Derek, estoy hecho polvo

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Hay épocas en las que uno accede a formar parte de planes extraños sin pensárselo dos veces. Un martes de primeros de marzo de 2018, ignorando el frío criminal y los octavos de final de la Champions League, me encontré en The Hive viendo un Barnet-Port Vale con la hinchada visitante. Mi presencia en ese fondo del estadio tampoco era un gran misterio. Se reducía a una pequeña cadena de circunstancias. Yo sentía la necesidad de tachar la casilla del Barnet en mi bingo particular de equipos londinenses a los que ver jugar un partido en casa. La propuesta de ir a este partido en concreto venía de mi amigo Tom (el tipo del Charlton al que recurro en fechas navideñas cuando me quedo sin ideas para artículos; véase enero de 2018), que por aquel entonces estaba metido en una racha de ir a ver fútbol en directo en un campo distinto cada semana. Y Tom a su vez tenía un compañero de piso llamado Eliot que es aficionado del Port Vale. Así que Eliot le dijo a Tom que si se venía a ver un Barnet-Port Vale un martes por la noche y Tom me extendió la invitación y a esos planes yo nunca decía que no. El Barnet, 24º clasificado de League Two (cuarta división), era colista, mientras que el Port Vale ocupaba la 21ª plaza. La expectación era máxima.

El Barnet juega en el noroeste de Londres. No ha pasado tanto tiempo, pero tengo una vaga memoria de aquella experiencia. Recuerdo salir de un viaje en metro de una hora con Tom, vernos en un suburbio indistinguible y entrar en el más triste de todos los pubs, donde nos esperaba Eliot. Nos tomamos una pinta rápida y andamos hacia el estadio. Una vez ahí, imagino que nos comeríamos una hamburguesa o una pie. ¿A lo mejor un perrito caliente? Espero que no, pero tampoco lo descartaría. Fuera lo que fuera, memorable no fue. El partido tuvo emoción en pequeñas dosis mal administradas. Primero se adelantó el Barnet (en el rechace de un magnífico disparo que dio en el larguero, todo sea dicho) y después empató el Port Vale (en una extremadamente ridícula acción de córner, todo sea dicho). Quise preguntarle a Tom el otro día por su recuerdo del partido, a ver si él se acordaba de algo . “El gol del Port Vale fue el peor gol que he visto en mi vida”, respondió.

El gol con el que el Port Vale empató el encuentro:

 

Pero sí que hubo un detalle que me marcó y que me sigue acompañando aún a día de hoy. En el descanso, bajamos de las gradas a tomar una cerveza en el espacio reservado para los aficionados visitantes. Porque cabe recordar que estábamos en el away end apadrinados por Eliot como supuestos aficionados del Port Vale. Por ahí pasaba un señor cargado con unos pequeños libretos de portada amarillenta. Eran ejemplares de Derek, I’m Gutted, la fanzine del Port Vale. Cuando un equipo inglés juega en casa, el club publica lo que se conoce como un match programme, una pequeña revista que incluye información sobre el partido en cuestión, noticias de la actualidad del equipo, entrevistas, historias… todo desde un punto de vista oficial. Por otro lado, los aficionados editan (con más o menos periodicidad) sus propias fanzines, que suelen ser del mismo tamaño pero están impresas de forma más modesta y escritas desde un tono mucho más informal.

Derek, I’m Gutted me impresionó por su contenido —viñetas satíricas y chistes que solo pueden ser entendidos por un hincha del Port Vale, guías sobre qué pubs visitar en los partidos a domicilio, un diario del editor en sus viajes siguiendo al equipo, recortes de prensa…— pero ya me había cautivado con su nombre. Qué nombre. La traducción sería: ‘Derek, estoy hecho polvo’. Desde aquel día, cuando tengo que expresarle mi descontento por algo a Tom (que intento que sea con poca frecuencia), ignoro que él no se llame Derek y recurro al nombre de la fanzine del Port Vale. Para qué decir banalidades como ‘this is fucking shit’ cuando puedes decir ‘Derek, I’m gutted’.

Brian Horton, entrenador del Port Vale desde 1999 hasta 2004 y autor de la célebre cita 'Derek, estoy hecho polvo'. Foto: John Rainford/Focus Images Ltd.
Brian Horton, entrenador del Port Vale desde 1999 hasta 2004 y autor de la célebre cita ‘Derek, estoy hecho polvo’. Foto: John Rainford/Focus Images Ltd.

En el año 2000, el Port Vale jugaba en segunda y estaba entrenado por un señor llamado Brian Horton. No les fue bien. Su descenso se consumó un 18 de abril en casa del Tranmere Rovers, donde perdieron por 1-2. Terminado el encuentro, el corresponsal de la prensa local encargado de cubrir al Port Vale, de nombre Derek, esperaba para su habitual entrevista post-partido con Horton. Pero en esta triste ocasión, el entrenador del Port Vale fue particularmente escueto: dijo ‘Derek, estoy hecho polvo’ y se marchó. Sin más material al que recurrir, Derek exprimió esas pocas palabras. Al día siguiente, el periódico abrió con el siguiente titular: ‘Derek, I’m gutted’.

Llegó el verano y Andy McCormack, aficionado del Port Vale desde finales de los 60, se acordó de aquel titular a la hora de escoger un nombre para la fanzine que iba a publicar. “Era un momento duro: habíamos descendido, el club no estaba siendo bien gestionado… empecé la fanzine un poco a modo de protesta”, recuerda McCormack, que 20 años y 99 números después sigue publicando Derek I’m Gutted. “Lo hago yo casi todo: el texto y las viñetas. Lo imprimo en casa con mi fotocopiadora y eso me permite reducir costes y venderlas por una libra”. En la portada de Derek I’m Gutted pone ‘£1 – only a snip’, que se podría traducir como ‘£1, ¡una ganga!’. “Es bastante trabajo, pero merece la pena”. McCormack vive a media milla del estadio y acude al campo con antelación para vender su fanzine en la previa de cada encuentro. También las vende en partidos a domicilio. “La gente se acerca a comprar su copia y charlamos un rato. Es un buen momento de camaradería”.

La sección de Derek I'm Gutted en la que McCormack da consejos a los aficionados de cara a los partidos a domicilio. Por ejemplo, en el pasado Boxing Day jugaban en Crawley: "Hay un par de pubs que están bien a pocos minutos andando del campo. Que no te eche atrás el nombre Il Rosso. Aunque es en parte un restaurante italiano, también tiene incluye un pub local. Deberían tener dos o tres ales de barril [...] Si quieres darle un homenaje navideño a tu pareja, pídele a Luigi una mesa con velas junto a la ventana en la que os podréis tomar vuestra bolsa de cortezas de cerdo". Foto cedida por Eliot.
La sección de Derek I’m Gutted en la que McCormack da consejos a los aficionados de cara a los partidos a domicilio. Por ejemplo, en el pasado Boxing Day jugaban en Crawley: “Hay un par de pubs que están bien a pocos minutos andando del campo. Que no te eche atrás el nombre Il Rosso, pues aunque es en parte un restaurante italiano, también tiene incluye un típico pub local. Deberían tener dos o tres ales de barril […] Si quieres darle un homenaje navideño a tu pareja, pídele a Luigi una mesa con velas junto a la ventana en la que os podréis tomar vuestra bolsa de cortezas de cerdo”. Foto cedida por Eliot.
A un paso de alcanzar el centenar de ediciones, Derek I’m Gutted se mantiene como una publicación mítica en un mundillo de las fanzines que ha decaído. “Las fanzines impresas están desapareciendo. Hace veinte o treinta años, casi todos los clubes tenían por lo menos una fanzine. Ahora se ven menos. Incluso algunas de equipos grandes como el Arsenal o el Liverpool han dejado de publicarse. Quedan unas pocas. Todo se ha trasladado a internet”, expresa McCormack. Con el declive de las fanzines, la cultura de fútbol inglés pierde un elemento que siempre le ha permitido a los hinchas echarse una risa y leer opiniones sobre su equipo escritas desde el punto de vista de la afición, no del club ni de los medios. Los blogs primero y Twitter después han tomado el relevo, pero resulta complicado no ponerse nostálgicos pensando en esos librillos de cutre edición que entretenían a los aficionados en la previa o en el viaje de vuelta a casa. McCormack cree que pronto a su fanzine también le llegará su hora. “Yo disfruto haciendo esto, pero no creo que pueda seguir por mucho tiempo; ya estoy haciéndome mayor”.

McCormack se crió en una época en la que en Stoke-on-Trent, ciudad del condado de Staffordshire de unos 250.000 habitantes, convivían los dos principales equipos de fútbol: el mejor parado Stoke City y el más modesto Port Vale. “En aquella época, la gente iba a ver al Port Vale una semana y al Stoke City la semana siguiente. Muy pocas personas viajaban para ver los partidos a domicilio”. Pero entre aquellos aficionados que solo entendían de unos colores se encontraba el padre de McCormack, hincha del Port Vale. Su hijo siguió sus mismos pasos. “Entre el Vale y el Stoke, escogí al Vale y me alegro de que así fuese”, afirma McCormack. La rivalidad entre Stoke y Vale ganó fuerza más adelante, cuando el Vale logró coincidir durante unos años en la segunda división con el Stoke e incluso por momentos llegó a ser el equipo dominante en Stoke-on-Trent. “Eso no le sentó muy bien a nuestros vecinos”, rememora McCormack. Las cosas cambiaron y ahora el Stoke compite dos escalones por encima. El último derbi tuvo lugar la temporada pasada, pero fue una versión distinta. En el EFL Trophy (torneo en el que compiten filiales y equipos de tercera y cuarta), el Port Vale se enfrentó al Stoke City Sub-23 y ganó por 4-0 en un partido marcado por los incidentes en las gradas.

Vale Park, la casa del Port Vale. Foto: Michael Sedgwick/Focus Images Ltd.
Vale Park, la casa del Port Vale. Foto: Michael Sedgwick/Focus Images Ltd.

Además de McCormack, otro héroe entre la comunidad de aficionados del Port Vale es Rob Fielding, creador de onevalefan.co.uk. “Empecé la web en 1996. Estaba trabajando en una empresa de internet cuando la World Wide Web estaba empezando. Abrí la web para enseñarme a mí mismo cómo funcionaba y desde entonces sigo con ella”, recuerda Fielding. “Más tarde añadí un foro y se creó una especie de comunidad. Su punto más álgido fue a principios de los 2000. Antes de que llegaran Facebook, Twitter… el foro era el único sitio online donde los aficionados podían hablar entre ellos. Ahora, obviamente, tienen más alternativas”. Aun así, la web sigue en marcha. Fielding cuenta con ocho voluntarios en distintas partes del mundo que le ayudan a moderar el foro a todas horas del día. 

Todos estos años han dado mucho de qué hablar en el foro. “Se han vivido toda clase de altibajos: dos concursos de acreedores en los que el club casi desapareció, dueños que no lo hacían bien, un par de ascensos y de descensos, un par de finales de copa…”, Fielding se ríe al echar la vista atrás. “La verdad es que siempre hemos tenido algo”. Los últimos años han sido especialmente complicados. En 2017 descendieron de League One al cuarto escalón del fútbol inglés y en las últimas dos temporadas han estado cerca de bajar a quinta y quedarse fuera de la Football League. Por si fuese poco, al término del curso pasado su dueño anunció que no tenía la intención de invertir más dinero y que permitiría que el club llegase a la bancarrota.

Los aficionados del Port Vale han tenido que soportar muchas más penas que glorias en los últimos años. Foto: Matt Wilkinson/Focus Images Ltd.
Los aficionados del Port Vale han tenido que soportar muchas más penas que glorias en los últimos años. Foto: Matt Wilkinson/Focus Images Ltd.

“Muchos aficionados del Port Vale se entristecieron cuando el Bury desapareció. Lo que les sucedió a ellos podría habernos sucedido a nosotros”, reconoce Fielding. Afortunadamente, aparecieron Carol y Kevin Shanahan, una pareja local que es propietaria de una empresa de informática, para comprar el club y asumir sus deudas. “Nuestros nuevos dueños son de Stoke-on-Trent y se interesan por los aficionados. Son gente local que tienen las mejores intenciones para el club y no tienen miedo por escuchar lo que piensan los aficionados”. Además de contar con estabilidad en los despachos, el Port Vale está en una posición más cómoda en mitad de tabla. “Con los nuevos dueños y el dinero que recibiremos en la FA Cup podremos reforzar nuestra plantilla y pelear este año o el siguiente por estar arriba en lugar de sufrir en la parte baja”.

Eliot, el amigo de Tom, también celebra la llegada de los nuevos propietarios. “Han traído verdadero optimismo esta temporada y se ha progresado sobre el césped después de años para el olvido”, afirma. Al ser más joven que McCormack y Fielding, Eliot apenas tiene recuerdo de la época dorada del club en los 90, cuando se pasaron seis temporadas seguidas en segunda división. Pero sí que recuerda estar presente cuando tenía cinco y seis años y el Port Vale se enfrentó al Arsenal y al Liverpool en la FA Cup. “Mi experiencia reciente ha sido mucho menos glamurosa”, añade. 

La FA Cup también le trajo uno de sus recuerdos más preciados a Fielding. “En 1989 jugamos ante el Tottenham Hotspur, que acababa de firmar a Terry Venables como entrenador y era el vigente campeón. Les ganamos por 2-1. Todavía a día de hoy sigue siendo mi momento preferido. Recuerdo que después del partido Venables salió diciendo que había sido mala suerte porque a la alineación del Tottenham de ese día le faltaban cuatro jugadores de la selección, a lo que los aficionados del Port Vale respondieron ‘sí, y a nosotros nos faltaban once’”.

Esta temporada el Port Vale parece que ya no tendrá que sufrir por asegurase la permanencia y ahora sueña con meterse en puestos de playoffs. Foto: Liam McAvoy/Focus Images Ltd.
Esta temporada el Port Vale parece que ya no tendrá que sufrir por asegurase la permanencia y ahora sueña con meterse en puestos de playoffs. Foto: Liam McAvoy/Focus Images Ltd.

Este sábado se presentará otra ocasión copera muy especial para el Port Vale: visitarán al Manchester City. Las entradas en el fondo visitante se agotaron, por lo que más de 8.000 aficionados del Vale apoyarán a su equipo. McCormack, Fielding y Elliot estarán presentes. McCormack dice que fue uno de los primeros en hacer cola para comprar entradas y asegura que no han vivido un día así desde hace 15 años, cuando jugaron ante el Aston Villa y llevaron 7.500 aficionados a Villa Park. Fielding viajará a Manchester con su mujer y sus tres hijos. Elliot dice que este deseado emparejamiento en el sorteo es un merecido premio para los Shanahans por su inversión en el club y para los aficionados que han sufrido todos estos años siguiendo al equipo en casa y a domicilio.

Como bien dice Elliot, después de tantas desilusiones, el aficionado del Port Vale por fin vive tiempos mejores. Prueba de ello es la última editorial que escribió McCormack en Derek I’m Gutted. La fanzine, que solía recurrir a la sátira para quejarse de las desdichas del club, se declaraba ‘libre de protesta’ en esta edición. ‘Así que todo va bien ahora’, leía su texto. ‘Derek, no estamos tan mal’, podría haber leído su portada. Pero la portada seguía el mismo formato de siempre, incluyendo la habitual viñeta en clave de humor. En este caso el título era ‘Los preparativos navideños están en marcha’. De la propietaria Carol Shanahan salía un bocadillo que decía ‘estas son nuestras primeras navidades aquí, ¿qué suele hacer el club cuando llega un año nuevo?’ y el director ejecutivo le respondía ‘perder a nuestros mejores jugadores y caer en picado en la tabla’. Ahora esperan dejar atrás esa costumbre.

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Foto de portada: MarcadorInt

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