Brasil contra Argentina

Luan Gremio Barcelona Guayaquil - Agencia de Noticias ANDES

El cambio de formato de la Copa Libertadores en 2017 ha brindado unas semifinales de competición que no podrían haber existido en temporadas anteriores. Desde 2007 hasta 2017, en caso que dos clubes de un mismo país alcanzaran las semifinales de la Libertadores la CONMEBOL obligaba a emparejarlos de forma automática para evitar una final local. En 2005 y 2006 los clubes brasileños dominaron la competición y monopolizaron dos finales seguidas (Sao Paulo-Atlético Paranaense y Sao Paulo-Internacional de Porto Alegre), lo que propició esta modificación en la reglamentación. Sin embargo, el año pasado la CONMEBOL modificó el sistema de eliminatorias: se sortearon los emparejamientos de octavos (antes se enfrentaba el mejor de la fase de grupos contra el peor, el segundo mejor contra el segundo con menor puntuación, etc.) y se levantó la norma anterior en la que solo se podía dar una final entre dos clubes de un mismo país en caso de que tres de ellos se plantaran en semifinales. Por este motivo, Argentina puede disfrutar de una primera final entre River Plate y Boca Juniors. O Brasil puede aguarla con un Grêmio-Palmeiras. Así son los cuatro semifinalistas de la Copa Libertadores.

Grêmio

El vigente campeón sigue vivo en la Copa Libertadores y mantiene sus esperanzas de reeditar el título. Ningún equipo ha jugado dos finales seguidas de la Libertadores desde el citado Sao Paulo (2005 y 2006) y nadie encadena dos títulos desde la generación de Boca Juniors de inicios de siglo. Así pues, el club de Porto Alegre afronta un reto mayúsculo pese a la pérdida de una de sus grandes estrellas en verano, momento en el que Arthur Melo se incorporó a la disciplina del Barcelona. Sin embargo, el equipo todavía dirigido por Renato Gaúcho conserva la estructura que lo convirtió en campeón el curso pasado: Marcelo Grohe defiende la portería, Kannemann y Geromel forman una pareja de garantías en el eje de la defensa y sigue Luan para crear en el último tercio. Seguramente la gran diferencia respecto a la temporada anterior se encuentra en el salto de calidad del extremo de 22 años Everton, revulsivo el año anterior y pilar en la actual campaña de la Libertadores. Everton es un extremo muy veloz, explosivo en el uno contra uno, y con gol: ha anotado cinco dianas en la Libertadores y otras ocho en el Brasileirao. Everton se perderá el partido de ida en Argentina mientras Luan será duda hasta última hora.

Luan marcó dos goles en Guayaquil. Foto: Agencia de Noticias ANDES
Luan marcó dos goles en Guayaquil. Foto: Agencia de Noticias ANDES

Grêmio se plantó en las eliminatorias de la Copa Libertadores como el segundo equipo con mejor puntuación en la fase de grupos. Superó a Cerro Porteño, Defensor Sporting y Monagas en la primera fase de la competición y sufrió para eliminar a Estudiantes en octavos de final. Fue la eliminatoria de mayor dificultad para el conjunto gaúcho, que tuvo que remontar el 2-1 cosechado en Argentina. Lo levantó gracias a un gol de Alisson en el descuento del partido de vuelta que provocó la tanda de penaltis. Menos dificultades planteó Atlético Tucumán en cuartos: Grêmio encarriló la ida a domicilio (0-2) y se ensañó en el partido de vuelta para imponerse por un global de 6-0.

River Plate

Solo una inverosímil remontada de Lanús en las semifinales de la temporada pasada evitó que River Plate disputara la final contra Grêmio hace cosa de un año. El conjunto dirigido por el Muñeco Gallardo había ganado por 1-0 en la ida y anotó dos goles a domicilio en la vuelta, pero dejó escapar el 0-2 tras encajar 4 goles en poco más de un cuarto de hora. Un borrón a la trayectoria copera de Gallardo, que se mueve como pez en el agua en los torneos de eliminatorias a doble partido. River Plate ya fue campeón en 2015 y sueña con su cuarto entorchado tres años más tarde. Está haciendo méritos para ello: quedó primero en su grupo, por delante de Flamengo, Independiente de Santa Fe y Emelec, y apeó a sus compatriotas de Racing Club e Independiente en dos cruces que siguieron un guion casi calcado, con empates a cero en la ida y victorias con relativa contundencia en la vuelta. Las semifinales le obligarán a variar el plan, pues esta vez le toca afrontar la ida en el Monumental.

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River Plate se ha mostrado como un conjunto particularmente sólido en defensa. Solo ha encajado cuatro goles a lo largo de los diez partidos que ha disputado en la competición y se siente cómodo cuando logra que los encuentros transcurran a un ritmo muy bajo en el que sucedan pocas cosas. Se sabe poderoso en las áreas, con Franco Armani en el mejor momento de su carrera bajo palos y resguardado por Maidana y Pinola en el eje de la zaga. Los laterales, Casco y Montiel, gozan de pulmones para recorrer toda la banda aunque su rol varía en función del esquema por el que opte Gallardo. River Plate puede desplegarse con solvencia en un 4-3-3, un 4-3-1-2 en rombo y blindarse un poco más on un 4-4-2 con muchos futbolistas con participación por el carril central. Los de Núñez blindan el centro del campo con el veteranísimo Leo Ponzio en una medular en la que Exequiel Palacios (20 años) se ha convertido en una de las sensaciones del torneo gracias a su despliegue físico, ida y vuelta y corrección en el manejo del balón. Arriba no carece de alternativas ofensivas. Gallardo cuenta con perfiles más creativos con la pelota como Nacho Fernández y especialmente el delicioso toque de las zurdas de Pity Martínez y Juan Fernando Quintero, velocidad con Mora, inteligencia en la asociación con Santos Borré o contundencia con dos perfiles distintos de delantero centro puro y rematador como Ignacio Scocco o el tanque Lucas Pratto. Pese a que se han perdido algunos encuentros recientemente, Gallardo podrá alinear a Armani y al Pity Martínez en la ida.

Marcelo Gallardo. Foto: Agencia Andes
Marcelo Gallardo. Foto: Agencia Andes

Palmeiras

Numéricamente, el mejor equipo de la Copa Libertadores es el de Luiz Felipe Scolari. El Verdao se ha plantado en las semifinales de la Copa Libertadores tras sumar más puntos que nadie en la fase de grupos, donde ya se cruzó con el que será su próximo rival, Boca Juniors. El combinado brasileño sumó 16 unidades que le garantizaban disputar todos los partidos de vuelta como local en las eliminatorias de la Libertadores. En octavos eliminó a Cerro Porteño tras ganar por 0-2 en la ida pese a afrontar todo el partido de vuelta con un hombre menos por la expulsión de Felipe Melo a los cinco minutos de juego (perdió por 0-1, pero pasó). En la antepenúltima ronda del torneo le tocó viajar hasta Chile para medirse a Colo Colo, al que derrotó con autoridad (0-2 en la ida y 2-0 en la vuelta). Como River Plate, Palmeiras solo ha encajado cuatro goles en esta edición de la Libertadores y además afronta la semifinal como líder del Brasileirao. Está en forma: solo ha perdido dos de sus últimos 20 partidos oficiales.

Luis Felipe Scolari ya sabe lo que es ganar la competición, pues la única Libertadores en el palmarés del Verdao (1999) pertenece al exseleccionador brasileño. Palmeiras ya era uno de los favoritos a alzar el torneo el año pasado, cuando aprovechó los millones recibidos por el traspaso de Gabriel Jesús al Manchester City para reforzarse con varios de los mejores futbolistas del continente. Barcelona de Guayaquil los apeó antes de lo esperado, pero un año más tarde el bloque está más consolidado para hacer algo grande. Palmeiras mezcla contundencia en su área con un punto de creatividad y pegada cerca de la portería contraria. El veterano Edu Dracena aporta experiencia en el eje de la defensa, Thiago Santos (o Felipe Melo) brinda equilibrio a la medular y todos los futbolistas contribuyen al trabajo colectivo para conceder menos oportunidades al contrario. Por otro lado, Scolari dispone de buenas piezas para armar contragolpes incluso con el lujo de dejar al talentoso Lucas Lima en el banquillo: Moisés atesora calidad en el pase, Bruno Henrique puede romper líneas en conducción, Dudu es un notable lanzador de transiciones, Willian es veloz con espacios por delante y el colombiano Miguel Borja ha recuperado el olfato de su irrupción en la Libertadores con Atlético Nacional. El delantero cafetero, con 9 goles en 10 partidos de Libertadores, es uno de los principales argumentos de Palmeiras para volver a una final 18 años después.

Luiz Felipe Scolari, head coach of Brazil during the 2014 FIFA World Cup match at Mineirão, Belo Horizonte Picture by Stefano Gnech/Focus Images Ltd +39 333 1641678 08/07/2014
Luiz Felipe Scolari, entrenador de Palmeiras. Foto: Focus Images Ltd.

Boca Juniors

Once años sin ganar la Libertadores y seis sin disputar una final. Boca Juniors ansía con poner fin a una sequía lo suficientemente larga para un club de su dimensión social e histórica en un torneo que ha alzado en seis ocasiones, solo una menos que Independiente. Sin embargo, su andadura en esta edición de la competición no ha sido cómoda. Sobre todo en la fase de grupos, donde llegó a verse virtualmente eliminado a las primeras de cambio. Sobrevivió a un partido decisivo contra Junior (perdía 1-0 al descanso, un resultado que lo dejaba fuera de octavos a falta de una jornada, y acabó empatando) y se sirvió de un favor de Palmeiras, que derrotó al equipo colombiano en la última jornada y convirtió en buena la victoria de Boca contra Alianza Lima. En las eliminatorias, Boca Juniors se ha hecho fuerte en casa para afrontar siempre la vuelta desde una situación de ventaja en el marcador y apear así a Club Libertad y Cruzeiro. Aunque no selló el pase a semifinales hasta el tiempo de descuento del segundo partido contra el conjunto brasileño.

Aunque cuenta con atacantes de buen nivel, Boca Juniors no es un equipo que se tome demasiadas alegrías en los partidos de Copa Libertadores. La figura de Wilmar Barrios garantiza seguridad entre líneas con un pivote posicional y con físico para achicar agua allí donde no lleguen sus compañeros y el recorrido que aporta Nahitán Nández a su lado también es un elemento a tener en cuenta en los partidos de mayor fricción en un centro del campo que completó Pablo Pérez en la eliminatoria de cuartos de final. Alternativas tampoco le faltan en el último tercio, con jugadores veloces como Sebastián Villa o Cristian Pavón -en peor forma desde el Mundial-, lanzadores peligrosos desde la media distancia como Edwin Cardona o Carlos Tévez y delanteros con capacidad goleadora como Benedetto, Zárate o Ábila. Más problemas ha tenido Guillermo Barros Schelotto en la faceta defensiva con las lesiones de Jara y Andrada en el lateral derecho y la portería respectivamente. Rossi fue el guardameta titular en la vuelta contra Cruzeiro, pero también llegó el arquero boliviano Carlos Lampe para actuar en la Libertadores si así lo considera oportuno el técnico xeneize.

Foto de portada: Agencia de Noticias ANDES

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3 comments

Por lo que he ido leyendo hay mucha gente pensando ya en un superclásico en la final, y yo no veo nada claro que pasen los dos argentinos. Para mí Palmeiras es favoritísimo a ganar su eliminatoria y puede que incluso a ser campeón, tienen mucho talento y un gran entrenador.

En la otra eliminatoria no veo favorito claro, quizás la competitividad de Gallardo pueda ser un punto a favor de River.

Coincido en la lectura. Veo un punto por encima a Palmeiras y River Plate (ayudan los problemas físicos de las estrellas de Grêmio). Aunque creo que la diferencia entre equipos será bastante estrecha.

Pues una vez visto los partidos de ida, profetizo remontada del verdao ante Boca Jnrs y creo que Gremio podrá aguantar a River en Belo Horizonte… así que la final podría ser una Palmeiras – Gremio

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