Godwin Mensha: del infrafútbol español a estrella de la Champions asiática

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Cuatro años después de ascender con el Socuéllamos a Segunda B, Godwin Mensha se ha convertido en una de las principales estrellas del fútbol asiático. El delantero nigeriano del Persépolis es uno de los futbolistas más destacados del flamante finalista de la Champions continental, competición en la que ya despuntó la temporada pasada con cuatro goles en los 231 minutos en los que participó. Su aportación realizadora en las últimas rondas resultó insuficiente para que Persépolis alcanzara la final, pero doce meses más tarde ha logrado quitarse la espina clavada desde entonces. No está tan inspirado de cara a portería como el curso pasado, pero Godwin Mensha disfrutará de una final continental que le deja a dos partidos de la gloria. A dos partidos de un título histórico para el gigantesco club de Teherán y de una participación también inédita en el Mundial de Clubes.

La historia de éxito de Godwin Mensha no se puede explicar sin su largo paso por el fútbol español, donde militó cerca de un lustro en equipos de categorías tremendamente modestas. Durante varios años Mensha vivió en España de forma irregular, lo que no le permitía disputar partidos de Tercera división o categorías superiores. Así pues, marcó las diferencias en el fútbol regional. Jugó en el Madridejos y el Talavera antes de enrolarse en el Yugo UD Socuéllamos, candidato al ascenso en la Primera Autonómica Preferente de Castilla-La Mancha en la temporada 2012-13. Allí lo dirigió durante dos temporadas Ángel García Cosín. “Yo lo conocía porque estaba en el grupo regional de Castilla-La Mancha. Al no tener legalizada su situación, solo podía jugar en Regional y lo había tenido como rival. Era un futbolista muy apetecible porque no podía jugar en Tercera pero en Preferente era un jugador de categoría superior”, recuerda el que fuera su técnico entre 2012 y 2014.

Godwin Mensha.
Godwin Mensha en su etapa con el Balzan.

En su primera temporada en el Socuéllamos, Godwin Mensha marca 30 goles en 34 partidos -mejora los 17 del curso anterior con el Talavera- y su club sella el ascenso a Tercera de forma holgada. Esta vez, no obstante, el delantero nigeriano sí podrá subir de división con su equipo, que se pelea con la burocracia para regularizar la situación de Godwin Mensha en España. “Como sabíamos que íbamos a subir, pues estábamos bien posicionados, el presidente se mueve para legalizar su situación. En cuanto a permisos, situación laboral y demás para que él pudiera regularizar su situación. A través de su pareja también realiza algún movimiento. En nuestro año de Preferente se empieza a regular y cuando ascendemos ya puede jugar en Tercera sin problemas”, relata Cosín.

Con Mensha en la plantilla, el Socuéllamos enlaza dos ascensos consecutivos. En dos temporadas pasa de jugar en Primera Autonómica Preferente a alcanzar la Segunda División B. La participación goleadora de Mensha en su segundo curso en el Socuéllamos es algo inferior -11 goles en Tercera-, pero suficiente para contribuir al éxito del equipo de la provincia de Ciudad Real y llamar la atención de la Unión Deportiva Compostela, otro club de Segunda B. “Tenía tanta potencia y tanta capacidad de remate que era muy superior al resto”, describe García Cosín cuando se le pregunta si sus virtudes físicas eran tan determinantes en una categoría como la Tercera División. “Era tan superior que le bastaba con ser competitivo el fin de semana y entrenar bien porque tiene una capacidad sobre todo de potencia, remate, velocidad y golpeo con las dos piernas. También el remate de cabeza, es impresionante”, ampliaba el técnico del Socuéllamos.

Godwin Mensha hace las maletas y viaja hasta Galicia para realizar la pretemporada con el Compostela, donde acaba formando parte de una plantilla que termina sexta en el Grupo I de la Segunda B. Allí jugó junto a Quim Araujo, otro recién llegado al club tras varias temporadas en el Sant Andreu: “No fue un fijo en las alineaciones, pero sí participó mucho. Era muy buen chico y recuerdo que era un jugador rápido, muy fuerte. Un poco pintoresco. Peculiar porque no lo conocía mucho y era muy extrovertido, muy gracioso. Todo el mundo estaba con él desde el primer día. Conecta muy rápido con todo el mundo”. Así recuerda Araujo a Mensha, que disputó 29 partidos -14 como titular- y anotó cuatro goles en la categoría de bronce del fútbol español.

El futbolista barcelonés coincide con Ángel García Cosín a la hora de definir las virtudes de Godwin Mensha. Sobre todo cuando hace referencia a la velocidad del nigeriano. “Marcaba diferencias por la velocidad que tenía. Era muy rápido. Quizás técnicamente no era tan superior y le costaba un poco más. Pero cuando corría e iba en carrera en velocidad era muy difícil de detener. Era su mejor virtud”, asevera Araujo. El comentario lo complementa García Cosín: “No es excesivamente habilidoso, pero tiene esa potencia, esa velocidad y ese remate. Es un perfil Mariano, de mucha, mucha potencia”.

Godwin Mensha fichó por el Balzan maltés en 2015.
Godwin Mensha fichó por el Balzan maltés en 2015.

De Santiago de Compostela a Malta. Ese fue el salto que realizó Godwin Mensha el verano de 2015 tras una campaña en la que no marca tantas diferencias como se espera en España. Surge la opción de salir al extranjero y Mensha prueba fortuna en el Balzan FC, entidad por la que firma el 30 de junio. En su primer club maltés, no obstante, apenas dura media temporada. “Su tiempo con nosotros no fue demasiado largo [6 meses] porque no marcó demasiados goles”, cuenta Steven Bezzina, actual capitán del Balzan FC y miembro del equipo ya en ese momento.

“Podías ver que era un buen futbolista. Era muy, muy fuerte. Muy, muy rápido. Al principio su problema fue un tema de confianza. En mi opinión, tenía demasiada confianza en sí mismo. Vino aquí y dijo que marcaría entre 20 y 22 goles. Lo dijo incluso en una entrevista. Pero no fue tan fácil para él. Tuvo dificultades para adaptarse. Aunque era muy extrovertido. Su carácter era un poco de ‘sabelotodo’, fue su principal problema”, recuerda Bezzina desde el otro lado del teléfono. En sus primeros 15 partidos en el fútbol maltés, Mensha apenas marcó tres goles en liga. Muchos menos de los esperados después de una pretemporada en la que había celebrado ocho tantos en seis partidos según las cifras facilitadas por el Balzan FC.

Por este motivo, el Balzan decidió prescindir de Mensha, que se marchó al Mosta FC. El delantero nigeriano dio un pequeño paso hacia atrás para dar otros dos hacia delante. Dejó un club que competía por Europa y se enroló en otro de ambiciones más modestas en la misma liga. Y el cambio le sentó bien. “El Mosta era un equipo menos potente que el nuestro. Pero marcó varios goles importantes para ellos y demostró su potencial”, recuerda Bezzina. En total, 10 goles en 16 partidos que catapultaron a Mensha en la liga maltesa. Su excompañero en el Balzan explica las razones futbolísticas detrás de la mejoría: “Nuestro estilo de juego no encajaba de forma óptima con él. Era un jugador fuerte y rápido que necesitaba espacios. Y algunos de nuestros estadios no son tan grandes. El Mosta era un equipo que defendía mucho. En cambio, los equipos contra los que jugábamos no nos dejaban mucho espacio para crear ocasiones de gol”.

Mensha pelea por un balón en un partido con el Balzan.
Mensha pelea por un balón en un partido con el Balzan.

Un año, dos equipos y 13 goles ligueros después, Godwin Mensha cambió de continente y emigró a Irán. El delantero nigeriano fichó por el Paykan de la provincia de Teherán, entonces un recién ascendido a Primera. El equipo capitalino salvó cómodamente la categoría gracias a un Godwin Mensha brillante. El atacante africano marcó 15 de los 39 goles de su equipo y terminó la temporada como tercer máximo artillero de la liga. Motivo más que suficiente para que el campeón, Persépolis, apostara por él. Aquí ya enlazamos el final con el inicio: Mensha aterrizó en Persépolis a media campaña de la Champions League asiática, marcó cuatro goles en cuatro partidos y el campeón iraní se quedó a las puertas de la final. En la liga local, sus registros han sido más discretos, seguramente por las limitaciones técnicas que advertían tanto Bezzina como Quim Araujo y Ángel García Cosín. En una competición en la que Persépolis es el gran dominador, Mensha no puede desplegar sus principales virtudes, que potencia en los encuentros continentales en los que Persépolis repliega y busca anotar a la contra.

“Yo tenía claro que las condiciones las tenía. Luego dependía de que él a nivel personal quisiera llegar. Llegó aquí muy joven. Entonces ya era ver si sería un poco conformista de jugar por aquí o si quería ir un poco más allá. Ahora se centra solo en el fútbol. Las condiciones las tenía, por supuesto. Tenía condiciones de futbolista que no tienen en Segunda B. Esa condición de remate y de potencia… sigo sin verla. Tiene condiciones para jugar perfectamente en Segunda División”, asegura su entrenador en Socuéllamos, Ángel García Cosín, cuando se le pregunta por la proyección internacional que ha alcanzado su expupilo en el extranjero.

En un tono similar se manifiesta el maltés Steven Bezzina: “No estoy tan sorprendido porque sabía que tenía talento. Un gran talento. Los jugadores a veces no encajan de primeras en un equipo, pero luego cambian de aires y muestran lo contrario”.En equipos que dominan el contragolpe, o que tienen menos la pelota y ejecutan transiciones rápidas, es donde mejor lo hace. Lo mejor que tiene es su velocidad y su buen golpeo de pelota. Correr al espacio es lo que mejor le va. Cuando quiere asociarse más y jugar más con la pelota en los pies no está tan cómodo”, analiza por su parte Araujo. Por estas razones, su excompañero en el Compostela confiaba en que Mensha estaría más cerca de desatar su potencial lejos de España por las particularidades de su fútbol: “La vertiente táctica en España es más fuerte aquí que en el extranjero. Y con sus condiciones físicas aquí le costaría más porque se le exigiría más a nivel táctico. Sabía que en España le costaría mucho más, pero ir al extranjero le ha sentado muy bien. Tácticamente quizás no son tan exigentes y sus virtudes físicas se pueden ver mucho mejor”. Bezzina vivió el paso intermedio, su primera experiencia fuera de España camino a Irán, pero coincide con el fondo del mensaje del futbolista barcelonés: “Mensha usó su experiencia en Malta como un paso para ir a otro club de otro país. Sé que lo está haciendo bien en Irán y está jugando en la Champions”.

En 2013, subió con el Socuéllamos a Tercera. En 2014, subió con el club manchego a Segunda B. En noviembre de 2018, Godwin Mensha se ha convertido en una de las grandes atracciones de la Champions League asiática con el Persépolis. Oposita a ser uno de los principales temas de discusión de la final contra Kashima Antlers, que intentará hallar la forma de neutralizar el físico del delantero nigeriano con defensores menos potentes que él en el cuerpo a cuerpo. Al galope, con espacios por delante para correr, y a la hora de rematar centros laterales, se transforma en un delantero devastador en la Champions asiática. Aunque para llegar hasta aquí haya tenido que sobrevivir a un puñado de temporadas de fútbol no profesional en España.

Fotografías cedidas por el Balzan FC.

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3 comments

Muy buen artículo Tomàs, una gozada poder leer cosas así y más aún si es de fútbol asiático. Solo un pequeño apunte: el Paykan es de Teherán provincia, pero no de la ciudad homónima. Es el mismo caso que, por ejemplo, el Getafe.

Buen apunte. Tenía entendido que era de Teherán capital, pero luego leyendo sobre el tema sí he visto que han ido alternando y que desde 2013 juegan en Qods. ¡Gracias!

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