Vargas se cita con la historia

Sebastian Rudy of Germany and Eduardo Vargas of Chile clash during the 2017 FIFA Confederations Cup match at Fisht Stadium, Sochi
Picture by EXPA Pictures/Focus Images Ltd 07814482222
22/06/2017
*** UK & IRELAND ONLY ***

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Para La Roja sudamericana no pasa el tiempo. Aspira a conseguir su tercer cetro consecutivo con prácticamente el mismo molde, algo que no ha logrado nadie desde Argentina en la mitad del siglo XX. Sigue con los mimbres de siempre, algo envejecidos y fuera de foco, pero mantiene una gran efectividad y sincronía. De hecho, ocho de los once titulares ante Japón repiten con respecto a la final de 2016 en suelo estadounidense frente a Argentina. Y siete de ellos también estuvieron presentes en el otro éxito de 2015. Cambia el director de orquesta (Bielsa, Sampaoli, Pizzi y ahora Reinaldo Ruelda) pero los instrumentos son los mismos. Aránguiz toca el violín, Isla el acordeón por la banda, Vidal se encarga de la percusión y el sonido contundente del tambor es para un Eduardo Vargas insaciable cuando pisa la alfombra roja continental.

Es tal la magnitud de Eduardo Vargas que ya suma 12 goles en 13 partidos de Copa América, repartidos en 3 ediciones. Supera ni más ni menos que a cuatro mitos como Ronaldo Nazario, Ángel Labruna, Didí y Paolo Guerrero, que era máximo artillero en activo de la competición. Palabras mayores para un atacante que lleva ya tres temporadas por México en el Tigres UANL. Lejos de la primera línea mundial, Vargas sigue percutiendo con la misma eficacia y contundencia que ha exhibido siempre con la selección. Pertenece a la estirpe de los Podolski, aquellos delanteros a los que se les da mejor golear con su combinado nacional que con su club. Ante Japón no perdonó desde la frontal del área tras una gran jugada colectiva de Chile y acabó redondeando su partido con una vaselina deliciosa. Toca poco el balón, participa a cuentagotas, apenas quiere protagonismo en el juego, pero vacuna desde la sorpresa. Solo se alimenta de gol y amenaza. Tan solo está a cinco goles de los históricos goleadores de Sudamérica Norberto Méndez y Zizinho.  

Japón 0
Chile 4
(Pulgar 41’, Vargas 52’, Alexis 82’, Vargas 83’)

Chile vs Japon - Football tactics and formations

Chile ya no frenetiza la circulación de balón como antaño pero sigue manteniendo los automatismos de equipo de autor, que se conoce a la perfección y que se entiende con tan solo mirarse de reojo. La Vieja Guardia sigue casi intacta: Vidal, Medel, Aránguiz, Alexis, Vargas, Isla y Beausejour, y eso significa que las asociaciones siguen generándose por inercia. Movilidad, intercambio, intensidad y atrevimiento. Salvo los ausentes Bravo, Jara y el Chelo Díaz, el resto son los que vienen llevando la voz cantante en los éxitos más recientes. No logran someter durante muchos minutos pero avasallan de forma racheada. Cuando se ponen, siguen disfrutando y ejecutando con vértigo.

La fórmula es sencilla y a la vez compleja: Isla percute por la derecha, Vidal llega por sorpresa y se suelta mucho más la cresta que con el Barcelona, Alexis se siente amo y señor de la selección, Beausejour sigue arrollando en sus cada vez más escasas subidas, Medel muerde en la recuperación, Aránguiz aplica seda en cada contacto y Vargas se desliza con el mazo cada vez que huele portería rival. Continúa siendo un ecosistema casi perfecto en el que se ha añadido Erick Pulgar, que se estrenó en el apartado goleador con la selección chilena en su decimoséptimo partido como internacional aprovechando un gran córner botado por Aránguiz. El mismo volante del Leverkusen fue el encargado de servir otra asistencia: un centro precioso a la cabeza de Alexis para sentenciar el partido en una maniobra sensacional. A la ecuación, se suma un imponente Maripán, que ha cuajado una temporada sensacional con el Alavés pero que se perdió el tramo final de liga por lesión. Tanto Pulgar como Maripán han aportado consistencia y saber estar. Se han integrado de forma muy orgánica en una selección que funciona aún con puntualidad. Sus agujas se desplazan de forma más lenta pero con la garantía del deber cumplido.

La cándida Japón apenas pudo inquietar y ha visto como nuevamente el tópico ajusticiaba su hoja de servicios. La falta de contundencia en las áreas les ha condenado. Reciben el primer gol tras un córner al filo del descanso y desaprovechan ocasiones interesantes, principalmente de las botas de Ueda y Maeda, para lograr el empate y meterse en el partido. Muchas miradas estaban depositadas en Takefusa Kubo, el flamante fichaje del Real Madrid arrebatado al Barcelona, pero lo cierto es que apenas pesó en el encuentro. Centelleante y espumoso pero aún lejos de determinar. Sí que lo hizo desde los galones y el sentido de la responsabilidad Gaku Shibasaki, el interior del Getafe, reconvertido a organizador y jefe de operaciones en esta selección tan bisoña en la que él es el encargado de marcar el compás. 

Chile no se anda con contemplaciones. Sacude, zarandea, combina y luego golpea. Con la potencia de Vargas y la magia de Alexis. El resto trabajan con tesón para lograr algo impensable en una gran generación que se empezó a gestar bajo el ala didáctica de Marcelo Bielsa. Ahora aguarda Ecuador y luego la Uruguay de Luis Suárez con la que testarán de verdad su potencial para alzarse con la gloria. El comienzo ha sido inmejorable. Y su goleador coge temperatura. Vargas tiene una cita con la historia y tal vez asista con la puntualidad que le caracteriza.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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1 comments

Curioso el caso de Vargas, se pone la Roja y es otro, igual que Isla. No le veo gran cosa a Chile hombre por hombre, pero son competitivos y llevan 8 años juntos.
Batacazo argentino en el debut, goleada uruguaya y cuidado que Brasil pinchó en su segundo partido.

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