Una Real desatada

Carlos Vela, en una imagen de archivo (Foto: Focus Images Ltd).

La Real Sociedad volvía este jueves a disputar competición europea tres años después de su infausta última participación. Entonces cayó eliminada con estrépito ante el Krasnodar en pleno mes de agosto, pero esta vez las cosas pintaban de forma distinta. El conjunto txuriurdin llegaba sumido en un dulcísimo estado de ánimo provocado por su inmaculado comienzo de liga española. Sus tres victorias en los tres primeros partidos de competición doméstica habían hecho prender la mecha de la ilusión entre su hinchada y el encuentro ante el Rosenborg se presentaba como una oportunidad de refrendar esas sensaciones antes del estimulante duelo ante el Real Madrid en Anoeta. Lo cierto es que el conjunto de Eusebio Sacristán se encontró desde el primer momento con un escenario que le permitió dedicarse a disfrutar del estado de forma que atraviesa. Fue un plácido encuentro en el que la Real pudo exponer sus atributos y desatar su inspiración colectiva.

Real Sociedad 4 (Diego Llorente 9′, 77′, Zurutuza 10′, Sjkelvik p.p 41′)
Rosenborg 0

Real Sociedad vs Away team - Football tactics and formations

El reto que le presentó el Rosenborg al conjunto vasco era bonito porque es uno que la Real domina. Y es que el conjunto escandinavo rechazó completamente la idea de ir a presionar la salida de balón donostiarra. Ordenado en un 4-1-4-1 en el que sólo descolgaba a Bendtner por delante de la línea de pelota, el campeón noruego plantó un bloque bajísimo que además era bastante pasivo. La iniciativa era local de forma ininterrumpida. La Real Sociedad tenía todo el tiempo del mundo para ordenarse y dibujar las posesiones con las que agujerear la estructura rival. Y lo hizo de forma muy armoniosa. Todo empezaba en el fino pie de Diego Llorente, para ir a parar a la pierna diestra de Illarramendi que llevaba, una vez más, con brillantez el timón del juego. El conjunto vasco proyectaba a sus laterales en posición de extremos y disponía al resto de sus atacantes en posiciones interiores, permutando y ofreciendo apoyos de manera constante. Es verdad que su ritmo de circulación no era especialmente alto, pero la lúcida ocupación de espacios y la finura e inteligencia para moverse por delante de un brutal Prieto, apoyado por Zurutuza, Vela y Canales fueron pronto un argumento que hizo que las ocasiones brotaran. Como la Real sólo perdía el balón muy arriba y su presión tras pérdida estaba bien organizada, el Rosenborg, que viene de eliminar a todo un Ajax, no se acercó a Rulli. Fue un monólogo txuriurdin. No habían transcurrido 10 minutos cuando la Real Sociedad ya había encarrilado el encuentro y nunca dio la sensación de que este pudiera volver a la vida.

Volvió a destacar el nombre de Álvaro Odriozola en el sector derecho. El lateral donostiarra no sólo se presentó como una constante vía de escape al espacio compensando la atención que generaban Vela y Prieto cuando se juntaban, sino que cuando la Real se atascaba y precisaba desborde en estático, su recurso más efectivo era dársela a su dorsal 19. Odriozola no es uno de esos laterales que sólo hacen daño cuando pueden incorporarse en carrera (y este chico tiene un físico privilegiado para eso), sino que además goza de la valiosísima virtud de poder regatear cuando recibe parado. Qué pintaza tiene.

Foto de portada: Focus Images Ltd

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2 comments

Que brutalidad de jugador es Illarramendi, siempre me acuerdo de aquella Euro sub21 que se marcó…Por condiciones es jugador de equipo muy Top, pero me da que necesita la tranquilidad de un entorno familiar para mostrar su mejor fútbol.

Al final hay que decir que aterrizó en un equipo que nunca le pudo decir “toma, 15 partidos seguidos de titular.” En el Madrid compartía centro del campo con muchos de los mejores centrocampistas del mundo y eso no se lo ponía nada fácil para asentarse. Siempre tuvo oportunidades de forma muy esporádica. Que está claro que de personalidad no es Isco, pero de ahí a decir que necesita un entorno familiar me parece un poco precipitado. Con un entrenador que le dé confianza, yo sí creo que la rompería.

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