La tercera carta del Norte

Riyad Mahrez of Leicester City during the Leicester City Press Conference at the King Power Stadium, Leicester
Picture by Andy Kearns/Focus Images Ltd 0781 864 4264
21/11/2016

Las dos últimas veces que la Copa de África se disputó en un país del Norte, el título se quedó en el Norte. En concreto, la ganó el anfitrión, algo que sin duda se ha tenido en cuenta a la hora de considerar a Egipto como la gran favorita en esta edición de 2019. La escuadra que hoy lidera Salah fue elegida por tres de los cinco pronosticadores de MarcadorInt como la que más posibilidades tenía de levantar el trofeo. Los otros dos se decantaron por Marruecos. Hubo, pues, unanimidad a la hora de apuntar hacia los países mediterráneos como aquellos destinados a dominar la CAN pese al indiscutible poderío de selecciones del África negrea como Nigeria, Senegal o la campeona vigente Camerún.

Pero el Norte posee una tercera carta para aspirar al trono. Más silenciosa y discreta, pero igualmente capacitada para llegar hasta el final. Es Argelia, que ayer se impuso a Senegal en el primer choque del torneo que enfrentaba a dos candidatos reales al título. Con su victoria por 1-0 con gol de Youcef Belaïli, el conjunto dirigido por el ex jugador del Celta de Vigo y el Olympique de Marsella (entre otros) Djamel Belmadi se ha clasificado matemáticamente para los octavos de final y ha confirmado todos los buenos augurios acerca de su fortaleza. Es el típico conjunto del Norte: mejor organizado tácticamente que los del África subsahariana (pocos defensores más fiables que Aïssa Mandi se pueden encontrar en el certamen) y con individualidades exquisitas que aportan un punto de pausa y criterio que marca diferencias en contextos atropellados. Esa maestría técnica, en Argelia, se llama Riyad Mahrez, pero también Ismaël Bennacer. El zurdo de 21 años, en su día reclutado por el Arsenal para su equipo sub-23, ha sido titular indiscutible esta temporada en el Empoli en la Serie A. Y pese al descenso en la última jornada del cuadro toscano, ha aprovechado la experiencia para curtirse en el primer nivel.

Así formó Argelia en sus victorias ante Kenia (2-0) y Senegal (1-0):

Argelia - Football tactics and formations

Hay un punto de atrevimiento en las decisiones de Belmadi que dotan a Argelia de un hambre suplementario. Los laterales se los ha dado a dos jugadores jóvenes y ofensivos que vienen de firmar campañas destacadas en clubes franceses de primera división como Youcef Atal (Niza) y Ramy Bensebaini (Rennes), futbolistas que se encuentran en el radar de entidades europeas más importantes y que por lo tanto pueden aprovechar la Copa de África como un escaparate para acabar de decantar un posible traspaso hacia un escalón aún más alto. Ambos nacieron en Argelia -a diferencia de muchos compañeros de selección que lo hicieron en Francia- y debutaron allí en el fútbol profesional, llegando a ser compañeros de equipo en el Paradou de Argel. Su fútbol desprende esa efervescencia sin contención propia del chaval desacomplejado que se ha dado cuenta de que el fútbol le ofrece un trampolín social capaz de cruzar continentes.

Yacine Brahimi ha jugado sólo 16 minutos en los primeros dos partidos de Argelia en la Copa de África. (Foto: Andy Kearns/Focus Images Ltd).
Yacine Brahimi ha jugado sólo 16 minutos en los primeros dos partidos de Argelia en la Copa de África. (Foto: Andy Kearns/Focus Images Ltd).

En esta misma línea, a Belmadi no le ha temblado el pulso a la hora de apostar por otros dos jugadores formados en la liga argelina y que ahora, a los 27 años, brillan en campeonatos alejados del foco mediático. Es el caso de su delantero centro Baghdad Bounedjah, que promedia más de un gol por partido en el Al-Sadd catarí desde que llegara a Doha en 2015. Y el del autor del único tanto ante Senegal, un Belaïli que milita en el Esperance de Túnez y que parte desde el costado izquierdo para acabar las acciones en una zona más interior. De este modo logró decantar el choque ante la escuadra de Sadio Mané y Keita Baldé: con un derechazo formidable desde la frontal del área. Para que jueguen Bounedjah y Belaïli, Belmadi ha tenido que dejar en el banquillo a dos internacionales contrastados de gran pasado en la selección: Brahimi y Slimani. Por ahora los resultados y las actuaciones individuales de sus apuestas le dan la razón e impulsan a una Argelia que sueña con ganar la segunda Copa de África de su historia. La primera desde 1990.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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