Cuatro aspirantes con la tranquilidad del billete olímpico

Ceballos.

Los dos finalistas del último Europeo sub-21 y dos equipos que hacía muchos años que no competían en el torneo. Esas son las cuatro selecciones que siguen en liza en el campeonato que se está disputando este mes en Italia y San Marino y que pelean por colarse en la final del próximo domingo. Tras superar la exigente fase de grupos, en un corte que elimina a ocho de los doce participantes, Alemania, Rumanía, España y Francia afrontan la primera eliminatoria a cara o cruz con la tranquilidad de haber cumplido su objetivo de mínimos: alcanzar las semifinales que les permitirá competir en los JJOO de Tokio 2020.

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18:00h Alemania-Rumanía

El equipo más goleador de lo que llevamos de torneo es Alemania, que ha catapultado a la fama a dos figuras relativamente desconocidas en la Bundesliga. Su máximo artillero es Luca Waldschmidt, un atacante formado en la cantera del Eintracht Frankfurt, con pasado en el Hamburgo y que ha vivido su mejor temporada anotadora con el Friburgo con nueve dianas en la pasada Bundesliga. No es un goleador contrastado, ni seguramente un futbolista para actuar solo en punta, pero sin embargo está completando un Europeo sub-21 de mucho nivel en un rol de delantero con un rango amplísimo de libertad. Parte como delantero centro, pero baja mucho a recibir, arrastra a los defensas y se mueve por la frontal para activar su notable golpeo desde fuera del área, como padeció Austria. Sus cinco dianas seguramente le conviertan en el máximo goleador de este Europeo. Además, está bien complementado por los movimientos más profundos de Marco Richter, extremo que ha acabado la campaña a un gran nivel con el Augsburgo y que aporta la profundidad que podría faltarle a Alemania. Richter traza movimientos al espacio, castiga los huecos que abre Waldschmidt y está inspirado en el último toque: ha marcado tres goles y ha dado otras tres asistencias.

Maximilian Eggestein, Florian Neuhaus y Mo Dahoud se han convertido en los inquilinos más habituales del centro del campo, mientras la defensa no ha ofrecido las mismas prestaciones. Alemania ganó con comodidad los dos primeros partidos, pero en cada encuentro que ha disputado ha concedido un penalty en contra. Solo ha encajado tres goles, pero los tres de penalti. De los errores de concentración de Tah o la falta de velocidad de Baumgartl intentará aprovecharse Rumanía, sorpresivo campeón del Grupo C. El equipo rumano acumula elevadas dosis de talento en tres cuartos, con un abanico bastante amplio de alternativas entre las que elegir que lidera el mediapunta Ianis Hagi y el delantero George Puscas. El ariete del Palermo se mueve por todo el frente de ataque, cae a banda y es bueno técnicamente para controlar pases que a menudo parecen demasiado largos, mientras la visión de juego y el golpeo con las dos piernas del hijo de Gica Hagi convierte cada robo en campo contrario en una potencial ocasión de gol.

Tah completó una buena primera mitad. Foto: MarcadorInt/T.Martínez.
Tah es el líder de la defensa de Alemania. Foto: MarcadorInt/T.Martínez (Todos los derechos reservados).

La estructura defensiva rumana tiembla en algunas fases de cada encuentro, pero siempre se las arregla para mantenerse en pie. Ionut Radu seguramente sea el mejor guardameta de lo que va de campeonato y Nedelcearu ha rendido muy bien a lo largo del Europeo sub-21. Lo mismo se puede decir de Manea, muy firme en todos los duelos individuales en el lateral derecho. Rumanía sabe esperar su momento un poco más replegada y juega con confianza. Aguanta y aguarda su hora para abrirse en canal en ráfagas de intercambio de golpes. Es potente en el toma y daca, como demuestra su trayectoria a lo largo de todo el ciclo sub-21. Rumanía se ha plantado en las semifinales del Europeo sub-21 sin perder un solo partido ante Bosnia, Gales, Suiza, Portugal, Croacia, Inglaterra y Francia. Casi nada. En su segunda participación en la fase final, puede alcanzar la final del torneo. Antes, eso sí, debe apear al vigente campeón.

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21:00h España-Francia

El duelo de más cartel de las semifinales entre dos de las mejores canteras del fútbol europeo. Francia no disputaba la fase de final del Europeo sub-21 desde 2007 y no gana el certamen desde 1988, pero cuenta con un abanico de jugadores de un potencial formidable. El combinado galo no ha maravillado en la fase de grupos y seguramente no ha completado ningún encuentro redondo que justifique las altas expectativas alrededor de su plantilla, pero las virtudes exhibidas en el día a día de sus respectivos clubes no son ajenas a nadie que haya visto jugar a los miembros de su convocatoria con asiduidad.

España, por su parte, se ha clasificado para las semifinales por la puerta grande. No solo goleó a Polonia para alcanzar su objetivo, sino que se respuso después de dos encuentros grises ante Italia y Bélgica y parece que afronta la eliminatoria en línea ascendente. Con Fabián y Ceballos en un buen tono, España cuenta con dos generadores de juego capaces de someter a cualquiera, capaces de mover la pelota a gran velocidad y crear ocasiones de gol con asiduidad. Está por ver si Luis de la Fuente repite el once eminentemente creativo que propuso ante Polonia, con sus mejores jugadores a nivel técnico para permitir al combinado español mover la pelota con velocidad y precisión en espacios reducidos. Desde la elección del mediocentro, con Marc Roca, hasta la de mediapuntas con buen pie en la asociación como Olmo y Fornals. Seguramente ese es el camino para derrotar a un adversario superior en el plano físico, pero con problemas para cerrar a la espalda de sus centrocampistas más allá de la duda de la disponibilidad de Mikel Oyarzabal, vital ejerciendo de punta de lanza ante Polonia. Se retiró lesionado, pero se espera que pueda jugar incluso de titular ante Francia.

Oyarzabal acude al Europeo sub-21 después de marcar ante Suecia con la selección absoluta. Foto: MarcadorInt/T. Martínez (Todos los derechos reservados).
Mikel Oyarzabal se retiró lesionado en la tercera jornada ante Polonia. Foto: MarcadorInt/T. Martínez (Todos los derechos reservados).

La velocidad de los extremos franceses será una de las amenazas a controlar por la selección española. Ikoné y Marcus Thuram, junto al revoloteo de Adelaide, han protagonizado algunos de los mejores momentos del combinado galo en la fase de grupos. Sylvain Ripoll ha construido un equipo de carácter más defensivo, con Ntcham como titular junto a Tousart en la medular en lugar de Aouar, titular el primer día y suplente en las dos jornadas restantes. Ante Rumanía incluso apuntaló el centro del campo con Guendouzi. La potencia para desplegarse a la contra es incuestionable, a diferencia de la capacidad gala para atacar con orden y criterio con el marcador en contra. La única vez que se ha topado con este escenario, una expulsión de Choudhury allanó el camino hacia la remontada pese a los dos penaltis fallados en el debut contra Inglaterra. Francia es una suma de individualidades muy buena que busca una actuación a nivel colectivo a la altura de la media hora inicial de España ante Italia o los 90 minutos de la selección española en la tercera jornada de la fase de grupos contra Polonia. Rumanía y Francia tienen en su mano evitar la reedición de la final de Polonia 2017.

Foto de portada: MarcadorInt/T. Martínez (Todos los derechos reservados).

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