Atlético Mineiro, el club que quiere dominar Sudamérica

Diego Costa of Chelsea with his Premier League winners medal after the Premier League match at Stamford Bridge, London
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21/05/2017

Se respiraba el calor del verano de Río de Janeiro en diciembre de 1971. En el Maracaná, el Botafogo de Jairzinho y el Atlético Mineiro de un jóven entrenador decidían el Campeonato Brasileño. No era una final, pero era el último partido de un triangular final en el que también estaba el São Paulo. Al Galo le bastaba un empate para ser campeón; el Botafogo necesitaba una victoria casi imposible, por seis goles de diferencia. El Atlético dominó el partido y, con un gol de Dadá Maravilha, ganó por 0-1 convirtiéndose en campeón de Brasil. “Le dije al equipo que atacara y que sólo se preocupara de jugar al fútbol“, dijo el joven entrenador del Galo tras el partido. “Así tienes más posibilidades de ganar”, añadió el hombre que 11 años después deslumbraría al mundo, guiando a la Seleção al Mundial de 1982 y, en 1992 y 1993, ganando la Copa Libertadores y la Copa Intercontinental dos veces con el São Paulo, incluso venciendo al Dream Team de Johan Cruyff. Era un tal Telê Santana.

Han pasado casi 50 años y el Atlético Mineiro no sabe lo que es ser campeón de Brasil desde aquella tarde de diciembre de 1971. Demasiado tiempo para uno de los grandes del fútbol brasileño, de hecho, el Galo es el grande que lleva más tiempo sin ganar el Brasileirão. Y parece que el Atlético nunca ha estado tan preparado para reconquistar la liga brasileña como este año. El anuncio del fichaje de Diego Costa es una muestra más de que el club está montando un proyecto para ganar todos los títulos a los que aspira.

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Gran parte de esto tiene que ver con los 4 R’s, un grupo de ricos empresarios aficionados que están invirtiendo en el Galo. Rubens Menin y su hijo Rafael (propietarios de las empresas MRV Engenharia y CNN Brasil, entre otras) Renato Salvador (Hospitales Mater Dei) y Ricardo Guimarães (Banco BMG) ya han invertido más de 400 millones de reales (66 millones de euros) en el club. “No es que no queramos recibir de vuelta”, dijo Rubens Menin en una entrevista a UOL. “Queremos recibir cuando sea posible, esto está en los planes. Cuando se pueda y sin intereses. Lo más importante es sin intereses“, continuó el hombre de negocios que ganó el premio de Empresario del Año, otorgado por Ernst & Young, convirtiéndose en el primer sudamericano en lograr tal hazaña. “Esos 400 millones de dólares costarían aproximadamente 50 millones al año (en intereses). Esta deuda no tiene intereses, y el hecho de no tenerlos es muy bueno para el Atlético-MG. Una deuda sin intereses, para comprar jugadores y pagar cuando quieras, el Barcelona quiere, el Real Madrid quiere“, concluyó Menin. El presidente Sérgio Coelho corrobora que el proyecto del Galo no ve límites. “Tenemos planes para convertirnos en el equipo más grande de Latinoamérica, tanto dentro como fuera del campo”. El caso del Atlético es diferente de proyectos como el de Red Bull Bragantino. El Galo ya es un gigante. Forma parte del grupo histórico de los 12 grandes equipos de Brasil y cuenta con unos cinco millones de aficionados en todo el país. No hace mucho estaba en la cima de América: en 2013 ganó la Copa Libertadores, liderada por un flamante Ronaldinho.

Y fue al hombre que construyó aquel Galo al que la directiva recurrió después de que Jorge Sampaoli avisara de que aceptaría la oferta del Olympique de Marsella hace unos meses: el Atlético recuperó a Cuca, campeón de la Libertadores de 2013 con el Galo, campeón del Brasileirão en 2016 con el Palmeiras y subcampeón de la Libertadores del año pasado, contra todo pronóstico, con el Santos. Cuca llegó para comandar a una suntuosa plantilla. Matías Zaracho, Nacho Fernández, Júnior Alonso, Guilherme Arana, Keno, Alan Franco, Eduardo Vargas, Mariano, Dodô, Tchê Tchê, Hulk, y ahora, Diego Costa, fueron algunos de los fichajes realizados gracias a la aportación económica de los 4 R’s. Un equipo que ya había quedado tercero en el Brasileirão 2020 bajo el mando de Sampaoli, pero que con la inversión para la temporada 2021 ha dado una clara señal de cuáles son sus intenciones: ser una potencia nacional junto a Flamengo y Palmeiras, que han dominado el panorama nacional (y continental) en los últimos años.

El Atlético Mineiro ganó la Libertadores en 2013. Foto: Hugo Cordeiro 92 bajo licencia Creative Commons 4.0
El Atlético Mineiro ganó la Libertadores en 2013. Foto: Hugo Cordeiro 92 bajo licencia Creative Commons 4.0

La llegada de Diego Costa forma parte de un ambicioso proyecto, que incluye la inauguración de un nuevo estadio, que se llamará MRV Arena, prevista para finales de 2022. El terreno, valorado en 50 millones de reales, fue donado por Rubens Menin. No hace mucho, Cuca se quejaba de la falta de un delantero centro capaz de jugar de espaldas a la defensa rival y ser una amenaza aérea en los centros; aquí está la respuesta de los 4 R’s: uno de los delanteros más destacados del fútbol europeo en la última década. Y, a pesar del bajo rendimiento en su segunda etapa en el Atlético de Madrid, no es un jugador veteranísimo, en el final de su carrera; Costa tiene 32 años y todos los requisitos para ser un jugador dominante en el fútbol sudamericano.

El delantero, titular con la selección española en el último mundial, llega a un equipo que vive un magnífico momento. Tras ganar el Campeonato Mineiro, el Galo es líder -con cinco puntos de ventaja sobre el segundo clasificado- y ha ganado sus últimos nueve partidos en el Brasileirão – está a punto de superar el récord (11) establecido por Guarani en 1978-, ganó el partido de ida de los cuartos de final de la Libertadores contra River Plate en Buenos Aires y se ha clasificado para los cuartos de final de la Copa do Brasil. Todo ello en un escenario de ensueño para los hinchas del Atlético, ya que el otro grande de Belo Horizonte, y su archirrival, el Cruzeiro, vive un momento catastrófico: tras el descenso en 2019, no logró subir en 2020 y en estos momentos está más cerca de bajar a la Série C, que de volver a la Série A. Tal vez por eso, al caminar por las calles de las ciudades de Minas Gerais, se ven masivamente camisetas blanquinegras y muy pocas azules, a pesar de que los hinchas cruzeirenses son más numerosos. Es el momento de mayor desequilibrio en una rivalidad histórica.

El Cruzeiro presume de ser el único equipo brasileño que conquistó el triplete nacional (Campeonato Estatal, Brasileirão y Copa de Brasil). Y nadie ha ganado aún el triplete formado por el Brasileirão, la Copa de Brasil y la Libertadores. Este año más que nunca el Galo está en condiciones de recuperar por fin el título del Brasileirão y, con un entrenador especialista en copas como Cuca, soñar con ganar la Copa de Brasil y la Libertadores. Casi 50 años después de aquel Atlético dirigido por un joven Telê Santana conquistar el país, los hinchas del Galo sueñan con ser el mejor equipo de Brasil otra vez. Y la verdad es que nunca han tenido tantas razones para soñar como en el 2021.

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 Foto de portada: Alan Stanford/Focus Images

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3 comments

Una corrección: la multitud del Atlético es de aproximadamente 7 millones de aficionados, algo parecido a la multitud del cruzeiro.

Buenissimo texto pero solo un error, la hincha de cruzeiro no es mas grande que de galo, si no es igual, de galo es un poco mas grande, solo mirar las redes sociales.

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