El Fortaleza, de Tercera División a la Copa Libertadores

Foto: Pedro Chaves bajo licencia Creative Commons 4.0.

Silvio Romero se desmarcó e hizo el movimiento para recibir el pase del lateral Fabricio Bustos, que avanzaba por la derecha. Sin embargo, Bruno Melo, el lateral izquierdo del Fortaleza, se lanzó hacia atrás para cerrar la opción de pase. Así que el lateral derecho argentino intentó centrar, pero el balón acabó tocando a Bruno, que estiró al máximo sus piernas. El desvío dejó sin reacción al portero Felipe Alves. Gol. Corría el minuto 92 y el Independiente de Avellaneda frustraba a los más de 52.000 hinchas presentes en el Castelão de Fortaleza. El Rojo había ganado la ida en Argentina 1-0, y el Leão do Pici lograba hasta entonces una clasificación heroica al vencer al equipo con más títulos en la historia de la Copa Libertadores por 2-0. “Fortaleza luchó hasta el último segundo, pero no pudo clasificarse para la siguiente fase de la Copa Sudamericana”, se leía en Globo Esporte. “Fue una ducha de agua fría para los 52.552 hinchas que siguieron el duelo en el Arena Castelão”. Independiente eliminaba a Fortaleza en la primera fase de la Copa Sudamericana. El partido era muy significativo para los aficionados de Fortaleza, ya que esta era la primera vez que el club participaba en una competición internacional. Y este el primer partido en casa.

El hecho de participar en una competición internacional —con el destino poniendo como rival a uno de los mayores clubes del continente, lo que aumentaba aún más las proporciones del evento— era algo realmente extraordinario para un equipo que hacía sólo tres años estaba en la Série C; alguna vez peleando incluso por evitar el descenso a la Série D. Hasta el ascenso a la Série A, obtenido en 2018, el Leão do Pici llevaba 12 años sin jugar en Primera; en 2009 bajó a Tercera, donde se mantuvo durante ocho temporadas. Y de repente el Fortaleza se encontraba jugando contra un gigante como Independiente.

La llegada de Fortaleza al escenario continental tenía un gran responsable: Rogério Ceni. El mítico ex portero del São Paulo había aceptado la oferta de entrenar al Fortaleza cuando el club ascendió a la Série B en 2018, año del centenario del club. Tras un mal paso al frente del São Paulo, el ex portero goleador optaría por ir a un club alejado de los focos que siguen a los grandes del país. Y el resultado fue magnífico: en su primera temporada en la capital de Ceará ganó el título de la Série B, y en la siguiente —la primera del Fortaleza en la Série A después de 13 años— logró un notable noveno puesto, lo que le valió una plaza en la Copa Sudamericana. Además, conquistó la Copa do Nordeste en 2019 y el campeonato estatal de Ceará en 2019 y 2020. Pero hubo un pequeño paréntesis: en agosto de 2019, Ceni aceptó una oferta del Cruzeiro, que tenía una plantilla fabulosa, pero estaba hundido en una enorme crisis, y dejó el club; duró sólo dos meses en Minas Gerais, y en septiembre estaba otra vez en el Fortaleza. Cosas del fútbol brasileño. Allí permaneció hasta noviembre de 2020, cuando recibió una oferta para entrenar al entonces campeón del Brasileirão y de la Libertadores, el Flamengo. Ceni, una vez más, se fue. Y esta vez le salió bien: ganó el Brasileirão. Eso sí, acabaría siendo destituido en julio de 2021.

Mientras tanto, el Fortaleza se dedicó a buscar un sucesor. Primero Marcelo Chamusca y luego Enderson Moreira; no funcionaron. En mayo de 2021, la directiva decidió tomar una decisión atrevida: traer a un entrenador completamente desconocido en Brasil, que solo tenía cinco años de carrera y que solo había tenido una temporada destacada hasta el momento, en la liga chilena. Se trataba de Juan Pablo Vojvoda, un argentino de 45 años con un apellido raro —su abuelo era croata—, que acababa de lograr una hazaña en Chile al llevar al Unión La Calera a la Libertadores por primera vez en su historia, terminando subcampeón de la liga.

Vojvoda empezó como futbolista en Newell’s Old Boys. Era un central alto y, según él mismo, bastante común. No tuvo una carrera especialmente exitosa: a los 27 años recibió una oferta del Compostela y se fue a España, donde jugó en el Algeciras, la Cultural Leonesa y el Baza, antes de regresar a Argentina para jugar en clubes modestos, como el Sportivo Belgrano. Unos años después de colgar las botas, empezó a entrenar en las divisiones inferiores de Newell’s y, paralelamente, retomó sus estudios, que había dejado cuando se fue a España. “Estudiaba Medicina cuando era jugador de Newell’s y dejé porque quería priorizar mi carrera y me fui a jugar a España”, contó en una entrevista. “Y cuando regresé a Newell’s después de 12 años, como entrenador en las inferiores, intenté tratar de cerrar ese círculo. Tenía hasta cuarto año aprobado pero tuve que empezar de nuevo, de segundo. No me veía como médico, pero era buscar una vía de escape del fútbol, abrir la cabeza. Mi madre es bioquímica. Me faltaba un mes de la práctica final, ya había hecho ocho meses, y me sale la oportunidad de dirigir a Defensa y Justicia. No pude tener el título”.

En octubre de 2016 se hizo cargo del Halcón, donde permanecería ocho meses. Luego dirigió a Talleres y Huracán, de donde terminó siendo despedido. En 2020, cuando estaba sin club, recibió una oferta para entrenar al Unión La Calera, en Chile, y la aceptó. Acabó haciendo historia allí. Un año después, cuando surgió la oportunidad de entrenar en Brasil, no dudó. Era un movimiento atrevido por parte de Fortaleza, pero también por su parte, ya que aceptaba el reto de trabajar en una de las ligas más competitivas del mundo, en un equipo que hasta entonces solo había disputado cinco veces la Série A del Brasileirão. La pregunta era: ¿Se adaptará este argentino rápidamente al fútbol brasileño en una liga con al menos diez equipos con mejores plantillas que la suya?

https://twitter.com/SC_ESPN/status/1469373700206206978?s=20

Vojvoda llegó pisando fuerte. Con sólo cinco partidos al frente del Fortaleza ya consiguió un título, el primero de su carrera: el campeonato estatal de Ceará. En el Brasileirão, sin embargo, el impacto fue aún mayor: logró mantener una increíble regularidad, siendo el único equipo que estuvo entre los seis primeros durante toda la temporada. Aunque históricamente hay 12 grandes en Brasil, en los últimos años el Atlético Mineiro, el Flamengo y el Palmeiras se han distanciado del resto, disputándose la mayoría de los títulos nacionales y continentales. Naturalmente, fueron los tres primeros en el Brasileirão 2021. El cuarto, sin embargo, fue totalmente inusual: el Fortaleza, de Juan Pablo Vojvoda. El Leão do Pici, además, llegó a la semifinal de la Copa de Brasil por primera vez en su historia. “Es la realización de un sueño”, dijo el presidente del club, Marcelo Paz. “Si en 2016 te acercaras a un aficionado y le dijeras que el Fortaleza estaría en la Libertadores en cinco años, te tomarían por lunático”.

Al final del Brasileirão, Cuca, campeón con el Atlético Mineiro, recibió el premio de Mejor Entrenador, lo que para muchos fue injusto. “Negar a Vojvoda el título de entrenador del año sólo tiene dos explicaciones: la práctica perezosa y cómoda de conceder el honor al profesional campeón es una de ellas; la otra se debe a dos prejuicios, contra los nordestinos y contra los extranjeros, en ese orden”, escribió Juca Kfouri en Folha de São Paulo. “Porque no se trata de considerar sólo los resultados de Fortaleza, sino, sobre todo, el rendimiento, la calidad del fútbol que presenta el equipo, a pesar de las carencias y del inevitable desgaste al final del maratón — sin olvidar los viajes siempre más agotadores de los equipos que viven allá arriba en el mapa brasileño.”

Esta será la primera vez que un equipo del estado de Ceará jugará en la Libertadores. La capital, Fortaleza, tiene 2,5 millones de habitantes, el estado, nueve. El último equipo del nordeste que se había clasificado para la Copa Libertadores había sido el Sport Recife, en 2009. En Brasil existe una gran desigualdad en el fútbol: los 12 grandes se concentran en cuatro estados de las regiones sur y sureste del país. Los equipos de las demás regiones del suelen ser olvidados por los medios de comunicación. En el interior del estado de Ceará, por ejemplo, la afición del Flamengo es considerablemente mayor que la del Fortaleza y del Ceará. El noreste es económicamente una de las regiones más pobres del país. En las últimas décadas, muchas personas han emigrado desde allí hacia el sureste, principalmente a Río de Janeiro y São Paulo. Sociológicamente, se creó un cierto prejuicio contra las personas del noreste, los nordestinos, que ocupaban puestos de trabajo poco cualificados. En el fútbol, la región sigue estando al margen.

“En los viejos tiempos, el fútbol local era incipiente. No teníamos éxitos significativos”, dijo el ex presidente del Fortaleza, Marcello Desidério. “Con el crecimiento del Ceará y del Fortaleza, eso ha empezado a cambiar. Si los dos están bien, podemos utilizar los resultados en el campo a nuestro favor”, afirmó. Un equipo de la región en la Libertadores será algo muy expresivo. El primero en 13 años. Para la temporada 2022, la más importante en los 104 años del Fortaleza, el club necesitaba un delantero centro. Tras muchos días de búsqueda, encontró su nombre: esta semana se anunció el fichaje de Silvio Romero, capitán y goleador de Independiente Avellaneda; 22 goles en 45 partidos en las dos últimas ediciones de la liga Argentina, un jugador imprescindible para el Rojo. Quién iba a pensar que el Fortaleza, que había sido eliminado por el Independiente de Romero en 2020 y que hace no mucho estaba en Tercera, se llevaría ahora a un jugador destacado de un gigante continental.

 

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Foto de portada: Pedro Chaves bajo licencia Creative Commons 4.0.

2 comments

Que buen artículo!
Entré a la sección de Libertadores en la web buscando si había algún artículo previo al comienzo de la Libertadores esta semana.
La verdad que cada vez más me esta enganchando el fútbol Sudamericano. También porque es un tierra que me encanta su cultura y su fútbol que es parte de ella al final.
Sería fantástico que volvieran los alicientes del fútbol sudamericano o algo por estilo. Aunque tu trabajo de Lucas ya es buenísimo y te lo agradezco. Con ganas de seguir leyendo más de tus artículos sobre el fútbol Sudamericano!!

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