Buscando el impacto de Rooney

Wayne Rooney volvió a ser titular (Foto: Focus Images Ltd)

En su primera rueda de prensa como entrenador del Derby County el pasado viernes, Wayne Rooney habló de historia. De escribirla, y de seguir los pasos de entrenadores que ya lo hicieron con los rams como Brian Clough o Jim Smith. “Es un gran honor”. La dificultad de la tarea que tiene en sus manos también es grande.

De naturaleza precoz, Wayne jugaba en el equipo sub19 del Everton con 14 años. Con 16 debutó con el primer equipo y dos meses más tarde, poco antes de cumplir los 17, marcó su primer tanto liguero. Lo hizo en el último minuto para terminar con la racha de 30 partidos sin perder de los Invencibles del Arsenal, y para convertirse -durante un mes- en el goleador más joven de la Premier League. Fue su mejor carta de presentación. Bajó un globo de Thomas Gravesen con un toque sutil, aún lejos del área de David Seaman. Aprovechó el espacio que dejó la carrera de Kevin Campbell para acercarse a la meta rival. Nada, prácticamente dos metros. Con su pie derecho imprimió una rosca ascendente que superó a Seaman, que poco pudo hacer. Ni siquiera el larguero logró evitar el gol. Cuando el esférico rebotó en el suelo y terminó alojándose en la red, Goodison Park estalló. Remember the name.

Dos años después de celebrar un tanto en la FA Youth Cup mostrando el lema once a blue, always a blue en una camiseta, se vistió de rojo. Se convirtió en el capitán del Manchester United y en el máximo goleador en la historia del club de Old Trafford, ganando cinco títulos de Premier League, cuatro Copas de la Liga, una FA Cup, un Mundial de Clubes, una Liga de Campeones y una Europa League. También dejó su marca en la selección inglesa, de la que, con 53 tantos, sigue siendo el máximo anotador.

Pasó de ser un delantero centro con buena técnica y visión, a retrasar su posición para hacer jugar a sus compañeros, reinventándose como centrocampista, de los de pico y pala. Lo corroboró en el DC United de la MLS marcando 25 goles en 52 partidos. Hace un año regresó a Inglaterra con el próximo paso en su carrera ya en mente. Rooney llegó a Pride Park para ser jugador-entrenador del Derby County con 34 años. Vestirse de corto y ayudar al equipo sobre el césped, y también a Phillip Cocu en el banquillo. Aprender antes de dar el salto, curiosear. Un fichaje, todo sea dicho, con cierto aire a propaganda por parte de la propiedad del club.

Después de varios intentos fallidos de regresar a la Premier League y quedarse con la miel en los labios, la afición blanquinegra ha pasado de maldecir ese sabor agridulce a añorarlo. Acostumbrados a merodear los puestos de promoción de ascenso, los carneros corren peligro de descender a la tercera categoría por primera vez desde 1986. Tras un insulso décimo puesto la temporada pasada, Phillip Cocu arrancó la presente con poco crédito. Lo agotó sumando solo seis puntos (una victoria y tres empates) en once partidos. Pese a que los problemas surgían también fuera del césped, el neerlandés pagó el pato y Wayne Rooney tomó las riendas del cuerpo técnico junto a Liam Rosenior, Justin Walker y Shay Given. El cuarteto mejoró los números de su predecesor, ganando tres y empatando cuatro de los once encuentros dirigidos desde entonces. Acumulando hasta seis partidos seguidos sin perder.

Wayne Rooney debutó en enero de 2020 como jugador del Derby County. Foto: Josh Dixon/Focus Images Ltd
Wayne Rooney está jugando de centrocampista en el Derby County esta temporada. Foto: Josh Dixon/Focus Images Ltd

El enfoque de Rooney fue una bocanada de aire fresco. Simple y directo en sus instrucciones. El inglés volvió a lo básico, quien más trabaje gozará de más minutos. El goleador apostó por reforzar los aspectos defensivos del equipo para contrarrestar el mal momento de los suyos frente a la meta rival (14 goles en 23 partidos), y tuvo nuevamente un impacto inmediato. Ha sido visto regularmente en la Universidad de Loughborough viendo al filial, y ha habido un goteo constante de canteranos llamados para completar entrenamientos con el primer equipo. Cuatro de ellos, incluido Kiade Gordon, de 16 años, han debutado ya a sus órdenes en partido oficial.

A la mejoría también contribuyó la confianza y el apoyo de Steve McClaren, que conoce el club a la perfección después de haber sido jugador y entrenador hasta en tres etapas distintas. Wayne Rooney coincidió en la selección inglesa con él durante la etapa de Sven-Göran Eriksson, cuando Steve era ayudante del entrenador sueco. La llegada de McClaren también ofreció tranquilidad en un momento convulso, que su puesto estuviese en los despachos y no en el banquillo reforzaba la teoría de que Wayne Rooney terminaría quedándose con el trabajo.

Y así fue. La confirmación llegó antes de lo esperado, porque lo esperado era el anuncio de la compra del club por parte de Sheikh Khaled bin Zayed Al Nahayan, a través de su empresa Derventio Holdings. Después de que la Premier League no aprobase su compra del Newcastle United la pasada campaña, el miembro de la familia real de Abu Dhabi pretende hacerse con el Derby County. Una operación que el actual propietario Mel Morris y el CEO del club Stephen Pearce insisten en que saldrá adelante. De ella depende el futuro inmediato del club, especialmente la llegada de refuerzos que ayuden a salvar la temporada. “Nos quedaremos con lo que tenemos”, dijo el entrenador del Derby County preguntado sobre el posible colapso de las negociaciones. “Los jugadores tendrán que dar un paso al frente. Si pasa, es lo que hay”.

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Ha habido retrasos a la hora de pagar el salario de los futbolistas, ha habido un brote de Coronavirus en la ciudad deportiva del club que obligó al Derby County a alinear un equipo juvenil en la FA Cup ante el Chorley. El debut de Rooney en los banquillos, no fue, precisamente, un cuento de hadas. No ayuda a la narrativa que el rival fuese el Rotherham, penúltimo clasificado que venía de poner al Everton contra las cuerdas en la FA Cup. Antepenúltimo contra penúltimo de la segunda división, ni rastro de glamour. Y aquello no fue lo peor.

Lo peor fue que el Derby County, que solo ha ganado uno de los siete partidos que ha disputado contra los ocho últimos clasificados, volvió a perder ante un rival directo. Apenas un día después de que Sir Alex Ferguson, que convenció a Rooney en su día para que cambiase Liverpool por Manchester, avisara de los peligros de su nueva aventura: “Es una industria marcada por los resultados. Lo sabe mejor que nadie. Ha tenido un buen inicio… y tiene el conocimiento y la presencia necesaria. Espero que le vaya bien”. Pues de momento no. El Rotherham United venció por 0-1 para superarlo en la clasificación y para apaciguar las ilusiones en Derbyshire.

Foto de portada:  Focus Images Ltd

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