Una tanda de penaltis impoluta para volver a semifinales

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“Da gusto verles defender”, reconocía David Gordo después de sellar el pase a las semifinales del Europeo sub-17 en la tanda de penaltis. España necesitó de los lanzamientos desde los once metros para doblegar a Hungría en una eliminatoria de doble importancia para el combinado nacional dirigido por David Gordo, pues con el acceso a las semifinales consigue de regalo el billete para competir el próximo otoño en el Mundial sub-17 que se celebrará en Brasil. Sudó de lo lindo España ante el conjunto magiar, capaz de arrebatarle la pelota en algunas fases del encuentro y de resistir los tramos de asedio de mayor intensidad.

España fue superior a Hungría en el arranque de partido y recogió su premio antes del cuarto de hora. Antes de que asomaran la cabeza los últimos periodistas que habían apurado los minutos finales del anterior choque de final entre Portugal e Italia, disputado en la otra punta de Dublín, Jordi Escobar ya había abierto la lata. El delantero del Valencia dejó clavado a un defensor con un recorte y sorprendió al guardameta Krisztian Hegyi con un remate al palo más alejado que, de hecho, pegó en la madera antes de besar la red. La selección española había generado buenas ocasiones de inicio, pero bajó el pistón tras el 0-1 y vio cómo Hungría le quitó la posesión. Se empezaron a juntar sus centrocampistas, movió el cuero de un lado a otro y obligó a España a defender muy atrás. El lateral Laszlo se proyectó en ataque por el perfil izquierdo, la potencia de Németh permitió a los magiares ganar metros y Zuigeber se ofreció entre líneas para intentar inquietar a la zaga española. No tuvo demasiado trabajo Iván Martínez, pero Hungría mostró las credenciales que le permitieron superar la primera fase como campeón de su grupo.

Jordi Escobar marcó el único gol de España.
Jordi Escobar marcó el único gol de España.

Hungría logró que España perdiera el control del encuentro, aunque no lo tradujo en el electrónico hasta después del descanso. En los primeros minutos del segundo tiempo, Ominger soltó un latigazo desde fuera del área que igualó la contienda. Lejos de hundir a la selección española, el gol le permitió reaccionar después de media hora de juego discontinuo. Se ofreció Robert Navarro entre líneas, buscó combinar con Germán Valera en el sector derecho, se asoció con Jordi Escobar en la frontal y España ganó metros. Poco a poco empezó a ganar ritmo en su circulación y solo cortó el juego con un cambio obligado, el de Aitor Gelardo tras recibir un codazo, y otro ya habitual en el torneo como el de Pablo Moreno en lugar de Jordi Escobar. España encerró a Hungría en su área en los últimos quince minutos y generó oportunidades de gol que normalmente brotaron de la creatividad de Robert Navarro en el balcón del área. Siempre dinámico para ofrecerse libre de marca, Navarro participó en varias de las jugadas más claras. En algunas aparecía a última hora una pierna magiar para repeler la ocasión. En otras, fue Hegyi quien emergió para frustrar a España y posponer la resolución hasta la tanda de penaltis. Hungría ofreció los carriles a España, acumuló defensas en el punto de penalty y defendió con sobriedad y seguridad las acometidas del equipo de David Gordo, con una notable contribución de Blaogh, Posztobantyi y Balogh.

Robert Navarro se ofreció permanentemente en la segunda parte.
Robert Navarro se ofreció permanentemente en la segunda parte.

Una tanda perfecta

“Todos los días al final del entrenamiento hemos trabajado los penaltis. Y con mucho interés. Sabemos que en este tipo de campeonato, cuando no hay prórroga, este tipo de eliminatorias se pueden decidir en los penaltis”, explicaba Iván Martínez, guardameta de España, a MarcadorInt después de doblegar a Hungría en los lanzamientos desde los once metros. Las horas de trabajo se percibieron en ambos conjuntos, conscientes de la importancia de cuidar los más mínimos detalles. Hungría ajustó los penaltis a las esquinas, ejecutados de forma prácticamente impoluta, e Iván Martínez solo fue capaz de detener el último tiro de Nemeth tras rozar otros dos anteriormente. En España, nadie falló. Germán Valera, Robert Navarro, Adrián Gómez, Alex Rico y finalmente Pablo Moreno perforaron la red magiar para certificar el acceso a semifinales, donde la selección española se cruzará con los Países Bajos. España disputó la tanda de penaltis sin red, pues en caso de caer eliminada no tenía derecho a disputar la repesca para clasificarse al Mundial sub-17. La perfecta fase de grupos de Hungría sí le ofrece esa segunda oportunidad en una eliminatoria a cara o cruz que se disputará el próximo jueves a primera hora de la tarde.

“Es una gran emoción ver al equipo tan eufórico después de un partido muy duro. Nos encontramos con un rival que estaba muy ordenado atrás. Sabíamos lo que nos encontrábamos. La tanda de penaltis no es casualidad. Hemos acertado en todos y yo he tenido la suerte, o no tan suerte quizás, de parar el último penalty y clasificarnos para el Mundial. (…) “Creo que la gran virtud de este equipo es ser un equipo y jugar como un equipo. Tanto hacia arriba como hacia abajo. Después del gol nos hemos sobrepuesto y hemos tenido muchas ocasiones que no han podido entrar”.
Iván Martínez, portero de España sub-17.

“En los penaltis los chicos han estado muy bien, muy tranquilos y con mucha confianza”.
David Gordo, seleccionador de España sub-17.

Adrián Gómez se dispone a ejecutar uno de los lanzamientos desde los once metros.
Adrián Gómez se dispone a ejecutar uno de los lanzamientos desde los once metros.

Un nuevo torneo para el ciclo del 2002

La clasificación para el Mundial sub-17 garantiza a la generación del 2002 al menos tres partidos de competición oficial dentro de unos meses para seguir rodando a un grupo de chicos que todavía no atesora una gran experiencia internacional. Una nueva oportunidad para seguir ensamblando al equipo, pulir los defectos de algunas individualidades, potenciar sinergias que ya funcionan y acumular mayor bagaje ante rivales más diversos en la pugna por alzar un título que todavía se le resiste a la federación. Después de los nueve primeros choques oficiales ante rivales europeos (primera ronda previa, Ronda Élite y fase de grupos del Europeo sub-17), el Mundial permitirá mantener la progresión de un grupo de chicos que ha trabajado con regularidad en el último año. “Con este equipo llevamos trabajando desde el año pasado, en categoría sub-16. Hemos notado una progresión tremenda a la hora de competir. Es un equipo que ha aprendido a competir. Juegan en competiciones en las que sus equipos son muy dominantes, y eso es un hándicap para crecer como futbolista. Necesitas mucha más competitividad y los chicos lo han ido asumiendo”, detallaba David Gordo. Antes, sin embargo, un reto de gran dificultad para calibrar dónde se encuentra este grupo de futbolistas: el choque ante una de las mejores selecciones del Europeo sub-17, Holanda. Hace unos meses disputaron un encuentro amistoso y empataron a uno. El mismo resultado con el que, tanda de penaltis mediante, España apeó a Hungría para acceder a las semifinales.

España celebra la clasificación para el Mundial sub-17.
España celebra la clasificación para el Mundial sub-17.
Fotografías: MarcadorInt/T. Martínez (Todos los derechos reservados).

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3 comments

Cual es la razón para que la repesca la juegue Bélgica antes que Portugal? Una pena que nos quedemos sin Portugal para el Mundial.

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