Venezuela-Argentina: entre el techo histórico y lo mínimo exigible

Messi no ha ofrecido su mejor versión en esta Copa América. Foto: Focus Images Ltd.

Una de las cosas buenas que tiene el fútbol, quizás de las mejores, es que la alegría reciente logra que languidezcan los sinsabores pretéritos, por mucho que se prolongasen. Eso le ocurre a Venezuela. Atrás queda la larguísima travesía en el desierto, cuando se marchaban de cada Copa América sin estrellar el casillero de victorias. Hoy, la Vinotinto es una selección que mira a los ojos a su rival. A cualquiera, o si no que se lo digan a Brasil. Así lo atestigua no sólo su presencia en cuartos de final —que pisa por cuarta vez en cinco ediciones—, sino su acceso a esta fase eliminatoria luciendo la condición de invicto.

En cambio, una de las cosas malas que tiene el fútbol, especialmente el actual de alto nivel, es el reduccionismo. O ganas o fracasas, y entre medias un limbo yermo. De las alabanzas al meme tuitero va un paso, una acción, un balón que entra o se estrella contra el poste. Si alguien ejemplifica esto es Argentina, finalista reciente en tres grandes torneos, pero sumida en una revolución constante porque no ganó ninguno. Todavía sigue cargando la losa de 1993, su último campeonato conquistado, y el actual no iba a ser una excepción. Contra Venezuela, volverá a cambiar de once por enésima vez, ya que sabe cuál es la meta que ansía pero no tiene ni idea de cómo llegar.

La final del Mundial 2014 fue la primera de las tres finales seguidas que perdió Argentina. Foto: Focus Images Ltd.
La final del Mundial 2014 fue la primera de las tres finales seguidas que perdió Argentina. Foto: Focus Images Ltd.

Scaloni, como Machado, hace camino al andar. Va ajustando piezas conforme avanza la competición. No puede deshacer la doble punta —Lautaro y Kun— porque sólo ha creado ocasiones con ellos sobre el césped, y porque Messi declaró que así se sentía más cómodo. No se hable más. Con esa terna eximida de tareas defensivas, el centro del campo que jugó contra Catar se vio desbordado por los costados. Para contrarrestarlo, ha ensayado con Marcos Acuña en detrimento de Lo Celso. El del Sporting de Portugal puede adaptarse a esa posición de interior, y mostrar un sacrificio mayor sabiendo además que por su banda debería subir Tagliafico. Rodrigo de Paul, en la derecha, percutiría más debido al menor desempeño atacante de su lateral. Porque también se esperan variaciones en la línea de cuatro. Tras los problemas físicos de Saravia, Scaloni probó reconvertir a Juan Foyth, cuyo hueco en el centro de la defensa lo ocuparía de nuevo Pezzella.

Los venezolanos se han mostrado muy fiables en la retaguardia, aunque la pareja de centrales arrastra problemas físicos. Dudamel ha realizado los últimos entrenamientos a puerta cerrada, pero sí ha trascendido que Yordan Osorio está para jugar, mientras que Villanueva sigue al margen, lo que seguramente propiciará que Luis Mago repita en ese puesto. No obstante, mucha parte de la culpa del bajo registro de goles encajados por Venezuela la tiene una de sus estrellas, el guardameta Faríñez, que sin duda está mostrándose al mundo en este campeonato. Qué mejor escaparate a sus 21 años que tener delante a la albiceleste. Faltan algunas incógnitas por despejar en el once de Venezuela —el centro del campo—, pero es de suponer que repetirán muchas de las piezas que tan buen resultado dieron ante un rival superior. Lo que debería ser irrefutable es la titularidad de Darwin Machís por un costado y de Salomón Rondón en punta, que probablemente agradecería enfrentarse a Foyth en lugar de a Pezzella, pero que sin duda tiene potencia y calidad para poner en aprietos a cualquier zaguero argentino.

Apoya los contenidos en MarcadorInt y conviértete en un mecenas del proyecto a través de Patreon. Puedes apuntarte aquí.

Al final, huelga decirlo, las dos selecciones se juegan lo mismo en Maracaná: pasar a semifinales. Pero las lecturas de ese logro no podrían ser más dispares. Para los venezolanos, ganar supondría igualar su techo histórico, ya que sólo una vez visitaron el penúltimo choque. A Argentina, ya se ha dicho, se le pide el campeonato. Y lo demás importa poco. Aunque si logra imponerse, al menos habrá alcanzado lo mínimo exigible. Y ya si cae, sería —presumiblemente— contra Brasil, y por ahí bueno, qué le vamos a hacer, son cosas que pasan, es el anfitrión, tienen cinco copas del mundo, adiós muchachos compañeros de mi vida, que cantaba Gardel. Ahora bien, que se vayan preparando como se les ocurra perder contra Venezuela; quizás no haya nada más férreo en toda Argentina que la constancia para pegarles palos a sus futbolistas.

Alineaciones probables: Venezuela-Argentina, viernes 28 de junio a las 21:00 (horario peninsular español)

Argentina vs Venezuela - Football tactics and formations

Foto de portada: Focus Images Ltd.

Related posts

2 comments

Está selección Argentina ha ganado tiempo, pero el nivel es realmente bajo. Una mayor efectividad de Agüero y una defensa más férrea le daría muchos enteros

Deja un comentario

*