Palmeiras vuelve a reinar en Sudamérica

El Estadio Allianz Parque, sede de Palmeiras. Foto: Leonef bajo licencia Creative Commons 4.0

Palmeiras es el nuevo rey de Sudamérica. El Verdao levantó este sábado en Maracaná su segunda Copa Conmebol Libertadores. El brasileño Breno, que entró al campo poco antes del tiempo de descuento, se convirtió en el alargue en el héroe de una final en la que el espectáculo se resumió únicamente a su cabezazo en el segundo palo. Porque el partido no fue bueno, no nos engañemos, Palmeiras y Santos estuvieron mucho más pendientes de anularse que de jugar, priorizando la presión y los esfuerzos defensivos por encima de cualquier otra situación dentro del juego, y la final fue cerrada, lenta y muy espesa entre dos equipos especialmente preocupados por no perder. Cuando ya parecía que la duelo tendría 30 minutos más de añadido en la prórroga (y quién sabe si una posterior tanda de penaltis), después de una grotesca polémica en el tiempo de descuento que acabó con Cuca, el técnico de Santos, viendo los últimos minutos en la grada y no desde su posición en el banquillo, Rony, que fue claramente el mejor de su equipo (y seguramente de toda la final) colgó un balón al área, casi a la desesperada, que acabó cayendo con gracia en la cabeza de un Breno que se impuso claramente en el salto a Pará, el lateral derecho de Santos, para colocar el balón lejos del alcance de John. Un gol y una instantánea que ya forman parte del archivo histórico de la Copa Libertadores, que este sábado, en Maracaná, en la primera final entre dos equipos brasileños de la ciudad de Sao Paulo, coronó al tercer técnico europeo que ha tocado su metal. Mirko Jozic, Jorge Jesus y ahora, Abel Ferreira.

El portugués volvió a recurrir de inicio a un plan eminentemente reactivo. Palmeiras cedió toda la iniciativa a Santos en el arranque, defendiendo con cinco futbolistas atrás porque Menino, en derecha, se hundía a la misma altura que Rocha, pretendiendo, eso sí, que el cuadro dirigido por Cuca debiese iniciar el juego desde los pasillos exteriores. A través de su presión a media altura, con Luiz Adriano (punta) y Veiga (extremo por derecha) en primera línea, Palmeiras quiso obligar a Santos a renunciar a su salida por dentro, y lo consiguió, aunque no con el efecto que seguramente hubiese deseado. Porque Santos no tuvo problema alguno en iniciar el juego desde Veríssimo, su central derecho, que al sentirse acosado (salvo en un par de acciones en las que tardó más de la cuenta en dar el pase) conectaba automáticamente con Pará, el lateral de su lado, para que este, desde la conducción/pase, le permitiese a Santos cruzar la divisoria de los dos campos. Es decir, Palmeiras consiguió en primera instancia que Santos saliese por fuera, pero se quedó a medias con la segunda parte del plan: no consiguió robar en esas situaciones, sino que Santos conseguía superar relativamente fácil la línea de los dos campos, y en consecuencia debió activar otro tipo de respuestas más atrás que le llevaban a recuperar muy abajo.

Palmeiras 1 (Breno 90’+9′)
Santos 0

Palmeiras vs Santos - Football tactics and formations

Si Rony, el autor de la asistencia del primer y único tanto del partido, decíamos que fue el mejor de su equipo y seguramente también del partido, Pituca, en la primera parte, no anduvo muy lejos de ser el futbolista más destacado de Santos. Al menos en cuanto a calidad técnica se refiere. Actuando en medio campo, generalmente desde el interior derecho de su equipo, Pituca consiguió darle a los de Cuca diferentes ventajas a partir de sus intervenciones directas con balón, como algún cambio de orientación de un lado a otro, un recurso escaso en una final bastante pobre de opciones y alternativas, jugando con una claridad que no se vio en ningún otro futbolista en el partido. Como respuesta, Santos también le planteó dificultades a Palmeiras en sus primeros pases, para que los futbolistas de Abel Ferreira no pudiesen iniciar con comodidad desde su defensa, y ese sistema de contrapesos, sumado a los factores mentales y anímicos (intangibles) de cualquier final, dio fondo y forma a un partido muy poco vistoso por la cantidad de ocasiones, que fue nula, y por la calidad de las situaciones, que, salvo por Rony y el propio Pituca, que también aparecieron con cuentagotas, fue de un nivel bajo por lo colectivo y lo individual.

Tras el descanso, Palmeiras adoptó un plan algo más proactivo a través de la posesión. Dejando a tres hombres atrás, Rocha, Luan y Gustavo Gómez, de derecha a izquierda, en ese mismo orden, el Verdao consiguió girar la dirección del juego encontrando cada vez más y mejores situaciones que le permitieron progresar con el balón controlado. Fue en ese momento del encuentro cuando Abel Ferreira decidió completar ese paso al frente liberando a Menino del sector derecho, donde había defendido con uñas y dientes durante toda la primera parte, para que este apareciese en zonas interiores y cargase la zona de remate como si fuese un delantero al uso. De hecho, en un intento de remate en el área de John, el propio Menino cayó sobre Felipe Jonatan, el lateral izquierdo de Santos, que debió abandonar el campo durante unos minutos producto de ese encontronazo en el aire. Sin embargo, la primera gran ocasión del encuentro fue del equipo de Cuca. Santos movió el banquillo antes que Palmeiras, dando entrada a Braga (en lugar de Sandry), y este protagonizó un disparo desde fuera del área que obligó a Weverton a actuar por primera vez en todo el encuentro. El rechazo acabó en los pies del propio Felipe Jonatan, ya recuperado del golpe, que volvió a probar fortuna pero su remate se marchó desviado.

Abel Ferreira se convierte en el tercer técnico europeo en ganar la Libertadores. Foto: Yannis Halas/Focus Images Ltd
Abel Ferreira es el tercer técnico europeo en ganar la Libertadores. Foto: Yannis Halas/Focus Images Ltd

Fue el primer aviso serio del encuentro. Y Abel Ferreira decidió responder desde la banda dando entrada a Patrick de Paula, que empezó a jugar su partido, robando y armando las transiciones ofensivas de su equipo, y poco después metió en el campo a Breno en detrimento de Menino. Durante ese tiempo, y tras la polémica en los banquillos (que acabó con Cuca expulsado), Santos introdujo un doble cambio, Madson y Wellington por Kaio Jorge (bastante desaparecido durante la noche) y Felipe Jonatan, en un descuento en el que no ocurrió absolutamente nada… hasta el centro de Rony desde la derecha, en el perfil opuesto al que había empezado el partido, que acabó en la cabeza de Breno y en la gloria eterna para Palmeiras. Un centro y un cabezazo que ya forman parte de la historia de esta competición, que en el futuro, cuando pasen los años, recordará esta final por muchas cosas propias de una edición tan atípica (como consecuencia de la pandemia), pero no por su belleza ni por el impacto individual de alguna actuación fuera de lo común. Palmeiras disputará en febrero el Mundial de Clubes, así que el cuadro que actualmente dirige Abel Ferreira, el único grande de Sao Paulo que nunca ha conquistado este trofeo, luchará por romper definitivamente con eso que siempre se les dice: O Palmeiras não tem mundial.

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Foto de portada: Leonef bajo licencia Creative Commons 4.0

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