España inclina la semifinal del Europeo sub-19 en los penaltis

Tenas paró un penalty en la tanda contra Francia.

La generación española del 2000 se ha apuntado en Armenia a su enésima final de un torneo de categorías inferiores. Tras conquistar el Europeo sub-17 hace dos años en Croacia y alcanzar la final del Mundial de la categoría en la India, el equipo comendado por Santi Denia aseguró su presencia en la final del Europeo sub-19 tras vencer a Francia en la tanda de penaltis en Ereván. Un año después de ganar los Juegos del Mediteráneo, otro torneo en el que se colgaron la medalla de oro, los futbolistas nacidos en el 2000 siguen coleccionando éxitos a costa de batir rivales de entidad. España trasladó la semifinal contra Francia a su terreno, comandó la posesión, encerró a los galos en largas fases del choque en su mitad de campo y minimizó su velocidad a la contra, pero no pudo perforar la meta francesa a lo largo de los 120 minutos de juego. En cualquier caso, como en la semifinal del Europeo de Croacia, España volvió a mostrar su efectividad desde los once metros para plantarse en una final en la que les tocará medirse con Portugal por segunda vez en el torneo.

Francia 0 (3p)
España 0 (4p)

Espana sub19 vs Italia - Football tactics and formations

Ni Santi Denia ni Lionel Rouxel sorprendieron con sus alineaciones para el penúltimo partido del Europeo sub-19. Sin el sancionado Antonio Blanco, fue Jandro quien acompañó a Moha en la medular y Víctor Gómez recuperó la titularidad en el lateral derecho. Fueron las dos novedades de España ante un once inamovible en Francia, con Abi de referencia y Flips y Ndilu por las bandas. Precisamente la presencia en punta del delantero del Saint-Étienne causó algunos problemas a España en los primeros compases. Abi caía al sector derecho para intentar atacar la espalda de Juan Miranda, el lateral más ofensivo de España, a la vez que procuraba chocar con Hugo Guillamón, el central de menos estatura en el conjunto dirigido por Santi Denia. Al central del Valencia le costó calibrar las primeras dos acciones con el delantero galo, pero cuando le tomó la medida ya no se le volvió a escapar en velocidad cuando se asomaba por el sector izquierdo de la zaga ibérica.

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Una vez España controló las principales amenazas de Francia, la selección de Santi Denia pasó a tomar el mando de la semifinal. Movió la pelota con paciencia, de un lado a otro, procurando no exponerla en zonas delicadas en las que una pérdida pudiera dejar al equipo vendido. De un lado a otro, como el parabrisas, los centrales esperaban que se abriera el hueco para encontrar la mejor opción. Insistió España en un recurso menos habitual hasta ahora como el cambio de orientación de Eric Garcia para activar la banda izquierda de Miranda y Bryan Gil, y asimismo Sergio Gómez se movía entre líneas para intentar sorprender a la espalda de Picouleau. El mediapunta del Borussia Dortmund se alejaba de la zona más céntrica del campo para intentar recibir entre líneas, girarse y arrancar gracias a su potencia en sus primeros metros tras controlar la pelota. Entre las sociedades por la banda y las recepciones interiores de Sergio Gómez -y las apariciones de Moha devolviendo paredes al primer toque-, España logró que Francia se defendiera cerca del arco de Stefan Bajic durante bastantes minutos y produjo bastantes córners a partir de su insistencia por los flancos.

Sergio Gómez se movió mucho entre líneas durante la primera parte.
Sergio Gómez se movió mucho entre líneas durante la primera parte. Foto: Tomàs Martínez/ MarcadorInt (Todos los derechos reservados).

A partir de las acciones a balón parado nacieron las mejores oportunidades de peligro de España. Pese a la diferencia evidente en la altura de ambos equipos, España logró rematar casi todos los córners que sirvió. Desde la izquierda y desde la derecha, a menudo lanzados al primer palo, la selección española causó problemas a Francia. Eric Garcia se quedó muy cerca de empujar al fondo de la red un centro peinado en el primer palo y sobre la línea Ponceau le negó la gloria a Ferran Torres en otro saque de esquina que llegó a buen puerto. Fueron las mejores ocasiones de España junto a un disparo de Abel Ruiz después de que le cayera en el área un centro de Sergio Gómez. Por su parte, Francia amenazó con un disparo lejano de Flips que repelió el larguero.

Ponceau evitó el gol de España bajo palos.
Ponceau evitó el gol de España bajo palos. Foto: Tomàs Martínez/ MarcadorInt (Todos los derechos reservados).
Flips disparó al larguero pocos minutos después.
Flips disparó al larguero pocos minutos después. Foto: Tomàs Martínez/ MarcadorInt (Todos los derechos reservados).

Si España tuvo muchas fases de posesión sin lograr generar ocasiones claras directamente a través de la circulación de balón, Francia se encontró con algunos problemas parecidos. El fabuloso trabajo de Eric Garcia y Hugo Guillamón en las vigilancias de los descolgados y el repliegue atajó de raíz varios potenciales contragolpes de Francia, y al mismo tiempo el combinado galo no lograba mover la pelota con agilidad cuando le tocaba salir desde atrás. Bajic procuraba jugar en corto y España alternaba momentos de presión adelantada con acciones en las que flotaba a los centrales y priorizaba tapar las recepciones de Mathis Picouleau. El eje del centro del campo, el ejecutor del primer pase, siempre estaba vigilado y eso obligaba a Solet a salir en conducción o a Ponceau a bajar un peldaño para entrar en contacto con el cuero. El centrocampista del Lorient acabó reculando muchísimo para participar, y se apagó en el segundo tiempo pese a dejar buenos detalles de su calidad en el manejo de la posesión. Cuando no tenía la pelota, España replegaba con orden y esperaba su momento para volver a mandar en el encuentro.

Tras el paso por los vestuarios, España insistió en que las bandas eran el lugar donde más daño se le podía hacer a Francia. El conjunto galo aguantaba firme en su área con el triángulo formado por Bajic, Solet y Badiashile, así que sus opciones pasaban por atacar a los laterales. Como Abel Ruiz no lograba sacar de zona a los centrales lo suficientemente lejos para que luego no recuperaran la posesión, en la segunda parte España se ensañó con la banda derecha de Théo Ndicka Matam. Por ese flanco participó con mayor frecuencia Ferran Torres, que esperaba abierto para encarar, y se sumó Víctor Gómez con irrupciones por dentro. El lateral derecho de la cantera del Espanyol fue una de las armas más recurrentes en ataque en la selección española y se convirtió en un elemento difícil de controlar. Como el extremo francés de turno no le perseguía, Víctor Gómez siempre aparecía por sorpresa y generaba desajustes en la zaga francesa. Sobre todo cuando por esa zona se juntaban también Ferran Torres y Sergio Gómez, que elaboraron una de las ocasiones más claras del segundo tiempo en un centro del valencianista que Bryan Gil no alcanzó a rematar en el segundo palo.

Víctor Gómez participó mucho por dentro en la segunda mitad.
Víctor Gómez participó mucho por dentro en la segunda mitad. Foto: Tomàs Martínez/ MarcadorInt (Todos los derechos reservados).

Con los roles cada vez más definidos, tanto España como Francia no tardaron en exponer algunas de sus nuevas cartas. Álvaro Sanz sustituyó a Moha y liberó unos metros más adelante a Jandro, como suele suceder cuando ambos coinciden en el juvenil del Barcelona. Sanz se encargó de gestionar la base de la jugada y aportó agresividad, intensidad y velocidad a la hora de recuperar la posesión después de la pérdida o incluso cuando tocó correr hacia atrás para cortar algún contragolpe de Francia. Su impacto fue positivo en un encuentro en el que el equipo galo introdujo velocidad y potencia con Isidor para intentar desplegarse a la que España desprotegiera su espalda. También entró Ander Barrenetxea por Bryan Gil, menos incisivo que en jornadas anteriores. El canterano de la Real Sociedad alternó todas las posiciones de ataque: empezó de mediapunta, luego pasó a la banda izquierda para que Sergio Gómez y Jandro se movieran prácticamente a la misma altura por dentro y acabó alternando la banda derecha con la izquierda en los últimos minutos de encuentro cuando Ferran Torres centró su posición para acompañar a Abel Ruiz a la hora de cabecear centros laterales.

Sin embargo, la imponente actuación de Solet y Badiashile en la defensa del área propia llevó la semifinal a la prórroga y la prórroga acabó derivando en la tanda de penaltis. Los dos entrenadores usaron las opciones de refresco para acumular futbolistas lúcidos en campo contrario, pero ni la introducción de Mollejno ni Alejandro Marqués ni tampoco la apuesta por Begraoui en Francia resultaron. Mayor incidencia tuvo en el centro del campo el despliegue de Claudio Gomes, interior del Manchester City, aunque a la larga ni franceses ni españoles lograron evitar la tanda de penaltis. Tenas detuvo el lanzamiento de Isidor y Caqueret mandó su tiro a la madera, por lo que incluso tras el error de Hugo Guillamón (se topó con Bajic) Ferran tuvo en sus botas la clasificación de España para la final del próximo sábado en Ereván. El canterano del Valencia no perdonó, engañó a Bajic y compró el billete para una nueva final a cargo de la generación española del 2000.

Caqueret mandó su penalti a la madera.
Caqueret mandó su penalti a la madera. Foto: Tomàs Martínez/ MarcadorInt (Todos los derechos reservados).
Ferran Torres marcó el penalty definitivo.
Ferran Torres marcó el penalty definitivo. Foto: Tomàs Martínez/ MarcadorInt (Todos los derechos reservados).
España celebra el pase a la final.
España celebra el pase a la final. Foto: Tomàs Martínez/ MarcadorInt (Todos los derechos reservados).
Fotografías: MarcadorInt/T. Martínez (Todos los derechos reservados).

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1 comments

Las bandas. Sin duda el mayor patrimonio y argumento de la sub-19 en este Europeo. Pero, incluso ante Francia, que se fue del torneo sin encajar un solo gol, y siendo igual de protagonistas -o al menos intentándolo- creo que es en partidos como este donde la función del juego interior cobra mayor sentido e importancia.

No fue el partido que más brilló Abel Ruiz en su especialidad, jugando lejos del área y de espaldas a portería, pero sin que ningún nombre consiguiese ser determinante -más allá de la tanda de penaltis- me quedaría esta vez con Sergio Gómez. Clave en la fluidez y combinaciones interiores de los de Santi Denia y que al final terminan por dar también sentido al juego exterior de España.

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