El Arsenal resuelve la eliminatoria en 45 minutos

Mesut Ozil of Arsenal has a shot on goal during the Premier League match at the Emirates Stadium, London
Picture by Daniel Murphy/Focus Images Ltd 07415921094
01/04/2018

Son ya tantos años que por mucho que tiemble, la figura de Arsène Wenger parece inquebrantable. El decepcionante curso liguero de la pasada temporada ya le puso en la cuerda floja, pero conquistó una nueva FA Cup y renovó por dos años. Esta temporada, más de lo mismo. Solo que ahora sí que parecía que la paciencia se estaba agotando. A estas alturas, la clasificación para la Champions League via Premier League ya no es una opción realista para los gunners. Es en la Europa League donde residen sus esperanzas. Y Wenger amenaza con sumar ese título a su palmarés, prolongando un año más su estancia en el club en el que ya lleva más de dos décadas. No van mal encaminados: este jueves en la ida de los cuartos de final vencieron por un amplio 4-1 al CSKA de Moscú.

Arsenal 4 (Ramsey 9′, 28′, Lacazette 23′ p., 35′)
CSKA 1 (Golovin 15′)

Arsenal vs CSKA - Football tactics and formations

El Arsenal no pudo alinear arriba a Aubameyang, ya que el atacante llegado en el mercado de invierno ya había jugado partidos europeos esta temporada con otro equipo que disputaba la misma competición que los gunners. Pero para alegría de la afición gunner, no se le echó de menos. Un doblete de Alexandre Lacazette, que regresaba de su lesión de rodilla, y otro de Aaron Ramsey le valieron al Arsenal para cerrar el partido, y probablemente la eliminatoria, antes del descanso. Se gustaron los gunners ante un rival que les abrió las puertas del gol con demasiada generosidad. Destacó la exhibición de Mesut Özil; por sus botas pasaron casi todas las acciones de peligro, y de esas botas salieron algunos pases memorables.

El encuentro arrancó con el Arsenal llevando la iniciativa. Todo apuntaba a que el CSKA se había presentado en Londres con la intención de contener a su rival y que sus acciones de peligro se limitarían a salidas a la contra. Lograron que Wenger notara la presión de su corbata con algunos de esos contragolpes, pero en el aspecto defensivo dejaron mucho que desear. Apenas se habían cumplido los diez minutos de juego cuando el Arsenal se adelantó. Héctor Bellerín puso un centro raso desde la derecha y Ramsey remató con acierto. Unos minutos antes ya habían dado un primer susto con otro centro al área de baja altura.

Se reservaron 500 asientos en el Emirates para la afición del CSKA. El conjunto moscovita suele llevar consigo un número mayor de hinchas, pero el clima de tensión política entre Reino Unido y Rusia no fomentó un desplazamiento en masa para este partido. Al final esas 500 entradas resultaron ser más que suficientes, pues el fondo visitante estaba medio vacío. Eso sí, los aficionados rusos que acudieron a la cita no dejaron de animar en todo el partido. Tras el batacazo inicial, al cuarto hora de juego pudieron celebrar un gol con locura un gol de los suyos: Alexandr Golovin despertó al cuadro ruso con un libre directo.

Tenía que volver a empujar el Arsenal, y así lo hizo con Özil a la cabeza. El mago gunner se encargó de hilar los ataques asociándose, ocupando y explotando espacios, y pronto provocó un penalti. Lacazette lo transformó. Para ser una ida de cuartos de final, la eliminatoria estaba siendo animada. Poco más de 20 minutos habían transcurrido y el marcador ya se había movido tres veces. Antes del término de la primera mitad llegaría el quinto y último tanto de la noche.

Aaron Ramsey marcó dos goles, uno de ellos espectacular. Foto: Russell Hart/Focus Images Ltd .
Aaron Ramsey marcó dos goles, uno de ellos espectacular. Foto: Russell Hart/Focus Images Ltd .

El socio por excelencia del señor Özil era Ramsey. Juntos protagonizaron una acción para el recuerdo. El otro gran gol de la jornada Europea junto con la chilena de Cristiano. Uno de esos tantos que no provocan un grito de euforia en las gradas, sino un ‘oh’ de admiración, en un tono más bajo, como si eso fuese arte, estuviésemos en una galería y gritar ya no resultase apropiado. Después de una serie de pases en la que medio equipo estuvo involucrado, Özil rompió la última línea con un envío elevado, de esas asistencias milimétricas marca de la casa Mesut. Ramsey recibió ese pase en el área y quiso mantener la armonía estética de la jugada, así que sin bajar el listón de la belleza definió de espuela batiendo al eterno Akinfeev por arriba.

El Arsenal continuó practicando un juego bonito a un ritmo alto. Cuando tenían la posesión, el balón no dejaba de rodar y los jugadores parecían danzar alrededor de él. Unos de esos tramos de fútbol que reconcilian a los asistentes con su femme fatale de Highbury, The Arsenal, su Arsenal. Fruto de ese buen fútbol llegó el 4-1, doblete de Lacazette: el delantero francés se encargó de finalizar una precisa salida en velocidad a la contra. La asistencia, de nuevo de Özil.

Ahora el Arsenal aguardaba. Con un amplio resultado a su favor, el equipo de Wenger se permitió esperar ordenado en lugar de someter a su rival con el balón. Pero el espectáculo continuó en pequeñas dosis al contragolpe, con los gunners saliendo a la carga con confianza. El CSKA estaba mostrándose cuanto menos endeble en defensa, cediéndole toda clase de huecos a su rival. Necesitaba volver a rugir el cuadro visitante pero el cómo era un misterio. Tuvieron más presencia ofensiva en la segunda parte, aunque no lograron concretar sus jugadores, y mientras, las ocasiones del Arsenal seguían llegando. Ramsey, por ejemplo, pudo firmar su hat trick cuando un disparo suyo se marchó al larguero. A pase de Özil, por supuesto. Ahora el Arsenal encadena cinco victorias seguidas por primera vez desde mayo de la temporada pasada.

Foto de portada: Daniel Murphy/Focus Images Ltd

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4 comments

Es cierto que a veces desaparece y no es lo que se dice un líder, pero soy de los que creen que se suele infravalorar su esfuerzo en los partidos y no se valoran los apoyos que ofrece en muchisimas jugadas. Eso sin tener en cuenta que al final de cada año siempre acaba con un buen puñado de asistencias pese a los tullidos que ha tenido últimamente de compañeros…

Comparto totalmente este último comentario. El único defecto que tiene realmente Ozil es que, por sí solo, no representa una amenaza individual que haga temblar a los demás como Hazard o De Bruyne. Porque lo suyo no es hacer goles y brillar él solo. Lo suyo es hacer que el COLECTIVO funcione y juegue al fútbol. Esta temporada ha sido el lider en la cancha y más no puede hacer: ha bajado a recibir casi directamente de los centrales, cuando Xhaka no puede hacerlo él, sigue generando chances por doquier, es uno de los que más km recorre por partido y la guinda es que renovó en una de las épocas más dramáticas del Arsenal contemporáneo. Cuando dicen que “Ozil desaparece” es porque sus compañeros no lo apoyan o porque Wenger no le ofrece un plan de juego concreto. Tener a Ozil es un lujo para este Arsenal, dentro y fuera de la cancha

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