Una caja de bombones

Los Schelotto ganaron su primer superclásico. Foto: Agencia Andes.

El primer Superclásico de la final de la Copa Libertadores estuvo a la altura de la desorbitada expectación generada. Cuando Roberto Tobar silbó el inicio, todas las preocupaciones de la previa quedaron aparcadas. La lluvia, la consciencia de suceso único en la historia de la competición, los cambios de día y horarios e incluso el miedo a perder. Solo pervivieron los nervios durante los primeros compases en un partido trepidante, disputado a un ritmo altísimo y con innumerables ocasiones de gol para ambos equipos. Quedó un maravilloso partido de fútbol entre dos entidades rivales, enfrentadas durante más de un siglo de historia, que aspiraban al título de mayor prestigio de su continente. No decepcionaron a nadie. Ni a sus hinchadas ni menos todavía a los aficionados neutrales que se sentaron a disfrutar de un encuentro memorable.

Boca Juniors 2 (Ábila 34′, Benedetto 45′)
River Plate 2 (Pratto 35′, Izquierdoz pp. 61′)

Boca Juniors vs River Plate - Football tactics and formations

La final de la Libertadores enloqueció desde el primer minuto. Boca y River no esperaron, no contemporizaron, no se estudiaron, sino que intentaron dar un golpe sobre la mesa desde el primer instante. Así que el partido se rompió nada más empezar, con la salvedad de que River Plate tenía un central más para resistir al ida y vuelta de los primeros minutos. Marcelo Gallardo sorprendió con su planteamiento táctico, pues River Plate se desplegó con una defensa de tres centrales a cambio de sacrificar a un centrocampista. Así fortaleció su línea defensiva y, sobre todo, liberó al Pity Martínez entre líneas, terreno en el que se sintió como pez en el agua en una fase inicial de descontrol. Porque Pity respondió con una versión de superestrella que se hinchó a generar ocasiones en los primeros minutos. Antes del cuarto de hora, Rossi ya había tenido que intervenir en una falta lejana ejecutada por el mediapunta argentino y Martínez Quarta había perdonado en un córner en el que remató absolutamente solo. El 10 de River se echó a su equipo a la espalda en la primera mitad.

River Plate empezó mejor, pero su ímpetu se diluyó con la lesión de Cristian Pavón y la entrada de Benedetto. Una baja obligada en Boca Juniors, la ausencia de uno de sus referentes ofensivos, se terminó convirtiendo en una noticia positiva para el cuadro xeneize, que transformó un contratiempo en una oportunidad para darle la vuelta a la tortilla. El equipo de Guillermo Barros Schelotto aprovechó el parón meter a Benedetto, frenar el ida y vuelta de los primeros compases y reordenarse en un 4-4-2 en el que ganaba presencia ofensiva con el héroe de las semifinales más cerca de Ábila. Villa cambió de banda y Nández se abrió para jugar más cerca del flanco derecho.

Boca Juniors vs River Plate - Football tactics and formations

La nueva disposición sentó bien a Boca. Villa atacó la espalda de Montiel, Benedetto dobló las atenciones de la zaga de los millonarios y Ábila abrió la lata pocos minutos después del cambio de piezas tras un doble remate dentro del área. La alegría en La Bombonera, sin embargo, duró apenas un suspiro. No le dio tiempo de saborear el grito del gol inicial que ya estaba recogiendo la pelota del fondo de las mallas defendidas por Agustín Rossi. En un abrir y cerrar de ojos, Pratto se desmarcó entre los centrales y Pity Martínez le filtró un pase maravilloso para dejar al delantero en su día internacional con la Albiceleste frente al guardameta xeneize. No falló. No obstante, antes del descanso River Plate volvió a demostrar una de sus flaquezas a lo largo de la Copa Libertadores: la poca contundencia en la defensa del balón parado. River no se siente seguro en la defensa de la estrategia y recula mucho. Demasiado incluso, pues suele defender muy cerca de Armani. De esa situación se aprovechó Benedetto para cabecear al fondo de la red un preciso servicio frontal de Sebastián Villa. Le bastó con peinar el balón.

La pegada de Boca Juniors volvió a marcar la diferencia en una primera mitad en la que generó menos ocasiones que River Plate. Sin embargo, el partido cambió tras el descanso. Tras 45 minutos de fútbol de altísimas revoluciones, a un ritmo eléctrico, Boca Juniors pasó a poseer un tesoro a conservar en forma de ventaja para el encuentro de vuelta. Podía seguir intimidando con la presencia de Ábila para bajar balones largos, la puntualidad de Benedetto o la velocidad de Villa, pero ya no le convenía un intercambio de golpes tan marcado. Por su parte, River Plate esperó unos minutos antes de mover ficha, deshacer el cambio de esquema y volver a un 4-3-1-2 más habitual con el ingreso de Nacho Fernández por Martínez Quarta. Pity Martínez seguía de enganche, pero ahora River contaba con un cuarto centrocampista para tener la pelota y progresar a través de la posesión.

Boca Juniors vs River Plate - Football tactics and formations

A balón parado, River Plate le devolvió el segundo gol a Boca Juniors. Otra vez más, Gonzalo Martínez volvió a participar en la acción del tanto millonario, con un centro envenenado al corazón del área. Pratto se relamía en el punto de penal, esperando la pelota, pero antes la peinó Izquierdoz, que mandó el cuero al fondo de la red. El 2-2 trasladó la presión de nuevo a Boca Juniors, que inclinó el campo en busca de un gol que le otorgara una ventaja para la vuelta en El Monumental. Barros Schelotto jugó la carta más emocional, la de Tévez entre líneas, y River respondió con el ingreso de Zuculini para resguardar la medular antes de refrescar el juego en tres cuartos con Juan Fernando Quintero.

Boca Juniors vs River Plate - Football tactics and formations

El último cuarto de hora no brindó oportunidades para que el enganche colombiano marcara las diferencias, pues Boca Juniors apretó y dispuso de oportunidades para inclinar de nuevo la balanza. Tévez generó fútbol entre líneas y activó de nuevo a la pareja de delanteros xeneize, pero Armani le negó la gloria a Benedetto con una atajada providencial en el minuto 90. Una acción individual maravillosa del Apache dejó solo al Pipa, pero Benedetto no pudo convertir la última ocasión del partido de ida.

Cuenta la leyenda que el templo de Boca Juniors es conocido por el nombre de La Bombonera ya desde su construcción porque su arquitecto, el esloveno Viktor Sulcic, recibió una caja de bombones con una forma prácticamente a la del estadio que estaba diseñando en la década de los 30. Y lo cierto es que la primera final de la Copa Libertadores que acogió contra su acérrimo rival hizo honor al sobrenombre del estadio Alberto J. Armando. “La vida es como una caja de bombones, nunca sabes lo que te va a tocar”, popularizó Tom Hanks en Forrest Gump. La ida de la final de la Copa Libertadores, afortunadamente, fue deliciosa.

Foto de portada: Agencia Andes.

Related posts

5 comments

Partidazo y yo era de los que temía un partido farragoso. Espero que la vuelta sea igual, otro empate a goles y que se resuelva en penaltis. Aunque ese final pueda provocar muchos infartos en Argentina

Ahora el partido es como una final a un único partido, es decir, como si el primer partido no valiera para nada. Pero un único partido en el Monumental. A priori es una ventaja enorme para River, pero ¿los jugadores de River no saldrán con un miedo terrible a perder o tienen la mentalidad suficiente para no tener ese miedo? ¿Qué creéis?

Estoy de acuerdo. Creo que la presión va a ser grande para Boca pero BRUTAL para River. Definir el título en casa con tu gente puede parecer muy goloso pero solo el hecho de poder perder la Libertadores en tu casa frente a tu acérrimo rival debe ser extenuante sabiendo que sería la mayor “pecheada en la historia de la rivalidad.

En 2015 jugó la vuelta de la Final contra Tigres y ganó 3-0. Y se sacó de encima en esta copa a Racing e Independiente. Me parece que River, algo que tiene y que hay que remarcar, es lo curtido que está en los partidos definitorios.

Partido espectacular para el aficionado neutral (aunque siempre tira más uno de los dos). Efectivamente, se ha convertido en una final a partido único en el monumental, a priori parece favorito River, pero ya escuché esta semana que hace bastantes clásicos que nadie gana de local, creo que ambos desde 2015. Esa tremenda presión no tengo muy claro que sea beneficiosa. Aunque me parece mejor equipo River, creo que en este segundo partido sí va a primar el miedo a perder, y espero que se decida a balón parado, a favor de los xeneizes por supuesto…;)

Deja un comentario

*