Creatividad al poder

hoever-3-0-bis Holanda sub17 Marcadorint

Pocos minutos antes de las diez de la mañana, cuando procedo a salir del apartamento en el que estoy alojado, mi anfitrión se toma la licencia de hacerme una recomendación con toda la buena fe del mundo. Me ve demasiado abrigado y me dice que puedo dejar la chaqueta en casa. Que no hará falta. Luego percibe mi cara de sorpresa y rectifica: “Bueno, cierto, que eres de Barcelona”. “También voy a estar fuera hasta tarde, seguramente hasta las diez”, apunto para comprobar si a esa hora, en un día a priori nublado pero no lluvioso de mayo, resulta aceptable ponerse una chaqueta ligera. Bajo en ascensor con la chaqueta en la mano, solo abrigado por un jersey fino. Abro la puerta del vestíbulo y entra un fuerte corriente de viento. Aparto la mochila y me pongo la chaqueta.

Estoy convencido de que Albott no me habría dado el mismo consejo que Laurentiu. Este fotógrafo de acento cerrado, más de cincuenta años de edad y barba cana lleva puesta una chaqueta parecida a la mía por debajo del peto que lo acredita para acceder al pie de césped para tomar imágenes del partido entre Bélgica y Holanda. Nos hemos cruzado en el Tallaght Stadium unas horas antes, pero es en el Carlisle Ground donde nos saludamos. En Bray, un pequeño pueblo de costa al sur de Dublín. Situado a unos 30 minutos en tren de la capital, el coqueto estadio de esta localidad se construyó muy cerca del mar y de la estación de tren. Hace un sol de justicia y cuesta encontrar un lugar en el que esconderse de un tiempo más propio del Mediterráneo que de la isla de Irlanda, pero Albott no se fía. Menos todavía en una mala semana para un aficionado al fútbol como él que ha visto cómo los equipos ingleses se han clasificado para todas las finales de Champions y de Europa League -me confiesa, en voz baja, al oído, que nunca quiere que ganen los ingleses- y más todavía después de que me reconozca que él apoyaba al Barcelona y al Ajax ya antes del sorteo de la Champions. Son sus equipos en España y en los Países Bajos. Como lo es el Shamrock Rovers en Irlanda, el Benfica en Portugal, el Grasshoppers en Suiza (no le llegué a preguntar cómo se aficionó al conjunto helvético, que justo este fin de semana ha descendido por primera vez en 70 años a Segunda) o Boca Juniors en Sudamérica. Citando a sus equipos favoritos y dando conversación es como Albott mata los minutos de aburrimiento previos al partido, a la sombra. Conocedor del tiempo irlandés y de que en Bray hace frío -por la brisa y la humedad- cuando baja el sol, Albott no escatima en capas de ropa. Al término del encuentro tendré que darle la razón.

Carlisle Grounds de Bray.
Carlisle Grounds de Bray. Foto: Tomàs Martínez/ MarcadorInt (Todos los derechos reservados).

Lo último que Albott me preguntó fue el lado en el que iba a ver el partido. Siguiendo mi recomendación, ambos disfrutamos del segundo duelo de los cuartos de final en el lado en el que atacaba Holanda. Fue una buena elección. La selección neerlandesa aplastó a Bélgica con el fútbol que ya había desplegado en las dos primeras jornadas del Europeo sub-17, cuando derrotó con holgura a Suecia e Inglaterra. Presionó arriba, plantó la defensa en el centro del campo, dificultó la salida de balón de Bélgica y provocó innumerables pérdidas en los primeros pases de sus vecinos, absolutamente impotentes ante el despliegue neerlandés. El elevado ritmo de juego les acabó pasando por encima por mucho que procuraran minimizar el número de errores en zonas delicadas, especialmente con la presencia de un delantero centro corpulento como Baeten en el lado derecho. Ni siquiera así, con una torre emparejada con un lateral relativamente delgado como Salah-Eddine, Bélgica logró ganar metros. Los neerlandeses, mejor colocados, ensuciaron incluso los pases largos a Baeten y recogieron todas las segundas jugadas que pudiera provocar.

El principal perjudicado del plan neerlandés fue Jéremy Doku. El extremo izquierdo belga, gran protagonista de su selección hasta entonces, entró muy poco en juego. Recibió pocos balones, y todos de escasa calidad. Casi siempre, con la sombra de Ki-Jana Hoeve pegada al cogote. El lateral derecho del Liverpool, que debutó con el primer equipo hace cuatro meses, estuvo muy encima de la estrella belga para que Doku nunca pudiera girarse. Como difícilmente podría ganarle en el duelo individual si Doku le encaraba mirando a portería, Hoever procuró evitar ese escenario a toda costa. Le siguió a todos lados, no le perdió de vista ni siquiera cuando sus compañeros atacaban y tenían la pelota y se le anticipó permanentemente hasta sacarlo del partido, desquiciado. La frustración de Doku fue la frustración de la selección belga, que contuvo las oleadas naranjas todo el tiempo que pudo hasta terminar sucumbiendo a la insistencia neerlandesa.

Bélgica 0
Países Bajos 3 (Hansen 27′, Salah-Eddine 40′, Hoever 74′)

Belgica vs Holanda - Football tactics and formations

Holanda no solo cortocircuitó la salida de Bélgica, sino que también la acabó sacudiendo a base de posesiones rápidas y combinaciones brillantes. Primero la ahogó y luego la mareó moviendo la pelota de un lado a otro. Ganó metros gracias a la corpulencia de Brian Brobbey, que permitía a su equipo mandarle balones algo más largos para burlar algunos intentos de presión de Bélgica, y luego el delantero del Ajax descargaba de espaldas para el resto de compañeros. El ‘9’ neerlandés completó una actuación inmensa, pese a que se quedó sin marcar. Protegió la pelota de maravilla para activar a los compañeros que llegaban de cara, ganó innumerables duelos aéreos y cedió balones al espacio adecuado con ese primer toque de testa y también se desfondó en la presión. No solo por físico, por su capacidad para abarcar metros y apretar al poseedor del esférico, sino también por su lectura a la hora de tapar líneas de pase, evitar el envío más cómodo, el pase de seguridad atrás o perfilar al rival hacia donde le interesaba orientar su salida para luego recuperar la posesión. No marcó, pero se quedó cerca: su primer remate de peligro pegó en el poste y el rebote cayó en los pies de Sontje Hansen, que abrió la lata antes de la media hora.

Brobbey disparó a la madera justo antes del 1-0.
Brobbey dispara a la madera justo antes del 1-0. Foto: Tomàs Martínez/ MarcadorInt (Todos los derechos reservados).

Salah-Eddine encarriló el triunfo neerlandés con un golazo espectacular desde la frontal. El lateral izquierdo de la ‘Oranje’, siempre con mucha presencia ofensiva, apareció en el balcón del área para empalmar un centro del otro lateral, Ki-Jana Hoever, y marcar uno de los goles de lo que va de torneo. El segundo tanto supuso un mazazo para Bélgica, que se sentía inferior a Holanda pero hasta entonces había repelido los envites de sus vecinos como había podido. Sobre todo a partir de la destacada actuación de su guardameta, Maarten Vandevoordt, que evitó media docena de goles cantados que podrían haber convertido la derrota belga en una eliminación sonrojante al nivel de la vivida por la República Checa en el turno matinal (6-1 ante Francia). La creatividad de los futbolistas de tres cuartos de la selección neerlandesa, en permanente movimiento improvisado en la frontal del área, se convirtió en un reto inasumible para la defensa belga. Brobbey descargaba de espaldas, Hansen rompía al espacio, los laterales sorprendían por fuera en el momento oportuno, Kenneth Taylor dirigía la orquesta en la medular y Mohamed Taabouni daba el toque necesario en el último tercio para convertir los movimientos de sus compañeros en ocasiones de gol. La visión de juego y creatividad para entregar el pase definitivo del ’10’ del AZ Alkmaar brilló a pesar de que le tocó empezar el partido desde la banda izquierda.

Salah-Eddine empalmó desde la frontal el 2-0.
Salah-Eddine empalmó desde la frontal el 2-0. Foto: Tomàs Martínez/ MarcadorInt (Todos los derechos reservados).

El tercer tanto, también de bella factura, terminó de hurgar en la herida de Bélgica, que asistió impotente a los últimos ataques de Holanda camino hacia las semifinales. Nunca le concedió una opción verdaderamente clara de gol, nunca bajó el pistón, nunca le brindó la más mínima oportunidad de volver a meterse en el partido. O de sentir siquiera que podían recuperar la pelota. Una pisadita de Ki-Jana Hoever, con regate en una baldosa incluido y posterior definición con el exterior de la derecha redondeó una goleada que cortó de tajo Vandevoordt con tres intervenciones providenciales en los últimos minutos de juego. Fue segunda de grupo porque se relajó de manera sorprendente en el último choque de la fase de grupos ante Francia, pero Holanda ya está en semifinales y disputará el Mundial sub-17 por primera vez desde 2011. Y eso que los dos mejores futbolistas de la generación del 2002, Mo Ihattaren y Ryan Gravenberg, no han acudido a Irlanda porque ya han jugado con el primer equipo de PSV y Ajax respectivamente y se encuentran en unas dinámicas distintas. Unas horas antes de golear a Bélgica, Ihattaren saltó para disputar los últimos minutos del AZ 1-0 PSV en un cambio a la desesperada de Van Bommel para intentar acercarse al Ajax antes de la última jornada.

No le echó de menos su selección, como no lo ha echado de menos a la hora de generar tropecientas ocasiones en los tres partidos en los que ha jugado a ganar en el Europeo sub-17. “Intentamos construir una estructura, pero en los últimos 40 metros depende de ellos. No les voy a decir que tienen que hacer esto o aquello, sino que depende de su creatividad. Si le cedes esa iniciativa al jugador, se va a sentir bien. Y cuando el jugador se siente bien, disfruta. Y cuando disfruta, sacas buenos resultados”, analizó el entrenador neerlandés Peter van der Veen tras sellar el pase a semifinales. Por más capas de ropa de las que se hubiese aprovisionado Bélgica antes de salir de casa, no habría sobrevivido al torrente ofensivo neerlandés.

La cobertura in situ de los cuartos y semifinales del Europeo sub-17 es posible al apoyo de los mecenas del proyecto en Patreon. Puedes apuntarte aquí.

Hoever celebra el 3-0 que clasifica a Holanda para las semifinales del Europeo sub-17.
Hoever celebra el 3-0 que clasifica a Holanda para las semifinales del Europeo sub-17. Foto: Tomàs Martínez/ MarcadorInt (Todos los derechos reservados).
Fotografías: MarcadorInt/T. Martínez (Todos los derechos reservados).

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