Senegal-Argelia: Mané ante el engranaje argelino

The Liverpool team arrive including Sadio Mane prior to the Premier League match between Sunderland and Liverpool at the Stadium Of Light, Sunderland
Picture by Christopher Booth/Focus Images Ltd 07711958291
02/01/2017

Senegal y Argelia se verán las caras en la final de la Copa África sin ser ninguna de las dos habituales en este tipo de encuentros pero habiendo demostrado a lo largo del torneo que son dos de las selecciones más fiables del continente. De hecho, cuando la ronda de sorpresas dejó fuera de combate a Marruecos y a la anfitriona Egipto, podía dibujarse el camino de ambos equipos hasta la final que hoy disputan. Será la tercera final de Argelia, que no vivía un encuentro así desde 1990, cuando alzó su primer y hasta hoy único trofeo. Senegal es aún más novata en este aspecto, y sólo cuenta en su mochila con la final de 2002 en la que cayó ante Camerún. Final que disputó con las botas puestas Aliou Cissé, actual técnico de los Leones de Teranga, que fue el encargado de lanzar el último y decisivo penalti de la tanda… y de fallarlo. 17 años después, Sadio Mané y su cuadrilla buscan liberarle de esa carga. No lo tendrán sencillo.

Riyad Mahrez participó en los dos goles de Argelia en semifinales. Foto: Focus Images Ltd
Riyad Mahrez participó en los dos goles de Argelia en semifinales. Foto: Focus Images Ltd

Argelia es uno de los equipos más completos del continente y, probablemente, favorita en la final. De hecho, ambos conjuntos ya se han medido en este mismo torneo, durante la fase de grupos, y el resultado fue una victoria argelina por la mínima. Los de Djamel Belmadi fueron superiores y generaron más peligro durante la mayor parte de ese encuentro, si bien es cierto que Senegal aún estaba en proceso de construcción y movería varias de sus piezas desde entonces. Argelia no. Argelia sabe a lo que juega desde el primer día y su once se dice de carrerilla, y esto es difícil de ver tanto a nivel de selecciones como, más concretamente, en este tipo de torneos cortos.

Sólo la lesión de Youcef Atal en el lateral derecho ha alterado el funcionamiento del engranaje argelino, en el que todas las piezas responden a las intenciones del equipo. Mandi y Benlamri aportan salida y anticipación en la zaga; y Bensebaini (sobre todo) y Zeffane (algo menos) profundidad desde los laterales. Guedouira, desde el pivote, cubre las espaldas y permite las recepciones en zonas peligrosas de Bennacer, más relacionado con la elaboración, y Feghouli, que está inspiradísimo y conecta con los hombres de ataque. Desde las bandas, Mahrez y Belaïli casi tanto como él, aportan desequilibrio desde los costados del área pues en el centro espera Bounedjah, incansable en la lucha con los centrales, foco de los contragolpes y constante fuente de apoyos para la segunda línea. Junto a Belaïli, el 9 argelino es una de las revelaciones del campeonato.

Pero Argelia, como es obvio, no es un equipo perfecto. En transición sufre más de lo debido, sus ataques posicionales a veces son espesos (mucho menos que la media continental, aun así) y, precisamente por ser un equipo más coral que individual, Mahrez no aparece tanto ni con tanto peligro como quizá podría. Pero, cuando lo hace, gana partidos, como en las semifinales ante Nigeria, en las que participó en los dos goles que le dieron el pase a su equipo.

Idrissa Gueye está haciendo de todo en el centro del campo de Senegal. Foto: Focus Images Ltd
Idrissa Gueye está haciendo de todo en el centro del campo de Senegal. Foto: Focus Images Ltd

Senegal, aunque parezca difícil, tiene armas para hacerle daño a Argelia, y mucho. Los de Aliou Cissé han afrontado un reto extraño durante este torneo, y es que prácticamente todos los equipos que les han hecho frente han sido aún menos propositivos con el balón que ellos, que ya es decir. Las posesiones de Senegal saben a chicle mascado, no tienen un rumbo claro y rebotan esperando que el azar y el talento pongan de su parte. Idrissa Gueye y Pape Ndiaye, como pareja de mediocentros, aportan un derroche físico incuestionable pero se quedan cojos a la hora de ordenar un ataque. Gueye, eso sí, se ha destapado cargando el área y con conducciones que han roto el ritmo espeso con el que juegan sus compatriotas.

Pero todo esto es sin espacios y ante defensas replegadas. Senegal funciona mejor cuando no tiene que pensar. Si Argelia lleva la inciativa (que, ojo, los argelinos tampoco son mancos al contragolpe), Senegal puede usar su poderío físico para forzar robos peligrosos y transitar. Niang está ejerciendo con calidad de hombre boya, recibiendo el primer pase y descargando con criterio, y en los hombres de banda de los Leones de Teranga es donde está el verdadero peligro. Hay que hablar, cómo no, de Sadio Mané. A Cissé le está costando encontrar la fórmula que haga que su estrella, y probablemente la de todo el continente, reciba con frecuencia y con peligro. Aun así, Mané está tirando del carro, desde todas las posiciones y con todos los socios posibles. Los otros dos puestos de la mediapunta se los han repartido Keita Baldé, Ismaila Sarr (extremos de desborde y potencia), Diatta (despliegue) y Saivet (técnica y golpeo a balón parado).

Sadio Mane es el principal foco de peligro de Senegal. Foto: Focus Images Ltd
Sadio Mane es el principal foco de peligro de Senegal. Foto: Focus Images Ltd

Sea quien sea la pieza intermedia, si Mané recibe perfilado cerca del área, no hay defensa en el continente que pueda hacerle frente. Lo mismo podría decirse de Mahrez, más incluso teniendo en cuenta la altamente sensible baja de Koulibaly. El central del Napoli prometía un duelo técnico y cerebral de altura ante Bounedjah, pero su sanción puede decantar la balanza a favor del 9 argelino y de sus compatriotas. Mahrez, además, ataca por el costado de Mané, que tiene libertad de movimientos y poco retorno, y de Sabaly, lateral izquierdo pero diestro de pie, que tiende además a subir mucho para ocupar la banda que libera Mané. Las coberturas de Gueye y Ndiaye decidirán si será ese el ladrillo por el que se empiece a resquebrajar el muro senegalés.

De la coherencia de los planes y los destellos de talento dependerá el desenlace de un choque más igualado de lo que puede imaginarse. A ambos todavía les quedarán, aun así, piezas en el banquillo capaces de girar cualquier encuentro como el brillante Ounas para los argelinos o el contundente Diagne para sus rivales. Argelia, que ya sabe lo que es ganar, quiere renovar la generación de héroes idolatrados desde hace casi 30 años. A la cabeza de este elenco debe ir Belmadi, cerebro pensante en este engranaje y al que no le ha temblado el pulso a la hora de sentar en el banquillo a referencias del peso de Brahimi y Slimani. Tratará de impedir su canonización Sadio Mané, con un equipo a la espalda y décadas de sequía en las alforjas. África espera un nuevo Rey pero no hay trono para todos.

Alineaciones probables: Senegal – Argelia, viernes 19 a las 21:00h

Senegal vs Argelia - Football tactics and formations

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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5 comments

Un guion que visto el desarrollo de toda la CAN parece muy marcado. Una final con dos equipos muy diferenciados y que busca y potencia de forma muy diferente a sus estrellas, Mané como líder absoluto, con gran libertad, y Mahrez más cohibido, atado a la cal, pero igualmente decisivo.

No solo por calidad colectiva, siendo Senegal seguramente el mejor bloque como tal del campeonato, sino por la variedad de recursos y alternativas en su juego, creo que Argelia es levemente favorita. Esa rutina de adelantarse y entonces replegar, puede complicarle mucho la vida (y especialmente) a los de Cissé.

Me parecia un dulce muy igualado hasta que me enteré de la baja de Coulibaly, veo un poco más favorita a Argelia con eso.

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