El Liverpool embarranca en Moscú

Liverpool manager Jurgen Klopp prior to the Premier League match at the Stadium Of Light, Sunderland
Picture by Christopher Booth/Focus Images Ltd 07711958291
02/01/2017

Por previsible que fuese el planteamiento ultradefensivo de Massimo Carrera, el Liverpool se atascó en su visita a la capital rusa. Los de Jürgen Klopp empataron en el feudo del Spartak de Moscú en un choque prototípico en la etapa del técnico teutón desde que aterrizó en Anfield. El vigente campeón ruso se encerró atrás, cedió la iniciativa de forma descarada y apuntaló el carril central con más de media docena de efectivos para cortocircuitar el ataque red. La fórmula del preparador italiano dio los réditos esperados, pues el Liverpool acabó desesperado y el Spartak sumó su segundo punto en la fase de grupos de la Champions en un partido que afrontaba con una cantidad ingente de ausencias. Esta vez no bastó con acumular a más hombres de calidad cerca del área rival, pues los ingleses carecieron de la contundencia necesaria cerca del marco local.

Spartak Moscú 1 (Fernando 23′)
Liverpool 1 (Coutinho 32′)

Liverpool vs Spartak - Champions League - 13th September 2017 - Football tactics and formations

Fernando cortó un inicio prometedor del Liverpool con un golazo de falta a los 23 minutos de juego. Los de Klopp imprimieron cierta velocidad a la circulación del balón y generaron varias ocasiones de peligro, pero se toparon con un tanto en contra en la primera oportunidad en la que el Spartak pudo desplegarse con espacios. El conjunto rojiblanco provocó una falta en la frontal del área y el centrocampista brasileño, ex de la Sampdoria, la clavó al fondo de la red. A pesar de dicho contratiempo, que parecía complicar enormemente la tarea del equipo inglés, el Liverpool se repuso de forma casi inmediata. Los de Klopp encontraron varias grietas en el muro del Spartak en el flanco derecho de la zaga rusa y Sadio Mané lo aprovechó. El senegalés fue el atacante más participativo en el Liverpool, encaró casi siempre a Eschenko y desestabilizó el sistema de Carrera con su velocidad y verticalidad. Poco después del 1-0, Mané fabricó el empate tras una pared fugaz con Coutinho que dejó al brasileño solo ante Rebrov.

Philippe Coutinho. Foto: Focus Images Ltd.
Philippe Coutinho marcó el gol del empate. Foto: Focus Images Ltd.

Quizás con vistas a que necesitaba toda la capacidad de desborde posible para abrir la lata ante un rival que suele defender con tres centrales, dos carrileros y dos mediocentros de cierta presencia física, el Liverpool juntó a Coutinho, Salah, Mané y Firmino en el once titular. Klopp apostó por juntar a sus jugadores de más calidad y potenció la sociedad entre Coutinho y Mané en el flanco izquierdo, de largo el sector más productivo de los reds en la noche del martes. Sin embargo, con el paso de los minutos el cuarteto ofensivo del Liverpool no fue ajeno a la espesura en la que entró el choque y en la segunda mitad casi todo el mundo acabó haciendo la guerra por su cuenta, con un abuso reiterado de las jugadas individuales en busca de desarbolar la rocosa defensa del Spartak. El equipo moscovita pobló el carril central de tal manera que garantizaba un sistema de ayudas bastante eficaz: siempre había un jugador vestido de rojo dispuesto a socorrer al compañero desbordado por el futbolista visitante de turno. En el área, los tres centrales se sentían cómodos defendiendo centros laterales ante Firmino, Salah y Mané. Asimismo, el Spartak se desplegaba poco pero con peligro al contragolpe, con Luiz Adriano de apoyo para dar aire al equipo ruso y esperar las incorporaciones de los futbolistas que llegaban desde atrás.

Cuando al Spartak se le acabó el combustible para contraatacar el partido se convirtió en un choque unidireccional hacia la portería de Rebrov. El Liverpool amasó mucho la pelota, pero no logró generar peligro con continuidad. Henderson, inmenso como escoba en la medular, bombardeó el área con centros colgados desde el centro del campo que resultaban fáciles de repeler y Mané se fue desdibujando junto a Salah con el paso del cronómetro. En este escenario, llamó la atención la participación de los dos laterales del Liverpool, que se erigieron como dos de las piezas más desequilibrantes en ataque. Alberto Moreno demostró cierta finura para filtrar pases interiores que habilitaban a Firmino o Sturridge y Alexander-Arnold fue un martillo con sus constantes incorporaciones desde el flanco derecho. El adolescente canterano del Liverpool exhibió su buen toque para centrar al área e incluso protagonizó algunos disparos peligrosos a portería. Fue una de las mejores noticias del cuadro visitante, que en la recta final del encuentro falló varias ocasiones imperdonables. Los de Klopp primero se toparon con un acertado Rebrov y luego acabaron frustrados por la inspiración de Selikhov, portero suplente de 23 años que por obligación entró desde el banquillo para disputar su séptimo partido con la camiseta rojiblanca. La inexperiencia y la grandeza de la cita de su debut europeo no le pasaron factura. Incluso gastando las tres sustituciones por culpa de tres problemas físicos, el Spartak resistió al asedio del Liverpool, que a pesar de haber dominado sus dos partidos de Champions sigue sin estrenar su casillero de victorias en la máxima competición continental.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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