La nueva vida de Berangère Sapowicz

Misma competición, pero nada que ver con el Blagnac-Niort.

En 2011 jugó las semifinales de un Mundial, pero sin embargo seis años y medio más tarde Berangère Sapowicz trabaja en un club de la quinta división francesa. Una jugadora que durante 10 años defendió la portera del PSG ahora vive de una forma más modesta, alejada de los focos que volverán a apuntarla este primer fin de semana de enero gracias a la Coupe de France. Su nuevo equipo, el AS Fabrègues, recibirá en los treintaidosavos de final de la Coupe a un club de la Ligue 2. El Bourg-en-Bresse Péronnas, que lucha por mantenerse una temporada más en la categoría de plata del fútbol galo, visita un pequeño núcleo urbano situado a pocos kilómetros de Montpellier. En Fàbregues viven unas 6.700 personas. Y allí trabaja Berangère Sapowicz.

Beràngere Sapowicz llegó al Fabrègues por un cúmulo de casualidades, de un modo parecido al que la llevó a defender la portería de la selección francesa. Sapowicz se pasó toda la infancia jugando al fútbol, pues compartía la misma pasión que el resto de su familia, pero no se asentó como guardameta hasta los 17 años. Antes compaginaba ratos entre palos con partidos como centrocampista o incluso delantera. Sin embargo, su baja estatura (1,66m) no fue un problema para que pronto se convirtiera en una de las mejores porteras del país, recibiera las primeras llamadas con las categorías inferiores de la selección francesa y despertara el interés del PSG, que la fichó en 2003. Aun formando parte de una de las entidades más glamourosas de Francia -tanto la portera como el club crecieron de la mano en la última década, aunque a distinta escala-, Sapowicz compaginó el fútbol con un máster en administración de eventos deportivos que a la postre sería clave. Esta formación le permitió alternar sus entrenos semanales con el PSG (por los que percibía unos 1.000 euros al mes en 2011, poco antes de jugar su primera Mundial, según explicó en el periódico Liberation) con otras veinte horas semanales en el equipo parisino en los que llevaba asuntos relativos a la comunicación, búsqueda de patrocinadores y distintas tareas para ayudar a desarrollar su sección femenina.

El PSG se ha convertido en una de las potencias del fútbol femenino .
El PSG se ha convertido en una de las potencias del fútbol femenino en los últimos años. En 2015 y 2017, ya sin Sapowicz, alcanzó la final de la Champions. Foto: Focus Images Ltd.

La portera del PSG formó parte de la primera generación francesa que superó la barrera psicológica de los cuartos de final en un gran torneo de fútbol femenino. Castigada de manera recurrente por las lesiones -se rompió los cruzados en la rodilla izquierda en 2001, 2004 y 2007-, precisamente un contratiempo físico ajeno de una compañera, Sarah Bouhaddi, le abrió las puertas de la titularidad en la que fue su única participación activa en una gran cita con la selección. Sapowicz fue titular en el Mundial de 2011, en el que Francia alcanzó las semifinales. Aunque a título individual no firmó actuaciones portentosas -la expulsaron en el partido contra Alemania en la fase de grupos, se perdió por sanción el encuentro de cuartos en el que Francia pasó a los penaltis y fue criticada por la prensa por sus últimas actuaciones-, su nombre consta en la alineación de la única semifinal mundialista que la selección gala ha disputado hasta ahora. Fue el preludio del buen papel de Francia en los Juegos Olímpicos de Londres, en los que las francesas también disputaron las semifinales. Esta vez sin Sapowicz, que poco a poco perdió protagonismo en el PSG hasta retirarse en 2013 con treinta años.

France goalkeeper Sarah Bouhaddi claims the ball during the UEFA Women's Euros 2017 match at Stadion Galgenwaard, Utrecht Picture by Kristian Kane/Focus Images Ltd +44 7814 482222 22/07/2017
La baja de Sarah Bouhaddi abrió a Sapowicz las puertas de la titularidad en el Mundial de 2011. Foto: Focus Images Ltd.

Dos años después de colgar las botas, Sapowicz dejó su puesto como trabajadora del PSG y emigró al sur del país, la región de la que era originario su marido. Aprovechó la mudanza para formarse como entrenadora en el Montpellier, aunque nunca llegó a ejercer en el club de la octava ciudad más poblada del Hexágono. En Montpellier, la exportera de la selección decidió reinventarse y creó su propia empresa, Sapowicz Event Sports, que se dedica a la organización de eventos deportivos, sesiones de entrenamiento personalizado (físico y psicológico) para deportistas y cursos de formación para porteros. Una de las primeras patas de su empresa fueron los campus de jóvenes porteros, tanto para chicos como para chicas, que le permitieron ponerse en contacto con el modesto club del AS Fabrègues. Sapowicz desarrolla su actividad en sus instalaciones, donde transmite su experiencia como portera de élite. Pronto, Sapowicz se convirtió en la entrenadora de porteros del primer equipo masculino, que milita en la quinta división, aunque también se encarga de adiestrar a los jóvenes de entre 14 y 18 años que pasan por la cantera del club sureño.

Aunque el Bourg-Péronnas no viva un buen momento en la Ligue 2, pues solo ha ganado uno de los últimos diez partidos, raro será que el choque de la Coupe contra un rival de la segunda categoría del fútbol galo no sea uno de los días de mayor actividad para el portero del AS Fabrégues. Esta semana más que nunca, Yassine Meslouhi escuchará los consejos de Berangère Sapowicz con los oídos bien despiertos.

La Coupe de France se le da bien últimamente al Poiré-sur-Vie. Foto: MarcadorInt.
El AS Fabrègues intentará mantener vivo el sueño de la Coupe de France. Foto: MarcadorInt.
Foto de portada: MarcadorInt.

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