El emblema del Heidenheim

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28 de julio de 2018. Falta una semana para que arranque la segunda división alemana y el Heidenheim afronta su último partido de pretemporada ante el Hellas Verona. El club alemán se presenta ante su afición en el típico encuentro en el que presumirá de nuevos e ilusionantes fichajes. Sin embargo, este encuentro es especial porque esconde una sorpresa para su capitán, Marc Schnatterer, que acaba de cumplir 10 años en las filas de esta modesta entidad de Baden-Württemberg. El capitán, cómo no, es el último en salir del vestuario en la ronda de presentaciones previas al choque. Y entonces se topa con el homenaje que el Heidenheim ha preparado a sus espaldas: el club ha imprimido más de 5.000 máscaras con la cara de su capitán. Todos los miembros del primer equipo se la ponen para recibir a la mayor leyenda del Heidenheim.

Ninguno de los futbolistas que luce su máscara lleva más tiempo que Marc Schnatterer en el Heidenheim, un club familiar que milita en la segunda división alemana pese a representar a una modesta ciudad de menos de 50.000 habitantes. Cuando él llegó, no obstante, el club jugaba en Cuarta. Luego ascendió a Tercera y en 2014 se ganó el ascenso a la 2.Bundesliga, categoría que jamás había alcanzado y de la que nadie les ha apeado desde que subieron. Actualmente, en la 2. Bundesliga solo dos ciudades más pequeñas disfrutan de la categoría de plata. Una es Aue, en al antigua RDA. La otra, Sandhausen, queda bastante cerca de Heidenheim, con la que mantiene una rivalidad regional reciente de baja intensidad. El censo marca que Aue y Sandhausen rondan los 15.000 habitantes, pero curiosamente ambas alcanzaron la segunda división antes que el propio Heidenheim. El crecimiento del FCH fue más paulatino.

La historia convirtió a Heidenheim en un lugar estratégico hace muchos siglos. En su momento fue un enclave romano, considerado entonces el más importante de la zona que hoy en día es la región de Baden-Würrtemberg, por su situación en pleno lugar de paso. A medio camino entre Múnich y Stuttgart, entre Nürnberg y Zürich, Heidenheim ha ido desarrollando una personalidad propia que le convirtió en un foco de la industria textil en Alemania. Y precisamente fue en el siglo XIX cuando nacieron dos empresas que explican el presente de su club de fútbol: Voith y Paul Hartmann AG. La primera, ahora un grupo tecnológico, hizo fortuna trabajando en la producción de papel con pulpa de celulosa y luego creció tras especializarse en la fabricación de turbinas para plantas hidroeléctricas de todo el mundo. La segunda también encuentra sus raíces en el mundo textil, aunque realmente lo que convirtió a Paul Hartmann en una empresa de éxito fue el desarrollo de todo tipo de apósitos.

Los trabajadores de Voith crearon en 1910 la sección de fútbol del Heidenheim, aunque antes que el club de fútbol existió una entidad deportiva que aglutinaba distintos deportes. De hecho, no fue hasta 2007 cuando se separó el club de futbol del club polideportivo del cual formaba parte. Entonces el FC Heidenheim se constituyó como entidad independiente y despegó. En 2007 un exjugador del club nacido en Heidenheim, Frank Schmidt, se hizo con las riendas del primer equipo. Un año después llegó Marc Schnatterer, un extremo de 22 años que venía rebotado del filial del Karlsruhe. Entonces, por tomar una referencia temporal, el RB Leipzig aún no se había fundado. Y a día de hoy tanto Schmidt como Schnatterer todavía siguen en el club tras ascenderlo a 3. Bundesliga en 2009 y a 2. Bundesliga en 2014. Desde 2011 Voith pone el apellido comercial al estadio municipal de Heidenheim -el ayuntamiento ayudó a financiar las obras para habilitar el recinto para competir primero en Tercera y luego en Segunda- y el logo de Paul Hartmann AG luce en la camiseta del primer equipo cada fin de semana. Dos multinacionales gigantescas con raíces en Heidenheim ejercen de sustento económico y permiten que el club de fútbol sueñe con subir algún día a la Bundesliga.

Visión panorámica del estadio de Heidenheim. Foto: MarcadorInt.
Visión panorámica del estadio de Heidenheim. Foto: MarcadorInt.

La condición de leyenda de Marc Schnatterer en Heidenheim no se discute. En seis de las siete temporadas comprendidas entre 2010 y 2017 marcó más de 10 goles pese a no tratarse de un delantero centro. Entre 2013 y 2017 no se perdió un solo partido de competición liguera. Encadenó cuatro temporadas seguidas jugando cada jornada. Sin sanciones ni lesiones. Desde 2012 solo se ha perdido cinco partidos de liga incluyendo los dos en los que no ha participado este curso, ya con 33 años recién cumplidos. Su aportación anotadora ha sido vital para que el Heidenheim disfrute de su quinta campaña seguida en el fútbol de plata alemán, donde nunca ha terminado por debajo de la 13ª posición. En total, Schnatterer ha jugado más de 350 partidos, ha marcado más de 100 goles y ha repartido más de 100 asistencias.

“Nos hemos desarrollado poco a poco, tanto a nivel deportivo como de infraestructura. Somos un colectivo. Aquí no hay estrellas. Heidenheim es una ciudad industrial. Nadie se permite relajarse en los entrenamientos. Tenemos una responsabilidad hacia nuestra gente. Se trata de representar a nuestra ciudad. Cuando la gente les pregunta de dónde vienen, ahora Heidenheim les resulta un nombre familiar”. Marc Schnatterer en una entrevista en ’11 Freunde’.

Tras 20 jornadas de 2. Bundesliga, el Heidenheim suma 34 puntos -el año pasado se quedó en 42- y es sexto, empatado con Union Berlin o Holstein Kiel. Forma parte del pelotón que pelea por el segundo y tercer puesto, cerca del St. Pauli y el Colonia. Las posiciones de ascenso directo, pues, se encuentram a menos de dos partidos de distancia. En una época en la que clubes históricos como el Hansa Rostock, 1860 Munich, Kaiserslautern o Eintracht Braunschweig ni siquiera participan en la segunda división, se ha abierto un resquicio que otras entidades menos acostumbradas a la gloria quieren ocupar. Con 33 años, Schnatterer nunca ha jugado en la primera división alemana y, aunque recientemente ha visitado estadios históricos como los del Stuttgart, Colonia, Hamburgo, Hannover o Nürnberg, ahora se encuentra ante una oportunidad única para asaltar al menos la posición de play-off de ascenso. No es el único frente abierto del Heidenheim, que disputará por segunda vez los cuartos de final de la DFB Pokal si hoy gana al Bayer Leverkusen.

Si caen eliminados, no hay de qué preocuparse. Marc Schnatterer tiene cuerda para rato: acaba de renovar su contrato con el Heidenheim hasta 2021.

Foto de portada: MarcadorInt.

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6 comments

Acabo de ver, sorprendido, como ha pasado a semifinales. No podía ser más oportuno este artículo. Gran trabajo, señor Tomás.

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