Un nuevo paradigma de estrellas africanas

mane Liverpool Marcadorint

La Copa África 2019 está confirmando una tendencia que se venía insinuando en el último lustro: el perfil del jugador referencia del fútbol africano está cambiando. Sus estrellas de 2019 poco tienen que ver con las de hace doce o quince años, con el prototipo de delanteros contrastados y cotizados en la élite del fútbol europeo. Una vez apagada la llama de los Samuel Eto’o, Didier Drogba, Fréderic Kanouté o Samuel Adebayor, África está dejando de producir arietes de primer nivel. Si hace una década incluso las selecciones de perfil más bajo contaban con un nueve de referencia, capaz de fabricarse goles de la nada o de amenazar el arco contrario si estaba bien abastecido, ahora la Copa África anda huérfana de anotadores de los de toda la vida. Desde 2010, ningún futbolista ha marcado más de cuatro goles en una misma edición de la Copa África. En 2013, Wakaso y Emenike anotaron cuatro dianas. En 2012 y 2015, un buen puñado de futbolistas compartieron el trofeo de máximos artilleros con tres goles. En 2017, solo Junior Kabananga celebró tres veces un tanto.

Es posible que en esta edición vuelvan a elevarse las cifras goleadoras, con la introducción de más selecciones -por tanto, algunos rivales más débiles- y la posibilidad de que el campeón acabe disputando un total de siete encuentros con la nueva ronda de octavos de final. Sin embargo, la evidencia es que los futbolistas africanos que militan en los clubes de élite en Europa juegan en tres cuartos de campo. Los mejores jugadores de cada selección, las referencias a las que acudir en caso de dificultad, no ocupan el área sino que participan más abiertos en la banda o se mueven entre líneas. En ocasiones, son futbolistas de banda a los que se les exige desempeñar el rol de ’10’ en el combinado nacional. Mohamed Salah es la estrella del anfitrión, Sadio Mané e Ismaïla Sarr ejercen de líderes en Senegal, Riyad Mahrez está llamado a tirar del carro en Argelia junto a Brahimi y Feghouli, Bassogog fue el futbolista diferencial en Camerún hace dos años, Ziyech está asumiendo cada vez más galones en una Marruecos huérfana de arietes, Nicolas Pépé va camino de desempeñar ese mismo papel en Costa de Marfil y Nigeria no produce delanteros pero sí abundantes mediapuntas o extremos como Iwobi, Musa, Samu Chukwueze u Onyekuru. También un histórico del fútbol ghanés como Asamoah Gyan está perdiendo peso jerárquico en favor de piezas como Atsu o Thomas Partey o Túnez confía en la creatividad de Msakni. Las únicas excepciones seguramente sean Moussa Marega, del Oporto, el primer futbolista en el que uno piensa cuando busca etiquetar a alguien como referencia de la selección maliense, o el congoleño Cédric Bakambu, que no ha reproducido su mejor nivel en el fútbol de clubes a la selección. Aubameyang, el otro ejemplo más evidente tras la transformación a killer en el Borussia Dortmund, no logró clasificar a Gabón para la Copa África.

Salah es el futbolista más mediático del momento en África. Foto: MarcadorInt/T. Martínez (Todos los derechos reservados).
Salah es el futbolista más mediático del momento en África. Foto: MarcadorInt/T. Martínez (Todos los derechos reservados).

Que se esté extinguiendo la figura del delantero centro africano no significa que las nuevas estrellas del continente no marquen goles. Salah, Aubameyang y Sadio Mané compartieron el premio de máximos artilleros de la Premier League con 22 tantos, las mismas dianas que marcó Nicolas Pépé en el Lille y le valieron para erigirse como el segundo máximo anotador de la liga francesa. Sin embargo, ocupan otras zonas y se valora más un perfil de futbolista eléctrico, con desequilibrio en el uno contra uno en un fútbol que además aporte una buena cantidad de goles al término de cada temporada. Atrás queda la época de las Copas África dominadas por los Eto’o, Drogba, Asamoah Gyan, Kanouté, Adebayor, Benni McCarthy, Mido, Yakubu, Obafemi Martins, El Hadji Diouf o incluso Manucho, un protipo de delantero parecido de menor nivel pero que siempre rindió bien con Angola. Es una transformación más radical en comparación con la de otro perfil de futbolista habitual en la élite del fútbol africano: el centrocampista de despliegue físico o calidad técnica. En este grupo los Mahamadou Diarra, Yaya Touré, Essien y Seydou Keita tienen una línea sucesoria en los Amadou Haidara, Naby Keita, Elneny, Ndidi, Gana Gueye, Seri o Thomas Partey, una actualización a las exigencias del fútbol de élite en estos momentos.

Apoya los contenidos en MarcadorInt y conviértete en un mecenas del proyecto a través de Patreon. Puedes apuntarte aquí.

Foto de portada: MarcadorInt/T. Martínez (Todos los derechos reservados).

Related posts

2 comments

Posiblemente el mejor 9 de lo que llevamos de campeonato para mi es Sory Kaba de Guinea y me parece sorprendente que no le hayas destacado en este artículo. En el primer partido hizo una gran actuación y en el Elche se ha hinchado en la primera vuelta de la Liga 123 a marcar goles.

Iba más a un tema de futbolistas de primera línea. Incluso en Guinea, como referentes, aparecen antes los Diawara, Naby Keita o Traoré aunque Sory Kaba esté haciendo un buen torneo, por encima de mis expectativas. Pero aun así solo ha marcado un gol en la fase de grupos y parece difícil que vaya a superar los tres de los máximos anotadores de los últimos torneos. Es un caso parecido al de Kaddu en Uganda, que ha dejado buenos partidos pero que está lejos de los delanteros históricos del fútbol africano.

Deja un comentario

*