Así ganan los campeones

El Atlético jugará la Europa League. Foto: Simon Dael/Focus Images Ltd.

No podemos aventurar si el Atlético de Madrid será el campeón de la presente edición Europa League, pero sí decir que los que la ganan suelen jugar partidos como el que jugó anoche el conjunto rojiblanco en el Metropolitano. Así de impecables. Todo lo que se espera que haga un conjunto candidato lo hizo ayer el cuadro de Diego Pablo Simeone ante el Lokomotiv de Moscú. Recibió a un colectivo gris y lo sometió sin ninguna compasión. No dio lugar a que ocurrieran cosas raras. Se fue a por él desde el principio con el colmillo alfilado, no le dejó entrar en el partido jamás y se aseguró de que en el marcador todo aquello quedara reflejado con rigurosidad. Eliminatoria liquidada. Un encuentro menos para llegar a Lyon.

A menudo cometemos la simpleza de encasillar al conjunto de Simeone como un colectivo casi exclusivamente de identidad defensiva, pero ya va siendo hora de que también se le reconozca por cómo ataca. Porque al final es lo que está obligado a hacer mayoritariamente en el 90% de los partidos que juega. Anoche el conjunto rojiblanco descompuso a la estructura rusa a través de un visual fútbol combinativo de ritmo altísimo. Juntando pases de calidad, controles orientados, giros y regates. Situando a la mayoría de sus piezas muy adelantadas y haciéndolas a todas partícipes. La velocidad de pelota que imprime el enérgico doble pivote formado por Thomas y Saúl, la sensibilidad asociativa de Koke, la técnica de Griezmann culebreando entre centrales, la habilidad de Filipe Luis, el genial desequilibrio de Correa o los constantes movimientos de Diego Costa juntados en una coctelera dieron como resultado un juego, por momentos, avasallador. Y la fiereza en la presión permitió al Atleti recuperar la pelota con prontitud y poder convertir aquello en un monólogo que solo tenía un final posible.

Atlético de Madrid 3 (Saúl 21′, Diego Costa 46′, Koke 90′)
Lokomotiv de Moscú 0 

Lokomotiv Kazavosi vs Away team - Football tactics and formations
Formaciones iniciales. Foto: sharemytactics

La impresión que dejó el conjunto de Siomin fue bastante pobre tratándose del líder de la liga rusa. Completamente descompuesto defensivamente en ese 5-3-2 y excesivamente dependiente de los irregulares vaivenes de Manuel Fernandes para intimidar con la pelota. El Atleti le desbordó con mucha comodidad y apenas le permitió desplegarse en todo el partido. Tuvimos que esperar 80 minutos para poder ver a Axel Werner intervenir por primera vez. Antes ya habíamos presenciado un golazo descomunal de Saúl Ñíguez, ese tipo que colecciona obras de arte en forma de tantos. No recuerdo un caso ni remotamente similar. Poco después de empezar la segunda parte, en un momento de marcado impacto psicológico, Costa cazó un rechace en el área e incrementó la ventaja. Y cuando corría el minuto 90 y parecía que aquello se iba a quedar en un tibio 2-0, Juanfran peleó con convencimiento un balón en campo rival, forzó el robo y se la puso a Koke para dejar los octavos de final vistos para sentencia.

No es que no haya un equipo en toda la Europa League que se acerque a las certezas que transmite el Atlético de Madrid, es que ni siquiera hay tantos en la Champions. Está claro que Diego Costa ha llegado tarde, pero ha llegado y ha hecho que encaje todo.

Foto de portada: Focus Images Ltd

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2 comments

“Antes ya habíamos presenciado un golazo descomunal de Saúl Ñíguez, ese tipo que colecciona obras de arte en forma de tantos. No recuerdo un caso ni remotamente similar.”

Yo sí: ¡¡Javi Casquero!! 😉

Puede ser, pero es que casi todos los que mete Saúl son de vital importancia o en partidos clave. Quizá el de “menor” importancia puede ser el de ayer, pese a abrir la lata.

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