El perfume de gol fue pucelano

aguado-0-2

Corría el minuto 70 de partido cuando el Tolosa forzó un córner y el speaker de Berazubi pronunció, como quien no quiere la cosa, la frase “hay perfume de gol” por la megafonía. La grada entera se rió con la ocurrencia de la voz del estadio tolosarra, toda vez que el partido ya no daba motivos para el optimismo local: el racional público guipuzcoano había visto que el Valladolid de Sergio González era muy superior y que no estaba dispuesto a dar margen alguno a la sorpresa. En ese momento, el marcador ya rezaba el 0-3 definitivo, con un gol de Enes Ünal y un doblete de Álvaro Aguado. Los pucelanos se tomaron el partido muy seriamente y lo hicieron porque estaban más que avisados, dado que el día anterior seis equipos de Tercera División habían doblegado contra pronóstico a cinco de Segunda y uno de Primera. En un solo día de competición, todo el mundo ya se había retrotraído a esa Copa de principios de siglo, en la que cualquier estadio pequeño se convertía para los clubes profesionales en terreno abonado para rellenar páginas de periódicos por sonadas derrotas. En Tolosa, esperaban 2.000 aficionados dentro del estadio y cientos de ellos fuera, agrupados en los balcones de los bloques de pisos colindantes o en las vallas que rodean el recinto de Berazubi. Y también un speaker que, sin estridencias, tenía la palabra justa para levantar a la afición cuando el equipo lo necesitase. Por no hablar de su realismo: antes de comenzar el partido pidió por favor que “nadie invada el campo porque puede acarrear sanciones tremendas” y “que gane el mejor y, si puede ser, que sea el Tolosa”.

Valladolid vs Tolosa - Football tactics and formations
Alineaciones iniciales. Infografía: Sharemytactics

El 0-3 da sensación de victoria fácil para el Valladolid, pero los de Sergio González no se toparon precisamente con un Tolosa entregado a su rival. El equipo del treintañero Ander Avellaneda salió con las ganas que proporciona el poder medirte a partido único ante un Primera en tu campo y tuvo el plan de juego bastante claro: cuando atacaba, su salida consistía en jugar balones largos para ubicar el bloque en terreno rival, y una vez ahí, combinar para llegar hasta el área o como paso intermedio antes de un centro a la olla. Los tolosarras jugaron con tres centrocampistas, que siempre tenían ganas de intervenir cuando disponían del cuero. A la hora de defender, el voluntarioso Johan retrasaba su posición y tenía la responsabilidad de estar atento a una banda derecha en la que De Frutos y especialmente Antoñito podían dar bastantes dolores de cabeza. Tanto es así que cuando el partido transitaba por el minuto 20, el propio Antoñito puso un peligroso centro al segundo palo en el que García dudó en la salida y permitió a Enes Ünal marcar el 0-1.

zabaleta-centro-del-campo
Rubén Zabaleta fue el jugador más incisivo del Tolosa. En la foto, intenta sorprender desde medio campo a Lunin. Foto: MarcadorInt/T.Martínez

En el post partido, Ander Avellaneda se mostraba resignado por no haber aguantado con 0-0 hasta el descanso, aunque el Tolosa no perdió vigor con el 0-1 vallisoletano. Johan, incansable en la izquierda, y Zabaleta, con mucha movilidad e insistencia, tiraron del ataque vasco. El recurso de los balones parados, los saques de banda y las prolongaciones fue lo que estuvo más cerca de inquietar al Valladolid. Los de Sergio González aguantaron bien en defensa, con Luismi y El Hacen complicándose muy poco la vida y Lunin interviniendo con seguridad cuando la situación lo requirió. Una vez que el área propia estaba controlada, en la contraria Enes Ünal se encargó de ganar muchos duelos a los centrales vascos que, en la dinámica de todo el equipo, buscaron la fricción con los blanquivioletas. Roberto Corral, lateral del filial de medias bajadas y buena técnica, subió con mucha convicción durante todo el partido y fue punzante por banda izquierda, con varias galopadas difíciles de seguir para los tolosarras.

Tolosa se volcó con la Copa del Rey. Foto: MarcadorInt/J.Naveira
Berazubi estuvo hasta los topes, con 2.000 aficionados dentro y varios cientos más en los alrededores. Foto: MarcadorInt/J.Naveira

La segunda parte fue territorio Álvaro Aguado. El mediapunta jiennense, que en el primer acto no apareció de forma demasiado trascendente, marcaría dos goles con ocho minutos de margen. El primero, en el 57′, tras una gran recuperación de Anuar, que salió escopetado hacia el área y encontró en Miguel (introducido al descanso por Ünal) el socio ideal para continuar la jugada, finalizada por Aguado con un buen remate al lado del palo izquierdo. Poco después, una serie de paredes entre Aguado y Miguel que arrancaron en medio campo dieron lugar a la mortífera contra del 0-3, definida por el ex del Córdoba. Los goles de Aguado, de bella factura, despertaron el señorío del público tolosarra, que aplaudió los goles visitantes en señal de reconocimiento. A partir de ahí, la última media hora sirvió para que el Tolosa pudiese acabar de paladear la experiencia de jugar ante un equipo de Primera, en un día en que los vascos no salieron con todos los titulares. Ya había anunciado Ander Avellaneda que el partido importante era el de la anterior ronda ante el Pontellas, porque era el que les permitiría estar aquí, y durante buena parte del encuentro su equipo jugó con nueve futbolistas tolosarras, motivo de orgullo para un municipio que se volcó con la Copa del Rey con un ambiente muy sano, respetuoso y festivo. No todos los días un club tan modesto como el Tolosa recibe a un equipo de Primera División ni puede pronunciar con tal orgullo el “Aúpa Tolosa trakatrá”.

Foto de portada: MarcadorInt/T.Martínez

Related posts

Deja un comentario

*