hace tiempo que cayó del lado de los grandes clubes… Tiempo ha desde que UEFA atemorizaba con sus multas de miles de “francos suizos”, con sus advertencias y sus sanciones…

El organismo europeo está siendo ordeñado por los grandes… Zeferín lo sabe… el camino está marcado… ordeñar hasta el límite y luego saltar desde este “cascarón”, a su flamante superliga… Está escrito…

Esto empieza a parecerse preocupantemente al modelo del rugby, en el que la máxima competición europea de clubes la juegan los equipos de las federaciones que también juegan el 6 naciones (Inglaterra, Italia, Galés, Francia, Irlanda y Escocia), y que hace que haya una diferencia abismal entre equipos de estas federaciones y las demás.

Aunque claro, el rugby no tiene el profesionalismo tan arraigado como en el fútbol, y por ejemplo en España es un deporte semiprofesional.

Aún así me parece un rumbo preocupante y hará que equipos emergentes de ligas más pequeñas no consigan avanzar.

Realmente se han perdido 4 plazas de ruta de campeones, que es una barbaridad, es un ejemplo de que es un negocio para la uefa, no es importante el que se iguale el fútbol en Europa, sino que generen ingresos esos clubs.

También a vosotros solo os importa la UCL, pero no os preocupéis del formato de UEL, que resulta más atractivo y estaría bien que no se pasaran equipos de UCL a UEL.

Hace un año se dijo que se pensaba hacer una tercera competición europea para federaciones que no estaban acostumbradas a llegar más lejos de marzo, pero de momento tampoco se dice nada.

Te contesto solo en mi nombre, xapa_red, y con el máximo respeto: más allá de estar o no de acuerdo con tu comentario, creo que decir que a nosotros “solo nos importa la UCL, pero no nos preocupamos del formato de la UEL” es muy injusto con la filosofía de esta web y con el trabajo que intentamos hacer, que unas veces saldrá será mejor y otras peor. Ya digo, es solo mi punto de vista, puedo estar equivocado. Un abrazo.

Superliga europea? Yo creo que sería lo mejor para este deporte.

Que se vayan los clubes con hambre de dinero a su propia liga, pero que dejen sus ligas para no volver.

Los demás a competir en igualdad en las mismas competiciones que ahora. Al principio puede que sean competiciones casi semiprofesionales pero a la larga creo que se impondrán a una liga cerrada y repetitiva.

no era nada ofensivo, pero al menos en UCL ya se de donde salen 28 plazas de las 32, pero en UEL no se sabe nada.

Vuestro trabajo es genial, una cosa no quita la otra, los que leemos los artículos solemos ser bastantes fieles. Saludos.

No saben cómo se van a cargar el fútbol, Explotando a la gallina de los huevos de oro. Una champions casi cerrada, un mundial de 48, la liga de naciones que no entiende nadie. Un mundial de clubes para que occidente pueda competir con los chinos y aprovechar ese mercado. El fútbol puede dejar de ser lo que es en poco tiempo.

Y las reglas… Van Basten no quiere el fuera de juego, ya se están probando por orden de FIFA los cambios volantes (como en el baloncesto) en ligas menores y la interrupción de hidratación no es más que una excusa para introducir los “cuatro cuartos” en el fútbol… Winter is coming…

Viendo los actuales cambios de cara a la Champions League ,la cual las grandes federaciones están transformando en su coto de caza privado,¿no debería quiza volver la Recopa?¿O reformar la Liga Europa para que de mayor posibilidades a otras federaciones de entrar?

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