La promesa de Shevchenko

The Ukraine fans and players as the National Anthem plays before the UEFA Euro 2016 match at Stade Velodrome, Marseille
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21/06/2016

“Lo primero de todo es que yo cumplo mis promesas. Prometí que pasaríamos esta fase de clasificación y vamos a ir a la Eurocopa”. Tan sencillo como eso. Así abría la mayor leyenda del fútbol ucraniano su rueda de prensa después de conseguir una clasificación histórica. Porque no ha sido algo sencillo, para nada. De hecho, es la primera vez en la historia de la selección ucraniana que logran clasificarse de manera directa para la Eurocopa. Y, hace no mucho tiempo, ni el proyecto ni el hombre al cargo parecían en absoluto los idóneos para lograr la gesta. Pero algo ha cambiado desde que Andriy Shevchenko tomó las riendas de su selección en 2016. Su país vuelve a creer en él y en los muchachos que él dirige.

El inicio de este proyecto llega con el canto de cisne de Shevchenko como jugador. El máximo goleador de la historia de Ucrania se enfundó la camiseta amarilla una vez más para liderar a su equipo en la Eurocopa de 2012 que se disputaba en su país. La historia la conocerán muchos: “Sheva” anotó un doblete en el primer partido para lograr la única victoria de Ucrania en el torneo. El proyecto de Oleh Blokhin como seleccionador murió en esa fase de grupos, y tras anunciar Shevchenko que colgaba las botas, la federación no dudó en tantearle para el cargo. Pero era demasiado pronto. Shevchenko tenía otros planes.

Sorprendentemente, el Balón de Oro de 2004 trató de dar el salto a la política, pero aquello no salió bien. Después de quedarse sin escaño, Sheva volvió a mirar al fútbol y la federación le esperaba con los brazos abiertos. El histórico “7” volvió a la selección como asistente de Mykhaylo Fomenko para la Eurocopa de 2016. Y aquella fase final fue un fracaso sin paliativos: Ucrania no sumó ni un punto ni marcó un solo gol. Tanto fue así que el proyecto quedó apestado. Los jugadores perdieron la fe del público y Fomenko el puesto. Era el escenario idílico para que alguien con el carisma de Shevchenko diera un paso adelante y asumiera el cargo, o eso debió de pensar la federación, pero el público no pensaba lo mismo. La sombra de la duda había llegado hasta “Sheva”, a quien consideraban cómplice responsable. Además de su inexperiencia, su excesiva cercanía a su “padrino”, el presidente de la federación, Andrei Pavelko, hacían dudar de su idoneidad para el cargo.

Ukraine Manager Mykhailo Fomenko during the UEFA Euro 2016 match at Stade Velodrome, Marseille Picture by Paul Chesterton/Focus Images Ltd +44 7904 640267 21/06/2016
Shevchenko acompañó a Mykhailo Fomenko durante la Eurocopa de 2016. Foto: Focus Images Ltd.

Los primeros meses no fueron sencillos. Shevchenko no encontraba su grupo de confianza, los malos resultados se acumulaban y Ucrania dejó pasar el tren al Mundial 2018. No se vio como algo excesivamente grave por la dificultad del reto y la intención de muchos ucranianos de boicotear el Mundial de Rusia, pero el tiempo empezaba a apremiar. Fue con la Nations League que las cosas empezaron a cambiar. Ucrania aseguró el primer puesto de su grupo que, aparte de confirmar que se codeará con las mejores selecciones en la próxima edición, proporcionaba un gran colchón para poder entrar en la Eurocopa a través de la repesca. Shevchenko iba encontrando su sistema y el proyecto no hacía más que despegar. Y ha sido en la fase de clasificación de la Eurocopa donde hemos visto el máximo potencial de este grupo.

Y es que Ucrania ha cerrado 2019 con cifras históricas: no han sufrido ni una sola derrota. Emparejados en un grupo difícil con Portugal y Serbia, los ucranianos han logrado no ser inferiores en ningún momento y, sobre todo, ganar en identidad y ser perfectamente reconocibles como grupo. Shevchenko ha ido dando forma a su equipo, el cual, salvo por la gran variedad de alternativas que posee en ataque, está prácticamente definido.

Ucrania - Football tactics and formations

Si algo sorprende al ver jugar a Ucrania es precisamente lo corales y coreografiados que son sus movimientos. Todas sus jugadas parecen ensayadas desde el principio hasta el final, en el sentido de que cada acción de un jugador tiene una compensación automática por parte de un compañero. De hecho, el sistema es bastante rígido a la hora de replegar, la fase en la que más tiempo se desempeña el equipo, pero con balón hay una serie de movimientos que se producen en cadena y que permiten una gran velocidad de circulación y contraataque.

El once ilustrado arriba es un poco tramposo precisamente por eso, porque las posiciones de partida en el esquema no son las mismas que al final de las acciones. Por ejemplo, el gigante Yaremchuk, delantero de referencia, ha venido partiendo últimamente desde el extremo izquierdo, al estilo de Mandzukic con la Juventus en 2017, siendo el elétrico Marlos el que ocupa falsamente el centro. Esta descompensación suele acabar, sin embargo, con Yaremchuk rematando sólo en el punto de penalti, con Zinchenko por la banda y Tsygankov en la frontal; o con Malinovskyi casi de delantero y Marlos cambiado de banda.

Sin balón, Ucrania es otra historia. Las líneas siempre bien juntas, casi en 4-5-1 y cerca del área propia. Stepanenko hace de capitán general desde el mediocentro, decidiendo cuándo adelantar y morder y cuándo incrustarse entre centrales. Encontrar un hueco en el carril central es misión casi imposible, y de los envíos laterales se protegen con seguridad. Cuando roban, rara vez rifan la pelota. El objetivo es encontrar con espacios a los extremos, pero no suelen jugársela a que la boya Yarmolenko baje el balón y les ponga en ventaja. Si la opción no es clara, el juego se ralentiza y se busca el ataque organizado, que quizá acaba más veces de lo deseado con un centro lateral.

Taras Stepanenko of Ukraine during the UEFA Euro 2016 match at Stade de Lyon, Lyon Picture by Kristian Kane/Focus Images Ltd 07814482222 16/06/2016
Taras Stepanenko ya es una pieza indiscutible en las alineaciones de Ucrania. Foto: Focus Images Ltd.

El peligro de las posesiones más largas de Ucrania es que su transición defensiva es algo endeble, quizá el punto más débil del equipo, si bien en los últimos encuentros ha dejado momentos de una presión muy trabajada. Desde la polémica marcha de Yaroslav Rakitski al Zenit ruso, que puso a la opinión pública en su contra por la significación política en el conflicto Ucrania-Rusia, Shevchenko no ha vuelto a contar con él. Matviyenko y Krivtsov se han afianzado como pareja de centrales, y ambos se sienten más cómodos bajo el amparo de su área que corriendo hacia atrás. Y eso a pesar de que en la portería suele estar Pyatov, que no destaca precisamente por dar seguridad ni regularidad.

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El despliegue físico de Malinovskyi, la lectura de juego de Zinchenko, el desequilibrio de Yarmolenko, la contundencia de Konoplyanka, el golpeo de Tsygankov, el poderío de Yaremchuk…  A Shevchenko no le faltan recursos y los está utilizando para crear un equipo con las ideas claras. Portugal no pudo vencerles, Serbia se llevó un doloroso 5-0 y cualquier equipo haría bien en tomar nota para no verse superados por un bloque en el que todos van a una. El público ucraniano vuelve a vibrar con su equipo y Shevchenko ha cumplido su promesa. Ucrania estará en la Eurocopa, pero viendo a los jóvenes talentos que tiene y con la generación campeona del mundo sub-20 en la recámara, todo indica que esto no ha hecho más que empezar. Va a haber Shevchenko y Ucrania para rato.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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2 comments

Siempre tendré reservas en un equipo dónde el portero sea Pyatov. Y, por cierto, Sheva puede seguir tiempo en Ucrania pero también podría acabar en el Milán en breve, no lo descataría.

De hecho se ha publicado en la prensa italiana que era la apuesta más firme de sectores de la dirigencia del Milan para asumir al equipo después de la Eurocopa. Si Pioli no mejora mucho no descarto en absoluto que se acabe dando.

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