Túnez despierta del sueño a Madagascar

Ferjani Sassi of Tunisia celebrates scoring their first goal (penalty) with team mates against Jordan Pickford of England during the England v Tunisia 2018 FIFA World Cup match at Volgograd Arena, Volgograd
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18/06/2018

Túnez acabó con el inesperado recorrido de Madagascar en la presente edición de la Copa de África celebrada en Egipto firmando su partido más convincente de todo el campeonato. Ante una selección menos talentosa tanto en lo estrictamente individual como en colectivo, los hombres de Alain Giresse supieron madurar el choque hasta encontrar opciones claras para terminar decantándolo a su favor. Sería durante el segundo tiempo cuando la fatiga comenzaría a hacer mella en los futbolistas malgaches. Entonces, la calidad tunecina marcó la diferencia. Después de haberse movido en el alambre para certificar su histórico y no menos meritorio pase a los cuartos de final, existían dudas fundadas sobre la capacidad de respuesta en contextos desfavorables de Madagascar, un combinado compuesto por jugadores modestos que militan principalmente en clubes alejados de la élite en Francia. ¿Cómo gestionarían un gol en contra en una ronda eliminatoria? Estas inquietudes quedaron despejadas tras el primer tanto anotado por Sassi a la vuelta de los vestuarios. El 0-1 hundió a la gran revelación del torneo y facilitó la clasificación del representante del Magreb. 15 años después, Túnez regresa a las semifinales de la CAN. La Senegal de Gueye y Mané espera ahora a la vuelta de la esquina.

En los primeros compases del choque, Madagascar trató de jugar sus bazas: quiso imprimirle ritmo a la circulación de la pelota y apostó por su característico dinamismo entre líneas. Aunque esta selección no cuenta con demasiado desequilibrio del centro del campo hacia delante, su objetivo siempre es sorprender sin madurar sus ataques. El problema ante rivales firmes y bien ordenados es que, a menudo, la sola presencia de Andriatsima en punta no llega a causar quebraderos de cabeza al contrario. Tras sufrir de lo lindo contra Ghana, Meriah y Bronn vivieron 90 minutos tranquilos, porque esta vez el cinturón de seguridad tunecino en el centro del campo mermó la efervescencia de la sorpresa africana. A Anicet Abel, el pivote del Ludogorets, no le resultó sencillo encontrar a sus compañeros para trenzar combinaciones rápidas que pudiesen castigar la habitual parsimonia de las Águilas de Cartago. Cortocircuitado el mediocentro más clarividente con el balón en los pies, ni Ilaimaharitra ni Amada lograron dar un paso al frente.

Madagascar 0
Túnez 3 (Sassi 52’, Msakni 60’, Sliti  90’)

Madagascar vs Tunez - Football tactics and formations

Superada una primera parte sin grandes oportunidades en las áreas más allá de un disparo a balón parado de Khazri y algún golpeo poco ajustado desde media distancia, el duelo se decidió en el arranque del segundo periodo. La fragilidad de la defensa malgache quedó de manifiesto en una acción en la que Túnez se desplegó de derecha a izquierda hasta que, de vuelta en la medialuna del área, Sassi contó con el tiempo necesario para colocarse la pelota en el pie derecho y buscar el golpeo de interior al palo largo. La buena fortuna se alió con el medio del Zamalek, porque el trasero de Fontaine modificó la dirección del disparo, descolocando por completo a un Melvin Adrien ya batido. Hasta ese instante, las permanentes subidas de Kechrida por el carril derecho habían sido el motor de Túnez. Desde el 0-1, Madagascar claudicó, y todas y cada una de las aproximaciones de Khenissi, Msakni y compañía llevaron peligro de gol. El escenario se convirtió en una prueba de madurez para Madagascar, a la que uno no puede reprocharle nada conociendo de dónde viene y la escasez de futbolistas con cierto caché en sus filas. Al querer dar un paso al frente para poblar con más jugadores la zona de remate, la discutible ocupación de los espacios y los constantes errores en la entrega le pusieron el partido en bandeja a Túnez. Msakni, algo pasado de peso y bastante menos ágil que en ediciones anteriores, liquidaría el cruce de cuartos aprovechando un despeje errático de Melvin Adrien. La candidez de la cobertura tunecina ayudó al jugador propiedad del Al Duhail catarí.

La desesperación malgache facilitaría el tercer y último tanto del choque, ya en el tiempo de descuento. A la salida de un saque de esquina a favor de Madagascar, la pelota acabó en los pies de Khazri, que rápidamente galopó a campo abierto gestionando a la perfección un dos contra uno sencillo para un jugador de su nivel. En el momento justo, el futbolista más desequilibrante de Túnez le brindó a Sliti la posibilidad de redondear la victoria. El extremo origen marsellés midió la salida de Melvin y alejó la pelota del cuerpo del portero lo suficiente como para acomodarla en el fondo de la red. Un remate certero que desató la euforia tanto en el campo como en la grada, pues un nutrido grupo de hinchas tunecinos dio fe de la pasión desbordada que siente ahora un país huérfano de alegrías futbolísticas en los últimos tiempos. Desde ya, Giresse debe preparar a sus hombres para enfrentarse a Senegal, el combinado más físico del torneo. La solidez defensiva senegalesa, el imponente despliegue de Kouyaté o Gueye y el veneno de los Sarr, Niang o Mané suponen amenazas muy serias para un grupo al alza.

Wahbi Khazri of Sunderland on the bench prior to the Barclays Premier League match at the Stadium Of Light, Sunderland Picture by Simon Moore/Focus Images Ltd 07807 671782 02/02/2016
Wahbi Khazri, uno de los jugadores más activos de Túnez (Foto: Simon Moore/Focus Images Ltd).
Foto de portada: Focus Images Ltd.

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