Gueye y Mané despiertan del sueño a Benín

Sadio Mane of Liverpool celebrates scoring their first goal during the UEFA Champions League match at Allianz Arena, Munich
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13/03/2019

Senegal logró clasificarse para las semifinales de la Copa África por tercera vez en toda su historia. Lo consiguió tras desembarazarse de la sorprendente Benín, una de las cenicientas de estas alturas de la competición que se marcha de Egipto con honor tras haber competido todos sus partidos. Senegal, por su parte, ratificó lo que ha venido mostrando en todo este torneo: es capaz de ganarle a cualquiera pero no de imponerse con la autoridad que se le antoja a su plantilla. Por ahora les está bastando y sobrando para ir pasando rondas ante selecciones inferiores sobre el papel: Tanzania, Kenia, Uganda y Benín. Sólo Argelia supuso un reto real y les costó su única derrota en esta Copa. Con el resto de cabezas de cartel caídos en batalla, a Senegal se le abre una oportunidad histórica para ser campeón continental por primera vez en su historia. Si lo consiguen, será al ritmo de Idrissa Gueye y Sadio Mané.

Senegal 1 (Gueye 69′)
Benin 0

Senegal vs Benin - Football tactics and formations

Benín llegaba al cruce tras eliminar a la Marruecos de Ziyech, favorita junto a Egipto para alzarse con el campeonato. Los de Michel Dussuyer, a pesar de no haber ganado ni un solo partido en toda su historia en la Copa África, habían mostrado sus credenciales a la hora de resistir un asedio incluso tras quedarse con 10 ante Marruecos. Ante Senegal, tuvieron que afrontar el reto sin la referencia de Adénon en el centro de la zaga, cuya baja impidió además a Dussuyer formar con la línea de 5 atrás que dispuso ante Marruecos. Aliou Cissé, por su parte, sólo varió una pieza con respecto a su once ante Uganda, dando entrada a Keita Baldé por un poco acertado (y lesionado) Ismaïla Sarr.

Con esta modificación, Cissé trató de variar la participación y presencia de su principal estrella. Sadio Mané, a quien su equipo no le facilita en exceso las cosas, abandonó la banda izquierda, donde suele parecer pegado con superglue a la cal, para partir desde banda derecha con plena libertad para aparecer por dentro. Su rol fue incluso más de segundo punta escorado que de hombre de banda, con Saivet abandonando la mediapunta para ocupar el costado diestro que desocupaba el jugador del Liverpool. El resultado fue positivo pero tampoco espectacular, Mané participó más y más arriba que en otros encuentros, pero al partir de la derecha su salida natural era siempre hacia fuera y hacia el desborde y no tanto hacia el disparo a portería. Al final, el problema de base de la relación Senegal–Mané sigue siendo el mismo: Sadio sigue necesitando de los demás para generar una ocasión cuando está perfectamente capacitado para crearla y finalizarla él solo.

Sadio Mane está marcando las diferencias. Foto: Focus Images Ltd
Sadio Mane está marcando las diferencias. Foto: Focus Images Ltd

Ante el buen orden defensivo de Benín se antojaba incluso más complicado. El 4-5-1 de los de Dussuyer tapaba el principal foco ofensivo de Senegal: las bandas. Poté y Soukou, ambos jugadores ofensivos, se dejaron la piel para tapar las subidas de los laterales senegaleses, que solían acabar sus jugadas en centros precipitados que la zaga beninesa repelía sin problema. En este aspecto destacó Olivier Verdon, reciente fichaje del Alavés, que actuó como auténtico capo de la defensa tanto en balones aéreos como yendo al suelo ante las incursiones al área. Cuando atacaba Benin, Poté abandonaba la banda y caía al centro para descolgar balones y demostrar su superioridad técnica. Sessi D’Almeida demostró su despliegue como interior de ida y vuelta para sumar en transición, pero Stéphane Sessegnon, ex de West Bromwich y PSG entre otros, no dejó muestras de su calidad y pareció superado por la intensidad del partido.

Senegal tenía la posesión y la iniciativa, pero los ataques de los Leones de Teranga no suelen brillar por su fluidez. En estas apareció Idrissa Gueye, que supo darle una marcha más a las posesiones de los de Cissé con el movimiento del balón y de sí mismo tirando desplazándose por el campo. También Niang, que estuvo especialmente sensible en los apoyos hacia Mané. En comparación quedaron algo descafeinadas las aportaciones de Keita Baldé, que apenas pudo superar a su par Baraze, y de Saivet, que estuvo espeso en la circulación y sólo generó peligro botando acciones a balón parado.

Idrissa Gueye está cuajando un gran torneo. Foto: Focus Images Ltd
Idrissa Gueye está cuajando un gran torneo. Foto: Focus Images Ltd

Ya entrado el segundo tiempo, Aliou Cissé les retiró a ambos, Baldé y Saivet, para dar entrada a Diagne y Diatta, que dinamizaron los ataques senegaleses y, sobre todo, cambiaron de sector a Mané, que seguía pisando la mediapunta pero escorado ahora desde el costado izquierdo. Tan solo unos minutos después, Gueye arrancó desde posición de pivote como una locomotora y, tras una dejada magistral de Mané desde la frontal, arrambló el área beninesa y reventó el cuero para hacer el 1-0. Se sucedieron entonces los minutos en los que Mané pudo liquidar a Benín él solo. Con las ardillas descuidando su área en busca del empate, Sadio, en posición ya casi de punta, gozó de dos mano a mano y una jugada en la dejó a Niang a portería vacía. Benin resistió, pero tampoco llegó a intimidar de verdad. Uno de sus grandes focos de peligro, las acciones a balón parado, apenas asustaron al potencial físico senegalés. Solo un mal control del guardameta Gomis tras una cesión congeló el corazón de los senegaleses cuando el balón pasó rodando a escasos centímetros de la portería

Ya en los minutos finales, una carrera en solitario de Gueye, en la que demostró su potencial técnico, obligó a Verdon a apagar el enésimo fuego de la noche placando al jugador del Everton cuando se acercaba al área. Roja. Y con uno menos la resistencia ya era del todo imposible. Senegal confirmó los presagios y está ahora a tan solo un paso de repetir la histórica final de 2002, y a dos de lograr la gesta de levantar su primera Copa África. Benín despertó del sueño más tarde de lo imaginado, aferrándose con uñas, dientes y empates a la realidad de haber pasado de ronda por primera vez en su historia. Para la próxima vez quedará el reto de ganar un partido, pero esta andadura ya se siente como una gran victoria.

Foto de Portada: Focus Images Ltd

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