Argentina (casi) funciona y Messi (casi) no aparece

Marcos Rojo Argentina Focus

Messi cantó el himno, y todos los argentinos pendientes del televisor pensaron que esta vez sí, que ya tocaba, pero al final volvió a ser que no. Sin embargo, la albiceleste salió bien. Muy bien. Y eso que su pareja de centrales tenía problemas para sacar la pelota jugada. Ni siquiera encontraban al más cercano, Paredes, así que optaron por desplazamientos largos que se revelaron productivos. Y durante el tramo inicial, Argentina apabulló a Venezuela a base de saques de esquina. En uno, Pezzella habría desnivelado la balanza de haber controlado solo en el área chica. En otro, muy cercano en el tiempo, Agüero la empaló como venía, le salió rasa, y Lautaro Martínez la metió dentro de tacón. Buen gesto. Pronto veía Argentina recompensado su ímpetu inicial. El delantero del Inter volvía a anotar en este torneo; en la jugada inmediatamente posterior, la del saque de centro venezolano, luchó y ganó un balón a un defensa para dejárselo en posición franca a Messi. La acción quedó en nada, pero Lautaro demostró sus ganas de ganar y de conservar la camiseta de titular.

Venezuela 0
Argentina 2
(Lautaro Martínez 10’, Lo Celso 74’)

Argentina vs Venezuela - Football tactics and formations

La Vinotinto no sabía ni por dónde le venían, y eso que sacó su esquema habitual y formó casi con los mismos que resistieron ante la anfitriona. No fue hasta pasado el cuarto de hora que visitó el área rival, gracias a un centro lateral y el posterior tiro desde la frontal. Le costó mucho en el arranque, pero cada minuto que caía en el cronómetro pareció tranquilizarlos. Ya llovía menos. Eso sí, sirva la curiosidad como resumen: el público brasileño, con ganas de guasa, acompañaba con oles las combinaciones largas de los venezolanos. Pues bien, en el primer tiempo solo pudieron jalearlos dos veces.

El duelo más desigual de la contienda lo protagonizaban Darwin Machís y Juan Foyth, resituado como lateral diestro. Con Salomón Rondón sorprendentemente bien vigilado por Pezzella y Otamendi, Venezuela fiaba casi todo su ataque al jugador que esta temporada ha deslumbrado en el Cádiz. En el primer tiempo, encaró a Foyth dos veces. Obviamente, le superó en velocidad, pero el del Tottenham logró en ambas ocasiones —quizás ni él mismo se explique cómo— desbaratar la ventaja creada. En la segunda mitad, el bagaje fue de un triunfo para cada uno, hasta que el argentino respiró aliviado cuando Machís fue sustituido, sabiendo que la sombra del error —o del penalti— se cernía sobre él.

Jose Salomon Rondon of Newcastle United during the Premier League match at St. James's Park, Newcastle Picture by Robert Smith/Focus Images Ltd 07837 882029 11/08/2018
Rondón no se emparejó esta vez con Foyth, desplazado al lateral derecho. Foto: Focus Images Ltd.

Argentina había echado el freno de mano, y hasta el descanso pareció limitarse a dejar que corriera el reloj. Le salía a cuenta ese plan de partido, con una Venezuela que no lograba hacerle ni cosquillas. Justo antes del intervalo, una buena pared entre Acuña —novedad en el once— y Messi no encontró rematador en el área.

Tras la reanudación, Paredes dejó en ventaja a Lautaro, pero su disparó se estrelló en la parte exterior del poste. Dudamel tenía que mover alguna pieza, así que retiró a Luis Mago para sacar a Soteldo, que se situó detrás del punta. Herrera ocupó el centro de la zaga. También se produjo una variación táctica en Argentina, aunque más peculiar. Messi no regresaba, y el centro del campo albiceleste siempre perdía la batalla. El Kun se percató, y pasó a ocupar el puesto del diez, que iba andando cuando tocaba defender. Scaloni también se dio cuenta, y en el minuto 63 sustituyó a Lautaro, el más peligroso hasta entonces. El movimiento, partiendo del axioma de que a Messi no se le puede cambiar, tenía cierta lógica: el capitán quedaba arriba descolgado y Di María salía, básicamente, para correr.

Venezuela creaba alguna superioridad en los costados, principal déficit argentino en la pizarra, pero a cuentagotas. Hernández gozó de la ocasión más clara del partido aprovechando el hueco a la espalda de Tagliafico. Armani demostró por qué se ha ganado el puesto, algo que se une al penalti que le detuvo a Paraguay. Poco a poco, el portero de River va asentándose bajo los palos. En cambio, en la portería de enfrente, Faríñez estaba por cometer un error impropio de las expectativas generadas por sus actuaciones.

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El plan de Scaloni funcionó, Di María presionó en campo rival y robó la bola, se la pasó a Rodrigo de Paul —reseñable su voluntariosa actuación— y éste al Kun, que disparó. En una pobre ejecución, Faríñez dejó escapar la pelota, que le llegó mansa a Lo Celso, recién ingresado, para que pusiera el segundo en el marcador y terminara con las ilusiones venezolanas. Desde ahí hasta la conclusión, un par de saques de esquina bien rematados por la Vinotinto en el primer palo. Por parte argentina, algunos contragolpes mal resueltos por Di María, como si realmente Scaloni le hubiese solicitado concentración absoluta a la hora de correr y que desdeñara el resto de aspectos del juego.

Venezuela cae eliminada dejando buena imagen en términos generales, pero con la sensación de que le faltaron recursos para dar el golpe sobre la mesa en el momento justo. O, al menos, aparentar que podía hacerlo. Desde el mismo pitido inicial, estuvo muy alejada de dar esa impresión. Y Scaloni, contra todo pronóstico, ha terminado encontrando un esquema con el que logra dejar la portería a cero —lo más sorprendente, viendo la disposición— y ganar partidos. Cierto, tiene un agujero en el lateral derecho. Y avanza sin demasiados lujos. Pero los buenos resultados llegan con una aportación prácticamente nula de su estrella. Si en este torneo, a diferencia de lo habitual, Messi se está guardando el veneno para las rondas finales, que tiemblen Brasil y la selección que llegue a la final.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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1 comments

Venezuela creo muy poco peligro, pero Argentina desperdició muchas ocasiones en superioridad. Lo de Di María es para hacerlo mirar, porque si Messi no rinde al nivel del Barcelona, lo del parisino es una tónica en su carrera. Lo de acaparar jugadas que no acierta a finalizar ha penalizado a Argentina en multitud de ocasiones.
¿Que hubiera sido de la albiceleste con Lautaro en lugar de Higuaín?

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