Progresan adecuadamente, pero necesitan mejorar

Marcos Rojo Argentina Focus

Lo más parecido al peligro que creó Argentina en un partido tan espeso como el de Paraguay, fue mientras coincidieron sobre el campo Agüero y Lautaro Martínez. Parece que ese detalle no pasó desapercibido a ojos de Scaloni, que dispuso esa doble punta desde el inicio para afrontar el choque decisivo del grupo. Dos nueves, Messi por detrás, tres perfiles creativos en el medio y la novedad de Juan Foyth en el centro de la defensa.

Enfrente, una Catar que también modifica continuamente su sistema de juego, pero que no deja sensación de probatura o improvisación. La impresión es la de un bloque versátil, que puede ordenarse sobre el césped de la manera que le pida su seleccionador. Contaba Félix Sánchez con dos importantes bajas obligadas por sanción —Madibo y Hassan—, y optó por la defensa de cinco, tres en el centro del campo y Afif y Ali solos arriba.

Catar 0
Argentina 2
(Lautaro Martínez 4’, Agüero 82’)

Catar vs Argentina - Football tactics and formations

Argentina salió enérgica, con el firme propósito de, al menos, corregir la imagen apática —o impotente—de encuentros anteriores. Pisó el acelerador desde el pitido inicial. Lautaro Martínez tuvo una ocasión clara a los tres minutos, y en la siguiente jugada ya estaba inaugurando el marcador. El conjunto asiático repetía su error del partido inaugural, un fallo grosero en la salida de balón, con la diferencia de que esta vez sí fue penalizado. Al-Rawi le entregó la pelota al delantero del Inter, que no perdonó. Los argentinos, espoleados por el acierto en la presión, la mantuvieron durante la fase inicial, imposibilitando que Catar saliera de su propio campo. Scaloni se frotaba las manos. Por fin, algo resultaba.

Hasta el minuto 17, cuando Al-Haydos aprovechó un hueco generado por Otamendi para ganarle la espalda a Tagliafico —volvió a sucederle poco después—. Catar se plantó ante el portero con un simple pase largo. Armani palmeó el intento de vaselina, que se colaba. Luego la acción fue invalidada por supuesto fuera de juego, que sin duda el posterior análisis del VAR habría devuelto a la legalidad. Desde ese momento, la fe argentina flaqueó y los catarís se sintieron mucho más cómodos. A la hora de defender en estático, se antoja insuficiente el trío compuesto por Paredes —otra vez de lo mejor—, Rodrigo de Paul y Lo Celso. Catar hizo daño por fuera, sin demasiada oposición por el despoblamiento de los costados argentinos. Poco antes de la media hora, llegó la demostración evidente con una larga jugada catarí que alcanzó el área combinando y casi marca. Un chispazo de Messi, que circunstancialmente confundió su camiseta albiceleste con la blaugrana, dejó solo al Kun frente al portero. Pero el delantero del Manchester City parecía no tener su día, y engrosó la lista de desaciertos. Desde ahí hasta el descanso, un intercambio de ocasiones que concluyó con una falta botada por Al-Rawi que se estrelló en el poste.

Sergio Aguero of Argentina during the 2018 FIFA World Cup match at Spartak Stadium, Moscow Picture by Paul Chesterton/Focus Images Ltd +44 7904 640267 16/06/2018
Sergio Agüero buscó el gol de todas las formas posibles. Foto: Focus Images Ltd.

En la segunda mitad, Argentina sí supo contener a Catar. Si acaso, sólo sufrió con algún regalo de Foyth, pero los asiáticos no tuvieron la capacidad de crear peligro. Agüero salió del vestuario con el firme propósito de enmendar sus fallos, y se mostró mucho más participativo y acertado fuera del área, pero la bola no quería entrar. Acuña sustituyó a Lo Celso, que había disputado todos los minutos del torneo. Si el plan era aguantar sin pasar apuros y tratar de sentenciar con un segundo tanto, se cumplió a la perfección. Quizás más tarde de lo debido. El Kun recogió un pase del recién entrado Dybala, se marchó de dos defensores y cruzó el balón fuera del alcance de Al Sheeb. Lo celebró con rabia, apretando el puño y dejando escapar la presión en forma de grito. Catar mostró una versión menos prometedora tras el descanso, con una escasa producción ofensiva y poca fe en la recuperación.

Los de Félix Sánchez se marchan de una Copa América que disputan como prueba previa a su Mundial. Tendrán otra oportunidad en la edición del año que viene, pero el objetivo estaba claro: examinarse frente a conjuntos más potentes después de su hazaña en la Copa Asia. Jugar en otro ambiente, madurar, competir. Esa meta está cumplida, ya que se marcha con un punto, habiéndole aguantado hasta el final a Colombia y con una buena fase de juego frente a Argentina. Nada de goleadas, como alguno presumía. El aprobado está conseguido, aunque no pueden conformarse con eso si pretenden llegar lejos en la competición más importante a nivel de selecciones. Como principal defecto a corregir, los errores individuales en defensa. No te puedes permitir esas desaplicaciones ante según qué delanteros. Además, convendría depurar el tránsito del balón hasta Afif y Ali —desaparecidos en el último partido—, ya que en sus botas hay calidad suficiente como para poner en peligro a los rivales.

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Argentina, por su parte, vive en una evaluación continua. El último examen lo ha aprobado, es cierto. Consiguió, por vez primera en el torneo, dejar su portería a cero. Enchufó a su pareja de delanteros, especialmente al necesitado Kun. Sería fundamental para Scaloni una buena racha de sus atacantes en lo que resta por delante. Y, sobre todo en la segunda mitad, Argentina dio la sensación de ser un equipo capaz de controlar la situación. El problema, claro, es que esa situación ya era ventajosa para la albiceleste. Queda la duda de qué ocurrirá en la fase decisiva, contra una selección que sí castigue las flaquezas de este sistema que ocupa el centro y desprotege las bandas. Si a eso se le suma la fragilidad defensiva mostrada en algunas jugadas, se queda corto el aprobado conseguido accediendo a la siguiente fase como segunda de grupo.

Ambas selecciones, obviamente en dimensiones distintas, necesitan mejorar. Argentina, además, necesita que Messi se parezca a sí mismo al menos cinco minutos por partido. Pero eso ya sí que es otra historia.

Foto: Focus Images Ltd.

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1 comments

Estoy de acuerdo en que hay que mejorar muchísimo. Agüero no es el del City, falla muchísimo. El equipo mejoró con la entrada de Acuña, Lo Celso no tuvo el día. Di María no rinde en ninguna posición ni en ningún sistema. Y la defensa… un desastre.
O cambian mucho o se despiden a te Venezuela.

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