Previa de la Copa África 2019

Basem Moursi of Egypt  (3rd left) celebrates scoring his team's second goal to make it 2-2 during the International Friendly match at the Matchroom Stadium, London
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04/06/2014

Con unos días de retraso respecto el plazo previsto inicialmente y en un país diferente al adjudicado en primera instancia, este viernes arranca la Copa África 2019 en Egipto. A finales del año pasado se decidió que Camerún no estaba preparada para alojar el campeonato, el primero con 24 países en la historia de la competición, y en enero se adjudicó de nuevo la localía a Egipto. No solo es la Copa África de mayor extensión de la historia, sino que también se trata de la primera vez que se celebra en verano. Atrás quedan las competiciones disputadas entre enero y febrero, las fechas designadas para la CAN en las últimas ediciones, aunque anteriormente se llegó a jugar el torneo en marzo, noviembre o incluso en mayo en una de las primeras versiones.

Campeón, decepción, mejor jugador… Los pronósticos de la redacción MI para la Copa África 2019

Dos años y medio después de que Camerún se proclamara campeón en Gabón, la élite del fútbol africano se cita en Egipto. Los Leones Indomables (5 títulos) intentarán seguir recortando la distancia respecto al país más laureado, el anfitrión, con siete entorchados, mientras otros combinados nacionales intentarán romper sequías larguísimas sin alzar un título. Ghana no lo conquista desde 1982, Argelia desde 1990, Marruecos desde 1976 y Senegal no lo ha ganado nunca. Nigeria, que reinó en el continente africano en 2013, es otro de los aspirantes a título. La ampliación de los participantes ha propiciado el debut de Madagascar, Mauritania y Burundi, que se estrenan en el torneo, o el regreso de Tanzania, con Amunike como entrenador, tras 39 años de ausencia. Son algunas de las novedades más llamativas de un certamen en el que no participarán Gabón y Burkina Faso, las ausencias más destacadas junto a Zambia.

Grupo A

Egipto: la primera vez con Salah de estrella

Por primera vez, Mo Salah acude a un torneo de selecciones con Egipto en plenitud física y con la condición de estrella de primer nivel mundial. Ya era el mejor futbolista de los Faraones en los últimos campeonatos, como futbolista consolidado tanto en el Basilea como en la Serie A, pero su estatus ha cambiado en las dos últimas temporadas en el Liverpool. La lesión en la final de la Champions de 2018 le limitó enormemente de cara al Mundial de Rusia, pero ahora esta Copa África debería ser distinta. Egipto, además, ya alcanzó la final hace dos años en un certamen en el que los chispazos de calidad de Salah marcaron diferencias. Tras nueve años de sequía, y más aún jugando en casa, la exigencia será altísima para el anfitrión. Javier Aguirre dirige ahora a una selección egipcia en la que no están Ramadan Sobhi, una alternativa siempre válida para cambiar de ritmo en las bandas, ni sobre todo dos leyendas como Fathy y El Hadary. La profundidad de Elmohamady en la derecha, la fortaleza de Gaber y Hegazi en el juego aéreo, el despliegue físico de Elneny y el provecho que saquen El Said y Amr Warda del poder de atracción de Salah determinarán el techo de Egipto en la Copa África. Recientemente ha sido un equipo letal al contragolpe, pero con mayores dificultades para llevar la iniciativa ante los rivales que le han cedido el balón y se han replegado muy atrás.

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Salah.
Salah es una de las grandes estrellas de la Copa África. Llegará después de marcar en la final de la Champions. Foto: MarcadorInt/T. Martínez (Todos los derechos reservados).

RD Congo: la velocidad por bandera

Los Leopardos son una de las selecciones de mayor potencial entre la clase media de la Copa África. No figuran entre la élite que ha participado en los Mundiales últimamente, ni tampoco ha jugado con regularidad las últimas rondas del torneo continental, pero se presentan en cada CAN como un aspirante a dar guerra ante cualquiera. La nómina con la que cuenta Florent Ibengé, seleccionador desde 2014, es digna de poner el foco en la plantilla congoleña. Arriba atesora dinamita, con futbolistas con gol y velocidad a la contra como Bakambu, Bolasie, Akolo, M’Poku o incluso Assombalonga, una de las últimas novedades del combinado nacional tras anotar 14 goles este curso en el Championship con el Middlesbrough. También es poderoso en las acciones a balón parado, con un elenco de centrales poderosos en el juego aéreo como Luyindama, Tisserand o Bopé. Esa acumulación de defensas ha llevado a Chancel Mbemba a actuar a menudo como mediocentro con la selección en las últimas grandes citas. Al abanico de nombres conocidos se puede sumar Masuaku, lateral izquierdo del West Ham. Sobre el papel suena bien, aunque a la República Democrática del Congo le costó clasificarse para la fase final de la Copa África. Quedó segunda de su grupo, por detrás de Zimbabue (con quien se volverá a enfrentar este mes), y solo certificó el pasaporte para el torneo tras imponerse a Liberia en un duelo directo en la última jornada.

Uganda: candidato a país emergente del fútbol africano

Pese a tratarse de un país con mucha tradición en las décadas de los sesenta y setenda, Uganda regresó a la última edición de la Copa África tras 39 años de ausencia. No superó la fase de grupos en Gabón, pero sí dejó buenas sensaciones en un grupo complicado con Egipto, Ghana y Mali. Solo sumó un punto, pero no perdió ninguno de sus partidos por más de un gol de diferencia. Compitió ante tres de los equipos de más potencial en ese momento y ahora sueña con superar la fase de grupos. Cambió el seleccionador, pero no gran parte del bloque. Miya, entonces el joven nombre emergente del fútbol ugandés, apenas gozó de continuidad en la liga belga pero viene de jugar con regularidad en el Gorica, en la Primera división croata. Se esperan goles de su estrella. Asimismo, la portería está bien resguardada por Onyango, considerado uno de los mejores arqueros del continente en el Mamelodi Sundowns, y otros de sus pilares militan en clubes africanos de renombre. Uno de los más destacados es el lateral derecho Ochaya, del TP Mazembe. En los últimos meses se han sumado a la dinámica de la selección ugandesa dos defensas nacidos y criados futbolísticamente en Europa. Uno es el joven Bevis Mugabi, canterano del Southampton que a los 19 años cambió los Saints por el Yeovil Town, y el otro es Ronald Mukiibi, central del Ostersunds que jugó los dieciseisavos de la Europa League hace un par de temporadas. En la fase de clasificación Uganda superó a Tanzania, Lesoto y Cabo Verde. Solo encajó tres goles en la ronda decisiva. Los tres, en el último partido en Tanzania, con la clasificación ya sellada.

Zimbabue: mejorar la actuación de 2017 es un objetivo de mínimos

Ya participó en la Copa África de hace dos años, aunque no pudo superar un grupo de enorme dificultad con Argelia, Túnez y Senegal. Solo puntuó ante el equipo argelino, en un resultado de mucho mérito para el debut, pero también demostró cierto poderío ofensivo. La velocidad de Musona, extremo del Anderlecht, es uno de los principales argumentos de la selección zimbabuense, en la que también destaca el escurridizo mediapunta Billiat. Actual futbolista del Kaizer Chiefs y con experiencia en el Mamelodi Sundowns que se proclamó campeón de la Champions africana y acudió al Mundial de Clubes en 2016, es uno de los líderes de la línea de tres cuartos. Por otro lado, Mushekwi viene de marcar quince goles el año pasado en la liga china con el Dalian Yifang y Nakamba, mediocentro del Brujas, está llamado a achicar agua y dotar de equilibrio a la medular pese a su ímpetu que a veces le lleva a perder la posición. En defensa, han convencido al lateral derecho del Nottingham Forest, Tendayi Darikwa, para que se una al combinado nacional del país de sus padres.

Mikel John Obi of Nigeria celebrates scoring his side’s 1st goal with a backflip during the 2018 FIFA World Cup match at St Petersburg Stadium, St Petersburg Picture by Paul Chesterton/Focus Images Ltd +44 7904 640267 26/06/2018
Nigeria celebra un gol en el último Mundial. Foto: Focus Images Ltd.

Grupo B

Nigeria: desequilibrio para producir, pero la incógnita de la pegada para convertir

El cuarto país más laureado en la Copa África acude a Egipto como uno de los aspirantes al título. No es para menos tratándose de una de las selecciones que más artillería acumula en ataque. Cuenta con futbolistas muy desequilibrantes por las bandas, donde puede elegir entre Ahmed Musa, Samuel Kalu, Samu Chukwueze, Moses Simon o Henry Onyekuru, un abanico de alternativas muy variada y de mucho nivel en el contexto africano. Algunos, además, caen de pie en la Copa África tras una temporada muy positiva. Es el caso de Chukwueze, revelación del año en el Villarreal, o de Henry Onyekuru, clave en la consecución del doblete en el Galatasaray. Victor Moses no estará en el elenco nigeriano tras retirarse de la selección después del pasado Mundial. Etebo, Ndidi, Iwobi y John Obi Mikel son otro puñado de opciones más que válidas para la medular mientras en la delantera quizás Nigeria anda a la zaga de otros países africanos. Odion Ighalo y Paul Onuachu parten en ventaja en una convocatoria en la que se ha quedado fuera Kelechi Iheanacho para abrir hueco a Victor Osimhen, ariete de 20 años que en 2015 brilló como el máximo goleador del Mundial sub-17. Este año ha explotado en el Charleroi, donde lo tiene cedido el Wolfsburgo, pues ha marcado 11 goles en 2019 con el club belga. En la defensa Troost-Ekong y Balogun han ofrecido un rendimiento correcto y además se suma el refuerzo de Ola Aina, que ha completado una gran temporada en el Torino.

Guinea: centrocampistas de primer nivel para igualar sus mejores actuaciones recientes

Salvo por el subcampeonato alcanzado en 1976, en su mejor participación en una Copa África, Guinea nunca ha superado la barrera de los cuartos de final del torneo continental. Ahora cuenta con una generación de talento emergente en clubes de primer nivel que podría modificar el estatus guineano dentro de las jerarquías africanas, sobre todo si tenemos en cuenta el nivel de sus centrocampistas. Naby Keita, pese a las dificultades manifestadas en su primera temporada en el Liverpool, debe erigirse como el líder de una selección en la que Amadou Diawara se postula como fiel escudero. El centrocampista del Nápoles es otra pieza de mucho valor en un equipo que puede completar la medular con Mady Camara, asiduo en los onces del Olympiacos este curso. Es en esa zona donde Guinea cuenta con sus mejores futbolistas, en un país que también produce buenos extremos. Ibrahima Traoré (B. Mönchengladbach) o Kamano (Girondins) pueden desbordar gracias a su velocidad por los carriles exteriores. El del Girondins incluso puede actuar como delantero centro, donde Guinea no cuenta con un referente a nivel continental a diferencia de otros rivales de un nivel parecido. Guinea se clasificó con holgura tras terminar primera en un grupo que incluía a Costa de Marfil. De hecho, Guinea incluso ganó como visitante en el duelo entre los favoritos de su grupo y no perdió ninguno de los seis encuentros preliminares. Solo encajó cuatro goles -tres ante Costa de Marfil-, aunque el nivel de su retaguardia transmite alguna duda más que su centro del campo de cara a la Copa África. Falette ha completado una buena temporada con el Eintracht, pero se enfrenta a su primer gran reto internacional con el combinado nacional de su abuelo materno. Colectivamente parece una línea que ofrece menos garantías.

Naby Keita. Foto: MarcadorInt/T. Martínez (Todos los derechos reservados).
Naby Keita es una de las estrellas de la selección de Guinea. Foto: MarcadorInt/T. Martínez (Todos los derechos reservados).

Madagascar: un invitado insospechado

Fue la primera selección en confirmar su clasificación para la Copa África. El 16 de octubre de 2018, junto a Senegal, Túnez y Epito, Madagascar selló el pase a la primera Copa África de su historia. Ganó en las visitas a Sudán y Guinea Ecuatorial y empató en casa contra Senegal en sus tres primeros encuentros de la fase preliminar, tres resultados por los que seguramente nadie habría apostado antes de empezar. Le sobraron dos jornadas (dos derrotas, con el pase ya en el bolsillo) y ahora intentará seguir dando la sorpresa en la fase final, donde comparte grupo con Nigeria, Guinea y otro debutante como Burundi. Su plantilla está repleta de futbolistas de perfil bajo que militan en clubes modestos de Francia. Su goleador, Andriatsima, de 35 años, pertenece al Clermont, en la Ligue 2. En esa misma categoría, en entidades que han peleado por el ascenso, han jugado con regularidad Nomenjanahary (Paris FC) y Rayan Raveloson (Troyes), mientras Thomas Fontaine milita en el Stade Reims, de la Ligue 1… pero solo ha jugado siete partidos de liga este curso. Son algunos de los nombres de mayor prestigio de la plantilla de Madagascar junto a la sorpresa de última hora, Jerémy Morel. El defensa del Olympique de Lyon ha tirado de árbol genealógico y representará a la selección del país de nacimiento de sus padres en esta Copa África. No debutó con el combinado nacional hasta finales de 2018. Su experiencia será necesaria para sostener la defensa de un equipo con nulo bagaje en este nivel. Abel (Ludogorets) o Ilaimaharitra (Charleroi) son otros futbolistas que actúan en clubes de primeras divisiones europeas

Burundi: Berahino es la cara más reconocible del debutante

Uno de los tres países que se estrena en esta Copa África es Burundi. Pese a verse claramente beneficiada por la ampliación de 16 a 24 selecciones, Burundi viaja a Egipto con la etiqueta de verdugo de Gabón, una selección asidua en las grandes citas del fútbol africano. La Copa África servirá para descubrir a fondo a sus futbolistas más talentosos, aunque tres nombres que militan en clubes extranjeros llaman poderosamente la atención en su convocatoria. El primero, el más célebre, es Saido Berahino. El delantero del Stoke City, autor de 14 goles en la Premier League 2014-15 con la camiseta del West Brom, fue uno de los futbolistas ingleses de moda en su momento. Se hinchó a marcar goles con la sub-21 inglesa e incluso estuvo convocado con la selección absoluta en varias ocasiones. Por ejemplo, pudo debutar en partido oficial en un Inglaterra-Eslovenia de la clasificación para la Eurocopa 2016, aunque finalmente se quedó en el banquillo. Todo se torció cuando quiso forzar su salida, y ahora es internacional con Burundi, donde comparte equipo con Gael Bigirimana. A sus 25 años, Bigirimana ahora milita en el Hibernian pero llegó a fichar por el Newcastle tras causar un notable impacto con el Coventry City en el Championship cuando era apenas un adolescente. Un caso distinto es el de Elvis Kamsoba, eléctrico extremo de 23 años que ha dejado sus muestras de calidad esta campaña en el Melbourne Victory australiano. A finales de 2018 jugaba en un equipo no profesional australiano y ahora jugará con el país que abandonó cuando apenas tenía cuatro años en una Copa África.

Berahino celebra un gol con la selección sub-21 de Inglaterra. Este año jugará la Copa África con Burundi. Foto: Focus Images Ltd.
Berahino celebra un gol con la selección sub-21 de Inglaterra. Este año jugará la Copa África con Burundi. Foto: Focus Images Ltd.

Grupo C

Senegal: uno de los proyectos más estables del fútbol africano

Aliou Cissé trabaja en la federación de fútbol de Senegal desde 2013. Entonces cogió al equipo sub-23, el paso previo al salto a la selección absoluta en 2015. El trabajo del capitán de la selección senegalesa que debutó en el Mundial de 2002 ha sido encomiable desde entonces y otorga una estabilidad poco habitual entre los países de mayor potencial futbolístico del continente. Clasificó a Senegal para los cuartos de final de la Copa África de 2017 (cayó en los penaltis ante Camerún, a la postre campeón) y solo la cantidad de amonestaciones le dejó fuera de los octavos de final del Mundial de Rusia 2018. No se trata tampoco de una selección particularmente vistosa -solo dos goles encajados en la fase de clasificación-, pero sí perfectamente consciente de sus virtudes y limitaciones y de qué debe hacer para imponer el guion con el que se siente más cómoda. Senegal no tienen ningún reparo en ceder la pelota y confiar en la seguridad de su eje defensivo, con Kalidou Koulibaly en el eje de la zaga y un centro del campo de cemento armado con Idrissa Gana Gueye a la cabeza (sea con Kouyaté, Alfred N’Diaye o Badou N’Diaye). Asimismo, goza de perfiles muy profundos por las bandas. Ismaïla Sarr y Sadio Mané son futbolistas muy desequilibrantes por los carriles exteriores, en una selección que posee otras alternativas de menor nivel pero también de cierta calidad como Krepin Diatta, Sada Thioub, Keita Baldé o M’Baye Niang. Estos dos últimos también pueden jugar en la delantera. Con este tipo de atacantes, Senegal se siente más cómoda con espacios, contragolpeando, aunque los días que le toca llevar la iniciativa procura robar la pelota arriba, sacar provecho de la altura de sus futbolistas en las jugadas a balón parado y bombardear el área a partir de la profundidad de sus futbolistas de banda (incluidos los laterales, Wagué y Sabaly). Más aún cuando Sadio Mané puede echarse el equipo a la espalda para generar ocasiones por su cuenta.

Argelia: talento sin cohesión

Es un vivero de futbolistas de una calidad suprema, pero más allá del buen papel en el Mundial de Brasil 2014 a Argelia le está costando mucho dar el paso a gran aspirante a títulos continentales. Acudió a las dos últimas Copas África con elencos de gran nivel, pero ni siquiera alcanzó las semifinales. De hecho, en 2017 cayó en la fase de grupos y luego tampoco logró clasificarse para el Mundial de Rusia. El reto de Djamel Belmadi, pues, no es sencillo y menos todavía visto el bajón goleador de Islam Slimani en las dos últimas campañas. El delantero argelino, siempre fiable con la camiseta del combinado nacional, solo ha marcado dos goles en liga sumando las dos últimas temporadas en Turquía e Inglaterra. Tampoco es muy ilusionante el pasado reciente de Mahrez con la selección nacional, donde no ha dado el paso de estrella que se esperaba después de la consecución de la Premier con el Leicester en 2016 o su fichaje por el Manchester City el pasado verano. En Argelia esperan una gran actuación del extremo skyblue en una gran cita. Estará bien acompañado en tres cuartos con futbolistas del calibre de Brahimi o Ounas, en una zona en la que Argelia ha prescindido de Taider, Bentaleb, Ghezzal o Belfodil. Uno de los últimos refuerzos es Andy Delort, autor de 14 goles este curso con el Montpellier. Otro jugador que llega al alza es Youcef Atal, carrilero derecho que ha causado sensación con el Niza en la Ligue 1 y que dispondrá de un buen escaparate para exhibir sus virtudes.

Riyad Mahrez of Manchester City prior to the Premier League match at Wembley Stadium, London Picture by Martyn Haworth/Focus Images Ltd 07463250714 29/10/2018
Riyad Mahrez aún no ha brillado en ningún gran torneo con la selección. Foto: Focus Images Ltd.

Kenia: vuelve a la Copa África 15 años después

Desde 2004 que no se clasificaba Kenia para una fase final de la Copa África. La de 2019 es la segunda participación en las dos últimas décadas para una selección que vive momentos difíciles, sin demasiados futbolistas en las ligas más poderosas del mundo. Su principal referente es Victor Wanyama, flamante finalista de la Champions con el Tottenham, y su referencia goleadora es Michael Olunga, que ahora juega en el Kashiwa Reysol tras su etapa en el Girona. También en Asia milita Ayub Timbe, con pasado en la liga belga, un extremo con desequilibrio y cierta cuota de gol en los clubes en los que ha pasado. Son los futbolistas llamados a tirar del equipo mientras el resto de compañeros se presentará en sociedad ante el continente en busca de dar un paso de gigante en su carrera.

Tanzania: Samatta es la gran estrella

Uno de los equipos a los que nadie esperaba en esta edición de la Copa África. Tanzania jugará la fase final de un torneo continental por primera vez desde 1980, el único precedente en el que disputó el torneo. Entonces se despidió sin ganar un solo partido, aunque logró rascar un punto ante Costa de Marfil. Tras superar a Cabo Verde y Lesotho en la fase de clasificación, el equipo dirigido por el exdelantero nigeriano Emmanuel Amunike confía en el rendimiento de su principal figura, Mbwana Samatta, para superar la primera fase del campeonato. El ariete titular de Tanzania viene de ganar la liga belga con el Genk, donde ha sido uno de los artífices del éxito blanquiazul. Samatta ha completado la mejor temporada de su vida, con 23 goles, y es uno de los pocos futbolistas que milita en el extranjero. Porque hasta 14 futbolista de la lista pertenecen a clubes tanzanos. Junto a Samatta, Faridi Mussa (filial del Tenerife) y Adi Yussuf (Blackpool) son los únicos que han dado el salto al fútbol europeo.

Grupo D

Marruecos: el método Renard

Hervé Renard es uno de los grandes especialistas de la década en el fútbol africano. Ganó la Copa África con Zambia, luego repitió con Costa de Marfil para romper con la pésima racha de títulos de una de las gigantes del continente y ahora aspira a hacer lo mismo con Marruecos, que no gana el torneo desde 1976. El técnico francés ya ha edificado los cimientos de su proyecto: en 2017 superó la fase de grupos por primera vez en más de una década para caer en el último suspiro en cuartos ante Egipto y luego devolvió a Marruecos a un Mundial veinte años después. En el Mundial, de hecho, dejó una grata impresión pese a caer en la primera fase. La estructura ya está definida, los hombres importantes también y ahora falta ver qué matiza Renard para asaltar el título. Benatia es un central de primerísimo nivel pese a que haya abandonado la Juventus para enrolarse en el Al Duhail catarí, la profundidad que aportan Dirar, Achraf y Mazraoui desde los laterales es oro puro, Boussoufa viene ofreciendo un gran rendimiento como organizador en el centro del campo y Hakim Ziyech atraviesa un momento de máxima inspiración tras su fabulosa campaña en el Ajax. La incorporación de piezas menos conocidas como Bourabia (Sassuolo) o el eléctrico extremo Idrissi (AZ) también puede transformarse en un soplo de aire fresco en un elenco con problemas en la conversión de oportunidades. Se espera un paso al frente de En Nesyri y Boutaib. Entre los ausentes, llama la atención la no convocatoria de Amine Harit.

***NETHERLANDS OUT*** Hakim Ziyech of Ajax Amsterdam and Jan Vertonghen of Tottenham Hotspur during the UEFA Champions League Semi-Final match at Amsterdam Arena, Amsterdam Picture by Sjoerd Tullenaar/Focus Images Ltd +31655744888 08/05/2019
Hakim Ziyech es una de las grandes estrellas de Marruecos. Foto: Focus Images Ltd.

Costa de Marfil: la electricidad de Pépé y Zaha al servicio del equipo

Ya retirada la mejor generación de futbolistas costamarfileños de la historia, la papeleta para Costa de Marfil en esta Copa África vuelve a resultar incómoda. Los Elefantes ya se quedaron fuera en la fase de grupos de la última Copa África, con 16 equipos, y no parten desde una situación privilegiada para revalidar el título conquistado en 2015. Ni la portería ni la línea defensiva ofrecen muchísima seguridad, por mucho que Wilfried Kanon suele rendir bien cuando se enfunda la camiseta del combinado nacional, y las prestaciones de Kessié y Seri decepcionaron en la última edición del torneo. Ahora son un poco más maduros, aunque tampoco acuden a la Copa África tras completar una buena campaña. Los futbolistas más en forma son sus extremos, Wilfried Zaha y Nicolas Pépé. Complementarios y desequilibrantes en el uno contra uno, una versión óptima de sus dos alas permitiría a Costa de Marfil elevar sus expectativas en el torneo. Gradel y Maxwel Cornet son otras alternativas en tres cuartos para desbordar y complementar el gol que aporten Roger Assalé, Jonathan Kodjia y Wilfried Bony, que ha recuperado parte del olfato perdido en sus últimas campañas en Inglaterra desde que aterrizó en el Al Arabi catarí.

Sudáfrica: la cuesta abajo de los Bafana Bafana

Desde que organizaron el Mundial en 2010, Sudáfrica solo ha superado la fase de grupos en una ocasión. Se perdió la Copa África de 2012 y 2017, cayó en la primera ronda en 2015 y solo superó el primer obstáculo cuando organizó el torneo en 2013. Es la única vez que ha superado los grupos desde 2002, cuando también cayó en cuartos de final. Así pues, Sudáfrica no vive buenos tiempos en las competiciones internacionales. Su plantilla, no obstante, parece preparada para más pese a la dificultad del grupo en el que ha quedado encuadrado, donde quizás deba conformarse con ser una de las mejores terceras. La liga sudafricana es una de las de mejor nivel del continente y varios de sus futbolistas que militan en Europa deben ofrecer un salto de calidad. Zungu, Mokotjo y Thulani Serero son buenos centrocampistas, Percy Tau es un delantero muy veloz al espacio y las raíces sudafricanas de Lars Veldwijk abren la oportunidad de contar con un delantero de casi dos metros para rematar en el área rival.

Namibia: en busca de su primera victoria en la Copa África

En la tercera participación en una fase final continental, Namibia espera estrenar su casillero de triunfos. Sus dos últimas apariciones en el torneo se saldaron con un punto de nueve posibles en la fase de grupos, tanto en 1998 como en 2008. Ni sus competidores (Costa de Marfil, Marruecos y Sudáfrica) ni su plantilla invita a grandes esperanzas. A priori, es uno de los grupos en los que más claro está quién debería terminar a la cola al término de las tres jornadas. Sin embargo, Namibia ya dio la sorpresa al clasificarse para la fase final por delante de Zambia o Mozambique, selecciones de mayor renombre sobre el papel. La Copa África nos permitirá descubrir cuáles son los mejores futbolistas de una plantilla repleta de futbolistas de la liga local. Ocho de sus jugadores militan en Namibia, los mismos que actúan en clubes mayoritariamente modestos de la liga sudafricana. Solo Ryan Nyambe (Blackburn) y Manfred Starke (Carl Zeiss Jena) están afincados en Europa.

Grupo E

Túnez: Msakni es la diferencia respecto al Mundial

La ronda de cuartos de final ha sido un escollo insuperable para Túnez en las últimas ediciones de la Copa África. Desde que ganó el torneo en 2004, precisamente en Túnez, las Águilas de Cartago no se han vuelto a ubicar entre las cuatro mejores del continente. Sí vienen de jugar el último Mundial en Rusia y pese al cambio de seleccionador la tendencia del proyecto es apostar por el medio plazo y la juventud pujante de muchos futbolistas que militan en Europa. Alain Giresse, con una dilatada trayectoria en los combinados nacionales africanos, es quien ha cogido las riendas de una plantilla con solo un convocado por encima de la treintena. Youssef Msakni, la gran estrella tunecina, es el único con medio centenar de internacionalidades y espera reivindicarse en la Copa África tras perderse el Mundial por lesión. La madurez de Khazri en tres cuartos -puede jugar de falso nueve-, el control de los tiempos de Sassi en la medular, el despliegue de Skhiri tras su buen desempeño en el Montpellier o el potencial de Dylan Bronn, elegante con el balón y rápido sin él, son algunos de los alicientes del elenco tunecino para esta cita.

Msakni.
Msakni es el futbolista más determinante de Túnez. Se perdió el Mundial de Rusia por lesión. Foto: MarcadorInt/T. Martínez (Todos los derechos reservados).

Mali: la generación joven más ilusionante del continente

Si Túnez es una selección joven, qué vamos a decir de Mali. Dos de los proyectos más jóvenes del continente se cruzan en el Grupo E. Mali terminó tercera en dos Copas África consecutivas (2012 y 2013), pero desde entonces no ha superado la fase de grupos. En el último lustro, no obstante, se ha convertido en una potencia en los torneos de categorías inferiores. Ha rendido a buen nivel tanto en los Mundiales sub-17 como sub-20 y varios de los futbolistas destacados en esos torneos han dado el salto al fútbol europeo, mayoritariamente a través del RB Salzburgo. Los futbolistas más viejos de la convocatoria son dos de los tres porteros, de 29 años, y quienes más se les acercan son algunos jugadores clásicos de la selección nacidos en 1991, como Moussa Marega, Abdoulay Diaby o Molla Wagué. El crecimiento de Marega desde que fichó por el Oporto es uno de los principales motivos de ilusión de la hinchada maliense, que cuenta con un abanico de alternativas impresionante en ataque. Los dos delanteros que militan en Portugal, Moussa Djenepo que acaba de fichar por el Southampton, el poderío aéreo de Kalifa Coulibaly para encuentros con más urgencias o la chispa que aportan los enérgicos Sekou Koita (qué Mundial sub20) y especialmente Amadou Haidara, Diadie Samassekou y Cheikh Doucouré en la medular. La baja por lesión de Yves Bissouma es un contratiempo relevante porque quizás Mali puede acusar la ausencia de un centrocampista que aporte un poco más orden, criterio y pausa entre tanto vértigo.

Mauritania: la incógnita del debutante

Debuta en una fase final de la Copa África después de dejar fuera a Botsuana y sobre todo a Burkina Faso en la clasificación. Llamó la atención la eliminación del cuadro burkinés, que ya no solo es un clásico moderno del torneo sino que también ha llegado a estar cerca de acceder a un Mundial recientemente. Los tres goles de Ismaël Diakité en las rondas preliminares resultaron vitales para el cuadro del noroeste del continente africano. Dos futbolistas pertenecientes a clubes españoles, Aly Abeid (Alcorcón) y Hacen (Real Valladolid), forman parte de la convocatoria final para la Copa África. Algunos de sus mejores delanteros militan en Túnez, Adama Ba lo hace en el Gaziantep turco y Abdoul Ba viene de jugar en el Auxerre. Los rivales de su grupo pondrán a prueba la fortaleza defensiva de un equipo que no ha sido particularmente consistente en la retaguardia y que ha encajado un buen puñado de goles en centros laterales y acciones a balón parado.

Diadie Samassekou of Red Bull Salzburg and Youssuf Mulumbu of Celtic during the UEFA Europa League match Picture by EXPA Pictures/Focus Images Ltd 07814482222 04/10/2018 *** UK & IRELAND ONLY *** EXPA-FEI-181004-0038.jpg
Diadie Samassekou disputará la Copa África con Mali. Es uno de los futbolistas del país que ha pasado por el RB Salzburgo. Foto: Focus Images Ltd.

Angola: vuelve tras dos ediciones ausente

Precisamente Angola fue el otro equipo del grupo preliminar que acompañará a Mauritania en este Copa África. Ahora se vuelven a cruzar dos selecciones que se conocen bien, aunque el cuadro del sur del continente parte con mayores expectativas. Después de perderse las dos últimas competiciones, Angola ha formado un equipo apuntalado con refuerzos de última hora procedentes de la liga portuguesa. Bruno Gaspar (Sporting CP) y Wilson Eduardo (Sporting Braga) se han decantado por representar el país donde se encuentran sus raíces familiares, en dos movimientos llamados a elevar el techo competitivo de esta selección. Angola también ha reclutado a Evandro Brandao, delantero del Leixoes, internacional luso en categorías inferiores y con pasado en la cantera del Manchester United nacido en Luanda. El central Bastos, de la Lazio, o el incombustible atacante Mateus son dos de los futbolistas con mayor trayectoria internacional que siguen al frente de las Palancas Negras.

Grupo F

Camerún: el listón de 2017 parece insuperable

Hace dos años, Camerún sorprendió a todo el continente cuando conquistó la Copa África con una plantilla muy mermada. Sin varias de sus estrellas, que renunciaron a acudir al torneo para no interrumpir su temporada en sus respectivos clubes, Camerún fue un equipo sólido que acabó superando todos los obstáculos que se cruzaron por su camino. Parece difícil que puede defender la corona obtenida en 2017, aunque varios de los pilares que brillaron entonces siguen en la plantilla. Sobre todo Christian Bassogog, que emigró a la liga china y podrá volver a exhibir su zurda de seda en un escaparate de primera magnitud. Es una de las estrellas del combinado dirigido por Clarence Seedorf, que también cuenta con Toko Ekambi, Choupo-Moting o Clinton N’Jie como alternativas ofensivas. El despliegue de Zambo Anguissa, el criterio de Kaptoum o las incorporaciones de los siempre profundos Fai y Oyongo son algunos de los recursos de los Leones Indomables, que cuentan con el mejor trío de porteros del campeonato. Seedorf deberá elegir entre André Onana, Fabrice Ondoa (siempre rinde bien con la selección) y el sempiterno Carlos Kameni.

Thomas Partey of Atletico Madrid during the Atletico Madrid training session at Stade de Lyons, Lyons Picture by Paul Chesterton/Focus Images Ltd +44 7904 640267 15/05/2018
Thomas Partey deberá asumir un rol más creativo que en el Atlético con la selección de Ghana. Foto: Focus Images Ltd.

Ghana: la mochila de las Estrellas Negras cada año pesa más

Se trata de un histórico del fútbol africano, pero no gana la Copa África desde 1982. Ha jugado las semifinales del torneo en las seis últimas ediciones y ha acudido a tres de los últimos cuatro Mundiales, pero la Copa África se le resiste a Ghana. En Egipto intentará su enésimo asalto con una plantilla potente, aunque algo envejecida respecto a la que lleva varios años asomando la cabeza en torneos de este tipo. Asamoah Gyan, a sus 33 años, sigue siendo la referencia goleadora en un combinado nacional al que renunció a representar hacerunas semanas para luego retractarse de la decisión tomada al día siguiente tras una llamada del presidente ghanés. Los hermanos Ayew, el todoterreno Afriyie Acquah o el desequilibrante Christian Atsu son otros pilares clásicos que siguen en la plantilla. Thomas Partey deberá ordenar ese centro del campo en un rol distinto al que desempeña en el Atlético de Madrid, mientras la línea defensiva ofrece menos garantías. John Boye y Jonathan Mensah acumulan torneos de experiencia, pero son defensas tendentes a las lagunas de concentración. Algo parecido ocurre con Kasim Nuhu y Joseph Aidoo, con menos bagaje en la selección pero con minutos importantes esta temporada en el Hoffenheim y el Genk respectivamente.

Benín: estrenar el casillero de victorias es el primer objetivo

Tras nueve años de ausencia, vuelve Benín a una Copa África tras dejar en el camino a Togo en el duelo directo de la última jornada de la fase de clasificación. Lo hace con un clásico entre clásicos de su selección al frente, Stéphane Sessegnon, futbolista de buena trayectoria en el PSG antes de la gran inversión de capital extranjero en el club parisino. Sessegnon, cada vez más alejado del área, es el capitán de una selección con potencial para hacer daño a la contra. Si goza de espacios, la velocidad de Djigla y Mounié puede crear problemas a cualquiera junto al acierto goleador de Mickaël Poté, ariete de 34 años de perfil bastante bajo pero efectivo a nivel de clubes. En sus cuatro de sus últimas cinco temporadas ha superado los quince goles entre la liga chipriota y la segunda división turca, donde juega ahora con el Adana Demirspor. La cara más reconocible de la retaguardia es Khaled Adenon, defensa del Amiens. El objetivo del elenco dirigido por Michel Dussuyer (que ya entrenó a Benín en su última participación en la Copa África, en 2010) es superar por primera vez la fase de grupos. En los tres torneos precedentes ni siquiera llegaron a ganar un partido.

Guinea-Bisáu: el segundo torneo seguido tras su buena impresión en Gabón

Un gol de Frédéric Mendy contra Mozambique en el descuento del último partido de la fase de clasificación selló el billete de Guinea-Bisáu para su segunda Copa África consecutiva. Debutó hace dos años dejando una grata impresión, compitiendo en todos los partidos, y demostró personalidad para empatar los dos duelos directos contra Mozambique en la fase preliminar con tantos tardíos. La selección djurtu saca partido de la gran cantidad de futbolistas con raíces en Guinea-Bisáu que milita o se ha formado en el fútbol portugués, y ha mejorado su capacidad para reclutar a estos perfiles. Algunos de los casos más célebres son los de Moreto Cassamá, con buena fama en la cantera del Oporto en su momento, o Jorginho Intima, que pasó por las categorías inferiores del Manchester City. Lo mismo puede aplicarse a perfiles de buen nivel en el fútbol portugués como Nadjack, lateral derecho del Rio Ave, o el mediocentro Pelé, ahora en el Nottingham Forest. Uno de los últimos en llegar es Marcelo Djaló, defensa nacido en España con pasado en las canteras de Real Madrid y Juventus que ahora pertenece al Fulham. Son algunos de los recursos con los que cuenta Guinea-Bisáu junto al físico imponente del delantero Frédéric Mendy o al rendimiento bajo palos de Jonas Mendes, una grata revelación en la última Copa África.

Stéphane Sessegnon of West Bromwich Albion in possession of the ball during the Capital One Cup match at the Goldsands Stadium, Bournemouth Picture by Tom Smith/Focus Images Ltd 07545141164 28/10/2014
Stéphane Sessegnon es el jugador más conocido de la selección de Benín. Foto: Focus Images Ltd.
Foto de portada: Focus Images Ltd.

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6 comments

GANAS TREMENDAS DE COPA ÁFRICA!!!

Si siempre me ha parecido atractivo por la diversidad de culturas, etnias, religiones, creencias, tribus y ver lo felices que son jugando al fútbol, en un lugar dónde el ser humano los ha abandonado. Con 24 selecciones, debutantes e historias que descubrir, este año con más razón que nunca, a seguir la copa hasta el final!!
A disfrutarla!!
Gran artículo, sin desperdicio. Felicidades

¡Muchas gracias! Y luego las diferencias entre unas y otras en las fases finales no son tan grandes, suele ser un torneo incómodo para las favoritas y está abierto a algún que otro susto. A ver qué nos encontramos este año.

Trabajazo de nuevo Tomás. De gran ayuda para seguir este torneo tan imprevisible. Si tengo que echar algo en falta sería vuestra típica tabla de convocados en cada selección y club en el que militan. Un saludo.

¡Muchas gracias! Al final con tantos torneos no nos ha dado tiempo a sacarlas, pero lo tenemos presente para seguir mejorando.

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