Pochettino enseña su fondo de armario y el Tottenham se pasea

Mauricio Pochettino está dándole minutos a Harry Winks. Foto: Michael Sedgwick/Focus Images Ltd.

El Tottenham cumplió el trámite en un Wembley semivacío y su técnico aprovechó para dar minutos a jóvenes talentos como Foyth o Walker-Peters. El APOEL confirmó los pronósticos terminando colista del grupo H, aunque con los mismos puntos que el Borussia.

El once que presentaba Pochettino, sin ser todo lo juvenil que podía esperarse en la previa, sí que era experimental, con suplentes en todas las líneas. Desde Vorm a Llorente pasando por N’Koudou, Foyth o Aurier. Todos ellos jugaban alrededor de Alli, epicentro del equipo en ausencia de Eriksen y Kane. Los visitantes sí pusieron toda la carne en el asador, sobre todo por aquello de que quien hace todo lo que puede no está obligado a más. En los primeros compases, las inseguras manos de Nauzet convirtieron tímidos remates en claras situaciones de gol. El guardameta canario debe preguntarse todavía cuál es el milagro que le ha llevado a poder jugar la Champions League. El ex de Osasuna y Sabadell se veía superado en casi todas las situaciones en que debía tomar decisiones tan propias de un arquero como salir en un córner o tratar de achicar espacio en un remate.

Tottenham 3 (Llorente 20′, Son 37′, N’Koudou 80′)
APOEL 0

Tottenham vs APOEL - Football tactics and formations

A los 20′ fue otro español, Fernando Llorente, el que empezó a escribir la historia de un partido que no tardaremos en olvidar. El riojano controló de espaldas un centro de Aurier mientras su marcador se salía del plano, se giró a cámara lenta y batió a su compatriota. La secuencia desde que el balón salió raso en dirección al área hasta que se posó en las mallas mostró la diferencia de nivel entre ambos contendientes. Si hubiera querido, Llorente podría haber pedido una pizza antes de marcar. En el tramo final de la primera parte llegó el segundo tanto. Pared académica entre Son y Llorente que el coreano remató desde la frontal, muy lejos del alcance del portero rival. Nauzet acompañó el balón con la mirada, aunque en su descargo podemos decir que el gol era inevitable.

Pese a que los Spurs son un equipo que necesita recuperar sensaciones con celeridad, tampoco se adivinó en sus jugadores ninguna voracidad. Tocaban y tocaban, dominaban el partido, la situación y la posesión, jugando casi todo el rato en campo rival, pero con un ritmo plomizo. Si hubiera que destacar la motivación de algún jugador local, ése sería Serge Aurier. El marfileño parece decidido a olvidar en Londres aquellos episodios de hace dos temporadas en el PSG que le granjearon fama de jugador conflictivo. El lateral iba duro a los balones divididos y no racaneaba esfuerzos. En una de ésas, hizo una fea entrada al tobillo de un rival que bien pudo haberle costado la roja. Otro que tuvo opciones de probarse fue el chaval Juan Foyth. Su técnico, que conoce bien el mercado argentino y trata siempre de adelantarse a sus competidores, se ha hecho con uno de los zagueros más prometedores de Sudamérica. Camino de la veintena, el de La Plata tiene planta y no le falta confianza ni visión para sacar el balón desde atrás. Y tampoco no duda en avanzar para dividir al rival cuando el guion lo requiere. Se le vio algo más precipitado en la reanudación, dando aquella clásica sensación de talento por pulir.

Mohamed Salah of Liverpool and Serge Aurier of Tottenham Hotspur during the Premier League match at Wembley Stadium, London Picture by Liam McAvoy/Focus Images Ltd 07413 543156 22/10/2017
Serge Aurier completó un buen partido. Foto: Focus Images Ltd.

El segundo acto nos regaló todavía menos que el primero, probablemente por la poca necesidad que tenía el Tottenham de seguir haciendo sangre. El APOEL no podía, aunque cabría preguntarse si en algún momento quiso hacer algo más que salir de su propio campo. El gol de N’Koudou, que cerraba el marcador, fue uno de esos remates faltos de plasticidad y colocación que alguien que pasaba por allí termina por desviar a la red. En este caso, el que salió en la foto fue Nuno Morais. Al borde del descuento hubo minutos para Kazaiah Sterling, un adolescente que viene pisando fuerte desde las categorías inferiores del club. Pochettino había anunciado su concurso en la víspera y, probablemente, la hinchada esperaba que dispusiera de algo más que los minutos de la basura. Deben de esperarle con ganas, pues la ovación cuando ingresó fue considerable.

Mirando con perspectiva, poco se le puede achacar al Tottenham en esta fase de grupos. No es que haya sido primero de grupo, es que solo ha cedido dos puntos y fueron tras un empate en el Bernabéu. Si la trayectoria del equipo en la Premier es errática, sucede todo lo contrario en competición europea. El lunes, los londinenses conocerán a su rival en octavos. Menos el Chelsea y el Real Madrid, por razones que todos conocemos, les puede tocar cualquier otro subcampeón de grupo.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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