Shaqiri se reivindica ante la decepción turca

Xherdan Shaqiri of Switzerland in action during the UEFA Euro 2016 Qualifying match at Wembley Stadium, London
Picture by Paul Chesterton/Focus Images Ltd +44 7904 640267
08/09/2015

En un partido entretenido y con hasta cuatro goles, la mayoría de bella factura, la solvencia de Suiza volvió a dejar en evidencia la falta de competitividad en una decepcionante Turquía. Seferović, el doblete de Shaqiri y las tres asistencias de Zuber, reivindicaron el planteamiento de Petković para acariciar los octavos de final. El combinado otomano, incapaz hasta de aprovechar la localía encubierta del factor Bakú, se despidió con solo un gol que tradujo las buenas pero intermitentes intenciones de dignificar su última comparecencia en el torneo.

Suiza 3 (Seferović 6′, Shaqiri 26′ y 68′)

Turquía 1 (İrfan Can Kahveci 62′)

Suiza vs Turquia - Football tactics and formations

Tratando de levantar el ánimo en una alicaída Suiza, Vladimir Petković colocó a Ricardo Rodríguez como central izquierdo. Fue lateral con balón y central sin él. Widmer y un Zuber muy participativo, fueron los carrileros elegidos. Esta permuta iba a resultar clave. El seleccionador helvético mantuvo la confianza en el bloque de la medular hacia adelante, incluyendo la dupla atacante Embolo-Seferović, a muy buen nivel. En el lado otomano, Şenol Güneş volvió a dar otro giro de tuerca a su formación. Ayhan hizo las veces de Yokuşlu. Irfan Can Kahveci fue titular como interior, desplazando al irrelevante Çalhanoğlu hacia la banda izquierda. Mert Müldür suplió y mejoró al lesionado Umut Meras en el lateral zurdo.

De entrada se detectó, en Turquía, cierta y lógica intención de dignificar su imagen. Imprimiendo algo más de ese carácter competitivo tan característico y que no ha aflorado en esta Eurocopa, precisamente. Sólo una goleada escandalosa les daba alguna posibilidad pero quiso, al menos, entrar bien al partido y acabar su andadura con buen sabor de boca. Con ese temperamento logró cocinar el primer aviso con disparo de Ayhan desde la frontal del área. Sin embargo, iba a ser Suiza, después de una larga y paciente elaboración, quien destaparía el marcador. Seferović ratificó la pasividad defensiva turca para reivindicarse con un zurdazo raso y ajustado desde el balcón del área.

Hakan Calhanogu completó una Eurocopa muy decepcionante, sin apenas presencia ofensiva. Foto: Focus images Ltd
Hakan Calhanogu completó una Eurocopa irrelevante, sin presencia ofensiva. Foto: Focus images Ltd

Desde esa misma posición, cuando Suiza proyectaba su versión más neutral, Xherdan Shaqiri apareció. Se esperaba que el jugador del Liverpool emergiera en algún momento ya que en los dos encuentros previos, el zurdo no consiguió hacerse hueco. Y desde la frontal del área, consiguió firmar uno de los goles de esta Eurocopa. Con el pie derecho, incrustó una rosca en la escuadra para acabar de matar las ínfimas opciones turcas. Pese al resultado, no era una mala versión de Turquía. La mejor del torneo hasta la fecha. Con mejores sensaciones, mayor soltura, confianza y producción ofensiva pero sin fortuna a la hora de materializar. Sommer desquiciaba el pulso del equipo otomano. No les salía nada. El resultado al descanso era engañoso. Dominaba Turquía con mayor orgullo, pero era Suiza quién hurgaba en el marcador.

Los primeros minutos de la reanudación volvieron a subrayar el caos defensivo de los sultanes. En mitad del correcalles, Uğurcan Çakır se reivindicó como uno de los porteros con más intervenciones en el torneo, poco responsable de la sangría defensiva de los suyos. Y como en la primera mitad, la amenaza atacante del equipo otomano llegaba desde el exterior. İrfan Can Kahveci reforzó titularidad con un zurdazo de extraordinaria parábola, imposible para Sommer. Así, al menos, consiguió marcar Turquía su primer y único tanto en esta Eurocopa. El partido volvió a enloquecer de área a área y, en ese ida y vuelta, Shaqiri firmó su doblete aprovechando la tercera asistencia de Zuber.

Con el signo definido y el encuentro roto, bonito y abierto para el espectador, ambos atacaban con vértigo. Unos tratando de salvar el honor; los otros, intentando abultar el marcador para mejorar su average aunque sin perder la perspectiva. El objetivo estaba cumplido en Suiza: victoria para alcanzar los cuatro puntos y ser una de las mejores terceras. Con un estéril gol marcado y hasta ocho encajados bajó la persiana una Turquía deslavazada y decepcionante en ideas, juego y competitividad, que ni siquiera supo sacarle jugo a la localía encubierta del factor Bakú.

 

Foto de portada: Paul Chesterton/Focus Images Ltd

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