Y De Boer cayó

Picture by Paul Chesterton/Focus Images Ltd +44 7904 640267.31/07/2012.Ajax Manager Frank De Boer before the Friendly match at Carrow Road, Norwich.

La previa del Southampton-Internazionale de la cuarta jornada de la Fase de Grupos de la UEFA Europa League está marcada por el cese de Frank de Boer en el club italiano. El técnico neerlandés fue destituido el martes tras 12 semanas como entrenador nerazzurro. Sus decisiones, su particular estilo de fútbol y sus pobres resultados (5 victorias, 2 empates, 7 derrotas) son causas de la situación, pero no son los únicos motivos que explican por qué esta noche (21:05 CET) Stefano Vecchi –técnico del Primavera– se va a sentar en el banquillo del Saint Mary’s Stadium.

La posición de Suning ante De Boer

La propiedad del Inter cambió este verano por una ampliación de capital. En junio, el grupo chino Suning (empresa de electrodomésticos involucrada en el fútbol desde la acentuación del proyecto chino) desembolsó 270 millones de euros y pasó a constituir el 68,5% del capital del club milanés. Esto relegó al empresario indonesio Erick Thohir al rol de accionista minoritario, pues pasó a tener solo un 31% del club. Su pérdida de preponderancia se cubría, de alguna manera, con el mantenimiento de su cargo de presidente; valioso a efectos de imagen y de toma de decisiones tras la salida (también este verano) de Massimo Moratti del accionariado.

Una vez producido ese cambio en los despachos, el Inter protagonizó una pretemporada pobre con Roberto Mancini (1 victoria, 2 empates, 4 derrotas; balance de goles de 7-17). El exentrenador del Manchester City evidenció un desgaste de las relaciones con su equipo, venido abajo en la segunda vuelta de la pasada Serie A, y con Erick Thohir. El indonesio propuso dar un volantazo en la dirección del vestuario y contratar a Frank de Boer para cambiar radicalmente el estilo de juego y el modelo de club. Quería adoptar uno más de la escuela neerlandesa y, concretamente, del estilo Ajax; club en el que entrenó De Boer. Mientras tanto, los recién aterrizados inversores de Suning proponían renovar a Mancini. Su capital llevó a que se negociase primero la renovación con el italiano, pretendida hasta 2019. Pero este desestimó varias cláusulas del contrato propuesto y dejó a Suning en una posición debilitada ante sus nuevos aficionados: el técnico al que criticaban por sus resultados estaba cuestionando la autoridad del nuevo máximo accionista. Así, el grupo chino, sin mucho convencimiento según Gazzetta dello Sport, tuvo que cederle la batuta a Thohir. El indonesio acabó antes de tiempo el contrato de Mancini y se ahorró 10 millones de euros brutos en concepto de salario para dirigir este curso a una plantilla que transmitía sensaciones negativas.

Mancini dejó el Inter en agosto. Foto: Focus Images Ltd.
Mancini dejó el Inter en agosto. Foto: Focus Images Ltd.

Thohir trajo a De Boer. Thohir fue su valedor. Pero Suning solo se limitó a no bloquear la situación. No acogió con entusiasmo al técnico de Hoorn. Ahora, tras los malos resultados en Serie A y Europa League, Suning se ha posicionado en contra de De Boer. Esa decisión tiene que ver con la fórmula de integrar el fútbol en las empresas chinas. A diferencia de los modelos europeos, en la RP China los clubes son partes del organigrama de las compañías y si van mal, se entiende que es porque las empresas los gestionan mal, lo cual puede significar que gestionan otras divisiones de sus estructuras (con lo que en bolsa se devalúan y no solo se daña la imagen). Thohir fue paciente y los vestigios de mejoría del Inter (victoria sobre la Juventus) frenaron a Suning. Pero en la actualidad, y tras perder el domingo contra la Sampdoria (1-0), De Boer ya no es entrenador del Inter. Suning quiso cambiar a mejor la situación. Por eso ahora, las ambiciosas declaraciones de Thohir sobre la transformación del Inter con De Boer parecen contradictorias. Pero la decisión de destituir a De Boer es más de Suning que del presidente.

El mercado de quien cambia al entrenador un 9 de agosto

El cambio de Mancini por De Boer se produjo el 9 de agosto, con solo un amistoso de verano por delante en el calendario. Quedaban 12 días para empezar la Serie A y 22 para el cierre del mercado de traspasos. La plantilla del Inter, constituida y amoldada a Mancini tras casi dos años, pasaba a manos de un técnico nada parecido a Mancini. El estilo futbolístico pragmático del italiano está en las antípodas del espíritu promovedor de De Boer. El neerlandés tiene necesidades de jugadores distintas a Mancini y quedaba poco tiempo para contratar.

El Inter afrontó situaciones extrañas por ese escaso margen de tiempo. Un ejemplo es el de Caner Erkin, lateral fichado en julio para Mancini y cedido en agosto por De Boer. Pero la principal problemática se debió a los gastos ya efectuados pensando en Mancini que obstaculizaron fichajes de De Boer. Las cantidades y las fórmulas de incorporación fueron trabas hasta los últimos días de mercatto para los fichajes Deboeristas de João Mário (cedido por el Sporting CP pero con cláusula de compra obligatoria) y de Gabriel Barbosa ‘Gabigol’. No solo sus contrataciones estuvieron condicionadas, sino también su situación deportiva. El reglamento de Fair Play Financiero de la UEFA podía suponer sanciones para el Inter por su gestión económica (estaba gastando en un verano “como si fueran dos”, uno por cada técnico). Finalmente, el club pactó con la UEFA la no inscripción en Europa League del portugués, del brasileño y de otro jugador en situación atípica como Stevan Jovetić (cedido por el Manchester City con cláusula de compra obligatoria en 2017). Las rotaciones europeas del Inter no eran decisiones deliberadas de De Boer.

Joao Mario no puede jugar la Europa League. Foto: Focus Images Ltd.
Joao Mario no puede jugar la Europa League. Foto: Focus Images Ltd.

Problemas extradeportivos

Adaptarse a los postulados de Frank de Boer requiere tiempo por parte de cualquier futbolista, puesto que la sofisticación de su propuesta con pelota le hace un entrenador muy peculiar. No obstante, ese tiempo debe ser mayor para los jugadores que vienen de ser dirigidos por Roberto Mancini. Si los resultados acompañan, las adaptaciones son siempre más livianas. Sin embargo, si los resultados son negativos, la hostilidad aumenta en el vestuario y fuera de él. Esto le ha sucedido a un Frank de Boer que ha tenido dos problemáticas no futbolísticas en su breve estancia en el Inter. Por un lado, la que consideró como indisciplina de Marcelo Brozović, que desapareció de las convocatorias durante un mes. Por otro lado, la publicación de la autobiografía de su capitán Mauro Icardi, en la que criticaba a los ultras del Inter por una polémica de 2014. Este fragmento del libro desató una serie de enfrentamientos verbales y de amenazas entre los aficionados radicales y el delantero argentino, desatinado de cara a portería para más inri de los moradores de la Curva Nord.

“Lástima que esto acabe tan pronto. Para sacar adelante este proyecto es necesario más tiempo. Quiero agradecerles a todos los aficionados el apoyo que me han dado estos meses. Forza Inter”

Frank de Boer en su perfil de Instagram

Contradicciones futbolísticas

La toma de algunas decisiones futbolísticas de De Boer también son causa del mal funcionamiento del Inter y, en última instancia, de su destitución. Los problemas más evidentes del Inter se han encontrado en dos demarcaciones. Una es la del mediocentro. De Boer, acostumbrado en el Ajax a no utilizar pivotes, no dio con la fórmula ideal para hacer funcionar al centro del campo nerazzurro. Con Felipe Melo descartado entre decisiones técnicas y problemas físicos, De Boer probó a Éver Banega en un puesto en el que sus socios más adelantados no tenían la capacidad del argentino para dar pases o llegar al área. João Mário también ha llegado a ejercer de mediocentro, generando desconfianza en sus compañeros que se lo saltaban en una salida de balón orientada a las bandas. Y Gary Medel, la opción más convincente para el rol de ‘5’, no ha rendido a buen nivel por la carencia de ayudantes y lo expuesto que se quedaba en el ofensivo plan de De Boer.

Otra demarcación problemática ha sido la de los laterales. En muchos partidos, el Inter ha querido atacar por bandas y centrarle balones a Icardi. Para ello, era necesario entregarles la salida de pelota a unos laterales que solían jugar a pie cambiado. Aunque Cristian Ansaldi y Yuto Nagatomo son ambidextros, han jugado más minutos este curso en la banda que les es menos natural a ambos, al igual que le ha sucedido al diestro Davide Santon (Danilo D’Ambrosio perdió peso en el equipo a mediados de septiembre). El hecho de jugar con laterales a pie cambiado permite, sobre el papel, la incorporación de estos hacia zonas de media punta, lo cual implica atacar con muchos jugadores en zonas interiores. Pero, además de resultar esto paradójico pues la mejor fórmula de ataque del Inter es el centro de Candreva a Icardi, el retorno a campo propio del lateral es más difícil de ejecutar. En caso de pérdida, los laterales no siguen el mismo recorrido que si estuvieran en su banda natural (más metros) y tardan más en retroceder, lo cual dejó muchas veces solos a João Miranda y a Jeison Murillo. Esto explica muchos goles en contra de un Inter que, al igual que el Ajax de De Boer, sufre mucho a balón parado, presiona a los rivales solo en fases de partidos o en encuentros concretos (Juventus), le cuesta llegar al delantero principal y ve cómo un portero fiable (en este caso Samir Handanović) falla contagiado por sus compañeros.

Esta noche, Vecchi dispone de toda la plantilla a excepción de Palacio (molestias musculares) y de Brozović (expulsado ante el Southampton en Milán). Quien sí podría jugar de inicio es Ranocchia, que vuelve tras sanción. Pese a ser incluido en el viaje al sur de Inglaterra, Gabigol no podrá siquiera estar en el banquillo al no estar inscrito, como se ha mencionado. Este es el motivo por el que ni siquiera se subieron al avión João Mário, Jovetić y Kondogbia. Ninguno podrá medirse a un Southampton que se asienta en la estabilidad. La apuesta de Claude Puel por el rombo en el centro del campo le está dando al equipo un buen sistema de presión (el reconvertido Nathan Redmond más el delantero y el mediapunta que lo acompañen), como se pudo ver en el 1-1 frente al Manchester City. Además, con el paso de los días, el Southampton es más sólido en defensa. Las bajas en esa parcela han contribuido a que en los últimos días el equipo de Saint Mary’s baje hasta el quinto puesto en la tabla de menos goleados de la Premier League (10 goles, de los cuales 4 en las tres últimas jornadas). No obstante, sigue siendo un dato menor que el de clubes como el Liverpool (13 goles en contra) o el Manchester United (12). En la Europa League, el Southampton es uno de los equipos menos goleados con solo un tanto en la fase final. Ese gol lo marcó el Inter hace quince días. El conjunto rojiblanco deberá vigilar a los arietes del tocado Inter para minimizar el impacto de las bajas de Cédric Soares y de Matt Targett. El guardameta Alex McCarthy sigue lesionado, al igual que los centrocampistas Jérémy Pied, Jake Hesketh y Harrison Reed y el delantero Shane Long.

Alineaciones probables: Southampton–Internazionale, 21:05 en beIN SPORTS ESPAÑA

La victoria del Southampton se paga a 1.67 en bwin

Inter de Milan vs Southampton - Football tactics and formations

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Foto de portada: Focus Images Ltd.

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