Cinco alicientes de la segunda jornada de la fase de grupos de la Europa League

Pablo Machín. Foto: www.sevillafc.es.

Una cita propicia para estrenar el casillero de victorias

Betis–Dudelange (jueves, 18:55)

La Europa League vuelve al Benito Villamarín cuatro años después. Aunque, curiosamente, el último adversario al que acogió el Betis en un partido europeo fue su principal rival ciudadano, el Sevilla, en una eliminatoria de octavos de final decidida en los lanzamientos de penaltis. Ahora el Betis vuelve a ilusionarse con la segunda competición continental y cuenta con una plantilla lo suficientemente amplia para compaginar todos los frentes que tiene abiertos. Con el paso de las semanas el equipo de Quique Setién ha encajado a los nuevos fichajes y ha pulido algunos de los defectos de las primeras jornadas de temporada. Así pues, el Betis vuelve a mandar en los partidos, monopoliza la posesión y muerde muy arriba, presionando con agresividad después de cada pérdida para ahogar al rival. No es casual que el conjunto verdiblanco haya dejado la portería a cero en seis de los últimos siete partidos disputados. Tras empatar en la visita a Olympiacos, estrenarse en casa ante el Dudelange parece un buen escanario para empezar a sumar de tres en tres. El campeón de Luxemburgo ha hecho historia con su clasificación para la fase de grupos de la Europa League y ha demostrado que sabe defenderse ante rivales de mayor entidad como el Legia de Varsovia, el Cluj o el Milan, que solo pudo derrotarle por 1-0 en el debut.

Una sede conflictiva para Henrikh Mkhitaryan

Qarabag–Arsenal (jueves, 18:55)

El Arsenal afronta en la segunda jornada el viaje más largo entre los que tendrá que realizar en la fase de grupos de la Europa League. El conjunto gunner ha viajado hasta Bakú, Azerbaiyán, la sede en la que también se disputará la final del torneo el próximo 29 de mayo. Más allá de que Emery tuviera en su mano la opción de dar descanso a algunos de sus futbolistas, el técnico español se ha visto obligado a prescindir de uno de sus jugadores por motivos extradeportivos. Hablamos del mediapunta armenio Henrikh Mkhitaryan, que no puede entrar en territorio azerí salvo si obtiene un visado especial. Actualmente los estados de Armenia y Azerbaiyán mantienen una pugna por la región del Nagorno Karabaj, una zona dentro de Azerbaiyán pero de población mayoritariamente armenia. El conflicto territorial está vigente desde hace más de 20 años, cuando los armenios conquistaron Agdam y la región se convirtió en una República Independiente no reconocida por las Naciones Unidas. El equipo de fútbol fundado en Agdam, en el corazón de la mencionada región, es el Qarabag, que se ha convertido en un símbolo futbolístico y político en Azerbaiyán. Las delicadas relaciones entre Armenia y Azerbaiyán implican que, por ejemplo, los armenios tengan vetado el acceso al territorio azerí salvo que obtengan un visado específico expedido por el gobierno. Para evitar el trámite burocrático y otros problemas mayores, Mkhitaryan y el Arsenal han preferido ahorrarse el viaje a Azerbaiyán. El atacante armenio, de hecho, ya vivió una situación parecida cuando el Borussia Dortmund se enfrentó al Gabala en 2015 en esta misma competición. Más allá de la anécdota, resultará interesante ver qué ocurre si el Arsenal alcanza la final de la Europa League del próximo 29 de mayo.

Henrikh Mkhitaryan of Arsenal during the International Champions Cup match at the Aviva Stadium, Dublin Picture by Yannis Halas/Focus Images Ltd +353 8725 82019 01/08/2018
Henrikh Mkhitaryan no ha viajado a Azerbaiyán para enfrentarse al Qarabag. Foto: Focus Images Ltd.

Un partido para despegar de una vez

Spartak Moscú–Villarreal (jueves, 21:00)

No ha vivido el Villarreal el mejor arranque de curso. Los malos resultados en el Estadio de la Cerámica han frenado al conjunto castellonense, que todavía no ha ganado en casa esta temporada. Ha sumado dos victorias de méritos lejos de su afición, en San Mamés y en Butarque, pero se le han atragantado otros partidos a priori más asequibles. Un ejemplo de ello fue el estreno en la Europa League contra el Rangers, que sacó un empate de su visita en España pese a que el Villarreal se adelantó en dos ocasiones en el marcador. Al equipo de Calleja le cuesta anotar goles -solo ha perforado la red rival en tres de los siete encuentros ligueros- y espera agarrarse a su buen rendimiento lejos de casa para dejar atrás el regusto amargo de la última derrota contra el Valladolid. Tampoco pasa por su mejor momento el Spartak, que ha perdido tres de sus últimos cinco partidos. Entre las mencionadas derrotas se incluye el debut en la Europa League en Viena. Carrara, cuestionado, también afronta este choque de la segunda competición continental con la urgencia de sacarse un peso de encima.

Choque de rachas en Krasnodar

Krasnodar–Sevilla (jueves, 21:00)

El Sevilla pondrá a prueba su fabuloso estado de forma en el encuentro más comprometido del grupo en la Europa League. Aunque todavía no atesora una gran fama en la Europa League, el Krasnodar está aprendiendo a competir en el segundo torneo continental y cuenta con una buena plantilla que ha alcanzado la velocidad de crucero en el último mes. El combinado ruso ha ganado sus últimos seis partidos oficiales y dispone de piezas de nivel para pegar un susto a cualquiera. El burkinés Kaboré y el internacional ruso Gazinski llevan la manija en la medular, Claesson aporta desequilibrio en tres cuartos, el incombustible Ari es una molestia segura para todos los defensas rivales y la defensa se ha mostrado solvente recientemente -cinco partidos seguidos sin encajar-. Incluso un futbolista de la calidad del peruano Cristian Cueva, recién incorporado, todavía no está integrado en la dinámica del equipo y suele salir en las segundas mitades. Será una prueba de entidad para un Sevilla que ha asimilado el sistema de Pablo Machín. No solo enlaza cuatro victorias seguidas, sino que también se le caen los goles de los bolsillos últimamente, con André Silva, Sarabia y Ben Yedder cada vez más compenetrados en ataque.

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El Kuban
El Krasnodar se ha acostumbrado a competir en Europa recientemente. Foto: Focus Images Ltd.

Cesc jugando de 4

Chelsea–Vidi (jueves, 21:00)

Una de las figuras (y símbolos) más reconocibles en las últimas décadas del fútbol base del FC Barcelona es el “4”. Durante mucho tiempo, en la Masia, cuando se ordenaban los dorsales del uno al once y se hacía referencia al “4” se estaba hablando del mediocentro, la figura más posicional del centro del campo, el futbolista que da el primer pase y gestiona las posesiones. En los últimos tiempos ese símbolo se ha desdibujado un poco en la cantera azulgrana (cuando los chicos juegan en 4-3-3, el mediocentro suele lucir el ‘6’), pero aun así quien puede reencontrarse con el origen de esa esencia es Cesc Fàbregas. Maurizio Sarri ha dado la alternativa al centrocampista catalán en algunos momentos puntuales a lo largo de sus primeros partidos en el banquillo blue y, a tenor de lo visto hasta ahora, cuenta con él como recambio de Jorginho en la base de la jugada. Ahí jugó contra el PAOK en Salónica y ahí actuó a muy buen nivel ante el Liverpool en la victoria en Anfield en Copa de la Liga. “Tiene que mejorar respecto a su condición física, por supuesto, pero es una gran opción en esa posición. Cesc es muy bueno a la hora de mover la pelota, así que no necesitamos cambiar nuestro estilo de juego con Cesc”, explicó Sarri en la rueda de prensa previa a la recepción del Vidi, vigente campeón de Hungría. Los partidos de Europa League en Stamford Bridge son una oportunidad para ver a futbolistas menos habituales en el Chelsea y el primero, este jueves, puede convertirse en un aliciente para ver cómo varios de ellos luchan por disputar más minutos próximamente. Como, por ejemplo, al 4 del Chelsea jugando de 4.

Foto de portada: www.sevillafc.es

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