Armenia apuesta por el método de Ginés Meléndez

gines-i-entrenadores

“Cuando llegamos, sólo había las mesas”. Es una de las frases más llamativas que escuchamos el pasado mes de julio en nuestra visita a las instalaciones de la Federación de Fútbol de Armenia. La institución organizadora del último Europeo sub-19 se propuso mejorar su estructura y modernizarse aprovechando el impulso del torneo y se encomendó a una figura muy reconocible del fútbol base español: Ginés Meléndez. Quien fuese uno de los grandes referentes de las categorías inferiores del vigente campeón de Europa sub-19 y sub-21 aceptó a sus 69 años la oferta de la Federación Armenia para asumir el que seguramente sea el último reto de su carrera. Nada más y nada menos que sentar unas bases sobre las que edificar un orden en el fútbol armenio. Recurrir a figuras extranjeras experimentadas para asentar un método que se pueda seguir al pie de la letra cuando ya no estén.

Una de las primeras misiones del equipo de Ginés Meléndez -llegó acompañado de Toni Flores y de Rubén Lezcano- fue crear una base de datos con los futbolistas de las categorías inferiores. De las inferiores de cada club. Recopilar datos, evaluar a los futbolistas a partir del seguimiento en varios partidos, ponerles nota según su rendimiento en cada encuentro, clasificarlos por posiciones (también indicando a los más polivalentes) y a partir de ahí seleccionar a un grupo más reducido de jugadores a seguir y a desarrollar en parámetros prácticamente individualizados para desarrollarles tanto a nivel futbolístico como físico. Una vez elegidos a los mejores, se elabora un plan de trabajo con cada grupo de edad. Se apuesta por ellos para irlos puliendo. De ahí que sea vital acertar en el primer filtro y evitar que un talento con potencial pase por alto. Como los recursos son limitados, la selección debe ser certera para dar con los jugadores más prometedores. A cada jugador se le asignará una hoja de ruta de desarrollo individual, también a nivel físico, con ejercicios de gimnasio que deberá realizar en las instalaciones de la Federación.

Antonio Flores y Ginés Meléndez ahora trabajan para la Federación Armenia.
Antonio Flores y Ginés Meléndez ahora trabajan para la Federación de Futbol de Armenia.

Esta apuesta implica también la elaboración y documentación de ejercicios de entrenamiento que se divulgan entre los técnicos del fútbol base de la selección -y que en el futuro puede llegar a los clubes para que trabajen en esa misma dirección ya en el día a día de su formación-. Son documentos antes inexistentes que se remiten a tareas tan básicas pero esenciales como elaborar un listado de ejercicios de calentamiento y entrenamiento aplicados a cada situación o parámetro que se quiera practicar, con sus respectivas versiones en inglés y en armenio. A cada ejercicio de entrenamiento le acompaña su respectivo vídeo a modo de ejemplo para que la información sea procesada de forma efectiva y los jugadores los ejecuten como deben. Si la ejecución no es correcta, la el ejercicio tampoco cumplirá con su misión. Ginés Meléndez, Antonio Flores y Rubén Lezcano pueden supervisar los entrenamientos para cerciorarse que se siguen las pautas marcadas, pero la idea es que su presencia en todo momento no sea necesaria y los técnicos de las categorías inferiores puedan asumir esa responsabilidad tras procesar las principales indicaciones. Toda la información elaborada por Rubén Lezcano, Antonio Flores, Ginés Meléndez y los demás miembros de su equipo se comparte a través de un Google Drive al cual pueden acceder aquellas personas a las que se quiera dar acceso. Además, hasta cuatro personas distintas ejercen de traductores en la FFA (siglas de la Federación) para ayudar a comunicar los conocimientos de los recién llegados -a inicios de 2019- de forma directa a las personas de nacionalidad armenia que trabajan en la Federación.

Precisamente la formación de los entrenadores es una de las tareas más arduas que busca potenciar la Federación Armenia. No solo necesita a personas que marquen una pauta a seguir, sino que también necesitan técnicos dispuestos a seguirlas. Que crean en las ideas propuestas desde la cúpula de la institución con la intención de trabajar en la misma dirección a largo plazo. En este sentido, los entrenadores más jóvenes suelen ser los más predispuestos, los más capacitados a abrirse a nuevos métodos e ideas. Y también la propia Federación imparte cursos de formación para educar a nuevas camadas de entrenadores que puedan ocupar los banquillos con una preparación óptima. A finales de julio una docena de entrenadores -la mayoría armenios, pero también había un italiano y un serbio- se preparaban para realizar el examen de la licencia A de UEFA. “Estamos muy contentos de que Ginés Meléndez esté aquí para trabajar con nosotros”, afirmaba el seleccionador absoluto armenio Armen Gyulbudaghyants en la visita de MarcadorInt a sus instalaciones.

Una docena de entrenadores se prepara para completar el curos UEFA Pro A en Ereván.
Una docena de entrenadores se prepara para completar el curso de entrenadores homologado por la UEFA en Ereván.

Instalaciones de primer nivel

Uno de los elementos más llamativos que Armenia presentó al gran público en el Europeu sub-19 fueron las instalaciones de la Academia de la Federación. Inauguradas en 2010, todavía huelen a nuevas. En una parcela situada a las afueras de la capital, a diez minutos en coche del centro de Ereván, la FFA erigió unas instalaciones de grandes dimensiones para satisfacer las necesidades de un país de mayor nivel futbolístico que el de Armenia. No solo se encuentran ahí las oficinas de la Federación, con salas reservadas al trabajo de los entrenadores de todas las categorías (desde la absoluta hasta las inferiores masculinas y las nuevas femeninas, impulsadas recientemente) y habitaciones para hospedar a los técnicos llegados del extranjero, sino que sobre todo brillan con luz propia los once campos de fútbol dedicados a los entrenamientos -la mayoría de hierba natural, aunque un par de ellos son de césped artificial-. Las instalaciones también son multideportivas, con un gimnasio, piscina, sauna, pistas de tenis, salas de conferencias y una cantina donde comen cada día los empleados.

Apoya los contenidos en MarcadorInt y conviértete en un mecenas del proyecto a través de Patreon. Puedes apuntarte aquí.

Tres años después de la inauguración de las instalaciones de la Academia, se terminó la construcción del estadio de fútbol que acogió algunos partidos del Europeo sub-19. Un recinto adjunto a los campos de entrenamiento, situado dentro de las instalaciones mencionadas, con una grada con capacidad para 2.500 espectadores, donde también se han celebrado encuentros de las rondas previas de la Champions y la Europa League este verano. También es el estadio donde juega regularmente el Ararat-Armenia, vigente campeón de la liga local, que a pesar de ser un club fundado en 2017 se ha plantado en la última ronda previa de la Europa League y podría convertirse este jueves en el primer equipo armenio que alcanza la fase de grupos de una competición europea.

Estadio.
El estadio de la Academia hospedó varios partidos del Europeo sub-19 este verano.

La importancia de alimentar bien a los futuros futbolistas

Una de las salas que a priori menos llaman la atención pero a la que más importancia se le da en la propia Federación de Fútbol de Armenia es la cantina. Situada en las entrañas de la Academia, el comedor es un lugar con una relevancia desorbitada para Ginés Meléndez. “Cuando llegamos, nos dimos cuenta que muchos niños no estaban bien alimentados”, relataba el dirigente manchego. Armenia es uno de los países más pobres entre los que integran la UEFA, con un salario medio que ronda los 300 dólares al mes. Pese a lo que pueda disimular la inversión destinada a construir las instalaciones de la Federación o la modernidad de las avenidas del centro, las zonas rurales están mucho menos desarrolladas y parte relevante de los ingresos del país dependen de las remesas de la comunidad armenia que reside en el extranjero. Las infraestructuras del país dificultan los desplazamientos internos y reducen la captación de talento a menudo a la capital y sus alrededores, mientras la población que no forma parte de las clases más adineradas suele llegar a final de mes con apuro.

Rubén Lezcano nos presenta la base de datos donde están almacenados los ejercicios de entrenamiento, actividades para el desarrollo físico y menús para los futbolistas más jóvenes.
Rubén Lezcano nos presenta la base de datos donde están almacenados los ejercicios de entrenamiento, actividades para el desarrollo físico y menús para los futbolistas más jóvenes.

Así pues, en la Federación detectaron que era habitual que los niños armenios a menudo no completaran todas las comidas que deberían. Para paliar este problema, la FFA ideó un plan para que los futbolistas elegidos para representar al país en las categorías inferiores desarrollen parte de su día a día en las instalaciones de la Academia. Especialmente de forma intensiva en verano: que lleguen pronto por la mañana, desayunen, entrenen, coman, trabajen su físico y se marchen después de cenar. Como si fuera un campus. Esto facilita la supervisión de los chicos, les permite trabajar de forma individualizada en los futuros deportistas por los que apuesta el país y al mismo tiempo garantiza un control sobre las comidas para que ingieran alimentos de todo tipo con una dieta más equilibrada. Los hidratos de carbono y el pescado, por ejemplo, son dos de los elementos más habituales en la cantina de la Academia, donde se procura que coman de forma regular.

Un equipo para los chicos en edad de realizar el servicio militar

La apuesta estrella de esta temporada 2019-20 en la Federación de Fútbol de Armenia es la creación de un equipo donde jueguen los adolescentes de 18 y 19 años en edad de realizar el servicio militar. La mili es obligatoria en Armenia, una condición indispensable para los chicos de 18 años, que deben dedicar 24 meses de su vida a la formación militar. En algunos casos, se puede posponer el momento hasta el término de los estudios, pero es una etapa por la que deben pasar en un momento dado tarde o temprano. Los deportistas de élite se han podido zafar en alguna ocasión, con planes más específicos e individualizados para no cortar el progreso de sus respectivas carreras, y en cierta medida eso es lo que se pretende impulsar de nuevo esta temporada al recuperar el FC BKMA (equivalente al clásico concepto CSKA, pues es propiedad del Ministerio de Defensa de Armenia), un club que ya había existido en otros momentos de la historia del fútbol armenio.

Harutyun Melkonyan, portero de Armenia en el Europeo sub-19, es uno de los futbolistas que ahora milita en el FC BKMA.
Harutyun Melkonyan, portero de Armenia en el Europeo sub-19, es uno de los futbolistas que ahora milita en el FC BKMA.

Desde esta temporada, el BKMA compite en la segunda división de Armenia con una plantilla repleta de futbolistas que representarán al país caucásico en la fase de clasificación para el Europeo sub-19 de 2020. De este modo, los adolescentes de 18 años del equipo de la mili, tal y como se le hace referencia en la Federación, se enfrentan semana tras semana a adultos (y algún que otro filial) en la categoría de plata de su país, maduran futbolísticamente y se preparan como bloque para intentar mejorar las prestaciones del combinado nacional en los torneos internacionales. A efectos prácticos, la introducción del BKMA viene a significar que el equipo sub-19 de Armenia compite en la segunda división para curtir a los futbolistas que la Federación considera más prometedores. En verano se realiza una lista para seleccionar a los mejores en cada posición, con algún que otro elemento de polivalencia para desempeñar varios roles, y a partir de esa primera criba los afortunados pasan a formar en las filas del BKMA a la par que compaginan el fútbol con el servicio militar. La elección de los futbolistas de la plantilla fue uno de las tareas más relevantes de los últimos meses para Antonio Flores, Ginés Meléndez y compañía. Tal es la relación entre el club y la Federación que el BKMA entrena en la Academia, juega en un estadio de la Federación (Vagharshapat en este caso, no el del cuartel general) y luce la equipación de la selección armenia en sus partidos oficiales.

A mediados de agosto, la selección sub-19 realizó una serie de entrenamientos con hasta 18 futbolistas pertenecientes al BKMA para preparar un amistoso contra el Líbano. Otros seis jugadores de otros clubes completaron la convocatoria. Entre los miembros del BKMA, hasta seis futbolistas ya habían competido en el Europeo organizado en el país este mismo verano, cita para la cual se confeccionó una lista particularmente joven. Armenia compitió en su Europeo con hasta ocho futbolistas nacidos en 2001 (uno de ellos del Hamburgo), otro del 2002 y uno del 2003 para invertir tiempo en generaciones que podrían disfrutar de algún que otro ciclo más de torneos de categorías inferiores con el combinado nacional y verse más beneficiados por la experiencia adquirida. El objetivo a largo plazo es mejorar la competitividad de su fútbol, introducir una filosofía más relacionada con el juego de toque y sacar el máximo partido del perfil de jugadores que produce Armenia, considerados rápidos y técnicos pero físicamente livianos y de mentalidad demasiado individualista según varios de los nuevos miembros de la Federación. Armenia tiene claro el camino que quiere recorrer y ha invertido recursos para progresar a largo plazo y soñar con disputar por primera vez un gran torneo internacional.

Artículo relacionado: Ecos del Ararat

armenia-sub19 marcadorint
El objetivo del BKMA es mejorar la competitivdad de las categorías inferiores de Armenia para curtir a los futbolistas en edades más tempranas.
Fotografías: MarcadorInt/T. Martínez (Todos los derechos reservados).

Related posts

Deja un comentario

*