Queiroz en estado puro

Carlos Queiroz entrena a Irán desde 2011. Foto: Steindy

Ninguna selección en la Copa Asia tiene la identidad futbolística tan marcada como Irán. El equipo de Carlos Queiroz viene trabajando con un mismo bloque de futbolistas a lo largo de los últimos siete años y medio en un proyecto en el que el preparador portugués ha convencido a sus jugadores de que todo es posible. De que existe un camino a seguir y ese es el que más les beneficiará a largo plazo. Empezó por una defensa rocosa y poco a poco le ha ido añadiendo matices a su fútbol, con la introducción de atacantes más incisivos con espacios y, finalmente, con mecanismos para atacar a defensas cerradas. Sin embargo, el triunfo de Irán en los cuartos de final de la Copa Asia recordó a la Irán del Mundial de Brasil o de la anterior edición del torneo continental. La de la Irán potente, directa y contundente, que golpea primero y pregunta después. No tuvo piedad de China y disputará las semifinales de la Copa Asia quince años después.

China 0
Irán 3 (Taremi 18′, Azmoun 31′, Ansarifard 91′)

Iran vs China - Football tactics and formations

El gran protagonista del triunfo iraní no fue otro que Sardar Azmoun, que reflejó sobre el terreno de juego las cualidades por las que es el delantero centro indiscutible de Carlos Queiroz. Tras un inicio alocado, con oportunidades para ambos equipos -Rezaeian emergió de la nada para evitar un gol cantado y luego Zhi despejó bajo palos un remate de Azmoun-, el ariete del Rubin Kazan hizo valer su superioridad física para castigar a la defensa china en todos los duelos. Poderoso en los choques, incisivo en los movimientos e insistente en la presión, Azmoun peleó todos los balones, incluso aquellos en los que el adversario llegaba con muchísima ventaja. Y así sacó petróleo de la nada, pues Azmoun convirtió dos pelotazos en los dos primeros goles de Irán. Balones largos, prácticamente despejes de la defensa, que peleó cuando otros los hubiesen dado por perdidos y que ganó poniendo el cuerpo ante la escasa contundencia de la defensa china. Particularmente flagrante fue el error de Feng Xiaoting, al que le robó la cartera para servir en bandeja a Taremi el 0-1. Sobre la media hora, en una jugada prácticamente calcada, Azmoun ganó otra disputa para anotar el segundo gol de la tarde. Demasiado fácil, pero también enormemente representativo de las virtudes de la selección iraní y especialmente del poderío físico de Azmoun, que aceptó de buena gana algunas fases de intercambio de golpes.

El 0-2 de Irán ya no encontró una réplica de China en el segundo tiempo. El equipo dirigido por Marcello Lippi tuvo más tiempo el balón, pero no logró herir a una selección iraní que rebajó las revoluciones del choque tras el descanso. Después de una primera mitad con fases de ida y vuelta en las que Irán cargó el ataque con muchos efectivos, incluso a menudo pisando área con ambos laterales, los de Queiroz espesaron el juego para que ocurriera lo mínimo posible. Replegaron, esperaron y se mantuvieron firmes ante una selección carente de desequilibrio exterior y con poco poderío aéreo para hacerle daño con centros laterales. El dominio territorial chino no se tradujo en ocasiones de peligro, en una fase de encuentro que recuerda a la Irán que desespera a la mayor parte de sus adversarios. Se repitió el guion del duelo de octavos ante Omán, en el que Irán se marchó al descanso con dos goles de ventaja -ambos casi consecutivos, como ante China- tras un primer tiempo más descontrolado de lo habitual en años anteriores y luego puso el partido en el congelador para enfriarlo en los últimos 45 minutos. La única diferencia se produjo en el descuento, cuando en una acción prácticamente calcada a la de los dos primeros goles Shi Ke se complicó la vida intentando controlar una pelota frontal y regaló una oportunidad de gol al contragolpe. Esta vez Ansarifard no perdonó para redondear un 0-3 que refuerza la candidatura de Irán. Tras cinco partidos de Copa Asia, los de Queiroz todavía no han encajado ningún gol.

Foto de portada: Steindy

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1 comments

Ayer lo dije, Irán es un equipo muy trabajado, y como se vio, si Azmoun tiene el día marca diferencias. Veremos si pueden con Japón, porque si se repite la locura del inicio del partido ante China, los nipones son mucho más incisivos. Para mí, favoritos de nuevo.
Creo que Corea podrá con Qatar aunque tenga bajas importantes, y me deja más dudas Australia, se nota mucho la ausencia de Mooy, su playmaker. Irán – Corea en la final?

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