Boca Juniors-River Plate: lo nunca visto

Marcelo Gallardo. Foto: Agencia Andes

Cambió la legislación reciente de la Copa Libertadores y llegó la final más esperada de su historia. Boca Juniors contra River Plate. Un Superclásico argentino en la final más importante del fútbol sudamericano. Una final que marcará de por vida a todos los hinchas que la vivan en primera persona. Una final que, más todavía si no se vuelve a repetir, las generaciones actuales trasladarán a las siguientes hasta el fin de los días. La mística de la cita más esperada de la Libertadores con uno de los partidos que genera mayor expectación en Sudamérica. Será especial y será único, aunque no necesariamente será bonito.

La tensión de los duelos entre Boca Juniors y River Plate suele propiciar encuentros eléctricos, disputados a un ritmo muy elevado, a muchísimas revoluciones, en los que los futbolistas chocan permanentemente y el desarrollo del juego se interrumpe de forma frecuente. Por eso últimamente ocurren sucesos poco frecuentes: la última victoria local en un partido de estas características se remonta al triunfo de River en mayo de 2015, en la ida de los octavos de la Copa Libertadores que acabarían ganando los Millonarios. Boca Juniors, por ejemplo, no gana un Superclásico en La Bombonera desde mayo de 2015, en un duelo justo anterior al citado. En total, más de tres años sin victorias del equipo que juega en casa un Superclásico.

Agencia Andes
Guillermo Barros Schelotto. Foto: Agencia Andes.

River Plate es actualmente un proyecto más hecho y maduro de la mano del Muñeco Gallardo. Con Gallardo, River Plate se ha convertido en una referencia en el fútbol sudamericano. Sobre todo en los torneos de eliminatorias. Ganó la Copa Sudamericana en 2014, alzó la Libertadores en 2015, alcanzó las semifinales en 2017 -no pasó a la final por una remontada inverosímil de Lanús, que le endosó cuatro goles en un cuarto de hora- y ahora repite en la final de 2018. Es el equipo más regular y estable del continente, con una base futbolística y táctica que le brinda identidad y un carácter que le permite administrar los momentos de cada eliminatoria con frialdad. Con Armani bajo palos, escoltado por la pareja de centrales formada por Pinola y Maidana, River dispone de un eje defensivo solvente al que normalmente se le suma Leo Ponzio, ahora lesionado. Así el conjunto franjirrojo encuentra el equilibrio defensivo a la vez que acumula talento en ataque con las zurdas del Pity Martínez y Quintero o la alternancia de Scocco, Santos Borré y Pratto en ataque.

Los Nacho Fernández, Enzo Pérez o el jovencísimo Exequiel Palacios (20 años) se encargan de unir ambas partes del equipo. En la medular River se topará con una de las parcelas más sólidas de Boca Juniors. Nahitán Nández, Pablo Pérez y Wilmar Barrios conforman una línea rocosa, con mucha capacidad para abarcar metros y robar el balón. Tanto el uruguayo Nández como sobre todo el colombiano Barrios son futbolistas que destacan mucho más en las tareas de contención, aunque al charrúa también se le da muy bien llegar al área contraria por sorpresa. Sus virtudes contrastan con las de los futbolistas de River que ocupan esa misma zona de la cancha.

Wílmar Barrios of Colombia during the 2018 FIFA World Cup match at Spartak Stadium, Moscow Picture by Paul Chesterton/Focus Images Ltd +44 7904 640267 03/07/2018
Wílmar Barrios, mediocentro de Boca Juniors, disputó el Mundial con Colombia. Foto: Focus Images Ltd.

Es por tanto en el centro del campo donde se decidirá en gran medida el guion de la final de la Copa Libertadores, aunque el poderío del cuadro xeneize en las áreas ha marcado los resultados de las rondas eliminatorias. Sobre todo su potencial en campo contrario, con Pavón y Villa para hacer daño con espacios por delante y la figura de Ramón Ábila para pugnar por cualquier balón dividido. Ábila supone un suplicio para los centrales rivales, porque no les deja respirar, gana duelos aéreos y habilita a los futbolistas que aparecen desde la segunda línea. Se espera su titularidad en la final pese al estado de inspiración de Benedetto, que se inventó tres goles en la semifinal contra Palmeiras que acercaron a Boca Juniors al tan ansiado título de la Libertadores. Un arma así, capaz de generar tantos de la nada, parece la más adecuada para inclinar la balanza en partidos de este calibre que normalmente se caracterizan por una cantidad de goles y ocasiones escasos. Benedetto, Pavón, Pity Martínez o Juan Fernando Quintero pueden encajar en ese papel.

Los sábados 10 y 24 de noviembre, la Copa Libertadores nos ofrece un espectáculo único en el mundo del fútbol. Un duelo de máxima rivalidad en el que dos viejos enemigos se juegan a cara o cruz el título más prestigioso al que aspiran cada temporada. Con su propio envoltorio, una cultura que no consume el fútbol como el resto de países, y el aroma siempre especial de la Copa Libertadores. Aunque se dispute de día y pueda reinar el miedo de ambas hinchadas -y equipos- a perder y a quedar marcados para siempre por un recuerdo nefasto que pasará de generación en generación. Es un acontecimiento único, especial, y toca disfrutarlo como tal. Si el elenco xeneize se impone a River Plate, igualará a Independiente como el equipo con más Libertadores (siete). River Plate, por su parte, puede reducir la diferencia respecto a su archienemigo si conquista su cuarto trofeo, el segundo en apenas tres años. 

Boca Juniors vs River Plate - Football tactics and formations

Foto de portada: Agencia Andes

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5 comments

Por lo que he estado leyendo, entre los aficionados hay más miedo a perder que ganas de ganar. Supongo que esas sensaciones habrán llegado a entrenadores y jugadores y van a marcar mucho la eliminatoria pero más este primer partido de ida.

Tengo ganas de ver como van a plantear Gallardo y Schelotto el partido en la Bombonera.

Quizás un partido con muchas interrupciones le venga mejor a River pues por lo que he visto Boca suele sufrir en el juego aéreo y River ahí es potente con los dos centrales y sobre todo que tiene a Quintero.

Boca por su parte supongo que buscará hacerse fuerte atrás y contragolpear. Algo similar a lo que hizo en la vuelta vs Gremio, balones a Wanchope para salir rápido con Pavón y Villa. Me gustaría que jugara Benedetto, pero creo que jugará Ábila

Esta semana estuve charlando un breve rato con un compañero de Boca y me dejó una reflexión muy interesante. Me vino a contar que existe cierta complicidad entre los hinchas de River y Boca en las horas previas porque ambos son conscientes de que uno lo va a pasar mal, que no le queda más remedio que perder a uno de los dos equipos. Y que ambos están deseando que no les toque a ellos.

Ojo también a las jugadas a balón parado. Lo pasó mal River defendiéndolas en los últimos meses.

Conociendo la rivalidad River – Boca me da que esa complicidad busca intentar que perder sea un fracaso menor, pero dudo que al final la derrota no sea el acontecimiento más destacado en la historia del Clásico. Las chanzas y las canciones van a girar todas en torno a esta final.

Que el foco del mundo futbolístico se desplace a América es una buena noticia. Espero que haya más juego que bronca y que gane el mejor.

Espero lo mismo que tu, porque tengo un miedo a que sea un carrusel de faltas y casi nada de juego ya que los 2 equipos lo planteen a 180 minutos y lo guarden todo para la vuelta

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