Catar no viene de paseo

Eduardo Berizzo quiere que su equipo sea fiel a su estilo. Foto: Richard Calver/Focus Images Ltd.

En El color del dinero, la película de Scorsese, el experimentado personaje de Paul Newman pretende inculcarle al joven Tom Cruise que no se puede llegar arrasando a los sitios. Si a la mínima muestra todo su potencial, asustará al resto de jugadores de billar de la ciudad. Primero hay que simular torpeza, perder partidas. Ya luego, con el rival confiado, redoblar la apuesta y escapar con el botín. A la luz del desempeño de Catar en su debut en la Copa América, pareciera como si la noche previa hubiesen tenido sesión de cine en el hotel.

El guardameta Al Sheeb regaló un balón en el área y, justo cuando iba a reparar el daño, un compañero ejemplificó eso de que el remedio es peor que la enfermedad tras quitarle la pelota de las manos y despejar erróneamente y propiciar otra oportunidad clarísima. Doble ocasión para Paraguay en el primer minuto. Vaya carta de presentación, casi cómica. El campeón de Asia, el que nunca encajaba goles. No contentos con eso, Pedro Miguel dejó su mano extendida en un córner. Penalti claro. Lo transformó Cardozo, que a sus 36 años apenas necesitó tres minutos para dejar su rúbrica en el torneo.

Paraguay 2 (Cardozo 3’, Derlis González 55’)
Catar 2 (Almoez Ali 68’, Rojas p.p. 77’)

Catar vs Paraguay - Football tactics and formations

Había iniciado Félix Sánchez con defensa de cuatro, con Khoukhi adelantado al doble pivote junto a Madibo y jugando suelto —hasta visitó con peligro el área rival—. También Hatem partió en posición más atacante de lo habitual, algo escorado a la derecha, pero casi siempre por detrás del punta. El gol tempranero no hizo variar el esquema del técnico español. Por su parte, Paraguay salió con 4-2-3-1 fiando toda la construcción del juego a los destellos de Almirón. Y no fue suficiente, ya que ni Ortiz ni Rojas ni nadie con uniforme rayado le hacía llegar el balón, del que se empezaron a adueñar los catarís. Al cuarto de hora, llegaron las primeras ocasiones asiáticas gracias a la producción ofensiva de Abdelkarim Hassan. Tras uno de sus centros rasos, entre Almoez Aly y Al Haydos marraron un gol cantado.

El conjunto de Berizzo —que necesita resurgir tras Sevilla y Athletic— tomó aire sobrepasada la media hora, con remates de Balbuena y Hernán Pérez. El espanyolista se vio superado en todo momento por la potencia de Abdelkarim Hassan, al que sólo pudo frenar en falta. Tanto, que fue amonestado, los catarís reclamaron segunda amarilla y lo sustituyeron al descanso. Pero tras las oportunidades paraguayas llegó la de Hatem, que recibió el balón botando a apenas tres metros de la línea de gol. Se tomó su tiempo, pero lo estrelló en el hombro de Fernández. La conducción de pelota por parte sudamericana era escasa. Berizzo se desgañitaba desde la banda pidiéndole a Cardozo que iniciara la presión, algo en lo que el veterano delantero no se afanaba. Tampoco estuvieron acertados en la resta sus compañeros. Catar llegaba al área con triangulaciones menos estéticas que efectivas, pero llegaba. Como en el último minuto de la primera mitad, cuando Almoez Ali falló un mano a mano que habría reflejado mejor en el marcador los aciertos de ambos conjuntos.

Paraguay dejó escapar el 2-0. Foto: Agencia Andes.
Paraguay dejó escapar un 2-0 en su estreno en la Copa América 2019. Foto: Agencia Andes.

El arranque del segundo tiempo fue mucho más favorable para Paraguay. La entrada de Derlis González desequilibró el encuentro. El extremo de Santos creaba peligro cada vez que la tocaba. Inició una jugada que continuó Almirón para, con un pase perfecto, dejarle el doblete en bandeja a Cardozo. Eso sí, el VAR advirtió posteriormente un fuera de juego en la génesis del propio González. Poco después, se sacó un derechazo desde fuera del área que no pudo despejar Al Sheeb. Derlis fue como un meteoro, con un brillo intenso pero breve. A partir del minuto 55, desapareció. Lo que no quita que hiciera más en ese período que Cecilio Martínez y Hernán Pérez, los titulares.

2-0. Si Catar verdaderamente había visto El color del dinero en su lujoso balneario de Mangaratiba, era el momento de actuar. Y lo hizo. Almoez Ali, desacertado hasta ese momento, la cogió en el pico del área y la coló por el palo largo. Golazo. El máximo anotador de la Copa de Asia demostraba de qué pasta está hecho. A partir de ahí, el encuentro entró en una fase repleta de interrupciones. Eso le iba bien a Paraguay. Sin embargo, un buen pase de Akram Afif —que sólo se entonó en la segunda mitad— permitió a Khoukhi definir mal ante el portero, aunque el rebote fue a parar a la cabeza de Rojas que, en un inoportuno despeje, se la metió en propia portería. Para colmo de males, se lesionó el brazo al chocar contra la red y tuvo que ser sustituido.

El público local, mitad por lo exótico y mitad por el bajo nivel que le suponía, iba con Catar. De hecho, tras el empate, el desangelado Maracaná acompañó con oles las largas combinaciones de los asiáticos. Félix Sánchez, fiel a su costumbre, esperó a las postrimerías del choque para mover el banquillo. En esa recta final, Paraguay se vio con la obligación de irse arriba, aunque había pocos elementos palpables que justificasen esa decisión. Ese —moderado— ímpetu tardío posibilitó dos contragolpes de Catar. Ambos ataques fueron propicios, se diría que hasta sencillos de ejecutar, pero las dos estrellas catarís no pudieron aprovecharlo. Afif y Ali erraron sendos últimos pases en el descuento. Paraguay no habría tenido tiempo —ni se le adivinaban argumentos— para contrarrestar un tercer tanto visitante. El plan de Paul Newman estuvo a punto de salir bien.

Campeón, decepción, mejor jugador… Los pronósticos de la redacción MI para la Copa América 2019

Berizzo tomó el cargo hace apenas cuatro meses, pero tiene mucho trabajo por delante. La puesta de largo de Paraguay en el torneo distó de ser esperanzadora, especialmente en el aspecto defensivo. Arriba, puede fiarse a la terna Cardozo, Almirón y Derlis González y cruzar los dedos. Pero es necesario que todo el equipo aumente su rendimiento si quiere plantarle cara a los otros dos rivales del grupo, Colombia y Argentina. En cuanto a Catar, demostró que piensa competir en las dos Copas América que tiene por delante previas a su Mundial. Como mínimo, se irá con un punto en su casillero, algo que no siempre han podido decir algunas selecciones sudamericanas en ediciones pasadas.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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