Un filial en la final de la DFB Pokal

El Estadio Olímpico de Berlín asistió al debut de Martin Fenin en la Bundesliga. Foto: Focus Images Ltd.

El Hertha Berlín protagonizó una de las campañas más extraordinarias de la historia de Copa Alemana en la edición 1992-93 de la DFB Pokal. La protagonizó el Hertha Berlín como club, pero realmente el mérito hay que atribuírselo al filial del equipo capitalino, sección amateur del Hertha al fin y al cabo, que se convirtió en finalista contra pronóstico del torneo del KO. El primer club amateur que alcanzó la final de la DFB Pokal fue el filial del Hertha Berlín, cuyo primer equipo por otro lado militaba en la segunda división alemana en ese momento. Por debajo empujaba una generación prometedora, que pertenecía al peldaño de bronce de la pirámide del fútbol teutón y que se dio a conocer a partir de triunfos inesperados. Se plantó en la final, aunque no pudo doblegar al Bayer Leverkusen, que conquistó contra el filial del Hertha el primer y único título doméstico que figura en su palmarés. El otro trofeo alzado por el club de la aspirina es la Copa de la UEFA que le ganó al Espanyol en 1988.

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La Copa Alemana no abrió la participación a los clubes amateurs hasta 1974, cuando se empezó a incluir a los campeones de las copas regionales. Con un formato parecido al actual, los ganadores de dichas competiciones locales ejercen de representantes amateurs de sus respectivos territorios. Bajo esa condición, la de campeón de la Berliner Landespokal, el filial del Hertha jugó la DFB Pokal como también lo hicieron los segundos equipos del Fortuna Düsseldorf o del Bayer Leverkusen en la edición 1992-93. En el primer turno eliminaron al Heidelberg, pero no empezaron a ganar notoriedad de verdad hasta que derrotaron al VfB Leipzig en la segunda ronda. El equipo del Este de Alemania militaba en ese momento en la 2.Bundesliga, la misma categoría en la que jugaba el primer equipo del Hertha, y de hecho hasta acabaría subiendo a Primera al término del curso.

Jugando siempre como local, el filial del Hertha también superó la ronda de octavos al apear a otro equipo de la segunda división alemana: el Hannover. El equipo amateur del Hertha ganó por 4-3 en el Ludwig-Jahn-Stadion en una ronda en la que el primer equipo cayó eliminado precisamente ante el Bayer Leverkusen. En cuartos se toparon con su único rival de Bundesliga en toda su trayectoria copera, el Nürnberg, al que vencieron en otro recinto. El cuadro blanquiazul derrotó al club bávaro en el Mommsenstadion por 2-1 gracias a un gol de Daniel Lehman en el minuto 90 que les dio el billete a las semifinales. La penúltima ronda se celebró ya en el Olympiastadion ante más de 56.000 espectadores: el Chemnitzer, otro club de 2.Bundesliga, fue su última víctima antes de plantarse en la final.

Pavel Hapal (R) of Slovakia during the UEFA Euro 2020 Qualifiers match at the Cardiff City Stadium, Cardiff Picture by Mike Griffiths/Focus Images Ltd +44 7766 223933 24/03/2019
Pavel Hapal(derecha) jugó la final de la DFB Pokal de 1993 con el Bayer Leverkusen. Foto: Focus Images Ltd.

El Bayer Leverkusen sufrió de lo lindo para imponerse al filial del Hertha en la final. El 0-0 se mantuvo hasta el minuto 77, cuando Ulf Kirsten cabeceó al fondo de la red un centro desde el sector izquierdo. El autor del gol de la victoria era uno de los futbolistas más destacados de un campeón en el que también figuraban Franco Foda como capitán, Ioan Lupescu, Pavel Hapal, Christian Wörns o Rüdiger Vollborn, entre otros. También acabaría desarrollando gran parte de su carrera en el Bayer Leverkusen el centrocampista Carsten Ramelow, pulmón de la medular del equipo amateur del Hertha y goleador en la semifinal ante el Chemnitzer. El más veterano del subcampeón, el capitán Karsten Nied (23 años entonces) fue el que disfrutó de una carrera más discreta, lejos del mundo profesional. Otros futbolistas permanecieron en el Hertha durante muchísimos años, como el portero Christian Fiedler (más de 200 partidos entre 1994 y 2009) o los mellizos Andreas y Oliver Schmidt, mientras Sven Meyer, Sven Kaiser y Gerald Klews participaron en docenas de partidos pero no se establecieron a largo plazo en una entidad que entonces tenía el objetivo de asaltar la Bundesliga.

Paradójicamente, la final de Copa de 1993 es la última que ha disputado el Hertha Berlín. El club capitalino no ha vuelto a asomarse siquiera a la lucha por el título del KO, una competición que no atesora en sus vitrinas. Las otras finales que ha jugado (y perdido) el Hertha se remontan a 1977 y 1979 y a pesar de que la Pokal suele generar mucha ilusión en el elenco blanquiazul hasta ahora se les ha resistido la posibilidad de volver a jugar una final en casa. Por otra parte, el filial del Hertha no ha sido el único club amateur capaz de soñar con alzar la Copa en Alemania, aunque sí ha sido el único segundo equipo que ha llegado tan lejos en el certamen. En 1997 le emuló otra entidad de Tercera, el Energie Cottbus, que perdió la final contra el Stuttgart. Otros cuatro años después fue el Union Berlín quien rozó la gloria, aunque acabó derrotado por el Schalke. Así pues, el Union es el último club de la capital que ha jugado una final de Copa.

Otros filiales destacados en la DFB Pokal

La presencia de filiales en la Copa Alemana no terminó con la hazaña del Hertha, una gesta que generó simpatía en el país pero que puso de manifiesto la paradoja de que un mismo club gozara de dos balas en la competición del KO. La legislación no cambió hasta 2008, cuando se cerró definitivamente la competición a los filiales a raíz de la remodelación de la pirámide del fútbol alemán al introducirse la 3.Liga. Esta tercera división, con un grupo único y sin separaciones regionales, brindaba acceso a sus cuatro primeros a la Copa. La DFB Pokal, a su vez, mantenía representación territorial que ofrecían las Copas locales, aunque en este caso no se permitía el acceso a los filiales. Ambas medidas se implementaron de la mano. El 30 de enero de 2008, el filial del Werder Bremen se convirtió en el último segundo equipo en participar en la DFB Pokal al caer en los octavos de final contra el Stuttgart por un ajustado 2-3. Un día antes el Borussia Dortmund había eliminado al primer equipo del Werder Bremen.

A pesar de que ningún filial emuló al Hertha hasta el punto de disputar otra final, el segundo equipo berlinés no fue el único capaz de apear a un club de Bundesliga. El Stuttgart lo logró en el año 2000 al cargarse al Eintracht Frankfurt en la primera ronda, aunque los casos más sonados los ha protagonizado la sección amateur del Bayern, que hasta en cuatro ocasiones ha ejercido de verdugo de clubes de Primera. En 1993 apeó al Colonia, en 1994 repitió contra el Werder Bremen, en 1995 derrotó al Stuttgart en los penaltis para tocar techo en los cuartos de final y en el año 2004 dio la campanada en la primera ronda al eliminar al Borussia Mönchengladbach en otra tanda desde los once metros. Ese partido lo disputó Bastian Schweinsteiger, que dos meses antes había ido convocado con la selección alemana a la Eurocopa de Portugal. El día que les eliminó el Werder Bremen, ya en cuartos de final, no estuvo Schweinsteiger pero participaron Rensing, Thomas Linke (con 34 años) y Paolo Guerrero.

Foto de portada: focus Images Ltd.

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