Todo queda en familia

La Coupe de France se le da bien últimamente al Poiré-sur-Vie. Foto: MarcadorInt.

Lassana Doucouré tiene 29 años, pero también una espina clavada. A principios de 2013, este chico llamó la atención de un club de la Ligue 2 cuando militaba en el cuarto peldaño del fútbol galo. A falta de pocos meses para alcanzar el cuarto de siglo, Doucouré se labró la posibilidad de dar el salto a un club profesional como el Châteauroux. El primer paso para cumplir el sueño de ganarse la vida como futbolista y quizás su último tren, porque tampoco se trataba de un chico particularmente joven. Lassana Doucouré no dudó. Sin embargo, solo jugó cuatro partidos, cuatro ratos, en la segunda división francesa. Al protagonista de esta historia le lastró su timidez, que le apartó de la dinámica del grupo y mermó su autoestima. “Sobre el terreno de juego, no tenía confianza en mí mismo”, llegó a reconocer el propio Lassana Doucouré.

Las dificultades en la adaptación de Lassana Doucouré se unieron posteriormente a una pubalgia. Apenas participó en el Châteauroux y tampoco disfrutó de demasiados minutos en una cesión al Carquefou, de la tercera división. Entre febrero de 2013 y verano de 2015 a duras penas superó la veintena de encuentros jugados. La mitad, con el filial del Châteauroux, en el quinto peldaño de la pirámide futbolística de Francia. Quiso dar el salto a la Ligue 2, pero jugaba a menudo por debajo de la liga de la que procedía. Así pues, a punto de cumplir los 27 años, Lassana Doucouré decidió volver a casa y regresar al Chambly, el club en el que despuntó por primera vez. Doucouré regresó a un entorno familiar, al club de una comuna de unos 10.000 habitantes situada a pocos kilómetros de su localidad natal. Un club tan familiar hasta el punto de que el hermano del presidente del Chambly es el entrenador del equipo.

El Chambly nació en 1989 cuando los hermanos Luzi decidieron fundar un club de fútbol. Se encontraron con la predisposición de una localidad pequeña como Chambly, en el departamento del Oise, al norte de París, y ahí se instalaron. En los primeros años, el padre de Fulvio y Bruno, Walter Luzi, fue el presidente. Hasta entonces, Walter ejercía de cabeza visible, Fulvio era el entrenador y Bruno se vestía de corto en los terrenos de juego. Hasta 2001, cuando Walter cedió el testigo a Fulvio, que se hizo cargo de la presidencia del club y dejó su sitio en el banquillo a Bruno Luzi, su hermano. Estos cambios en la estructura del club propulsaron al Chambly: en 2002 ascendió a la octava división del fútbol galo, en 2010 debutó en la CFA (5ª categoría) y en 2014 se estrenó en Tercera. Todos estos éxitos llegaron con Bruno Luzi en el banquillo.

Además de la relación familiar entre los dirigentes del club, lo que más llamó la atención de la fulgurante progresión del Chambly fue su escudo. La familia Luzi, de origen italiano, seguía de cerca los pasos del Inter de Milan y prácticamente copiaron su escudo. También sus colores, por supuesto, pues visten rayas negras y azules. Aunque hace un año y medio decidieron renovar su escudo, alejándose del Inter en este aspecto, pese a que mantienen la equipación nerazzurra que tanto les caracteriza.

El Inter cayó por un contundente 3-0. Foto: Focus Images Ltd.
Los colores del Chambly se inspiraron en el Inter de Milán. Foto: Focus Images Ltd.

Diecisiete años después de asumir las riendas del banquillo del Chambly, ahí sigue Bruno Luzi. Jugador del Chambly entre 1989 y 2001 y entrenador desde el inicio del siglo XXI, es difícil encontrar una figura que haya estado tanto tiempo ligada a un club como la de este técnico de origen italiano. Bruno Luzi incluso supera el ciclo de Arsène Wenger en el Arsenal si sumamos su etapa como futbolista y como entrenador. Esta temporada, además, ha liderado al Chambly en la Coupe de France. Disputarán por primera vez los octavos de final del torneo copero y, por si fuera poco, recibirán al Granville, de la cuarta división gala. Después de cuatro turnos seguidos ganando como visitante, el Chambly disfrutará de una oportunidad única, contra un rival de una categoría inferior, para seguir progresando y plantarse entre los ocho aspirantes al título en Francia. Jugará como local, pero no en casa: el partido se disputará en Beauvais, a unos 40 kilómetros al norte de Chambly, donde ha alquilado un estadio con capacidad para albergar a todo el pueblo y con los requisitos mínimos para alojar un encuentro de esta envergadura. El año pasado el Chambly ya copó titulares cuando igualó un 0-3 ante el Mónaco en los dieciseisavos de final y forzó la prórroga contra la que sería una de las revelaciones del fútbol europeo. Esta temporada, además, cuenta con un Lassana Doucouré en estado de gracia: pese a jugar de lateral, el ex jugador de la Ligue 2 ha marcado cinco goles en la tercera división francesa y otras cuatro dianas en los últimos tres partidos de la Coupe. Una de ellas ayudó al Chambly a eliminar al Châteauroux, su exequipo, en el turno más difícil que ha afrontado el club nerazzurro en su andadura en el torneo copero.

Foto de portada: MarcadorInt/T.Martínez (Todos los derechos reservados).

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2 comments

Pues el Chambly ha conseguido pasar de ronda en la Coupe… con gol de Lassana Doucouré en el 50′ (1-0).
Próxima ronda (1/4 de final), todo un reto: RC Strasbourg vs. Chambly FC
Seguiremos atentos a esta Coupe de France

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