El jardín de Ilicic

Josip Ilicic es una de las piezas más diferenciales de la Atalanta. Foto: Matt Wilkinson/Focus Images Ltd

Perdió los tres primeros partidos de la fase de grupos, el primero por goleada, y empató el cuarto. Pero estará en los cuartos de final de la Champions. El Atalanta firmó el enésimo capítulo de su cuento de hadas en un Mestalla vacío, cerrado a cal y canto pero con sonido ambiente enlatado en la megafonía, en un encuentro que Josip Ilicic encarriló nada más empezar. El atacante esloveno disipó toda emoción posible al minuto y medio de juego con un recorte que dejó clavado a Mouctar Diakhaby y luego con una exhibición entre líneas que superó el alto nivel ya exhibido en Milán hace tres semanas. Ilicic volvió a castigar la fragilidad de una defensa de circunstancias y de un equipo sin opciones de dar la vuelta a la eliminatoria después del gol concedido en los primeros compases. El Valencia se aferró al choque para despedirse de la Champions con la cabeza alta, por lo menos con una victoria, aunque Ilicic se encargó de plantar la bandera de la Dea en el feudo ché.

Valencia 3 (Gameiro 21′, 51,, Ferran Torres 67′)
Atalanta 4 (Ilicic 3′, 43′, 71′, 82′)

Valencia vs Atalanta - Football tactics and formations

Si bien Ilicic copa todos los titulares después de los cuatro goles anotados -dos en penaltis que el propio esloveno provocó-, el atacante nacido en Bosnia compartió protagonismo en el primer tiempo con Mouctar Diakhaby. El defensa francés, el único central del primer equipo disponible en la plantilla valencianista para la noche del martes, entró con mal pie en un encuentro de película de terror. Picó en el anzuelo como un niño en el recorte de Ilicic en la primera jugada del partido, clave para hundir la moral ché, y se sintió fuera de sitio en todo momento mientras deambuló sobre el terreno de juego. El galo desplegó la alfombra por la que pudo correr el Atalanta, y especialmente Ilicic, que castigó su indecisión y bisoñez. Como en la ida, el esloveno se movía entre líneas a su antojo y luego iba a por Diakhaby, abrumado por el escenario. Coquelin, su acompañante en el eje de la defensa por las circunstancias, se mostró mucho más agresivo y contundente en los duelos e incluso tuvo que socorrer a su compatriota en numerosas ocasiones para evitar males mayores, aunque no pudo hacer nada para evitar que, antes del descanso, Diakhaby tocara el balón con la mano después de una finta de Ilicic, que tampoco perdonó en su segunda oportunidad para batir a Cillessen desde los once metros.

Mouctar Diakhaby of Valencia CF during the UEFA Europa League match at Mestalla, Valencia Picture by Kristian Kane/Focus Images Ltd +44 7814 482222 19/02/2019
Mouctar Diakhaby cometió dos penaltis en la primera parte. Foto: Focus Images Ltd.

Si el 0-1 supuso un mazazo para el Valencia, el segundo gol de Ilicic derrumbó cualquier esperanza que se pudiera atisbar a la hora de provocar una prórroga. El Valencia tardó diez minutos en entrar en el partido, el tiempo que duró el efecto del primer tanto encajado. Noqueado por el penalty inicial, el equipo de Albert Celades intentó salir jugando en corto ante la elevada presión del Atalanta. El agresivo trabajo de la Dea en campo contrario propició pérdidas que mermaron la confianza local, con Freuler omnipresente en las labores de recuperación en el sector izquierdo. Cuando el Valencia asumió menos riesgos y jugó más en largo empezó a empujar al cuadro transalpino hacia su propia mitad de campo, donde afloraron sus flaquezas. Cuando la pelota se movía cerca de la frontal italiana, el Atalanta sufría. El ejemplo más evidente se percibió en la acción del 1-1, un pase entre líneas de Rodrigo que Palomino no atinó a despejar de forma contundente y que cazó Gameiro para igualar la contienda. El 1-1 al menos daba alas a la imaginación del valencianismo: un segundo gol que adelantara a los locales podía inocular el vértigo en la circulación del Atalanta. Con el penalty transformado por Ilicic al borde del descanso dicho escenario se esfumó.

Albert Celades agitó al Valencia al descanso con la introducción de Gonçalo Guedes por Mouctar Diakhaby. El técnico ché renunció al último central presente sobre el verde para cerrar con tres futbolistas -Wass, Coquelin y Kondogbia- y replicar en cierta medida el sistema del Atalanta al habilitar las alas para las incorporaciones de Ferran Torres en la derecha y José Luis Gayà en la izquierda. El suplemento extra de energía local sirvió para alterar la dinámica del encuentro, con el Atalanta también relajado, y generar un buen puñado de ocasiones de gol. Una de ellas, un cabezazo de Gameiro tras un servicio formidable de Ferran Torres desde la banda derecha para empatar nada más reanudarse la segunda mitad. Más tiempo tardó en llegar el 3-2, anotado por el propio Ferran Torres tras una asistencia de Parejo. El capitán valencianista habilitó al canterano con un buen pase al espacio, aunque el extremo disfrutó de mayores facilidades para marcar dada la pésima salida de Sportiello, guardameta titular por la baja de última hora de Gollini.

Valencia vs Atalanta - Football tactics and formations

Si existía alguna esperanza de que el Valencia anotara tres goles en menos de media hora para acceder a cuartos, Ilicic se encargó de bajar a la tierra al representante español en un abrir y cerrar de ojos. El delantero esloveno culminó un contragolpe que él mismo había iniciado cuatro minutos después de que Ferran anotara el 3-2 para igualar la contienda y redondeó su actuación con el póker en el minuto 82. Los cuatro goles de Ilicic le convierten en historia viva del torneo: nunca antes un futbolista había marcado cuatro dianas fuera de casa en una eliminatoria de la Champions. El Atalanta, debutante en la competición, soñará con seguir haciendo historia mientras la emergencia sanitaria no fuerce a la UEFA a tomar medidas aún más drásticas.

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Foto de portada: Focus Images Ltd.

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