El factor Ben Mustapha

Farouk Ben Mustapha celebrates Ferjani Sassi of Tunisia scoring their first goal (penalty) against Jordan Pickford of England during the England v Tunisia 2018 FIFA World Cup match at Volgograd Arena, Volgograd
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18/06/2018

Túnez superó una eliminatoria de la Copa de África 15 años después. El don de la oportunidad de Wahbi Khazri y la decisiva entrada al campo del especialista bajo palos Ben Mustapha segundos antes de comenzar la tanda de penaltis se convirtieron en factores clave para el éxito de las Águilas de Cartago en Ismailia. El guardameta del Al-Shabab detuvo el errático disparo de Ekuban, a la postre el único error ghanés desde el punto fatídico. Sliti, el propio Khazri, Bronn, Meriah y Sassi superaron sin excesivos apuros a Ofori, garantizaron el pase de su selección a los cuartos de final, devolvieron la felicidad al rostro de Hassen –decepcionado por la decisión de relevarle bajo palos tomada por Giresse en los instantes previos a los lanzamientos desde los once metros– y tiraron por tierra las aspiraciones de Ghana, una de las grandes favoritas al título no por el juego desplegado en Egipto sino por su constante presencia en las etapas finales de la competición. La derrota de las Estrellas Negras confirma el cambio de tendencia en África, en parte incentivado por la ampliación del número de participantes en el torneo: tan solo Nigeria y Costa de Marfil resisten en calidad de representantes de la vieja guardia africana. Egipto, Marruecos, Camerún o Ghana han dicho adiós en una ronda de octavos cargada de sorpresas.

En contraste con el emocionante final, el primer tiempo resultó plomizo por la ausencia de aproximaciones de ambas selecciones. Ghana, favorita, no desbordó por ninguna de las dos bandas: Samuel Owusu apenas produjo en campo rival y André Ayew, arrinconado en el perfil izquierdo, casi no entró en contacto con el esférico. Tan solo el lateral Yiadom se mostró por el sector derecho a cuentagotas. Además, en la zona de creación, a Wakaso y a Acquah les costó horrores gestionar la posesión del esférico ante el muro tunecino. El trío de medios alineado por Giresse, compuesto por Chaalali, Sassi y Skhiri, maniató al doble pivote de las Estrellas Negras, huérfano de la clarividencia de Thomas. El centrocampista del Atlético de Madrid partió desde la mediapunta, donde está capacitado para marcar grandes diferencias en el contexto del fútbol africano. Sin embargo, adelantarlo unos metros implica perder al mejor distribuidor en la base de la jugada, un hándicap demasiado costoso para una selección carente de su tradicional desequilibro por las bandas con la lesión muscular de Atsu y el escaso protagonismo de veteranos como Kwadwo Asamoah y Gyan. Limitada, cohibida e inexplicablemente desacertada, Ghana solo disfrutó de dos oportunidades antes del paso por los vestuarios: un cabezazo a la madera de Adams –gran campeonato el suyo– a la salida de un saque de esquina y un tanto invalidado a André Ayew por una presunta mano de Thomas. La gran estrella ghanesa no se ayudó en ningún caso de su brazo, como señaló el colegiado sudafricano Gomes, pero sí había partido desde una posición de fuera de juego en el germen de la acción del gol anulado.

Ghana 1 (4) (Khenissi 61′)
Túnez 1 (5) (Bedoui (pp) 90′)

Ghana vs Tunez - Football tactics and formations

En clave tunecina, las Águilas de Cartago, menos peligrosas sin el ‘tocado’ Khazri de inicio, basaron todas sus posibilidades de supervivencia en la concentración y el rigor defensivo. Khenissi peleó sin fortuna contra Boye y Adams, y el talentoso Msakni se perdió a 40 metros de la portería defendida por Ofori. Los  tres empates sumados ante Angola, Malí y Mauritania en la fase de grupos invitaban a pensar que Giresse no se movería ni un renglón del plan preestablecido en los últimos tiempos: los laterales no se incorporan al ataque, acumula una infinidad de futbolistas por detrás del balón e insiste una y otra vez en jugar en largo sobre su ‘9’. Quizá el hecho de enfrentarse a una de sus bestias negras en el continente multiplicó el recelo de la selección tunecina, pero incluso en ese escenario su propuesta resultó conservadora en exceso. La intención parecía clara: alargar el partido lo máximo posible, no regalar faltas en la frontal porque Thomas es un especialista en ese tipo de lanzamientos a balón parado y acabar desesperando a su rival. Esto último lo consiguió Túnez, pues Ghana terminó fiándolo todo a los golpeos de Wakaso desde cualquier lugar del campo. Un argumento demasiado débil para un combinado nacional poco trabajado en lo táctico.

El partido mudó cuando Khazri pisó el césped en el minuto 68. El delantero le dio alas a su equipo, permitiendo hilar pases en territorio ghanés. Todo lo que salió de sus botas tuvo coherencia y dañó al contrario. En especial, su control de espaldas antes de descargar sobre Kechrida para que el lateral asistiese a Khenissi en el 0-1. La maniobra de los tres jugadores tunecinos resultó impecable. A Kwesi Appiah de pronto no le salieron las cuentas: debía buscar el tanto del empate y sus jugadores no sabían cómo encontrar el agujero en la defensa de Túnez. Ekuban y Gyan comparecieron para acumular más hombres en la zona de remate y Wakaso a punto estaría de firmar las tablas desde media distancia. El gol, inesperado por el momento y las circunstancias, llegaría en el tiempo de descuento: una falta cometida sobre Thomas a unos 30 metros de la portería permitió a Ghana colgar el balón en el interior del área. Y allí apareció Bedoui para despejarlo, con tan mala fortuna que su cabezazo emprendió la dirección equivocada. La pelota cogió altura, colándose por encima de un desesperado Hassen. In extremis, prórroga.

En el tiempo extra, poco rescatable más allá de un remate desviado de Jordan Ayew por menos de medio metro y la permanente sensación de acoso ghanés. Ya en la tanda, Túnez demostró puntería en los lanzamientos desde el punto de penalti y a Giresse le funcionó de maravilla su carta ganadora: Ben Mustapha. El parapenaltis desvió el tercer disparo, obra de Ekuban, y brindó una alegría mayúscula a un país acostumbrado a ver cómo su selección acumulaba sinsabores y despedidas prematuras en las últimas ediciones de la Copa de África.

Wahbi Khazri of Sunderland on the bench prior to the Barclays Premier League match at the Stadium Of Light, Sunderland Picture by Simon Moore/Focus Images Ltd 07807 671782 02/02/2016
Wahbi Khazri, uno de los héroes de Túnez (Foto: Simon Moore/Focus Images Ltd).
Foto de portada: Focus Images Ltd.

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3 comments

He empezado a leer y me he quedado sorprendido, Carlos. ¿Cómo que Túnez accedió a cuartos 15 años después? Sin ir más lejos en las dos últimas ediciones ha alcanzado esta ronda, siendo eliminada en 2015 por Guinea Ecuatorial y en 2017 por Burkina Faso.

Probablemente sea una ida de pinza por ser este el primer año con octavos de final y se refiera a que es la primera vez en 15 años que supera una ronda eliminatoria tras la fase de grupos, que creo que es el dato bueno xD

Correcto. El dato bueno es el de la eliminatoria. Corregido queda. ¡Gracias

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