Bale y Ramsey rompen el guion en Bakú

Gareth Bale celebrates the second goal for Wales with team mate Aaron Ramsey against Andorra during the UEFA Euro 2016 Qualifying match at the Cardiff City Stadium, Cardiff
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13/10/2015

Entre dos selecciones cortadas por un patrón similar, Gales disipó el factor Bakú con justicia para encarar los octavos de final. La selección de Rob Page se encargó de romper el guion agarrando la iniciativa para activar a sus principales estrellas: Bale y Ramsey. Al tercer intento, la sociedad entre ambos abrió el encuentro justo antes del descanso. Y no lo sentenció hasta el añadido por falta de acierto frente a una decepcionante Turquía. El combinado otomano fue incapaz de aprovechar la atmósfera de hermandad en la capital azerí para competir en su particular final. Los constantes desajustes defensivos condenaron al equipo de Güneş, que buscó soluciones sin evitar que su selección empezara a despedirse de esta Eurocopa tras jugar en casa.

Turquía 0

Gales 2 (Ramsey 42′, Roberts 95′)

Turquia vs Gales - Football tactics and formations

Inicialmente, Şenol Güneş sacrificó a Yusuf Yazıcı para premiar a Cengiz Ünder, al aportar frescura ofensiva a una acomplejada Turquía en su estreno (0-3). Además, el seleccionador otomano decidió modificar la pareja defensiva del apercibido Söyüncü, entregándole el testigo al central del Sassuolo Kaan Ayhan. En el bando galés, Rob Page no introdujo cambio alguno, otorgando confianza a un bloque que supo reaccionar cuando peores sensaciones ofreció ante Suiza (1-1). Ramsey, pese a su mermado estado físico, mantuvo el peto de titular y Harry Wilson, volvió a esperar en el banquillo. El trabajo oscuro del gigante Kieffer Moore, también apercibido de sanción, quedaba reforzado.

Dos equipos espejo, que venían de plantear su respectiva puesta de largo desde la inferioridad y el repliegue. Robar y correr. A expensas de la comparecencia de los jugadores de mayor talento individual. ¿Quién cambiaría su guion? Más necesitado por el casillero a cero y la diferencia de goles negativa parecía una Turquía que tardó media hora en comparecer en esta final ante su gente. Porque a los seis minutos, un Bale con libertad en zonas interiores para liderar el juego de su selección ya empezaba a dibujar la conexión del partido. Junto a las rupturas de Ramsey a la espalda de la agujereada defensa otomana, una Gales muy aussie ya merecía materializar el peligro.

Turquía no conseguía activar a Çalhanoğlu y como consecuencia a Yilmaz. Al contrario de lo que podíamos sospechar, Gales era la que había alterado el guion. A balón parado parecía la única fórmula de espolearse y un remate de Ayhan, rechazado sobre la raya por Morrell, despertó el ánimo turco para tratar de explotar el factor cancha. Por momentos provocó que Gales achicara agua al borde del tiempo muerto. Sin embargo, a la tercera, Ramsey no iba a perdonar para contrarrestar el mejor momento turco. El guion se repetía: Bale encontraba a Ramsey en ruptura. Al descanso, el escenario para los dragones era ideal.

Burak Yilmaz of Turkey during the International Friendly match at SRC Stozice, Ljubljana Picture by EXPA Pictures/Focus Images Ltd 07814482222 05/06/2016 ***UK & IRELAND ONLY*** EXPA-SLO-160606-0142.jpg
Burak Yilmaz acabó frustrado por el resultado y la inoperancia de su equipo hacia la portería de Ward. (Focus Images Ltd)

El segundo tiempo empezaría con doble cambio en Turquía: Yokuşlu y Tufan por Yazıcı y Demiral. Todo invitaba a pensar en una defensa de tres centrales para apuntalar tanta descoordinación. Venían de encajar solo tres goles en diez partidos de fase de clasificación. Sin embargo, los pasos al frente llegaron a ráfagas y en cuenta gotas. Más por la responsabilidad y la presión por el ambiente generado en el estadio que por fútbol en sí. Sólo a balón parado, en acciones aisladas, encontraban el clavo al que agarrarse: Demiral se alzó para cabecear un córner que acabó con una intervención milagrosa de Ward.

La sociedad Bale-Ramsey se conservaba sin fecha de caducidad. El jugador propiedad todavía del Real Madrid permanecía indetectable ante una Turquía, además, rota por la ausencia de un mediocentro defensivo específico. Y es que Bale se había propuesto dinamitar el encuentro. Forzó un penalti que él mismo falló. Y cuando parecía que ese lunar empañaría su extraordinario partido, después de que sus compañeros no concretaran diversas situaciones muy claras, renació para hurgar ante otro desajuste turco inventándose su segunda asistencia para la diana de Roberts. Como en 1981, Gales volvería a ganar a Turquía. Esta vez sería para lograr el primer triunfo con Rob Page en el banquillo, poniendo pie y medio en Octavos a falta del duelo ante Italia, dejando a los sultanes al borde de la eliminación.

 

Foto portada: Focus Images Ltd

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3 comments

Decepcionante Turquía no, lo siguiente. Horrible defensivamente e incapaz de intimidar con la sociedad Çalhanoğlu-Yilmaz. Personalmente me esperaba mucho más de los turcos y a falta de un partido con 0 puntos y – 5 de average… Prácticamente imposible.
Y Gales como ejemplo de un bloque + 2-3 grandes individualidades.

Llevo tiempo haciendo un esfuerzo por centrarme siempre en las cosas positivas de cualquier cosa y no regodearme en las negativas -a no ser que estemos en un contexto de humor-, pero si hablamos de Turquía, y a pesar del cariño que les tengo por el patreomorning, su Euro está siendo lamentable. Tres veces les hicieron la misma jugada de Ramsey rompiendo a la espalda de los centrales y las tres se la comieron.

¿Qué le ha pasado al equipo que maravilló en las clasificatorias? Una verdadera verdadera lástima, aunque es un poco la historia de (casi) siempre.

Muy decepcionante Turquía en general,y çalhanoglu en particular.Apático sin balón,e intrascendente con él.Si este campeonato,iba a servir de escaparate en busca de un club que apueste por él,no está siendo muy positivo la verdad.

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