Los murales de Birkenhead

Tranmere Rovers mural outside Prenton Park, prior to the Sky Bet League 1 match between Tranmere Rovers and Gillingham, Birkenhead.
Picture by Michael Sedgwick/Focus Images Ltd +44 7900 363072
07/09/2019

Hace una semana, la BBC publicó una noticia relacionada con el Tranmere Rovers, equipo de la tercera división inglesa: ‘Un escudo de fútbol en una casa en Oxton provoca división de opiniones’. La noticia recogía las diversas impresiones que había generado la aparición de un mural con el antiguo escudo del Tranmere Rovers en el exterior de una casa en Oxton, barrio próximo al estadio del club, en el área de Birkenhead. Entre los testimonios recogidos por la BBC estaba el de un vecino detractor que calificaba el mural de “totalmente inapropiado”, afirmaba que “reduciría el valor de las viviendas” y añadía: “No se trata de un barrio futbolero; en todo caso, es un área que prospera gracias a que apenas haya relación con el fútbol”.

Los aficionados del Tranmere no podrían estar menos de acuerdo. Su población, Birkenhead, observa la ciudad de Liverpool desde el otro lado del río Mersey. La gente de Birkenhead habla con el mismo acento scouse que los de Liverpool y muchos cruzan el río a diario para trabajar y hacer planes en la vecina ciudad de los Beatles, pero ni se llaman a sí mismos scousers ni se sienten de Liverpool. La distancia entre ambas urbes es de casi una milla. No hay puente que las una, aunque sí que existe un túnel que permite llegar de un ayuntamiento al otro en poco más de diez minutos. Los dos grandes clubes de Merseyside, el Liverpool y el Everton, viven al otro lado. Pero, al contrario de lo que decía aquel vecino, Birkenhead también tiene su propio vínculo con el fútbol. Se trata, eso sí, de un club más modesto.

El mural del antiguo escudo del Tranmere que dio lugar a la noticia en la BBC. Foto: Tranmere Rovers Trust (https://www.tranmereroverstrust.co.uk).
El mural del antiguo escudo del Tranmere que dio lugar a la noticia en la BBC. Foto: Tranmere Rovers Trust (https://www.tranmereroverstrust.co.uk).

El Tranmere Rovers, fundado en 1884, siempre ha vivido a la sombra de reds y toffees. “Cuando yo iba al colegio en los años 70, todos mis compañeros eran del Liverpool, que ganaba Copas de Europa, o del Everton. Solo dos seguíamos al Tranmere”, rememora Ben Harrison, presidente de la Tranmere Rovers Trust. Las trusts son organizaciones que velan por el interés de los aficionados y trabajan para ser un punto de unión entre el club y la hinchada. Todos los clubes en Inglaterra tienen una trust. Pero no todos cuentan con una como la del Tranmere: un representante de su trust forma parte de la directiva del club. Lo más común es que un club colabore con las trusts escuchando sus propuestas y ocasionalmente poniendo en práctica alguna de ellas para mantener contenta a la afición. Que la trust tenga representación directa en el consejo del club es menos frecuente. 

“En muchos clubes ingleses, los dueños quieren ir en una dirección complemente distinta a la de la afición”, lamenta Harrison. “Sí que existen algunos clubes en los que los dueños son los aficionados, pero esto suele darse después de que el club haya sido destrozado (como es el caso del AFC Wimbledon, club fundado por los antiguos aficionados del Wimbledon FC)”. En el Tranmere no tuvieron que llegar a una situación crítica para que los aficionados fuesen escuchados. Fue iniciativa del actual propietario y presidente y además ex-jugador del club, Mark Palios (lució los colores del Tranmere durante nueve temporadas en dos etapas distintas en los años 70 y 80). “Nuestro caso es curioso porque, además de nuestro presidente, nuestro entrenador Micky Mellon y su asistente también jugaron en el Tranmere”.

A partir de esa estrecha relación entre club y trust se gestan diversas actividades. Entre otras cosas, la trust ayuda en la campaña de abonados y en la recaudación de fondos. Es conocida en este lado del río Mersey la historia de cuando la trust recaudó más de 12.000 libras en 2010 para que el club pudiese permitirse la cesión de Andy Robinson, un futbolista de Birkenhead que pertenecía al Leeds United. El fútbol tiene un sentido del humor enrevesado para esta clase de circunstancias y Robinson fue expulsado en su debut. Más adelante sí que pudo darle alguna alegría a sus aficionados a lo largo de los cuatro años que pasó en el club. A día de hoy, otra de las principales ocupaciones de la trust es una fan park que organizan en los días de partido en el exterior de Prenton Park, la casa del Tranmere desde hace más de un siglo. Todos los miembros de la trust, cabe apuntar, contribuyen como voluntarios.

Prenton Park también tiene su propio 'The Kop'. Foto: by Russell Hart/Focus Images Ltd.
Prenton Park también tiene su propio The Kop. Foto: by Russell Hart/Focus Images Ltd.

Fue la trust quien encargó a Paul Curtis, conocido artista urbano de Merseyside, cuatro murales sobre el Tranmere en los alrededores de Prenton Park. “Es arte urbano y le aporta color a la zona. Esperemos que le recuerden a la gente cuál es el equipo al que realmente deberían apoyar”, dice Harrison, medio en broma, medio en serio, refiriéndose a aquellos residentes de Birkenhead que se decantan por los dos grandes clubes del otro lado del río en vez de apoyar al Tranmere. El mural del antiguo escudo es el que mayor repercusión mediática tuvo por las protestas de un par de vecinos (y eso que ese antiguo escudo realmente es el mismo que el de la población de Birkenhead, solo que con el nombre del club). Pero también destaca otro que hace referencia a una imagen icónica, bien conocida por los seguidores del Tranmere de toda la vida.

La noche del viernes 28 de septiembre de 1979, el recién descendido Tranmere recibía en Prenton Park al Bournemouth en una nueva jornada de la cuarta división. Apenas 2.000 aficionados acudieron al estadio. Sin despeinarse, el Bournemouth le endosó cinco goles al Tranmere. El partido llegaba a su fin cuando Charlie Lindsay, un aficionado del Tranmere de 72 años, vestido con traje y sombrero y portador de un bastón, decidió saltar al terreno de juego. Kenny Allen, el guardameta del Bournemouth, se disponía a sacar de puerta. Pero antes de que pudiera golpear el balón, el bastón de Lindsay le golpeó a él en el trasero. “¡Llevaba el bastón en una mano y su dentadura en otra!”, le contó Allen al periódico local Bournemouth Echo en 2010. “Se estaba quejando de que estuviésemos ganándole así a su equipo. Yo le dije que le protestara a su propio portero, pues era él quien había encajado todos esos goles. La policía lo escoltó fuera y cuando pasó por delante de la tribuna principal se quitó el sombrero”. La imagen de Lindsay dándole con el bastón en el culo a Allen estuvo colgada en uno de los pasillos del interior de esa tribuna principal durante años. Ahora ha quedado plasmada en las calles de Birkenhead.

El mural del icónico momento en el que Charlie Lindsay le dio con su bastón en el trasero al portero del Bournemouth. Foto: Tranmere Rovers Trust (https://www.tranmereroverstrust.co.uk).
El mural del icónico momento en el que Charlie Lindsay le dio con su bastón en el trasero al portero del Bournemouth. Foto: Tranmere Rovers Trust (https://www.tranmereroverstrust.co.uk).

Junto con otros dos amigos y aficionados del Tranmere, Paul Harper presenta This Is Tranmere, un podcast en el que hablan sobre la actualidad de su equipo y entrevistan a jugadores y aficionados. El abuelo y el padre de Harper son aficionados del Tranmere y él ha seguido la tradición familiar desde que lo llevaron a su primer partido cuando tenía cuatro años. Harper vive al lado de uno de los murales encargados por la trust. Como residente de Birkenhead y aficionado del Tranmere, asegura no sentir ningún vínculo con Liverpool ni con sus clubes. “Me considero un verdadero aficionado del Tranmere y por eso [el Liverpool y el Everton] me dan igual. Reconozco que es bueno que el Liverpool lo está haciendo bien porque esto trae mucho positivismo a la zona, pero si les empezase a ir mal tampoco me importaría mucho”.

Harper ya tiene suficiente con el Tranmere. Está siendo una temporada dura. Ahora mismo ocupan puestos de descenso en League One. “Los resultados no están siendo buenos. Las actuaciones del equipo han mejorado un poco, pero seguimos perdiendo. El ambiente es un tanto sombrío ahora mismo. Hemos tenido varias lesiones que han afectado al equipo y no hemos podido encontrar regularidad”, valora Harper. “Hace un par de años estábamos en el quinto escalón del fútbol inglés, así que hemos regresado a tercera con dos ascensos rápidos. Históricamente, esta es la categoría a la que pertenecemos; casi siempre hemos competido entre tercera y cuarta. Aunque sí que pasamos casi diez años en segunda durante los años 90 y ese es el sueño, lograr que vuelva a ser como entonces. Pero League One es el nivel que nos corresponde por historia, masa social y plantilla. Esperemos no descender este año”.

El Tranmere Rovers pelea por no descender a cuarta. Foto: Michael Sedgwick/Focus Images Ltd.
El Tranmere Rovers pelea por no descender a cuarta. Foto: Michael Sedgwick/Focus Images Ltd.

En mitad de una temporada preocupante en la liga, la magia de la FA Cup ha hecho acto de presencia para renovar las ilusiones de la afición del Tranmere. Tras derrotar al Wycombe Wanderers en noviembre y al Chichester City en diciembre, el sorteo de la emblemática Tercera Ronda de la FA Cup (en la que finalmente acceden los equipos de Premier League y Championship) les emparejó con el Watford. Su visita a Vicarage Road el pasado 4 de enero no empezó como hubiesen deseado. Al descanso ya perdían por 3-0. “Nos estaban destrozando”, afirma Harper, y Harrison, por mucho que su rol como presidente de la trust implique optimismo, también lo veía crudo: “Llegado el descanso, era imposible imaginarse que podríamos meternos en el partido”. Pero gracias a dos acciones a balón parado, el Tranmere recortó distancias. Harrison, presente en el fondo visitante, asegura que con el 3-0 la gente todavía seguía cantando y animando al equipo. “Con el primer gol, empezamos a hacer más ruido y con el segundo, todavía más”. En el 87’ empataron de penalti y el fondo visitante lo festejó por todo lo alto. “Volvimos a Londres para celebrarlo y después cogimos el tren de vuelta a Liverpool, donde también fuimos a tomar algo. No nos lo podíamos creer”, concluye Harrison.

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Ese empate supuso que el Watford tuviese que visitar Prenton Park para jugar el replay el pasado martes 14. Pero como el terreno de juego estaba impracticable, el partido se pospuso para este jueves 23. Aunque el césped sigue dejando mucho que desear, el calendario aprieta y no hay margen para mayor demora. El sorteo de la cuarta ronda determinó que el ganador recibirá la visita del Manchester United este mismo domingo. Aunque el equipo de Premier sigue siendo favorito, existen motivos para poder imaginarse un cupset del Tranmere. El Watford jugó en Villa Park (y perdió por 2-1 ante el Aston Villa) hace apenas dos días en su encuentro de la jornada intersemanal de Premier. En el primer partido ante el Tranmere, su técnico Nigel Pearson ya introdujo nueve rotaciones y aclaró sin mayores rodeos que su prioridad no es la FA Cup sino la lucha por la permanencia en la Premier.

En el Tranmere, en cambio, la idea de superar esta ronda y jugar en casa ante el United genera una gran expectación. “La FA Cup ha dejado de ser prioritaria para los equipos más grandes porque lo que de verdad les da dinero es la Champions League y la Premier. Pero para un equipo como el Tranmere, ganarle al Watford y recibir al United sería muy importante. El club recibiría una atención mediática y unos ingresos muy necesarios para poder firmar un par de jugadores en este mercado de invierno que nos ayuden a pelear por la permanencia”, explica Harrison. Unos 10.000 aficionados del Tranmere presenciarán el encuentro en Prenton Park. El campo no estará lleno porque tiene capacidad para 16.000 espectadores, pero será la asistencia más alta en lo que va de temporada. Puede ser un día para el recuerdo en Birkenhead. Al Watford tampoco le interesará golear a su rival, no vaya a ser que su portero reciba una bastonazo en la retaguardia.

Jueves 23 de enero, 20:45

Tranmere Rovers – Watford

Foto de portada: Michael Sedgwick/Focus Images Ltd

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