Tosun fulmina al Mónaco

Besiktas J.K. fans before the UEFA Champions League match at the Emirates Stadium, London
Picture by David Horn/Focus Images Ltd +44 7545 970036
27/08/2014

Tres remates. Todos a portería y dos goles en el Louis II. Más dos que consiguió hace una semana en Finlandia con la selección de Turquía. Cenk Tosun está de dulce y atraviesa un momento de efervescencia. Su confianza rebosa, como lo demostró ante el Oporto en la primera jornada, al soltar un derechazo desde su casa. También se ubica en el sitio oportuno, como lo corroboró su certero testarazo en el primer gol ante el Mónaco. Y tampoco le tiembla el pulso, como certificó en la segunda mitad, para definir de zurda y dar la victoria a su equipo en una remontada carente de épica pero cargada de convencimiento.

Tres momentos distintos y tres goles en Champions: de diestra, de zurda y con la cabeza. Un cóctel variado que encima acompaña de tesón en la presión, movilidad y una agresividad encomiable para atacar los balones. Con esta definición, podríamos hablar de Luis Suárez, pero se trata de un delantero turco, nacido en Alemania y forjado en las inferiores del Eintracht de Frankfurt.

Mónaco 1 (Falcao 30’)
Besiktas 2 (Tosun 34’, 54’)

Besiktas vs Monaco - Football tactics and formations

Evidentemente, Tosun no vive en soledad. Lo acompañan 3 solistas que percuten en ataque y afinan también en defensa. Juntos forman un cuarteto demoledor que ha participado en todos los goles (7) del Besiktas en Champions. Y en cada noche europea hay un denominador común: los centros poéticos de Quaresma que acaban encontrando un rapsoda en el área (esta vez, sin su famoso golpeo exterior y sí interior). Hasta la fecha, el que mejor interpretaba sus versos en forma de parábola era Talisca, una gacela a veces transformada en jirafa para dominar las alturas. Pero, ante el Mónaco, su mejor socio fue Tosun. Estos son los números del oligárquico cuarteto: Quaresma suma tres asistencias, Talisca dos goles, Babel dos goles y una asistencia, y Tosun tres goles y una asistencia.

Y eso que, sobre todo en la primera parte, se pudo ver a un Mónaco más propositivo y con mejores intenciones. Sin llegar a imponerse, su planteamiento con cuatro volantes tocadores por dentro (Tielemans, Moutinho, Fabinho y Lemar), situados a diferentes alturas, logró tener más cuajo y recorrido. Especialmente llamativa fue la posición del ubicuo belga: interior diestro en ataque y segundo punta en defensa, ejerciendo de resorte para impulsar la presión. Aun así, no era extraño verlo caer al costado izquierdo y Lemar metiéndose más al centro como organizador. Intercambio constante de piezas para desorganizar a un Besiktas que se sintió incómodo por el buen trabajo sin balón de los hombres de Jardim.

Sin embargo, el fuelle del Mónaco se fue diluyendo poco a poco en la segunda parte, circunstancia que aprovechó el Besiktas para ganar metros, instalarse más en campo contrario y encontrar el gol que le serviría para tirar la llave al mar. No se despeinan, no sufren con los cambios de partitura, no se sienten fatigados, no se impacientan si el rival los domina. Saben que, desde el orden y el pragmatismo, acabarán dejando su impronta gracias a su armamento ofensivo. Sin Özyakup y Medel de entrada, el Besiktas tampoco se deforma, aunque Adriano y Arslan no sean exactamente lo mismo. El bloque está por encima de los nombres. Todos reman, todos disparan (hasta 7 jugadores diferentes), todos se implican (Babel y Quaresma recuperaron 12 balones entre ambos) y, eso sí, solo unos pocos convierten. Así funciona su maquinaria infalible.

AS Monaco coach Leonardo Jardim during training at the Etihad Stadium, Manchester Picture by Matt Wilkinson/Focus Images Ltd 07814 960751 20/02/2017
El Mónaco fue perdiendo fuelle con el paso de los minutos. Foto: Focus Images Ltd.

Jardim dio carrete en la segunda a Rony Lopes y Boschilia, dos zurdos más efectistas que efectivos para revitalizar los costados. Pero la cuestión fue que su Mónaco se fue deshilachando con el paso de los minutos, pese a los esfuerzos de un bravo timonel como Moutinho, capaz de recuperar 12 balones y de completar 60 pases (el que más en todo el partido). Menos participativo estuvo Keita Baldé, a ratos acompañante de Falcao, a ratos extremo pegado a la cal, que solo completó 17 pases pero 4 de los cuales fueron clave para originar jugadas manifiestas de gol. Lo del ‘Tigre’ es desesperante: lleva 13 goles en 12 partidos pero no parece suficiente para un equipo demasiado tierno que acaba sucumbiendo en las citas importantes. Ante el Besiktas, el colombiano volvió a aparecer para abrir la lata: se desmarcó, quebró a Pepe en una baldosa y definió de puntera como los grandes dominadores del área.

El Mónaco se hunde en el grupo con solo un punto, pero todavía puede dar gracias al Leipzig por su campanazo ante el Oporto, lo que le permite tener la segunda plaza a un tiro relativo de tres puntos. La mala noticia es que la próxima jornada ha de visitar el extenuante campo de un Besiktas que ya es la clara revelación del torneo, con un 9 de 9 y un balance de 7 goles a favor y tan solo 2 en contra. Abran paso, los turcos han llegado para quedarse. 

Foto de portada: Focus Images Ltd.

Related posts

1 comments

Ya lo venís comentando desde hace tiempo en esta web, ojo con el Besiktas que no es ninguna broma, jugadores con muchísima experiencia en todas las líneas, calidad diferencial en ataque y recursos en el banquillo para revolucionar un partido que se les ponga en contra. Su campo en las eliminatorias va a ser un infierno para el equipo contrario y como sigan en esta línea les veo llegando lejos. La pega, que ese vestuario es una bomba de mecha corta y puede estallar a la mínima.

Deja un comentario

*