5 historias de la quinta jornada de la fase de grupos de la Europa League

Callum Hudson-Odoi of Chelsea celebrates his goal during the UEFA Europa League match at Stamford Bridge, London
Picture by Steve O'Sullivan/Focus Images Ltd 07572544769
29/11/2018

Susto en San Siro

El Dudelange vivió media hora de ensueño en Milán. El campeón de Luxemburgo dio la sorpresa al equipo de Gennaro Gattuso y remontó el 1-0 de Cutrone para hacer saltar todas las alarmas en el seno del club italiano. Stolz igualó el tanto inicial del cuadro rossonero a falta de cinco minutos para el descanso y en la reanudación Turpel adelantó al Dudelange en un desarrollo de los acontecimientos absolutamente insospechado. El Dudelange, que apenas había marcado un gol en la fase de grupos de la Europa League, había anotado por partida doble en uno de los templos del fútbol europeo. El 1-2 duró 17 minutos, el tiempo que tardó Stélvio en desviar hacia su propia portería un centro de Çalhanoglu, que pocos minutos después desactivó las alarmas con un zapatazo lejano. El Milan acabó ganando por 5-2, pero el rato en el que el Dudelange se puso por delante en San Siro ya es historia del fútbol luxemburgués. Su participación europea terminará con la visita del Betis, ya clasificado tras su victoria contra Olympiacos.

El Salzburgo pone al Leipzig contra las cuerdas

Era uno de los partidos más esperados de la semana y no defraudó. El Salzburgo y el Leipzig protagonizaron un choque eléctrico, disputado a un ritmo altísimo, impropio de la fase de grupos de la Europa League. El estadio austríaco apretó como en pocas citas, pidiéndole a sus futbolistas que derrotaran a su ‘club hermano’ de Leipzig. Y lo lograron de forma merecida con un gol de Gulbrandsen en la segunda mitad. El Leipzig quedó a merced del Salzburgo, que ahogó la salida de balón del club alemán con una presión alta y se impuso en el centro del campo, parcela en la que gozó de superioridad numérica. Rangnick experimentó en la medular, con Laimer de mediocentro y los atacantes Bruma (extremo) y Cunha (delantero) de interiores por delante del centrocampista austríaco en el 5-3-2 teutón, una medida que no le permitió neutralizar el juego interior del Salzburgo. Arriba, el perpetuo movimiento de Gulbrandsen, siempre agresivo e incisivo en sus desmarques al espacio, puso en apuros a la zaga del Leipzig. El gol del delantero noruego compromete el futuro europeo del Leipzig, que debe ganar en la última jornada al Rosenborg y esperar que el Salzburgo derrote al Celtic en Glasgow.

Picture by Ian Wadkins/Focus Images Ltd +44 7877 568959 26/11/2013 General view of the stadium ahead of the UEFA Champions League match at Celtic Park, Glasgow.
Las opciones de clasificación del Leipzig pasan por una victoria del Salzburgo en Celtic Park. De otro modo, el Leipzig no podrá alcanzar al campeón escocés. Foto: Focus Images Ltd.

Schobesberger da vida al Rapid

Ningún grupo de esta Europa League resulta tan imprevisible como el Grupo G, el que actualmente lidera el Villarreal. Los cuatro equipos implicados llegan vivos a la última jornada y todos dependen de sí mismos para meterse en la fase de eliminatorias. Villarreal y Rapid tienen siete puntos, por los seis del Rangers y los cinco del Spartak de Moscú. El equipo ruso se dejó remontar ante el Rapid, en Moscú, en un partido que cambió Philipp Schobesberger. El atacante austríaco de 24 años, con presencia testimonial hasta ahora esta temporada por culpa de una lesión, salió desde el banquillo para revolucionar el choque a base de energía y dinamismo. En un encuentro plano, con alternativas pero sin un ritmo excesivamente alto, Schobesberger fue puro nervio. No paró de moverse, de ofrecerse por todo el frente de ataque, por lo que el Spartak de Moscú nunca supo exactamente por dónde se movió. No solo modificó la dinámica del duelo, sino que participó en los dos goles de la remontada austríaca. Schobesberger sirvió el córner que terminó en el 1-1 de Müldür, que remató solo en la frontal del área pequeña, y se adelantó a la salida de Rebrov para pescar un envío largo de Schwab y poner la guinda a su participación con un gol en el descuento.

El primer gol de Callum Hudson-Odoi

Vivió a la sombra de Jadon Sancho y Phil Foden en los éxitos de la generación inglesa nacida en el año 2000, subcampeona de Europa y campeona del mundo en categoría sub-17, pero Callum Hudson-Odoi demostró en los torneos internacionales con su selección que atesora potencial para convertirse en un muy buen futbolista. También refrendó esta impresión el curso pasado en la UEFA Youth League. Debutó con el primer equipo en enero, pero hasta ahora ha tenido poca continuidad con el Chelsea. Por este motivo, la Europa League, campo de pruebas para Maurizio Sarri, se ha convertido en su oportunidad para reivindicarse. Hudson-Odoi está aprovechando estos partidos para reivindicarse y ganarse más minutos de calidad. Desde la banda izquierda, el canterano del Chelsea es un futbolista que destaca por su zancada larga y potencia. Acelera, desborda y es peligroso cuando puede armar el tiro. Este jueves, ante el PAOK, participó en dos de los cuatro goles del elenco londinense: estrenó su cuenta realizadora con el 3-0 en un disparo desde el sector izquierdo y puso un centro fabuloso a Morata en el 4-0 definitivo.

Hudson-Odoi.
Hudson-Odoi, en un partido con la selección inglesa sub-17. Foto: MarcadorInt/T. Martínez (Todos los derechos reservados).

El Eintracht de Frankfurt es una fiesta

Diez victorias en los últimos once partidos, dos delanteros enrachados y goles que llegan con una facilidad pasmosa. El Eintracht de Frankfurt es uno de los equipos más en forma de Europa. Tercero en la Bundesliga y líder de su grupo en la Europa League, con cinco victorias en cinco partidos, las águilas aspiran a convertirse en uno de los equipos revelación del segundo torneo continental. La participación internacional ilusiona a la ciudad de Frankfurt, que no disfruta de fútbol europeo cada temporada, y cuenta con una plantilla capacitada para pegar un susto a cualquiera. Solo Chelsea, Salzburgo y Eintracht cuentan todos sus partidos por victorias en la Europa League y la visita del Olympique de Marsella, ya eliminado, sirvió para afianzar la comunión entre futbolistas e hinchada. Ayudó el pésimo encuentro del club galo, que concedió un gol en el primer minuto y anotó dos dianas en su propia portería -incomprensible el autogol de Luiz Gustavo en una cesión a puerta sin mirar-, pero merece la pena seguir de cerca las evoluciones del Eintracht de Jovic, Haller, Rebic y compañía.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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