Mané donde hace daño

Sadio Mane of Liverpool celebrates scoring their first goal during the UEFA Champions League match at Allianz Arena, Munich
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13/03/2019

Senegal logró pasar una ronda eliminatoria de Copa África por primera vez en 13 años. En el camino quedó Uganda, que mostró un buen trabajo táctico y empeño a la hora de defender pero que se quedó demasiado corta en demasiados aspectos como para poder progresar. Tampoco es que el nivel de Senegal fuera brillante. Los de Aliou Cissé pecaron, como viene a ser norma en ellos, de una falta de fluidez alarmante en su juego. Tampoco es que buscaran hacerlo de otra forma. La fortaleza de su grupo reside en la solidez y se erige en su físico superdotado. Aun así, queda por determinar todavía dónde acaba de entrar Mané en su ecuación. Mientras tanto, él sigue metiendo goles.

Uganda 0
Senegal 1 (Mané 15′)

Uganda vs Senegal - Football tactics and formations

Senegal formó con el once de confianza de Cissé. Salvo el lateral derecho, donde Gassama le ha ganado la posición a Wagué, y la mediapunta, donde Saivet y Diatta pugnan por un puesto, el resto de integrantes parecen haber encontrado ya un rol definido. El juego de Senegal no es demasiado elaborado, por otro lado. Ni falta que le hace. La base de su esquema la componen su pareja de pivotes, que está compuesta por Pape Ndiaye e Idrissa Gueye. Ambos son centrocampistas de perfil más físico que cerebral, con un gran dominio de las segundas jugadas y de las coberturas en transición, no así de la salida del balón desde atrás. La mayor parte de las ocasiones, la jugada se inicia con un desplazamiento en largo hacia los costados, mayormente hacia la zona de Niang y Sarr, para pelear el rechace desde ahí y tratar de pillar a la defensa rival descolocada.

Fue así como Sarr se plantó ante el portero en el minuto 3 y logró sacarle del área y forzar una falta que bien podría haberle costado caro al guardameta rival. De hecho, minutos después la acción se repitió con Niang de protagonista, y de no haber acertado al balón en esta ocasión Onyango, Uganda se habría quedado con 10 muy pronto y no habría podido oponer resistencia. Los ugandeses, salvo por estos despistes, plantearon un partido serio. Combinaron salidas en corto con balones en largo buscando el espacio a la espalda de Senegal, pero les faltó el físico y la ejecución técnica para que llevaran peligro.

Idrissa Gueye fue uno de los mejores sobre el campo. Foto: Focus Images Ltd.
Idrissa Gueye fue uno de los mejores sobre el campo. Foto: Focus Images Ltd.

Ni lo uno ni lo otro le faltó a Senegal en la acción del gol para anotar el primer y único tanto. Presionando de manera ordenada y bien arriba lograron un robo de balón muy peligroso, que tras una dejada perfecta de Niang se convirtió en un balón letal para la definición imparable de Mané. No deja de ser llamativo como, con la determinación y calidad técnica que posee el delantero del Liverpool, la acción del gol no forma parte del libreto de Senegal ni se busca de manera similar. No ya desde el punto de vista del robo tras presión, sino de facilitar que una de las estrellas del torneo y del fútbol mundial reciba con ventaja y en disposición para marcar las diferencias.

Como ya sucedía en el Mundial de 2018, Mané juega muy abierto y, en ocasiones, muy atrás. Y es lógico para con la filosofía de Cissé, cimentada en el esfuerzo coral, pero lastra las posibilidades ofensivas de uno de los equipos con más potencial para estimular del continente. Mané, indiscutiblemente, tiene la capacidad para correr la banda tanto al atacar como al defender, para ofrecerse en la salida para desatascar la posesión y para buscar el desborde y el centro pegado a la cal. Pero todas esas cosas le alejan del lugar donde gana partidos para Senegal: el área. Y allí se entiende realmente bien con Niang y se enfrenta a pocos centrales que representen un reto que no sea capaz de descifrar. Si a su lejanía a la zona de castigo le sumamos las dificultades que muestran los de Cissé para suministrar de balones a sus delanteros, obtenemos una selección que intimida quizá menos de lo que podría.

Sadio Mane ya es el máximo goleador de la Copa África. Foto: Focus Images Ltd
Sadio Mane ya es el máximo goleador de la Copa África. Foto: Focus Images Ltd

Uganda, por su parte, trató de competir desde la inferioridad, pero no encontró argumentos para asustar a la defensa rival. Okwi fue el principal foco de peligro de “las grullas”, partiendo desde la izquierda y cayendo mucho al centro tanto en conducción como en combinación para probar su disparo o activar a sus compañeros en banda derecha. Nada acabó de funcionar. Koulibaly y Kouyaté fueron un reto muy por encima de las posibilidades de los ugadenses, y dejaron al delantero Kaddu, que había mostrado buenos minutos en este torneo, completamente seco a base de anticipaciones y del dominio del juego aéreo. Con el marcador favorable y Uganda muy precipitada, a Senegal le bastó con esperar y ser fiel a sus convicciones para no sufrir y tratar de dañar al espacio, aunque lo hiciera sin mucha premura y sin mucho peligro.

Ya avanzada la segunda parte, Cissé movió algunas piezas con tino y su equipo llegó con más fluidez. Diatta entró por Saivet, intrascendente salvo por sus peligrosos envíos a balón parado, y le cedió la mediapunta a Mané, ocupándose él de la banda. Desde ahí, Sadio agilizó las posesiones y recibió balones en zona de remate. Unos minutos antes, no obstante, cazó un balón en el área y Onyango le cazó a él. Penalti, que probablemente le debió haber causado la expulsión al guardameta. No solo no fue así, si no que Onyango le paró la pena máxima a Mané y mantuvo la calma tensa hasta el minuto 90. Los instantes finales sirvieron para ver algo a Keita Baldé, que también podría ocupar esa banda que liberara a Mané, y para confirmar el partidazo de Idrissa Gueye. El del Everton estuvo atentísimo al corte e hizo lo que pudo en la elaboración, siendo el jugador más propositivo de su selección con el cuero.

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A Senegal le ha bastado con esta versión para llegar hasta aquí, y quizá le valga para superar a la más que sorprendente Benín y avanzar a las semifinales del torneo. Que este nivel sea el tope de los de Cissé es algo que está por ver y que determinará las posibilidades de Senegal de alzarse con el campeonato. Mané sigue respondiendo y ya es el máximo goleador de la Copa habiéndose perdido un partido por sanción. De su nivel nadie duda, pero habrá que ver qué valor tiene para su selección.

Foto de Portada: Focus Images Ltd

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1 comments

Buen artículo. Se echa de menos nombrar los clubes donde juegan los jugadores que son partícipes en el artículo para una mayor dosis de nutrición informativa futbolística.

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