Demasiados focos para tan poco brillo

A general view of the stadium before the Barclays Premier League match at Old Trafford, Manchester
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11/02/2015

El más necesitado, el realmente exigido, terminó por clasificarse para los cuartos de final de la Copa de la Liga inglesa en una noche donde los interrogantes sobre el momento actual de dos de las instituciones más poderosas del fútbol europeo contemporáneo no se despejaron. Inmersos en un incómodo bache de resultados, Manchester City y Manchester United midieron sus fuerzas en Old Trafford con la intención de cortar sendas dinámicas negativas, la local más acuciante: los skyblues afrontaban el derbi después de encadenar cinco encuentros consecutivos sin conocer la victoria en todas las competiciones y los red devils llegaban heridos a esta cita tras sufrir una derrota humillante en Stamford Bridge (4-0), que a la postre desembocó en la primera crisis del curso a tenor de los discretos números del equipo en el inicio de campaña en la Premier League (7º; 14 puntos).

Quizá como consecuencia del nivel de presión que comenzaba a atosigar a futbolistas y cuerpo técnico y asumiendo que un nuevo traspiés en casa ante el “enemigo” haría saltar todavía más las alarmas, José Mourinho se vio obligado a alinear un once con menos cambios respecto a su idea base en relación a los planteados por su colega Pep Guardiola; aunque conviene no olvidar que el técnico luso ha demostrado en sobradas ocasiones a lo largo de su carrera su interés firme en no discriminar ningún título, tenga éste mayor o menor trascendencia mediática. Y así fue: si Pogba, Ibrahimovic, Rashford o De Gea se vistieron de corto en el Manchester United; Bravo, Zabaleta, Sagna, Stones, Gundogan, Fernandinho, Silva o De Bruyne, todos ellos fundamentales en los planes del técnico de Santpedor, no pisaron el césped del gran rival ciudadano.

Manchester United 1 (Mata 54′)

Manchester City 0 

Manchester United vs Manchester City - Football tactics and formations

El Manchester United fue reconocible, principalmente porque exhibió sus carencias más recurrentes: no se atisba un plan definido cuando el equipo recupera la pelota, sino que los hombres de tres cuartos o bien resuelven por la vía rápida gracias a su indudable talento (Pogba y Rashford) o bien se madura la jugada con la intención de nutrir a Zlatan y que éste se saque de la chistera algo diferente. El nivel de producción del sueco ha ido decayendo con el paso de las semanas e invita a reflexionar sobre la viabilidad de encontrar un plan B compatible con un delantero de su ascendencia en el juego. Que no pasa por su mejor momento se aprecia en sus gestos técnico: el timing de pase no es bueno, la potencia que le imprime a la pelota tampoco y en general su falta de precisión cuando se gira y busca acelerar el ataque frustra incluso a la grada.

Como jamás busca la ruptura al espacio, son los hombres de segunda línea los que se ordenan a partir de sus movimientos de apoyo. Y si él no está fino ni los laterales ofrecen una salida limpia por los costados, el equipo se atasca hasta la desesperación. Herrera y Mata tratan de juntar a los demás alrededor de la pelota, pero de momento la anarquía prima sobre las buenas intenciones de los dos españoles. En cualquier caso, a Ibrahimovic le bastó salir vencedor de un simple duelo aéreo y a posteriori colocar la pelota en el punto de penalti con un toque limpio de exterior para desnivelar la contienda. Fernando trabó a Ander pero Mata apareció libre de marca un metro por detrás y en el 54′ firmó el único tanto de la noche al aprovechar el excelente servicio de Zlatan.

Leroy Sane of Manchester City during the Premier League match at the Liberty Stadium, Swansea Picture by Mike Griffiths/Focus Images Ltd +44 7766 223933 24/09/2016
Leroy Sané no deslumbró en Old Trafford.
Foto: Mike Griffiths/Focus Images Ltd.

El Manchester City sin embargo no se asemejó a un equipo dirigido por Pep Guardiola. Ni rastro del juego de posición ni de la paciencia para ir saltando líneas con la posesión del esférico. Más allá del sistema, 1-4-4-2 con un hombre puro de banda, Navas, y un extremo con tendencia a recortar hacia dentro, Nolito, costó reconocer los mecanismos más básicos implementados por su entrenador en cualquiera de sus experiencias recientes.

Individualmente los jugadores más inexpertos dieron la cara: Aleix García y Pablo Maffeo no solo no desentonaron sino que estuvieron por encima del nivel medio ofrecido por sus compañeros.

Sobresalió el mencionado Jesús Navas, un puñal por el carril derecho. Las internadas del extremo andaluz trajeron por la calle de la amargura a Luke Shaw y contrastaron con la falta de lucidez de Iheanacho y Sané. Partido a partido comprobamos que al jovencísimo delantero alemán le está costando más de lo esperado encajar en el fútbol inglés. Además, de Fernandinho a Fernando hay más de tres letras, Clichy no resta pero tampoco suma y los intentos de pegar un volantazo desde el banquillo (Sterling y Agüero) no surtieron demasiado efecto. Los jugadores no le perdieron la cara a la eliminatoria porque el rival no carbura y el nivel de intensidad fue el adecuado, pero desde luego éste no es el Manchester City meticulosamente diseñado para levantar títulos con una identidad propia, única y embelesadora. 

Demasiados focos para tan poco brillo.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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1 comments

Creo que de esa alineación, sacando a Rojo por Smalling y a Rashford por Rooney, se podría tener el equipo ideal del united, shaw y valencia son laterales profundos que darían la amplitud necesaria del equipo y el juego entre líneas con rooney pogba herrera y mata está asegurado, carrick detrás barriendo y metiendose entre centrales cuando sea necesario, y la salida de balon en el circuito de gea-blind-carrick-herrera está asegurado. Puede ser que Mou esté encontrando al equipo.

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